lunes, mayo 12

LOS SINDICALISTAS DE LA CAIXA (CC.OO.) NOS DEBEN UNA EXPLICACION


Los amigos de la sección sindical de Comisiones Obreras de La Caixa han hecho público, a través del boletín Comfia, los datos de su afiliación, desagregados en cuatro grandes bloques: Comfia-CCOO supera en La Caixa los 12.000 afiliados


Los tomo prestados y los traslado a continuación. Son los siguientes:



Afiliación

Plantilla

Porcentaje afiliado

Jefes y directores

2.466

5.392

45,73%

Subdirectores

2.564

4.501

56,97%

Gestores Servicios Financieros

1.562

3.072

50,85%

Sin cargo

5.479

11.979

45,74%


El redactor de la nota añade con un austero orgullo que “la sección sindical de Comfia-CCOO de la Caixa es la primera en número de afiliados del sector privado en España”. Ni una palabra más alta que otra o, si se prefiere, la pura sobriedad del románico. Me quito el sombrero y brindo a la salud de tales amigos con un cava convenientemente fresquito, no helado. Pues bien, a partir de estos datos se explica la naturalidad del (enorme) peso de dicha sección sindical en los diversos organismos de la empresa: órganos de gobierno, consejo de administración, comisión de control...


Ahora bien, la sección sindical de La Caixa nos debe una explicación. A saber, ¿cómo se explica que en estos tiempos donde tanto sociólogo habla del fin del colectivismo y la irrupción del individualismo exista una experiencia de tanta envergadura? Perdón por la osadía: ¿cómo interpretar que una sección sindical que tiene la voz “obreras” en el frontispicio de la casa grande concite tan importante adhesión estable de jefes, directores, subdirectores y gestores financieros? Es más, ¿que estas altas categorías asalariadas protagonicen la sección sindical más numerosa del sector privado a qué obedece? Y algo más: comoquiera que estamos ante una biografía con tantos años como la casa grande ¿a qué es debido que el itinerario de la afiliación de La Caixa haya ido sistemática y progresivamente a más? En definitiva, dicho cariñosamente, nuestros amigos nos deben una explicación. Desde fuera podemos tener algunas intuiciones. Pero con estas cosas no conviene arriesgarse.


Decía el maestro Vittorio Foa --noventa y ocho años le contemplan y hace unos meses publicó un librito magnífico (1)-- que él fue un organizador sindical, tal vez dando a entender que un sindicalista debe ser exactamente un organizador sindical. Pues bien, estos amigos son cabalmente la expresión de lo que nos sugiere Foa, uno de los grandes dirigentes de la CGIL. Y ellos deben enseñar al conjunto del sindicato cómo han ido haciendo la biografía de la sección sindical. Es más, estoy convencido de que quienes ofrecen los datos de un modo tan austero, darán las explicaciones sin ningún tipo de perifollos innecesarios.


De momento, estando a la espera de tan amigable ruego, me pongo a considerar: ¿será por el carácter y los contenidos de las plataformas y el resultado itinerante de las prácticas contractuales? ¿se debe a una constante y puntillosa verificación de los problemas que afectan a las diversas categorías asalariadas? ¿tiene algo que ver con el general intellect de la dirección sindical de La Caixa? No nos tengáis sobre ascuas y explicad los motivos de tan potente fuerza establemente organizada. Valen más los ejemplos que no pocas explicaciones indigestas sin punto alguno de referencia.


Sea como fuere, el caso es que nos encontramos con una virtuosa relación entre representación y representatividad. Entre representación general y representatividad para asumir la problemática, diversamente unitaria, de las distintas categorías asalariadas en el centro de trabajo. Pero ¡alto ahí! esto son intuiciones por mi parte; lo que se necesita, para entender aproximadamente bien el epifenómeno, son saberes y conocimientos. Por eso, perdonad la cacofonía, es preciso que nos digan nuestras amistades qué han hecho y qué hacen, cómo lo han hecho y cómo lo hacen, qué están haciendo ahora y cómo piensan seguir haciéndolo. Digo también “cómo piensan seguir haciéndolo” porque las personas se inscriben, también, a proyectos de futuro con punto de vista fundamentado. En resumidas cuentas, ¿podéis explicar, con pelos y señales, la concreta biografía de esta democracia próxima que estáis desarrollando desde hace, por lo menos, siete quinquenios?


A la espera de vuestras noticias, hago dos cosas a la par. Vuelvo a leer lo que decía Vittorio Foa: cuando el sindicato confía en los trabajadores, éstos confían en el sindicato. Y, mientras voy asintiendo con la cabeza, acabo mi tercera --¿o es la cuarta?-- copa de cava, convenientemente fresquita a la salud de estas amistades. La ocasión se lo merece y mi mujer no se va a enterar.



(1) Las palabras de la política. De momento he traducido diez capítulos (o trancos), que ya están en el ciberespacio. Dentro de un par de meses estará listo. Y ahora, la quinta copa de cava, convenientemente fresquito. [Dedico la traducción de la obra a la sección sindical de CC.OO. de La Caixa]


LAS PALABRAS DE LA POLITICA (2) Escribe Vittorio Foa




Hace unos días informaba de la aparición de un libro del maestro de sindicalistas Vittorio Foa junto a la profesora Federica Montevecchi: “Le parole della politica”. Comoquiera que el lector español conoce poca cosa de Foa, me decidí traducirlo poco a poco. En esta ocasión edito el primer tranco. Foa escribió el libro sin separaciones por capítulos. Yo, sin embargo, a efectos de publicación en el blog lo edito por trozos, que llamo trancos. Por lo demás, hago manifiesta publicidad de Le parole della politica, editado por la Editorial Einaudi. He aquí el primer tranco.


