domingo, 23 de noviembre de 2014

TRANSFORMAR HORAS EXTRAS EN NUEVOS EMPLEOS: La propuesta del PSOE




«El PSOE presenta este jueves una Proposición No de Ley (PNL) contra la explotación laboral que busca precisamente frenar las horas ilegales y el uso fraudulento del contrato a tiempo parcial. Según sus cálculos, este exceso de horas extra podría ser canalizado hacia 273.315 nuevos empleos a tiempo completo».  Nos disponemos a comentar esta propuesta sin pelos en la lengua y, tal vez, a contracorriente del sentido común.

Esta propuesta es inviable. Siento aguarle la fiesta al grupo parlamentario socialista, pero –repito--  es inviable. Idealmente debería poder transformarse una determinada cantidad de horas extras en nuevos empleos, pero –salvo muy contadas excepciones--  nunca fue así. No tengo empacho en reconocer que yo mismo me quedé afónico predicando lo mismo. Pero en la práctica nunca me salieron las cuentas. Cierto, en el desiderátum cuadraban los números de esa igualdad matemática, esto es, equiparar horas extras –legales e ilegales--  con nuevos empleos. Pero tardamos mucho tiempo en darnos cuenta que no era una igualdad matemática sino una ecuación complicada.

¿Cuáles eran las variables que taponaban la solución del problema? Uno de carácter técnico que se refería (dejando al margen la voluntad concreta del dador de trabajo, lo que es ya mucho decir) a los problemas de la organización del trabajo y a los costes de la mano de obra. Y otro de una potente dimensión: la tendencia antropológica de la persona asalariada a ver aumentado su retribución por el trabajo. Se dirá que eso choca con la solidaridad, y efectivamente así es. Pero esa tendencia, además, tiene un factor coadyuvante: la naturaleza de la representación en el centro de trabajo, vale decir, el comité de empresa.  Generalizando: ¿alguien conoce que los miembros de un comité se atrevan a hacer un planteamiento de ese tipo? No muchos. Tal vez porque intuyen que esa es una ecuación irresoluble o quizás porque si lo hacen saltan del cargo en menos que canta un gallo. tuvo a bien el

Podría ser, sin embargo, que si la representación del sindicato en la empresa –la sección sindical--  dijera: «vamos a ello» y experimentara, debido a que no tiene las ataduras del comité. Se encontraría igualmente con los mismos problemas que hemos relatado.

Tengo para mí (y lo he escrito en reiteradas ocasiones) que no es posible una reducción de tiempos de trabajo, incluso con la idea de establecer la hipótesis de crear empleo, si no se hace en el cuadro de una negociación que compatibilice todas las variables del polinomio de la organización del trabajo. Comoquiera que nunca fue de esa manera la noble aspiración se quedó en papel mojado. Más todavía, lo cierto es que el gran intento francés –la reducción de la jornada laboral, que planteó por ley la ministra Aubry en el año 2000--  no se tradujo en nada. Aquello se planteó la jornada desvinculándola de coste de la producción y de la organización del trabajo y la productividad. Olvidando que la jornada ha de ser compatible con los anteriores factores. Por ello  la operación Aubry fracasó y, paradójicamente, sólo sirvió para aumentar las horas extras.  

Por lo tanto, ¡busquen por otro sitio!

Digamos las cosas sin pelos en la lengua: la reducción del horario de trabajo, cuyo fin es la creación de empleo, choca con los obstáculos más relevantes de las diversas condiciones tecnológicas y con las consiguientes divisiones, cada vez más consistentes, en el seno de los trabajadores.   No hay que dar la batalla por perdida, pero busquen otras hipótesis. Lo que propone el PSOE lleva a un callejón sin salida.   


      

viernes, 21 de noviembre de 2014

ENRIQUE LILLO ANALIZA EL AUTO DE COCA COLA



Por Enrique Lillo
Abogado de CC.OO. 


1.- El Auto estima la totalidad de las solicitudes de ejecución provisional, no solo la de los despidos forzosos de los trabajadores de Fuenlabrada y del delegado sindical de CCOO en Alicante, que se negaron tajantemente a suscribir la adhesión a los acuerdos individuales propuestos por la empresa, sino también de aquellos trabajadores, varios de ellos de CCOO y los restantes de UGT, que suscribieron los acuerdos individuales de adhesión a la propuesta empresarial.

El motivo por el cual se acepta esta solicitud de ejecución provisional de estos trabajadores que suscribieron esta adhesión individual, es porque la declaración de despido colectivo nulo les afecta a todos no solo a los despedidos que no se adhirieren, como los de Fuenlabrada, sino también a los que se adhirieron.

2.- El Auto judicial considera que es de aplicación la ejecución provisional a las sentencias de despido colectivo cuando se declara la nulidad del citado despido colectivo, y el razonamiento jurídico que contiene el mismo radica en la redacción dada del 124 apartado 11 por la Ley 3/11, puesto que en la Ley 4/2011 en relación al Decreto Ley se introdujo la novedad consistente en que en los casos de despidos colectivos declarados nulos, se declarara el derecho de los trabajadores afectados a la reincorporación en su puesto de trabajo, de conformidad con lo previsto en los apartados 2 y 3 del art. 123 de esta Ley.

En consecuencia, por remisión de estas disposiciones al 113 se debe aplicar la ejecución provisional que la Ley Reguladora establece para los despidos individuales declarados nulos o improcedentes con obligación legal de readmisión y, por tanto, es de aplicación el art. 297 de la LRJS.

