martes, 17 de enero de 2017

¿Por qué Cospedal sigue sin pedir perdón a las víctimas del Yak 42?


Maria Dolores Cospedal no ha pedido perdón a las familias de las víctimas del Yak 42. Es más, entiendo que su intervención en el Parlamento ha sido una engañifa. Exactamente la doña ha pedido perdón «en nombre del Estado». Hasta tres veces, nos dicen las crónicas. Pregunto: ¿desde cuándo el Estado es el Gobierno? Hasta los más lerdos en la materia saben que una cosa es el Estado y otra es el Gobierno. Quizá no lo sepan los directores de los diarios y demás medios. Pero Cospedal, que es abogada del Estado (y no del Gobierno) debe saberlo y, por supuesto, los covachuelistas que le escriben sus discursos.

Cuestión diferente es la ignorancia voluntaria que lleva a políticos, opinadores y enteraillos de toda laya a utilizar conceptos diferentes sin ton ni son: los que confunden España con Estado español, Estado con Gobierno, gimnasia con magnesia y otros equiparan la Tabla de Logaritmos con las alamedas de la Vega de Granada.

Cospedal, al hablar de esa manera, está difuminando las responsabilidades del Gobierno. Y especialmente al de Aznar (presidente) y Rajoy (vicepresidente) cuando ocurrió tan trágico accidente. Y muy directamente a Federico Trillo, a la sazón Ministro de Defensa, que torticeramente se sale de rositas. De manera que la doña achaca la responsabilidad de la tragedia a la nebulosa del Estado.

La cosa, en definitiva, está peor que antes. Sin pedir perdón y burladas las familias de las víctimas.


Una recomendación: lean a Hans Kelsen

lunes, 16 de enero de 2017

INDITEX Y SINDICATOS, 10 AÑOS DE UN BUEN EJEMPLO

Joaquím González Muntadas
Director Ética Organizaciones SL

A veces a los aniversarios, cuando el número de años termina en cero o cuando alcanza una fracción inolvidable como son los  25, 50, 75, 100 años, solemos darles especial significado y pueden servirnos para hacer balance del camino andado.

Así, con ocasión del décimo aniversario de la firma en el año 2007 del Acuerdo Marco Global de Inditex puede ser útil hacer un muy breve balance de la evolución e importancia de ese Acuerdo, firmado por el Secretario General de la Federación Sindical Internacional Textil (hoy IndustriALL Global Union), Neil Kearney, con Pablo Isla, en aquellas fechas Vicepresidente Primero y Consejero Delegado de Inditex.

CCOO y UGT, junto a nuestra Federación Internacional, intuíamos  que con la firma de este Acuerdo, el primero de una multinacional de cabecera española y, durante años  único también en la industria del textil-confección en el mundo abríamos una nueva etapa en el campo de la Responsabilidad Social empresarial y en la lucha sindical por el empleo digno y los derechos laborales de los miles de trabajadores y trabajadoras de las empresas proveedoras en todo el mundo que confeccionan las prendas de este grupo industrial. Intuíamos queabríamos un nuevo campo que emplazaba al sindicalismo a modificar la aún extendida actitud de delegar, en la práctica, en las ONGs la denuncia de la vulneración de los derechos laborales básicos en las fabricas proveedoras de las grandes marcas de la moda repartidas por el mundo,  e incluso, la representación en la práctica de sus miles, o cientos de miles,  de trabajadores y trabajadoras.

Sabíamos, cuando abordamos este Acuerdo, que podía representar un hito en la gestión de la Responsabilidad Social Empresarial si Inditex, como así ha sido, respondía con rigor a los compromisos que adquiría con la firma,  y para el sindicalismo global un nuevo derecho y con ello una obligación  y una razón más para redoblar esfuerzos en la lucha por garantizar el respeto de los derechos básicos del trabajo.

Fue un largo viaje desde CCOO (FITEQA-CCOO inicialmente, CCOO-Industria hoy) en torno a la política de RSE/RSC con Inditex, iniciado en el año 2002 al exigir la intervención y participación  sindical, que ha permitido avanzar en aspectos que vistos hace una década nos podían parecer  imposibles, como ha sido desde 2014 la entrega por parte de Inditex a la Federación Sindical mundial de la lista detallada, permanente actualizada, de sus ya más de 6.000 fábricas proveedoras, con más de 1,5 millones de trabajadores, desglosada por país y con datos sobre la producción realizada. O como el derecho de los sindicatos locales al acceso a los centros de trabajo de su país proveedores de Inditex, con objeto de poder controlar, verificar la aplicación del Acuerdo Marco y poder corregir sus posibles incumplimientos.

Mucho se ha andado desde aquel día del año 2001, que en mi calidad de Secretario General de FITEQA CCOO, junto a la compañera Mercedes López Rodríguez, entonces la responsable de CCOO en Inditex, entrábamos en  la sala de reuniones donde nos iban a presentar al Director del recién creado Departamento de Responsabilidad Corporativa. Tanto, que Inditex ese año tenía 25.000 empleados, 1.284 tiendas en 39 países y el Departamento que íbamos a conocer estaba formado por 4 personas y hoy ya son más de 160.000 empleados, 7.013 tiendas en 88 países y el ese  Departamento lo componen 125 personas.