Vittorio Foa


Se habla de una política de centro derecha y de una política de centro izquierda; se vive la alternancia de sus respectivos gobiernos. El último gobierno de centroderecha suscitó muchísimas protestas y ha sido derrotado en las últimas elecciones. [Se recuerda que el autor está hablando antes de las elecciones de abril de 2008 con el retorno de Berlusconi. N. del T.]. Con la llegada del gobierno de de centroizquierda sucedió otro desastre: las protestas no se acabaron, y los ciudadanos que protestaban durante el gobierno de centroderecha continuaron haciéndolo.


Eso ocurrió porque la izquierda se presentó de manera imperfecta, resignándose a ser centroizquierda, cuando frente a este centroderecha era necesario ser algo más. Se trata de una investigación abierta laicamente a todos, que no tienen un récord, con la intención de diseñar un futuro que, junto a la crítica del presente y del pasado, indique las esperanzas que, si se quieren, son ya reales.


Una característica de la irrelevancia de los discursos de hoy es que el interlocutor ya no tiene importancia. La palabra es un compromiso con alguien, hacia alguna cosa. Cuando el interlocutor no es tenido en cuenta o no existe, la palabra se la lleva el viento. En política, tanto en la derecha como en la izquierda, un caso muy frecuente de la desaparición del interlocutor es el llamado pacto de los gobiernos con los gobernados: la concreción de los sujetos importa menos, no se sabe de hecho quién asume los compromisos y no se reconoce la existencia real de a quiénes se dirigen.


Pienso mucho en las palabras de la política, en su capacidad o incapacidad de comunicar. Y pienso en el carácter plural de estas palabras, en la multiplicidad de sus significados e, incluso, en las contradicciones que creen recoger. Sólo leyendo sus internas contradicciones y polaridades conseguimos entenderlas.


La palabra “trabajo”, por ejemplo, me ha acompañado una gran parte de mi vida: me he ocupado del trabajo humano y de su organización. Cuando era organizador sindical me parecía claro que el desarrollo, el crecimiento general de la economía era una necesidad para seguir adelante y, al mismo tiempo, una raíz de dificultad e infelicidad. Las dos cosas –avanzar y sufrir-- han ido juntas. Cada día se puede seguir, en la RAI Radio 1, el programa Pianeta dimenticato que describe los sufrimientos humanos y la voluntad humana de crecer. Aconsejo seguir ese programa. Tengo una amiga, Marinella Grmaglia, que fue a la India para ayudar a un sindicato de mujeres, que todavía no está reconocido, abandonando en Italia cargos políticos muy importantes.


Durante mi vida, el trabajo no ha sido solamente erogación de fatiga, energías y tiempo. Sino el punto de partida de una línea política, de una voluntad general de cambio. Hoy, aquel punto de partida sobre el terreno político, parece descolorido e incluso desaparecido: los trabajos son infinitos, uno distinto de otro y no parecen constituir el terreno propicio para un diálogo homogéneo. A veces, un carácter aparentemente homogéneo parece venir del precariado, pero también hay muchas maneras de ser precario. Junto al precariado, y a la visible dificultad de afrontarlo, está la inmigración en su doble forma: de un lado, es una grandísimo recurso, a partir de su diversidad; y, de otro lado, representa una notable complejidad.


Existen ulteriores términos de posible diálogo con la idea de hacer aflorar nuevos interlocutores y sus reivindicaciones. Baste pensar en el eterno cambio de los perfiles profesionales que comporta reconsiderar la posible relación con las profesiones históricas y con los sindicatos; después en el inmenso campo del trabajo femenino, todavía por explorar, y además en las diversas formas de tiempo de trabajo.


Toda la historia del sindicalismo está hecha de conquistas y renuncias. Las conquistas han sido con frecuencia más de dignidad que de libertad.


Nota. Vittorio Foa tiene 98 años; el libro fue publicado en el mes de Enero.


Vittorio Foa 10 Trancos de: Las palabras de la política


miércoles, mayo 7

LA FINANCIACION AUTONOMICA. Fecha tope: antes del día de San Lorenzo

Cada vez que don Lluis Casas publica un artículo tiemblan los exponentes de los viejos y nuevos socarrales. Y, airados por la lucidez flemática del autor, inundan compulsivamente mi correo electrónico. Este nuevo trabajo provocará, por eso se publica, nuevas actitudes con flatulencias de secano. Es aconsejable que, para entender a don Lluis, no se piense con el escroto.


Don Lluis Casas


Con la llegada del buen tiempo y del final del desaliño post electoral se nos avecina un reto de complicada gestión: la financiación autonómica plasmada en el estatuto de Catalunya. El temblor bíblico en torno al abastecimiento de agua nos habrá servido de ejercicio previo para la fase más dura de la agenda política inmediata y además con cita fija: el 9 de agosto ha de quedar resuelto el asunto por indicación expresa de la ley.


Los lectores estarán al tanto de mi (probada) predisposición ecuménica hacia la solidaridad en el sistema de financiación público y también estarán al cabo de la calle de que estoy más que convencido que continuar con el mecanismo actual perjudica inmerecidamente a Catalunya y de rebote, también al resto de comunidades.