Por lo tanto, debe aplicarse la ejecución provisional en las mismas condiciones que los despidos individuales nulos, es decir la empresa debe manifestar sin optar por readmitir de manera expresa al trabajador, o si le exonera de trabajar abonándole los salarios de tramitación desde la fecha de la sentencia hasta la fecha en que se dicte sentencia definitiva por el Tribunal Supremo, en cuyo caso se podrá proceder o no a la ejecución definitiva, según sea el fallo de la sentencia.

3.- La sentencia admite la aplicación de la facultad de ejecución colectiva de despidos colectivos, a través de autorizaciones individuales de trabajadores,  para que los sindicatos promotores de la demanda planteen la ejecución provisional de la misma, basándose para ello en la nueva redacción del art. 247 de la LRJS, que le ha dado el Decreto Ley 11/2013, y donde se contempla le ejecución definitiva de sentencias de despidos colectivos, en igualdad de condiciones que las sentencias de conflictos colectivos.

El Auto considera que estas facultades y derechos previstos para la ejecución definitiva se aplican también para la ejecución provisional, por establecerlo así el art. 304.1 de la LRJS.

4.- En cuanto, a los afectados a la ejecución provisional esta solo puede afectar a los que expresamente lo solicitaron y no a los que no lo han hecho.

Además esta solicitud debe hacerse necesariamente a través del sujeto colectivo que son los sindicatos intervinientes en el despido colectivo y demandantes, con lo cual solo los que han conferido autorización a CCOO o UGT para la solicitud les afecta.

5.- A continuación el Auto considera que no es de aplicación el interés de mora del 10% del ET, porque no estamos en presencia un salario como contraprestación de trabajo, dado que no ha habido trabajo efectivo, y el contrato de trabajo no se reanuda por la ejecución provisional, sino que tal reinundación se producirá cuando se llegue a la ejecución definitiva con la readmisión, si se confirmara la sentencia, dado que la ejecución provisional de una sentencia es matizadamente distinta de la ejecución definitiva.

En la ejecución provisional la empresa puede optar o por la readmisión o por exonerar de trabajar y pagarles el salario, en cualquier caso el Auto condena al pago de intereses desde el 12 de octubre de 2014, y estos intereses consistente en el interés legal del dinero, que para el año 2014 es del 4%, según la disposición trigésimo segunda de la Ley 22/2013 de Presupuestos Generales del Estado.

Este interés legal del 4% se abonara hasta el 20 de noviembre, que es la fecha del Auto de fecha 20 de noviembre de 2014, y a partir del auto, si la empresa no paga, se devenga por los trabajadores una vez que este cuantificada los salarios y las cantidades que deben percibir los señalados intereses de mora procesal, es decir el interés legal mas dos puntos, 6%.

El Auto no aprecia temeridad de las empresas ni condena en costas, sino que solo habrá condena en costas si no se produce avenencia entre las partes en el tramite de individualización, es decir si se produjera una discrepancia entre las cantidades salariales establecidas por las empresas demandadas y por los solicitantes de ejecución provisional, y la final se aceptaran las cantidades salariales fijadas por los solicitantes y no las establecidas por las empresas demandadas.

6.- El Auto establece que los miembros del Comité de Empresa de Fuenlabrada que se citan con nombre y apellidos y el delegado de personal del centro de trabajo de Alicante, todos del CCOO, pueden continuar desarrollando sus funciones de representación mientras se mantenga actividad de cualquier índole en sus centros de trabajo respectivos, aun cuando se les libere de la obligación de trabajar.

El Auto no hace un pronunciamiento claro sobre si la readmisión debe producirse en el mismo centro de trabajo, porque este es un extremo que debe ser resuelto en su caso en la ejecución definitiva, si es que la empresa opta por no readmitir y exonerar de trabajar y abonar los salarios de tramitación, desde el 12 de junio de 2014, fecha de la sentencia.

Si la empresa optara por la readmisión expresa y trabajo efectivo, y no por la exoneración de trabajar con pago de salarios, ésta debería producirse necesariamente en cada uno de los centros.


FLORENTINO SÍ TIENE QUIEN LE PAGUE




Escribe Xavier Vidal-Folch en El País: «Para los problemas de Florentino, soluciones rápidas. Para los dramas de los desahuciados, justicia lenta. Exactamente así es este final de  época» en Un Castor para los desahucios. Una verdad tan grande como cualquier palacio de la difunta Duquesa de Alba. Ahora bien, esa evidencia –con ser importante--  necesita un acompañamiento argumental. Pido disculpas si me atrevo a ampliar lo que ha escrito el reputado periodista.

