domingo, 1 de enero de 2017

La televisión pública catalana: la voz de su amo



Tv3, la televisión pública catalana, se ha convertido en un medio cooptado por el Govern de la Generalitat y sus diversas franquicias. Siempre fue la voz de su amo, pero al menos quedaba parcialmente disimulado por su carácter global y sus programas de alta calidad, seguramente los mejores de toda España y, en buena medida, de Europa. Ahora, además de sierva y patrona es aldeana por los cuatro costados, archivo de la fullería y amparo de la mediocridad.

De ese trasto, el veterano crítico de programas televisivos, Ferran Monegal,  ha dicho: «Creo que después de ver estos últimos años de informativos te das cuenta de cómo TV3 ha desconectado de la totalidad de Cataluña, solo representa a una parte. Se ha transformado en una maquinaria de agitación y propaganda» (1). No menos severo es otro reputado crítico, Víctor—M. Amela, que ayer mismo arremetió contra la misma cadena: «Comete una mala práctica periodística al burlar la pluralidad que todos reclamamos».

En suma, estamos hablando de un medio que ha seguido los pasos del fenecido Canal 9 de Valencia.

Así las cosas, no es de extrañar la considerable pérdida de audiencia de Tv3. Lo que va en paralelo con una gestión financiera ruinosa. Casi lo mismo, casi lo mismo del Canal 9.

Señoras y señores, así es TeleProcés.  Una sugerencia, desconecten de ese trasto y vean Tele Matarenys