Voy a hacerles unas notas aclaratorias bajo control, para ser, dentro de lo que cabe, objetivo.


La primera aseveración puede resultar esperpéntica, pero no lo es: 2008 no es el año 1980. Han pasado 28 años y mucha agua bajo las puentes del Ebro. Con ella, se nos ha colado una enorme recomposición en positivo de las grandes diferencias de renta y de servicios públicos en el país. Ya no tenemos, afortunadamente y justamente, zonas dejadas –dicho con humilde laicismo-- de la mano de los hombres. Las infraestructuras y equipamientos de que gozan todas las comunidades son excelentes y la red de prestaciones públicas relativamente homogénea. Esta afirmación rotunda la hago para recordar que los flujos de renta entre comunidades han dado resultado y que una vez conseguido las prioridades pueden y deben ser otras. Con ello se ha de modificar el futuro de otra manera.


La segunda es que incluso desde el punto de vista de las rentas el cambio es substancial. Algo que la propia UE constata cuando deja fuera de la financiación de los fondos a la mayoría de las comunidades españolas. Para Europa, las comunidades españolas ya no merecen ayudas especiales, pueden circular solas a la búsqueda de su bienestar. Si la UE piensa eso y actúa en consecuencia con la aprobación del propio estado español, creo yo que las cosas están meridianamente claras y la lógica debe llevarnos a terreno propio con la financiación autonómica en revisión.


La tercera es que el sistema aplicado hasta ahora ha producido algunos monstruos injustificables y sobre todo incontinuables. Las comunidades que generan mayor renta pasan a segunda división después de los flujos financieros. Eso significa que si en términos por capita Catalunya está al inicio de la carrera en primer lugar, al final ha quedado octava y ha sido adelantada por casi todas las que tenía atrás y reciben más de lo que recaudan.


Esta distorsión es absolutamente injusta y además desfigura un sistema de solidaridad. Este se basa en que el que más tiene aporta más y que desde la perspectiva de los servicios públicos todos puedan gozar de prestaciones parejas. Después del balance, los recursos para prestaciones públicas de algunas comunidades (como es el caso de Catalunya) son inferiores a las de otra, que inicialmente estaba más atrás (como es el caso de Andalucía por ejemplo).


La cuarta, la afectación más grave se sitúa en una zona oscura de prestaciones sociales: aquellos colectivos que viviendo en comunidades de mayor renta, no disponen de los servicios y ayudas equivalentes a la de sus vecinos extremeños, por poner un caso. Más todavía, la distorsión también significa que una familia o individuo siendo de renta elevada puede obtener servicios en Extremadura, cuando en Catalunya no los recibiría.


Quinto, la solidaridad del sistema de financiación no debe adormecer las inquietudes por el desarrollo personal y colectivo: han de ser garantía de servicios públicos adecuados, pero deben conllevar exigencias de buena administración y de prioridad al desarrollo.


Sexto, la solidaridad se sitúa entre territorios como entes abstractos, pero también entre sectores sociales (clases, ¿se acuerdan?), de modo que si mi yo catalán aporta al fondo comunitario, mi yo extremeño debería aportar más al fondo para Extremadura. La presión fiscal sobre los sectores de renta alta en las zonas receptoras de financiación debería ser razonablemente más alta que para los de las zonas aportadoras. Así eliminaríamos las múltiples distorsiones entre sectores sociales y territorios.


Séptimo, papá estado no solo debe velar por los intereses propios, sino también por los del conjunto del sistema. Y por ello debería ser acicate de realismo financiero y distributivo. Un déficit fiscal permanente y por encima del 5% es insoportable económicamente y socialmente.


El reto es que lo entienda y acepte quien recibe y se ha acostumbrado a ello. Pero esa dificultad no ha de entorpecer el conocimiento cabal del problema, ni afectar a la imagen de quienes están señalados con el dedo, cuando forman parte de los aportadores financieros.


En catalán se dice aquello de cornut i pagar el beure, cuya traducción no se ofrece por estar, en estos momentos, en un horario infantil.


Lluis Casas y lo timbaler del Bruc


ESCRIBE EDUARDO GUTIERREZ (El enviado de Piero Sraffa en la Tierra)

Buenos dias, Joan.

Espero que tu convalecencia sea liviana, y fructifera en lecturas, charlas y tiempos compartidos con amigos y familia. Te deseo una pronta recuperacion. Me dirigo en esta ocasion a ti, para enviarte un "comentario" para MetiendoBulla, que no he sido capaz de registrar en su blogg, si me haces el favor se lo rebotas a J.L.Lopez Bulla, y le haces llegar mi apoyo a su actitud, y las reflexiones e ideas que nos ofrece a diario, dale muchas gracias de mi parte.


El comentario que le envio, relacionado con Paraisos Fiscales, entiendo que tambien te interesa a ti.


Saludos cordiales.

Eduardo Gutiérrez

Área Economía. Gabinete Interfederal


Comentario x blogg METIENDO BULLA:

Asombrado asisti la pasada semana a un Seminario sobre PARAISOS FISCALES en el Univ.Pontificia de Comillas (Jesuitas, quede claro). Mi asombro surge a la vista de los promotores de este Seminario, los jesuitas, que terminan siendo la vanguardia atenta a las salvajadas del sistema. Mientras tanto, el sindicato no parece dedicar atención a estos "agujeros negros", aunque si a la "balanzas fiscales". !Que cosas hay que ver!.