En primer lugar, “lo” de Florentino es la constatación palmaria del vínculo entre la política obediente y los intereses del parné. Lo que comporta, en segundo lugar, su consecuencia: el traslado de importantes recursos financieros de las políticas de Estado de bienestar a lo que podríamos llamar el welfare empresarial. O, lo que es lo mismo: lo que quito a los más se lo doy a los muy pocos. Para los efectos consiguientes tanto monta monta tanto que entre esos pocos figuren gentes del casticismo hispano o del parné trasnacional. Cierto, la cosa no es nueva; ya en tiempos de antañazo, Erasmo escribió: «El afán de poseer ha llegado a un grado tal que no hay nada en la naturaleza, sea sagrado o profano, que no trate de exprimir».  De manera que ello es cosa que viene de muy atrás, pero nosotros ajustamos las cuentas con las cosas de nuestro tiempo. Y en nuestros días la «política mercantilizada» está alcanzando cotas exasperantes. [Aprovecho la ocasión para recomendar la lectura del libro de Guy Standing  titulado Precariado, una carta de derechos, editado recientemente  por Capitán Swing, la editorial amiga. Aquí figura la expresión «política mercantilizada», que a estas aluras no necesita explicación sobre su significado]

“Lo” de Florentino, como expresión de la mercantilización de la política y de la cosa pública, es consubstancial a esa «civilización de la derecha» sobre la que ha escrito Antonio Baylos en  http://baylos.blogspot.com.es/2014/11/la-civilizacion-de-la-derecha.html. Así pues, no es sólo ni principalmente que las soluciones para unos sean rápidas y lentas para otros, aunque ello tenga su miga. La cuestión está, a mi entender, en otro lugar: en que se desmantela a golpe de motosierra el welfare state para que sus enormes recursos vayan a parar a los florentinos de turno. No es, por tanto, una pejiguería por mi parte sino un problema de fondo. Más todavía, tampoco es el resultado unilateral de las «élites extractivas» sino de la amalgama entre política mercantilizada y el universo del parné. De un parné trasnacional que actúa globalmente con total desparpajo mientras hay quien se refugia, desde la acera de enfrente, en sus respectivos campanarios.  Por eso, esas fuerzas aldeanas no tienen capacidad de intimidación, de intimidación democrática en ese territorio de la financiarización que destartala el Estado social. De ahí que Florentino y los suyos les hayan tomado el número.  

 

Apostilla. Algunos se preguntarán qué pinta Carlitos Vallejo en esta historia de Florentino. Lo siguiente: el histórico dirigente sindical de CC.OO. de  SEAT es el hijo de don Juan José Vallejo, presidente del Madrid durante la etapa republicana. Del Madrid, claro sin real. 

 


Radio Parapanda.--  MI HOMENAJE PARTICULAR AL CINCUENTENARIO DE LA CONC

jueves, 20 de noviembre de 2014

UNA SUGERENCIA A PODEMOS



Afirma mi viejo amigo Paco Rodríguez de Lecea que “”Podemos prepara el asalto «a los cielos», a la «centralidad» del tablero político, con todo lo que tiene, sin dejar nada en la reserva, sin un Plan B, con la confianza de conseguir un k.o. en el primer asalto. En el abanico de escenarios posibles que se plantea, incluye la posibilidad de perder, pero descarta en cambio la de un segundo asalto”” en http://vamosapollas.blogspot.com.es/2014/11/un-plan-para-ganar.html.  

La hipótesis más plausible es que, en las próximas elecciones generales, Podemos dará el aldabonazo. Ahora bien, el exagerado clima de euforia que los dirigentes del nuevo partido han puesto en marcha podría devenir fatal para sus intereses. Lo digo porque están dando a entender que el viento les es favorable para gobernar. Y así es interpretado por sus parciales y una parte considerable de la ciudadanía. Diré más: la  amenaza que lanzan las derechas económicas y sus franquicias políticas –amén de cierto sector de la izquierda— es que sería una hecatombe si Pablo Iglesias El Joven venciera en los próximos comicios.  Ahora bien, que Podemos dé el aldabonazo no quiere decir exactamente que gane las elecciones. Y si no gana, mucho me temo que ocurriría lo siguiente: serían juzgados no por los resultados concretos sino por las expectativas que ellos mismos han creado. Más todavía, una parte del entusiasmo generado se traduciría en amargura porque no se han conseguido los objetivos de ganar. Y de la amargura a la decepción --«no hay nada que hacer», dirían no pocos— hay un trecho bastante corto.

Pregunto: ¿obtener setenta u ochenta diputados sería un fracaso? ¿Si sucediera esto estarían refiriéndose a «la posibilidad de perder»? Francamente, eso sería dar la campanada, aunque no fuera el «asalto a los cielos». No lo es, ciertamente. Pero ¿es irrelevante ese resultado? De ninguna de las maneras. ¿Cuál es, entonces, la sugerencia?

La sugerencia es: mantengan el clima de la esperanza del aldabonazo. El viento lo tienen de popa y sus velas están desplegadas. Pero recuerden lo que dijo no sé quién: «No todos los caminos llevan a Corinto». Pero, tal vez, sea verdad que algunos caminos llevan a cerca de Corinto. Mantengan el clima, digo; pero atemperen el mensaje. Llegar cerca de Corinto es muy relevante, especialmente en estos tiempos. Así pues, échenle un buen chorreón de limón al discurso, pero les sugiero que no se les vaya la mano.