El asombro se convirtio en verguenza, cuando entre las reflexiones de expertos fiscalistas, que se presentaban al tiempo como ex-inspectores de hacienda, y socios de grandes despachos (Garriges, Montoro y Asoc, ...) especializados en proponer y elaborar Planes Fiscales, aludieron a las recientes medidas del gobierno para estimulo de la actividad.

Afirmaban que en el RDL.2/2008, se incluia una, por ellos considerada "realista y pragmatica" amnistia fiscal para todos aquellos inversores - particulares y empresas - que procediendo de paraisos fiscales no pagarían ningun impuesto, siempre que suscribieran Deuda Publica española. Un cambio, que pude confirmar despues en el Art.4, del RDL.2/2008; que modifica la Ley de IRPF.

En resumen, una alevosa, clandestina (ni una sola alusion al tema en el preambulo del RDL), y vergonzosa forma de intentar ganar tiempo y de enfrentar el cambio de modelo económico-industrial.


Los indicios sobre un cambio de actitud gubernamental no parece por ello que vayan por el camino que el Sr.Corbacho, parece querer provocar en la opinion publica, cuando nos comenta que prefiere subir un 1% los impuestos a los ricos, antes que congelar salarios de 600€. La realidad de las medidas puestas en marcha, van en otro sentido, muy negativo, decepcionante, y desalentador.

LAS DOBLES ESCALAS SALARIALES



El Supremo declara nula la doble escala salarial de Repsol por ser discriminatoria. Digamos con toda claridad lo siguiente: el sindicalismo confederal español (o, al menos, una buena parte) mantiene una actitud poco clara con relación al controvertido asunto de las dobles escalas salariales. De una parte, en su literatura formal, esto es, en las decisiones congresuales o en las resoluciones más importantes se declara rotundamente contrario a dicha práctica; de otro lado, no es infrecuente que, en las prácticas contractuales, acabe asumiendo, mediante unas cláusulas rotundamente claras o con unos contenidos menos diáfanos, la mencionada técnica. También existen ejemplos --¿hace falta recordarlos?— de un cierto estrabismo sindical: si un sindicato acepta la doble escala salarial, el otro se pronuncia en contra.

Estamos, pues, ante una situación confusa, así en el interior de cada sindicato como en las relaciones de una organización con la otra. Para rematar la faena, los tribunales dicen un día una cosa y al siguiente sentencian su opuesto. Alguien pudiera pensar que tales prácticas son cuantitativamente irrelevantes. Pues, no señor. Una (por supuesto, incompleta) relación nos dice lo siguiente: 1) en las grandes empresas se dan esas situaciones, y 2) sólo en Cataluña alguien ha contado que existen unos ciento y pico convenios colectivos con cláusulas de doble escala salarial. Véase, por ejemplo, el estudio de Miquel Falguera:
Las dobles escalas salariales en función de la fecha de ingreso del trabajador y el derecho a la igualdad. Quien tenga interés (e, incluso, curiosidad morbosa) de conocer esta geografía, no tiene más que clicar en MIQUEL FALGUERA: las dobles escalas salariales.

Si el intrépido lector quiere más comodidad, le sugiero que vea el libro del mismo autor titulado
Las dobles escalas salariales en función de la fecha de ingreso del trabajador y el derecho a la igualdad, que publicó la Editorial Bomarzo. Diré, sobre todo, que esta investigación expone en su abundante aparato crítico las referencias oficiales de los convenios y sus dobles escalas salariales. Me parece del todo necesario que el sindicalismo confederal debe aproximarse a la solución de esta anomalía. Me refiero a la cultura estrábica de que su mano derecha no sepa lo que hace la izquierda, esto es: afirmar enfáticamente la negativa a las dobles escalas en las grandes solemnidades y, a continuación, en la vida real de las negociaciones ir por el camino de la aceptación.

Por lo demás, me parece conveniente traer a colación algo que puede aparecer un tanto chocante: en el sindicalismo no valen los grandes principios retóricos sino los ejemplos. Máxime cuando en estos asuntos que afectan “a las cosas de comer” hay una indisimulada distancia entre principios retóricos y los
exempla.

Nota de disculpa. Pido perdón a la Editorial Bomarzo por haber escaneado el libro arriba citado. En todo caso, véase como muestra de hacer publicidad de la magnífica editorial que dirige don Luis Collado.


lunes, mayo 5

¿LOS PARAISOS FISCALES, DICE USTED?

Paraísos Fiscales. Caso Liechtenstein No creo que sea excesivamente radical plantear lo siguiente: ¿qué sentido tienen los paraísos fiscales? No es mi intención formular una pregunta retórica ya que parto del supuesto de que tales chambaos son de gran utilidad para más de uno, más de dos y más de tres, contados naturalmente por miles de personas y entidades diversas. Ahora bien, al margen de esta flora y fauna, parece evidente –desde una concepción reformadora--que los paraísos fiscales, que forman parte de los engranajes del capitalismo más convencional (por lo tanto, no son una anomalía, como algunos creen o, más bien, hacen creer), son exactamente unas potentes cuevas de Alí Babá.

Allí residen las fortunas de los narcotraficantes y del terrorismo internacional; allí mora el parné de especuladores y evasores del fisco; allí están, viendo pasar el tiempo, la gigantesca ganancia de los que hacen dinero para sí mismos, birlando a los Estados nacionales una parte de lo que exactamente les corresponde. Allí duerme la acumulación capitalista más grande que ha existido desde los tiempos del paraíso de Adán y Eva: una trágica antípoda de la miseria y pauperización de millones de personas en el mundo entero. Pero, no hablemos de moral: un concepto que, desde la noche de los tiempos, no estuvo valorado convenientemente. Hablemos, pues, de intereses.

¿Tiene interés para los Estados nacionales seguir en aproximada conllevancia con los paraísos fiscales? ¿Les conviene a los Estados nacionales que sigan campando a sus anchas esos edenes del parné oscuro? Porque si mantienen la conllevancia o parcialmente les interesan es que, como conclusión provisional, sacan algo a cambio? Y, en caso contrario, la pregunta deja de ser retórica.

Bueno, una primera respuesta podría ser: es la debilidad de los Estados frente al gran conglomerado del parné. Por supuesto, Leviatán inclina su celosa testuz frente a los grandes capitales, tanto si se camuflan de clandestinos como si van a cuerpo juncal. Pero, entonces, ¿las instituciones supranacionales –San Fondo Monetario Internacional, entre otras— a qué juegan? Buena pregunta, aunque habrá que añadir a continuación: ¡Sancta simplicitas!

En todo caso, que una persona –ya en puertas de chochear, como es mi caso— se haga estas preguntas candorosas, parece normal porque la edad no perdona. Pero este no es el caso de don Luis Pedroche, el director de la Agencia Tributaria. Don Luis, en un arranque de celo, ha declarado que: “existe un problema de intercambio de información con los paraísos fiscales”. Donde el alto funcionario de Hacienda parece que confunde el rábano con las hojas. O, tal vez, que empieza a chochear. Pues bien, pase que un servidor chochee. Pero el funcionario Pedroche podría aparentar estar un poco más al tanto.

domingo, mayo 4

LAS PALABRAS DE LA POLÍTICA (1) Según Vittorio Foa

Vittorio Foa


A principios de siglo, Federica Montevechi y yo mismo, pensamos escribir este libro con un objetivo que nos parecía ambicioso. Estábamos profundamente impresionados por la degradación del lenguaje político de aquel periodo, al que por brevedad –y con una cierta intencionalidad política— llamamos el tiempo de Berlusconi, aunque también era el nuestro. En política se hablaba sin ton ni son y las palabras no tenían peso, sobre todo las del gobierno. Si se podía decir sólo lo que convenía, ¿qué significado podía tener el esfuerzo por el futuro? Federica y yo nos propusimos analizar los motivos de esa degradación y, si nos era posible, indicar las vías de salida. Nuestro punto de partida parecía simple: ¿por qué las palabras de la política aparecían privadas de sentido?


Más tarde me di cuenta que la empresa estaba por encima de nuestras fuerzas, y supe de mi inadecuación y estuve pronto a desistir. Tras largas reflexiones –viendo, además, que la degradación del lenguaje político no era sobre todo un fenómeno momentáneo— encontramos un punto de acuerdo: que cada uno de los dos escribiera sobre lo que conoce y después veríamos que sale de ello. Por mi parte hice lo que siempre practiqué durante toda mi vida: hablar, más o menos, de las cosas que me interesan.


El escrito de Federica presenta dos argumentos muy importantes. En el primero se diferencia la política del ejemplo de la política de oficio; en el segundo se sostiene que la política de oficio, hoy totalmente desvalorizada, está siendo repensada y definida. Ello significa que el oficio, también en este ámbito, es importante y se tiene en cuenta. Lo que representa buscar.


En mis páginas, las palabras de la política permanecen en el fondo. Algunas de ellas, como más adelante explicaré, me han acompañado a lo largo de los años: durante un tiempo he pensado que la política estuviera vacía, ya que sus palabras eran vacías. Más tarde, repensando en la infinidad de palabras usadas a lo largo del transcurso de mi vida, me aparecieron importantes diferencias. Muchos de mis discursos estaban substancialmente vacíos y las palabras servían para recordar a mi auditorio cómo era yo o cómo creía ser. Cuando pronunciaba estos discursos me parecía que no estaba enseñando nada a nadie y no aprender nada. En otros momentos, sin embargo, tuve la impresión que mis palabras trasmitían algo, me parecía verlo en los ojos de mis interlocutores. Yo buscaba comprender y hacerme entender. En este caso la política era investigación; era sentirme junto a los demás. Tal vez la degradación de la política y de sus palabras está especialmente en la forma de actuar, pensando que se está solo y en el pensar sólo en sí mismo.


He ahí que cuando un muchacho me pregunta qué quiere decir la política, la única pobre respuesta que soy capaz de darle es pensar en los demás: lo otro sólo da sentido a nuestra identidad.



Nota del Editor. Me propongo traducir un librito magnífico: “Le parole della politica”, escrito por Vittorio Foa y Federica Montevecchi. Ya tengo editados y traducidos el prólogo y los tres primeros trancos de dicho libro en el blog hermano: http://ferinohizla.blogspot.com Se irá informando de la aparición de los nuevos trancos o capítulos.