Por lo demás, no hace falta que le diga a Podemos que habrá mucho parné por medio contra ellos. No sólo español, sino de los cuatro puntos cardinales del planeta. Las bolsas de basura repletas de dineros, que llevaba a su casa el apantojado ex alcalde de Marbella, serán calderilla para subvencionar a quien yo me sé. De manera que permítanme que les diga que bajen del engreimiento del «o César o nada». Así pues, ¡ustedes verán!  


miércoles, 19 de noviembre de 2014

Think tank, lobby y nuevos intelectuales





Europa intenta importar el modelo americano donde los representantes de los intereses particulares producen influencia y conocimiento, y financian la política

La adquisición de poder pasa por el control de los recursos: en una sociedad compleja uno de los recursos por los que se combate y se entra en conflicto es el conocimiento. El conocimiento que sirve a los que deciden en los asuntos públicos para sostener una decisión o bien, para argumentarla, venderla, justificarla; o para intentar crear un consenso sobre la base de datos ciertos e incontrovertibles, sabiendo bien que las decisiones –sobre todo en las democracias maduras--  se toman en condiciones que no son óptimas; en situaciones de emergencia, dictadas por los media y las emociones de una indefinida opinión pública, gracias al impulso declarado o subterráneo de los intereses particulares y a menudo  con una falta de las debidas informaciones. Es por este motivo que quienes suministran información y conocimiento pueden convertirse –si saben montárselo bien— en unos formidables powers brokers, en intermediarios de recursos de poder.

Los think yank de hoy son esto: intermediarios del conocimiento que sirve a las clases dirigentes para gobernar y controlar el debate público. Para entenderlos hay que ir a la fuente, o sea: a los Estados Unidos, donde estas organizaciones están consolidadas, son fuertes y utilizadas por las administraciones presidenciales de todos los colores como “servidor” para la asunción de personal  de segundo nivel, producir estudios y propuestas de policy

Los países europeos y el ambiente político de Bruselas (este último es el que más se ha adaptado a reproducir la forma americana del think tank por el peso y la capacidad de organización que tienen los intereses particulares) han probado a imitar aquella experiencia. Pero siempre hay que mirar a los Estados Unidos para entender cómo funciona esta máquina del conocimiento que se sitúa a caballo entre la academia, los grupos de interés, los media y el gobierno. 

Los expertos de los grandes think tank (la Brookings, el demócrata Center for the American Progress, los conservadores Heritage e American Entreprises Institute son esa tipología de intelectuales que con mayor aplicación se ha adaptado a los tiempos: se trata de figuras que saben adecuarse a los instrumentos de la comunicación, incluso al twitter y los canales televisivos all-news; son expertos en las conferencias académicas y a plantear un problema de manera sintética; saben tener en consideración los intereses de quienes financian sus investigaciones; saben qué quiere decir cultivar un nestwork de ideas y relaciones.  Por ejemplo, tras el 11 de septiembre cuando un grupo del Doctor Stranamore –atrincherados en un pequeño think tank, el Project for The New American Century--  convenció a George W. Bush, que no quería ocuparse de política internacional, a invadir Irak y arrasar Medio Oriente. Lo decían desde muchos años antes.

Ahora no existen proyectos de aquel alcance, pero los think tank son todavía conductores de influencia y conocimiento. Hasta tal punto que hace a penas dos meses el New York Times publicó una investigación excepcional sobre el estado del arte de la relación entre intereses particulares y los think tank (en el campo de la política exterior, pero la dinámica es más o menos la misma para cualquier política pública). 

La mescolanza es siempre la misma: acercarse al corazón del poder, acrecentar su propia credibilidad mediante la acreditación científica de estos instrumentos, popularizar en la rulling class de Washington consignas e ideas. Tal como lo ha hecho el templado gobierno de Oslo, a través de una masiva campaña de financiación y esponsorización de algunos de los más importantes think tank de Washington [sic, nota del traductor]. El objetivo es el convencer de la necesidad –con los datos en la mano--  de ampliar la gama de intervenciones de la OTAN en el Ártico. Una zona que debería más segura (¿) para el bien de la paz mundial (especialmente hoy, porque Noruega ha puesto en marcha una campaña masiva de perforaciones petrolíferas). Noruega es sólo uno de los 64 gobiernos que ha sostenido los think tank de Washington desde 2011 hasta hoy; son 64 países que han dedicado, en tres años, 92 millones de dólares para estudios, policy y documentos para preparar conferencias y reuniones.

Es un proceso fascinante que sugiere millones de preguntas sobre cómo se forman los contrapoderes del conocimiento: enmascaran el enemigo: América está llena de desenmascaradores a través de blogs y/o aprendiendo a influenciar a las masas y de cómo se crean los managers de las buenas causas y de qué manera son eficaces con relación a sus contrapartes.  


Por la traducción, Ginés de Pasamonte (Parapanda) 

Radio Parapanda.--  UN PLAN PARA GANAR




martes, 18 de noviembre de 2014

EMISIÓN DE GASES DE EFECTO INVERNADERO Y CALENTAMIENTO DEL PLANETA






Hacia París con una desilusión nunca olvidada


Los expertos y la opinión pública recuerdan, desilusionados todavía, aquel Copenhague de 2009. De aquella reunión esperábamos que desembocara en un nuevo acuerdo global sobre el clima con la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero que fuera vinculante para todos los países: desde los Estados Unidos hasta China, de la India a Europa, del Japón a Australia, del Brasil a Canadá.  Se trataba de la decimoquinta reunión de la Conferencia de las partes (Cop 15), la cumbre sobre el clima en torno a una mesa con más de 190 países. Muchos esperaban aquella cumbre de la ONU con la convicción, transformada en ilusión, que los científicos creían necesaria para que la reducción del crecimiento de la temperatura global fuese suficiente para convencer a los principales emisores de la necesidad de firmar un acuerdo vinculante. No fue así.