A cambio de que la Editorial Einaudi no me meta un buen puro, he pensado insertar aquí, como compensación, este anuncio. Y así nos va bien a todos. Dice el anuncio: “¿Todavía no has comprado los magníficos libros que edita Einaudi? Pero, ¿en qué estás pensando? Te crees una persona de cultura y no ten gastas unos chavicos en libros Einaudi... Malo, malo. No lo olvides: Einaudi". Incluso se puede poner más grande.

NOVEDADES EN LA CUESTION SALARIAL

En las últimas semanas han aparecido algunas novedades que presentan un notable (y positivo) interés con relación a la cuestión salarial. Por orden de aparición en la escena son los siguientes: unas declaraciones de Joan Rosell, presidente de la patronal catalana, la firma del convenio del textil y lo manifestado por el nuevo Ministro de Trabajo, Celestino Corbacho. El hilo conductor de las mismas es la inconveniencia de la moderación salarial. O, por mejor decir –según nuestra lectura— la inutilidad de la misma. Vale la pena que reproduzcamos, de manera breve, lo expresado por Corbacho a La Vanguardia:


Pregunta.- También pide moderación el Banco de España.

Respuesta.- Bueno, pues también estoy más cerca de los sindicatos que del Banco de España. Pedirle a una persona que gana 600 euros que acepte congelar su salario no me parece bien. Es mejor que las rentas más altas paguen un 1% más. Las clases más desfavorecidas no deben pagar la coyuntura. Otra cosa es que apliquemos políticas de apoyo a las empresas, como el adelanto del retorno del IVA o avales del ICO.


Hasta donde yo recuerde, esta es la primera vez en mucho tiempo que se han producido unas declaraciones de esta guisa. Es más, ya no se trata sólo de unas declaraciones sino del comportamiento empresarial concreto, explicitado en una negociación tan importante como es el convenio Textil-Confección.


Digo que se trata de novedades porque se dan en un contexto de desaceleración económica y en presencia de algunos nubarrones que, hoy por hoy, nos cuesta saber su aproximado diapasón. También porque se trata de unas opiniones (tras ellas hay indicaciones) que se confrontan con los responsables de algunas cocinas institucionales como, por ejemplo, el Banco Central Europeo, el Banco de España y Su Santidad el Fondo Monetario Internacional. Digamos pues que los `laicos´ de Economía (sindicatos y empresarios) y un Ministro –todo ministro en el ejercicio de su cargo es mitad seglar y mitad religioso-- se alejan de los apotegmas teologales de las instituciones financieras. ¡Con lo que está cayendo y parece que va a caer...! [Pero como decían en la Edad Media: no llamemos a Satanás, que es capaz de presentarse]


Ciertamente todavía es pronto para saber si la orientación general que van a diseñar las autoridades españolas para afrontar los nubarrones económicos será la de siempre, esto es, los mecanismos tradicionales o... O, como indica Corbacho: Las clases más desfavorecidas no deben pagar la coyuntura. Y, aunque por ahora, esto parezca un tanto descriptivo, no cabe duda que parece indicar, de creer al Ministro, que podría estar ensayándose otra práctica.


Desde luego, no se trata de tirar cohetes. Pero tampoco de subestimar la novedad de las declaraciones de dos personalidades (Corbacho y Rosell) y la fisicidad real de algo tan material como un convenio colectivo de tanta enjundia como el textil, la organización empresarial que dirige un mánager de tanta lucidez como Joan Canals.


En todo caso, algo parece de cajón: si se quiere de veras que esta concepción empresarial tenga sostenibilidad, creo indispensable que los operadores económicos que piensan de ese modo contagien a todo el gremio: a todo el gremio español y europeo. Por la cuenta que le trae a los sindicalistas, harán lo propio.


El tiempo dirá si esta golondrina de primavera es algo más que un leve anuncio u otra cosa de más consistencia.


PROCEDIMIENTOS SINDICALES PARTICIPATIVOS


EL CONVENIO DEL TEXTIL: UNA NUEVA BUENA LECCION PARA EL SINDICALISMO Y LA CLASE TRABAJADORA.


Echábamos de menos la pluma de mi sobrino Juan Manuel Tapia. De ahí que nos hayamos colado en su escritorio y, birlando algunos de sus escritos, hemos encontrado esta buena gacetilla.


Juan Manuel Tapia


El pasado 29 de abril se alcanzó un principio de acuerdo en el convenio estatal del textil. Un convenio importante para el conjunto del sindicalismo y especialmente significativo para el sindicalismo catalán donde radica una parte importante de la industria del textil, y una tradición histórica en la lucha sindical del ramo.


Un convenio colectivo que vuelve una vez más a entrañar una serie de sabias lecciones del buen hacer de las federaciones sindicales de CC.OO. y UGT responsables en este ámbito para todo el sindicalismo confederal, tanto en los contenidos del preacuerdo, como en la contextualización de la negociación y también en el método y proceso de negociación y toma de decisiones.


La primera, aunque parezca una nimiedad, el acuerdo final, caso de ser ratificado, se firmará a finales de mayo. Nos esperan centenares de asambleas sindicales, de asambleas de trabajadores y trabajadoras, para decidir sobre el contenido de los preacuerdos, es decir, la movilización de miles de personas para decidir sobre sus propias condiciones de trabajo.