Desde entonces la negociación se ha orientado al intento de llevar a los países más recalcitrantes –o a todos los grandes emisores excepto la Unión Europea--  a una negociación cuyos resultados desemboquen en una nueva arquitectura del clima global como la del protocolo de Kyoto. A veces nos ilusiona que pequeños pasos y acuerdos sobre puntos marginales puedan, de manera imprevista y casi mágica, producir el milagro de desbloquear la situación de eso que los economistas llaman el «dilema del prisionero». ¿Por qué, entonces un país debería esforzarse en reducir sus propias emisiones si todos se beneficiarían, incluso los que se han esforzado poco y también los que no han hecho nada?  Así se vive, una vez más, esta fase de espera de la nueva cumbre (la Cop 21) de París, donde por necesidad debería producirse un nuevo acuerdo. Salvo que mientras tanto las cosas hayan cambiado un poco.

Este año se ha publicado el nuevo informe sobre los cambios climáticos del IPCC, que es el quinto. Al mismo tiempo, los países avanzados han entrado en una recesión que tiene pocos precedentes históricos y los que están en vías de desarrollo han ralentizado su crecimiento económico. La reducción ha bajado el ritmo de las emisiones, pero no ha frenado el calentamiento global. Es útil, pues, reclamar algunos mensajes, contenidos en el informe del IPCC en todo lo atinente a mitigar las cosas: 

. La inacción por parte de los gobiernos  es coherente con el incremento de la temperatura en el 2100 entre 3,7 y 4,8º; 4,8°C. Un aumento mayor, aunque menos probable, es posible;
. estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en un nivel compatible con el aumento de la temperatura en +2°C (aproximadamente 450 partes por millón de CO2 equivalente) antes de 2100 exige reducir las emisiones en un porcentaje del 40-70 por ciento hasta el 2050 respecto de los niveles del 2010, y eliminarlas totalmente en la práctica después del 2100;
·                  este objetivo implica cambios radicales en los sistemas energéticos que comporten un nivel triple o cuádruple de la cuota de fuentes de energía zero e low carbon como renovables y nucleares;
·                  los propósitos de reducción en el 2020 de las emisiones declaradas por varios países en la Cop 16 –como Cancún Pledges— con alta probabilidad no son coherentes con el objetivo +2º C [Ver la figura 1 en http://www.lavoce.info/archives/31398/cina-usa-fulminati-dal-clima-via-pechino/];
·                  retardar la reducción de las emisiones al 2030 o más adelante aumenta la dificultad de la transición y reduce las opciones disponibles en la medida necesaria;
·                  estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero a 450 ppm equivale a una reducción del crecimiento de los consumos en el curso de este siglo en cerca del 0,06 por ciento de media (respecto a un crecimiento de ellos entre el 1,6 y el 3 por ciento anual). Los costes asociados a este valor aumentarían substancialmente en el caso de retrasar esa acción al 2030.    

A pesar de estos mensajes tan claros,  muchos --entre los cuales nos encontramos nosotros dos--  no se espera un resultado histórico de París 2015. Bien visto, no parece que haya cambiado significativamente el esquema de los beneficios netos (los payoffs) que se perciben por cada país, derivados por una acción coordinada de mitigar las emisiones. En otras palabras, las condiciones del «dilema del prisionero», substancialmente inalteradas,  siguen estando ahí. Porque el horizonte temporal  donde se determinan los daños del cambio climático está en el orden de décadas y centenares de años, mientras el horizonte sobre el que se deciden las políticas de mitigación coincide frecuentemente con el ciclo político-electoral hace que sea difícil esperar resultados extraordinarios. Una acción más decisiva de nuestros gobiernos podrá ser inducida solo mediante una anticipación de los daños futuros como ciertos episodios de acontecimientos climáticos extremos que ya se registran hoy por todo el mundo, y de una creciente responsabilidad ante los problemas, orientada por resultados científicos cada vez menos inciertos y más precisos. 


El milagro inesperado

Quien todavía se ocupa de política sabe que a veces se puede producir lo imprevisto: el milagro. Esto podría haber pasado en los pasados días. O, al menos, tal vez se han puesto las premisas para el milagro parisino. Al finalizar la cumbre APEC, el presidente americano Barack Obama anunció por sorpresa (parece ser que tras unas negociaciones scretas) un acuerdo con el presidente chino Xi Jinping: los dos países reducirán sus propias emisiones de gas efecto invernadero en cerca de un tercio en las próximas dos décadas.  En particular, los USA reducirían sus emisiones entre el 26 – 28 por ciento en 2025, relativamente a los niveles del 2005 con una neta aceleración con respecto al nivel anteriormente declarado del 17 por ciento (tabla núm. 1 en http://www.lavoce.info/archives/31398/cina-usa-fulminati-dal-clima-via-pechino/). Por su parte, China “entiende” que debe empezar a reducir las emisiones en el 2030 para que “en el mejor de los casos” alcancen el pico. Incluso ha acordado aumentar la cuota de consumo de energía de fuentes no fósiles (renovables y nucleares) a cerca del 20 por ciento en 2030. Concretamente el país instalará entre 800 y 1000 gigawats añadidos de capacidad de generación eléctrica, eólica, solar y otras tecnologías de emisión cero en 2030, o sea, más que todas las instalaciones de carbón existentes hoy en aquel país.  Se trata de un anuncio que han hecho las dos mayores economías del planeta, que todavía siguen siendo los mayores consumidores de energía y los mayores emisores de gas que altera el clima [Véase la figura 2 en  http://www.lavoce.info/archives/31398/cina-usa-fulminati-dal-clima-via-pechino/] Como tales tienen una responsabilidad a la hora de contribuir a la reducción de las emisiones.  A este anuncio sigue la decisión de la Unión Europea con su propio y nuevo target  vinculante para reducir el 40 por ciento de sus emisiones en 2030 (respecto a los niveles de 1990). Dentro de pocas semanas los expertos harán un análisis de las implicaciones de dicho anuncio, especialmente desde un punto de vista numérico.  Una primera valoración preliminar sugeriría que el acuerdo podría evitar las emisiones en cerca de 640 millardos de toneladas de carbono. La figura 1 plantea los nuevos escenarios [http://www.lavoce.info/archives/31398/cina-usa-fulminati-dal-clima-via-pechino/]. En dicho gráfico podemos ver:

1) Un escenario tendencial entre los otros muchos del último informe IPCC.  

2) Un segundo escenario en el que los USA y la Unión Europeo implementan plenamente lo que se decidió en Copenhague.  

3) Un escenario que contiene todo lo que está comprendido en los anteriores escenarios con los USA y China, dispuestos a respetar los esfuerzos anunciados.  scenario che contiene tutto quello compreso negli scenari precedenti con Stati Uniti e Cina pronti a rispettare gli impegni annunciati

La cuestión política
Queda en pie la principal cuestión política. ¿La administración Obama conseguirá respetar ese acuerdo? Hace tiempo que la Agencia para la protección ambiental propuso nuevas normas para reducir las emisiones de las centrales eléctricas existentes. Es muy poco probable que sea suficiente para obtener una disminución del 28 por ciento. ¿De dónde vendrán, pues, los recortes posteriores? 

El congreso, con mayoría republicana, espera una respuesta; es escéptico a este planteamiento del cambio climático y sólo subraya los costes económicos. De manera que no está dicho que el presidente Obama tenga todas las cartas en la mano para actuar. Por primera vez China ha fijado un límite a sus emisiones y esto es un buen resultado. 

La formulación de ese empeño no se ha definido de manera convincente, pero se mantiene una importante promesa.   Afirmar que se quiere realizar un pico para las emisiones en torno al 2030 (no en ese año sino aproximadamente sobre esa fecha) eja espacio para márgenes posteriores. Un segundo e importante objetivo es trabajar para conseguir el 20 por ciento de su energía de fuentes no fósiles en 2030.

En estas horas muchos analistas sostienen que el objetivo de China es vago y no suficientemente ambicioso; y, por lo de más, algunos modelos sugerían que las emisiones de China alcanzarían el pico en torno al año 2030.  Por otra parte, este país siempre rechazó indicar un límite para sus políticas; el hecho que ahora lo indique (aunque de manera no vinculante) representa un paso adelante. También es significativo su esfuerzo (tal vez, demasiado) es su segundo objetivo: realizar el 20 por ciento de su energía eléctrica mediante fuentes no fósiles. Es un acuerdo histórico, que sabremos leer mejor en las próximas semanas.   Pero constituye un importantísimo camino para la cita del Cop 21 en París dentro de un año. Por ahora, es necesario creer que el vaso, por una sola vez, está medio lleno.

Por la traducción, Miguel Tarrida del Mármol (Parapanda)


50 ANIVERSARIO de CCOO de CATALUNYA



Joaquim González Muntadas.
Director de Ética Organizaciones SL.

El próximo día 20 de noviembre se celebra el 50 aniversario de la fundación de CCOO de Catalunya. Medio siglo de unas Comisiones Obreras forjadas por aquellas personas que actuaban de portavoces de las reivindicaciones laborales de sus compañeros y compañeras de trabajo, compuestas por hombres y mujeres presentes en centenares de empresas, capaces de vencer el miedo a la represión política  y a las represalias laborales.

Recordar y celebrar en estos días la reunión de cerca de trescientas personas hace cincuenta años en la Iglesia de Sant Medir, en Sants de Barcelona, es reconocer la historia de CCOO en Catalunya y la del conjunto de España, y es reconocer, sobre todo, la entrega, la inteligencia, el compromiso y la lucha de miles de trabajadores y trabajadoras que en los primeros años hicieron de Comisiones Obreras una organización determinante también en la lucha por las libertades democráticas. Y  más tarde, en la democracia, trasformada ya en el primer sindicato confederal y en la principal organización social, un instrumento esencial en la lucha por los derechos sociales y la mejora de las condiciones trabajo.

La historia de CCOO de Catalunya, como la del conjunto del movimiento sindical español y mundial, está escrita con las luchas y sacrificios de sus protagonistas,  hombres y mujeres que han dirigido y participado en miles  negociaciones, acuerdos, movilizaciones, conflictos y huelgas, sin los cuales no se podría entender el progreso social, ni la mayoría de los derechos laborales y sociales conquistados.

Pero el sindicalismo, y en particular CCOO, además de historia, tiene presente. Un presente que precisa tanta voluntad, inteligencia y arrojo de sus militantes como la demostrada por aquellas personas presentes aquel 20 de noviembre de 1964 en la Parroquia de Sant Medir. Voluntad, inteligencia y arrojo para representar el mundo del trabajo que cada día resulta más complejo por la diversidad de la clase trabajadora y la globalización de los mercados.
Este Aniversario es una buena ocasión para el reconocimiento y agradecimiento a los miles de militantes que durante estos 50 años han dedicado lo mejor de sí mismos a la noble causa sindical. Y reconocer y valorar también a las decenas de miles de sindicalistas que hoy están en las empresas, en un entorno más hostil que ayer, como expresan las encuestas de valoración social, que mantienen el orgullo de representar a sus compañeros y compañeras de trabajo en las ingratas y difíciles condiciones que representa la grave y larga crisis económica y las nuevas leyes pensadas precisamente para debilitar la función sindical.

Medio siglo de compromiso de sindicalistas que responden a la definición que hizo hace más de 100 años Pablo Iglesias fundador de UGT el año 1888: "los representantes de la clase obrera son los que tienen que dar la cara con más frecuencia, los que tienen que alentar a los trabajadores en los momentos de desaliento, los que tiene que darles ejemplo arrostrando las arbitrariedades de los patronos, de las autoridades y de todo el mundo..... De modo que no pueden ser de madera de vividores que engañan a los suyos; por el contrario han de ser hombres  incorruptibles que dan ejemplo a los suyos de cómo han de cumplir la lucha".

Una definición que describe a la inmensa mayoría de hombres y mujeres que hoy, sin grandilocuencia, trabajan en las pequeñas, grandes y medianas empresas, dando la cara en estos momentos  difíciles y con la pasión de unos ideales tan nobles como son el representar a los tuyos afrontando: regulaciones de empleo, suspensiones y cierres de empresas, negociación de difíciles y complejos convenios y acuerdos. 
Un trabajo honrado y silencioso que precisa de tanta valentía y compromiso como la exigida en aquellos tiempos heroicos, en décadas pasadas, que debería merecer el reconocimiento de la sociedad en este 50 aniversario de historia de compromiso y que se podrá conocer en la exposición: “CCOO, 50 años de historia de Cataluña desde 1.964 hasta 2014”, en el Museo de Historia de Catalunya.

Feliz 50 Aniversario CCOO y mucha inteligencia y valentía para encontrar la respuesta a los cambios del mercado laboral. Cambios profundos que han modificado el qué, el cómo, el quién y el dónde se produce, que demandan del sindicalismo nuevas formas, ideas y propuestas.
Adelante CCOO, la clase trabajadora, Catalunya y la sociedad española os necesita. 



lunes, 17 de noviembre de 2014

SOBRE ESE MANIFIESTO SINDICAL QUE NO TIENE PIES NI CABEZA (2)



Nota editorial.--  En la foto está gente sabia, constructores de un gran sindicato. ¿Adivinan quiénes son? 




2.--  Queridos amigos, me decís que estáis dispuestos a hablar  --como se dice, a calzón quitado--  de lo que he planteado en   ¿Por qué, por ahora, no firmo ese documento sindical? (1). Os lo agradezco sinceramente. Sin embargo, me vais a permitir que mantenga mi postura de no firmar, todavía, ese papel hasta ver en qué queda la cosa definitivamente. Comoquiera que las cosas hay que hacerlas con ambición, sigo con mis propuestas en torno al ecocentro de trabajo, tiempo habrá de alargar esa reflexión a los asuntos que están más allá de ese lugar.

 

Entiendo, queridos amigos, que necesitamos una (por así decir) biografía de los centros de trabajo, al menos los más determinantes, referida a los últimos treinta años. Los datos biográficos a considerar serían, por lo menos, los siguientes:

 

a) evolución pormenorizada de la innovación tecnológica, de los métodos de gestión del management y de la marcha de la organización del trabajo;

 

b) evolución concreta de la contratación y de los cambios que se han dado en la estructura de su población asalariada por sexos y edades;

 

c) desarrollo de las prácticas de negociación colectiva, incluidos (si los hubiere) los pactos de empresa, con especial mirada a los expedientes de regulación de empleo; 

 

d) un estadillo de la representación de los trabajadores, tanto de la sección sindical como de los comités; itinerario de la afiliación al sindicalismo, no sólo el de tipo confederal sino de todas las organizaciones; relación de todo ello con el territorio y la federación correspondiente;

 

e) la biografía del ejercicio del conflicto. Y tantos detalles anagráficos como sean interesantes. 

 

 

Aclaro: no entiendo que tan voluminoso material se traslade al documento que os traéis entre manos. La razón de toda esa documentación es la de obligarnos a un viaje provechoso al interior del ecocentro de trabajo, y a partir de ahí reflexionar sobre el estado de la cuestión de ese lugar básico del que arranca la acción colectiva del «sindicato general» que se organiza confederalmente.  Sería una revolución metodológica en el sindicato. Por supuesto, con esas biografías estaríamos al tanto del acervo de lo que disponemos.  Que no es poca cosa. De esta exploración –si hace con rigor y sin ocultamiento de nuestras vergüenzas--  podemos sacar conclusiones fecundas para la acción colectiva  tanto para la negociación como para el ejercicio del conflicto.  Dejemos de lado, pues, las intuiciones, el «yo creía que» y vamos al turrón, de Jijona naturalmente.

 

En suma, se trataría de conocer a fondo la «realidad fáctica», que diría Gramsci,  del lugar donde nace el movimiento de los trabajadores organizados en el sindicato. Ya dijo no sé quien aquello de que el conflicto social es, también, un conflicto de saberes y conocimientos. ¿Las intuiciones? Sólo las necesarias. 