Un final ejemplar para lo que ha sido un proceso de negociación exquisitamente participativo: en la elaboración de la plataforma reivindicativa, el análisis de las necesidades del sector y de los trabajadores y trabajadoras, en la información durante la negociación del convenio. Finalmente, con las asambleas que ante el bloqueo de las negociaciones, han demostrado el respaldo de la gente del textil a la plataforma sindical, y han forzado, en última instancia, con la importante movilización que suponen, a la patronal a aceptar un determinado planteamiento para el futuro de la industria textil. Una demostración de la vigencia del ejercicio del conflicto social para transformar las cosas.


En segundo lugar, la clara conexión entre la vigencia del convenio y sus contenidos, con la realidad socio-económica del sector de actividad. Un sector textil abierto a la competencia del mercado global, con dificultades y oportunidades, que tras dos convenios inteligentemente preventivos de un año, avanza una negociación de tres años, controlable por los agentes sociales y que responde a las nuevas posibilidades del sector en transformación.


En tercer lugar, en cuanto a los contenidos, el principio de acuerdo, supone un radical desmentido a las posiciones generales de la patronal, que intentan permanentemente intoxicar la negociación de los convenios, alejadas de la realidad de la necesidad objetiva de las empresas. Veamos tres cuestiones básicas, entre otras:


a) el preacuerdo garantiza, durante los tres años de vigencia del convenio colectivo, una ganancia neta de poder adquisitivo de los salarios del 0,5%, frente a la inflación, con una cláusula de revisión salarial, completa y retroactiva. Elevada la cuestión salarial al debate general, la patronal textil acepta que los salarios y su mejora necesaria, no son la causa de la inflación, sino su víctima. Y en una importante lección, que los bajos salarios no son la vía de la competitividad y la supervivencia, sino al contrario, unos salarios dignos, que rentabilicen la formación profesional, son la base de una competitividad en base a la calidad de los productos y el valor añadido.


El convenio del textil, vuelve a poner énfasis en la veterana afirmación de Marcelino Camacho: la negociación colectiva es un factor esencial en el reparto de la riqueza y la renta nacional, y factor determinante en la orientación competitiva de las empresas.


b) el preacuerdo presta una especial atención a lo relativo a la igualdad efectiva y real entre hombres y mujeres. La potencialidad de la ley de igualdad, si se enfoca en la realización de planes y medidas de igualdad en las empresas, que transformen las desigualdades en la organización del trabajo, se concreta en el preacuerdo en una extensión de la ley de igualdad, que alcanza a las pymes de entre 100 y 250 trabajadores, cuando las mujeres empleadas son menos del 50%.


La igualdad entre hombres y mujeres, no es solo una cuestión de justicia social, equidad y democracia, es también, una necesidad social en términos de eficiencia económica, y del más completo desarrollo de las potencialidades de la creatividad humana en el trabajo.


c) el preacuerdo significa una inflexión en el discurso patronal en relación al absentismo. La patronal textil acepta, finalmente, que las situaciones de incapacidad temporal deben ser protegidas con el 100% del salario, y lo hace frente a un discurso general de la patronal, especialmente la catalana, que intenta penalizar la ausencia del trabajo, incluso en situaciones de maternidad o en los permisos de paternidad, y los propios permisos retribuidos pactados en los convenios colectivos.


En esta ofensiva de la patronal general, respecto el absentismo, se oculta un objetivo de fondo, crear una cortina de humo sobre sus graves responsabilidades al pretender mantener organizaciones del trabajo enfermas, discriminatorias, e inhumanas, que generan, necesariamente, problemas de salud, y riesgos psicosociales entre los trabajadores.


En definitiva, el convenio del textil ha supuesto, una “elegante bofetada” a los muchos prejuicios mediáticos difundidos por la patronal, y luego negados, por los empresarios concretos, inteligentes, preocupados realmente por la viabilidad de las empresas, que comprenden que es necesaria la dignificación del trabajo y las personas que lo encarnan para mantener un proyecto empresarial con futuro.


El convenio del textil, también habla al conjunto del sindicalismo de la necesidad de ser sujeto participativo y democrático, como condición necesaria para ejercer el conflicto social y cambiar los pareceres de las contrapartes. También nos habla, de la enorme potencialidad de la negociación colectiva, tantas veces desaprovechada, para producir cambios económicos y sociales, cambiar las cosas, corregir injusticias y ganar derechos para las personas.


miércoles, abril 30

ROSA ALTAGRACIA CAE ASESINADA EN PUERTAS DEL PRIMERO DE MAYO


Rosa Altragracia, secretaria general del sindicato Confederación de Trabajadores de Honduras, Virginia García y Juan Bautista Gálvez, también sindicalistas de la misma organización, fueron asesinados el pasado 24 de abril. Los tres cadáveres presentaron numerosísimos impactos de bala. En puertas del Primero de Mayo.


(En la foto podemos ver a la compañera Rosa Altagracia)


domingo, abril 27

LA REPRESION SINDICAL EN EL MUNDO

A pesar de la constante información que nos trasmite el boletín diario de comfia, reproduciendo las noticias de la Central Sindical Internacional sobre la enorme represión contra los sindicalistas en todo el mundo, no sé hasta qué punto esta dramática situación es conocida por los trabajadores y el resto de la opinión pública española. Tampoco sé qué niveles de conocimiento tienen los trabajadores europeos.