Radio Parapanda.-- QUIZÁ SEA QUE NO ME HE EXPLICADO BIEN: http://vamosapollas.blogspot.com.es/



 


domingo, 16 de noviembre de 2014

¿POR QUÉ, POR AHORA, NO FIRMO ESE DOCUMENTO SINDICAL? (1)



Queridos compañeros, voy a exponeros las razones de mi negativa a firmar ese documento o lo que quiera que sea: manifiesto, papel, llamamiento… Pero, antes de entrar en el tema, quiero haceros una observación previa. Tengo la impresión que queréis engatusarme con una literatura que repite las palabras «refundación», «repensar el sindicato», «cambios y transformaciones», pero –incluso sin escarbar demasiado--  es tan viejuno que estaría desfasado hace veinte años. Es como si el viejales del abuelo Cebolleta se hiciera unos botox, se quitara la dentadura postiza y se cortara el pelo al rape. Por ello, no vale la pena hacer enmiendas; dispensad mi impertinencia: pegarle fuego al papel. Un papel que, en su redactado, dispone de una metodología que me es conocida: empezar la casa, no ya por el tejado sino por la veleta; reincide en un tipo de sindicato que no comparto; y, por lo demás, no establece la jerarquía de las prioridades. Es una reedición de todos los informes generales y documentos congresuales que en el sindicato han sido. Eso sí, haciéndole la permanente al entrañable Cebolleta.  

Ahora, sólo por motivos de afecto personal  y en consideración a las horas que habéis dedicado a su redacción, explico mis motivos de no querer firmarlo de momento.

Supongamos que le habéis pegado fuego al papel y seguís con la noble intención de hacer uno nuevo. Os sugiero las siguientes observaciones.  

1.--  El texto debería empezar por el centro de trabajo; yo le llamaría «ecocentro de trabajo» para que, desde el inicio, quedara claramente establecida la relación entre centro de trabajo y las condiciones de trabajo que conforman el medio ambiente en el centro de trabajo. Pero si os parece una pijada no haría un casus belli de ello, es decir,  de llamarle ecocentro de trabajo. Y como es obligado meterse en harina, sugiero que más o menos se dijera lo siguiente:

«El ecocentro de trabajo –donde se produce nuestra actividad básica y, por tanto, principal; de donde arranca la afiliación y el necesario consenso y participación del conjunto asalariado--  está conociendo, desde hace ya muchos años, una constante mutación. Estos cambios --que no sólo son tecnológicos sino también de métodos de gestión empresarial, de estructura de ese conjunto asalariado  y de la condición de la persona que trabaja--  no son percibidos y, por tanto, interpretados por los grupos dirigentes del sindicato. Lo prueba el hecho que tanto las plataformas reivindicativas de los convenios y el resultado de la negociación colectiva siguen estando al margen de lo que ha cambiado en el ecocentro de trabajo. Conclusión, el sindicato (todo el sindicalismo confederal), salvo raras excepciones, tiene un comportamiento contractual casi igual a de los tiempos de nuestro amigo Cebolleta. Por ello, se pierde representatividad y representación. Más todavía, por todo lo anterior somos menos sindicato «general» y menos sindicato confederal.

Es, sobre todo, en el ecocentro de trabajo donde la agresión a la condición asalariada se está produciendo con mayor intensidad: de un lado, mediante la lectura autoritaria de los procesos de reestructuración e innovación; y, de otro lado, los efectos perniciosos de las sucesivas reformas laborales, especialmente la última. La lectura autoritaria por parte del dador de trabajo de dichos procesos en el nuevo paradigma no acarrea nuevos derechos de ciudadanía social en el ecocentro de trabajo y las reforma laborales han rematado dramáticamente ese clavo».  [Donde se intenta decir que el problema no es la reforma laboral solamente, sino las dos cosas que están amalgamadas: la innovación--reestructuración del ecocentro de trabajo gobernado autoritariamente y los efectos de la reforma laboral].  

Pues bien, el papel que me presentáis para que lo firme se inicia con un análisis general y genérico del  acoso del neoliberalismo y de la política del gobierno del Partido popular contra los trabajadores y sus sindicatos, tal vez intentando consolidar el «sindicato sociopolítico», pero realmente huele a «político socio sindicato»; se sigue con una denuncia de lo podrido del sistema y su correspondiente pestazo a corrupción. No estoy afirmando que nosotros no debamos denunciar todo ello. Lo que quiero decir enfáticamente es que hay que arrancar todo el pensamiento y la acción del sindicato desde el ecocentro de trabajo.  Y, puestos a relatar cosas chocantes, en vuestro papel, la palabras «empresario» y «patronal» están en el segundo capítulo. Aquí, el abuelo Cebolleta empezaría a inquietarse.

Por hoy basta, queridos amigos, estoy a la espera de vuestra respuesta sobre estas primeras reflexiones. Si estáis de acuerdo, podemos hablar. En caso contrario, ¿para qué seguir molestándoos? Si el ponente del papel está –como claramente se ve--  en otra onda, sólo me queda decirle: «Pa ti la perra gorda, pero no cuentes con la insignificancia de mi firma».  Vale.

Radio Parapanda. «CUESTIÓN NACIONAL» Y «CUESTIÓN SOCIAL»