Por ejemplo, en Colombia y Honduras existe algo así como un estado de excepción contra los sindicalistas. Asesinatos, secuestros, palizas y otras formas de intimidación contra quienes, por lo general, están exigiendo la más estricta aplicación de la (menguada) legislación vigente en tales países. Tres cuartos de lo mismo ocurre en otros lugares de Oriente. Lo que pone de manifiesto hasta qué punto, y con qué dolorosa fatiga, el sindicalismo intenta abrirse camino en ciertas latitudes que, según cómo, están ahí a la vuelta de la esquina. De ello, como queda dicho, la CSI nos informa a diario y nos comunica sus constantes gestiones, de su labor contra esa represión que viene desde distintos frentes: a veces desde los poderes públicos y, con más frecuencia todavía, desde aquellos poderes submergidos o aflorados que, directa e indirectamente, relacionan algunas multinacionales con los cacicazgos locales o trasnacionales.


Entiendo que la primera tarea podría ser el traslado de toda la abundante información que comunica la Central Sindical Internacional a los sindicatos nacionales y, de aquí, al conjunto de los afiliados y la opinión pública. Porque, algunos que visitamos las webs sindicales, tenemos la impresión –tal vez errónea— de que el nivel de información que trasmiten no está a la altura de la gravísima situación.


Digámoslo con frialdad: aunque el problema atenta contra los más elementales y nobles sentimientos de la condición humana, lo que está sucediendo expresa el déficit de democracia en el mundo, de un lado, y el ostentoso desprecio hacia los derechos humanos por parte de aparatos oficiales y de los jerifaltes de los cacicazgos que están instalados en los intersticios de la economía-mundo.


La hipótesis de que los sindicalistas del mundo entero tienen en la cabeza cómo reaccionar es algo más que una hipótesis: se acerca bastante a la certeza. Sin ir más lejos: en este Primero de Mayo.

jueves, abril 24

EL CAMBIO DE PATRON PRODUCTIVO


LA FACUNDIA DEL MINISTRO MIGUEL SEBASTIAN


De los periódicos: El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, presidió ayer la toma de posesión de los altos cargos de su departamento, con el que, según afirmó, "se abre una nueva etapa con el reto de completar el cambio de patrón productivo iniciado hace cuatro años”.


Sorprendentes estas declaraciones de Miguel Sebastián. Lo son por sus disparatados conceptos y por el anacoluto que expresa su conclusión. En todo caso, algo me dejaré en el tintero (perdón por el alogicismo, quiero decir en el ordenador) dado que soy un analista chusquero.


Primero veamos el uso de “cambio de patrón productivo”. ¿A qué se está refiriendo el Ministro de Industria? No lo dice. Es más, desaprovecha una buena oportunidad para explicar coram Deo, clero et populo que se ha dado un cambio en el patrón productivo. Por lo demás, resulta un tanto sorprendente que tan espectacular cambio no fuera informado a su debido tiempo, esto es, hace cuatro años. Me pregunto que cómo es posible que un cambio (cualitativo, decíamos cuando Miguel Sebastían estudiaba quinto de bachillerato) de esas características no hubiera sido anunciado a bombo y platillo por el presidente Rodríguez Zapatero. Una cesura de esas características `epocales´ no hubiera pasado desapercibida a los siempre quisquillosos --como melífluamente se dice ahora-- agentes sociales. Porque...


... Porque ¿acaso el cambio de patrón productivo se debe a una reorientación del modelo industrial español en dirección a unos patrones inscritos en el paradigma medioambiental? ¿o, tal vez, a un salto algo más que `cuantitativo´ en la innovación tecnológica? Es inútil seguir lanzando preguntas retóricas porque don Miguel Sebastián describió la cosa con seca austeridad expositiva.


Veamos ahora el anacoluto de don Miguel. Pero antes, aclaremos con un ejemplo a qué podemos llamar, con aproximada propiedad, un anacoluto. Se trata de la siguiente frase que, de niño, me maravillaba: “Era de noche y, sin embargo, llovía...”. Mi carácter entrometido, mucho menos en aquellos entonces, me hacía interpelar a los mayores: “¿A qué viene ese sin embargo? [“Cállate, enterao”, era la atinada respuesta].


Pues bien, el anacoluto sebastianista es el siguiente, que para mayor precisión se recomienda volver al orador: en el caso hipotético que el cambio de patrón productivo hubiera empezado hace cuatro años (aunque nadie se hubiera enterado, ni menos todavía hubiéramos sido informados) no es ahora cuando “se abre el cambio de patrón productivo”. Porque el cambio no es cuando se completa sino cuando arranca el tan repetido (e ignorado) cambio.


Comoquiera que las tomas de posesión de altos cargos se hacen antes de comer, no es plausible pensar que don Miguel estuviera achispado; es más, nos consta su sobriedad en la cosa del bebercio. Es facundia, simplemente facundia, una verborragia estridente. La pregunta –o una de las preguntas—podría ser: ¿cómo es posible que los chusqueros seamos más templados que algunos académicos? Lo que me lleva a contar una anécdota de mis tiempos infantiles. Un jovenzuelo santaferino, tras jurar bandera en Madrid, volvió al pueblo, de permiso, hablando fino (esto es, sin cecear: algo de mal gusto en la Vega). Yo le espeté iracundo: “Toa tu vida comiendo pepinos torcíos y con tres meses de ausencia vienes hablando fino”. [Que, como anacoluto, tiene sus rasgos surrealistas].


Pues bien, el ministro Sebastián se ha pasado la vida comiendo pepinos derechos y, a las primeras de cambio, deja de hablar fino. Lo q