Diez años de vigencia del Acuerdo Marco Global de Inditex  y  me atrevo a sugerir a la dirección de esta empresa y a mis amigos sindicalistas que están trabajando día a día en su desarrollo y aplicación, que aprovechen este décimo aniversario para presentar su balance a la sociedad, con sus hitos, sus éxitos y sus dificultades. Que expliquen las tripas de este complejo mundo de la moda y el trabajo diario que hacen los sindicatos para mejorar las condiciones de trabajo en el mundo. Que la empresa explique sus esfuerzos y su experiencia de trabajar estrechamente con el sindicalismo, para que sirva también como ejemplo a tantas y tantas empresas a las que sus miedos les hacen huir del compromiso con los sindicatos.

Que Inditex e IndustriALL Global Union aprovechen el décimo aniversario de este Acuerdo, que renovaron  y reforzaron en julio de 2014 en la sede de la OIT en Ginebra, para explicar el balance del trabajo común realizado, tan contrapuesto a la filosofía, todavía mayoritaria, en los empresarios y gobiernos, que siguen entiendo que los compromisos de Responsabilidad Social Empresarial son voluntarios, de gestión unilateral y el papel de los sindicatos exclusivamente  de  receptores de la información de la empresa. Una filosofía muy alejada a la NORMA PRIMERA de este Acuerdo que entiende: “el papel fundamental de la Libertad Sindical y el Derecho a la Negociación Colectiva la pieza fundamental para garantizar el cumplimiento de todas las demás Normas Internacionales del Trabajo en la cadena de producción y distribución de Inditexdebe tener en todos los países".

Que aprovechen la empresa y los sindicatos para explicar a los más de 160.000 trabajadores y trabajadoras de la empresa en el mundo y a la sociedad su contenido, el porqué y sobre todo el para qué de este Acuerdo. Ya que los buenos ejemplos sirven para avanzar.



¡Ya ha salido, ya ha salido el nuevo número de Pasos a la Izquierda!



Nota bene.-- Con siete números en el capazo la revista Pasos a la Izquierda se ha consolidado como un notable foro de reflexión. Pocas publicaciones pueden exhibir en tan poco tiempo un palmarés tan fecundo y tan elevado índice de ´audiencia´. Este blog tiene el honor de reproducir la presentación del número 7, que desde hace unos cuantos días se está voceando en las redes sociales: «¡Ya ha salido, ya ha salido el nuevo número de Pasos a la izquierda!» (Para ir directamente al grano clique en las letras en azulete)

He aquí la presentación.

El dossier que abre el presente número de Pasos a la Izquierda, «La socialdemocracia que viene», constituye una excepción en nuestra política editorial, en la medida en que se trata de un trabajo nítidamente partidario, y nuestra intención desde el primer momento ha sido acoger y estimular sin preferencias en nuestras páginas digitales el pluralismo realmente existente de concepciones y puntos de vista en la izquierda. Dos características, sin embargo, avalan su publicación: la primera, la trascendencia teórica y política de la propuesta que desgranan sus dos prestigiosos autores, Poul N. Rasmussen y Udo Bullmann; la segunda, el hecho de que en más de una ocasión en el texto reclaman una discusión y un consenso más allá de los límites de su propia opción política, con llamamientos a la confluencia de todas las fuerzas de progreso en un proyecto común. Y en esa propuesta nos sentimos cómodos.

El lector encontrará otros textos de un gran interés en este número. Por más que el panorama internacional predomina, conviene prestar atención detallada a las consideraciones de  Victoria Rodríguez Blanco sobre la politización de la justicia, un asunto candente en el momento mismo de la aparición de este número, y de Eva Izquierdo sobre nuestro modelo educativo. Ambas intervenciones van acompañadas en la misma sección de la revista por el recuerdo apasionado que Bartolomé Clavero dedica a la trayectoria como jurista y militante por la democracia de Tomás Iglesias.

Destaca en el ámbito internacional la batería de tres artículos dedicados al referéndum constitucional italiano, un tema sobre el que se ha propagado en nuestro país no poca confusión, inocente o interesada. Ofrecemos al lector dos artículos de Paolo Flores d’Arcais, con la singularidad de que han sido escritos, el primero antes de la consulta con las razones para el No, y el segundo después, con una evaluación política de los resultados. Acompaña a ambos una reflexión “de clase” del sindicalista de la FIOM Giorgio Cremaschi.

En torno al Brexit, un terremoto cargado de consecuencias a largo plazo sobre el que habrá que volver, ofrecemos un texto corto pero provocativo y pletórico de ideas, de Wolfgang Streeck. Sobre el mismo autor, y en concreto sobre su libro “Comprando tiempo”, el lector encontrará una reseña sustanciosa firmada por Pere Jódar.

Geoff Eley, desde Estados Unidos, y Dominique Méda desde Francia, proponen sendas reflexiones poco complacientes en torno al fenómeno Trump. La entrevista de Steven Forti a Annetta Kavvadia sobre Grecia, el análisis de Ángel Parada sobre las incógnitas francesas y el estudio de Barba y Pivetti sobre la derrota política de la izquierda europea, completan el apartado internacional. En el tema cultural, Juan Bosco Díaz de Urmeneta da una nueva lección magistral sobre arte y compromiso político en el comentario al vídeo de Cristina Mejías “Exiliados económicos”.

En lo que respecta a las reseñas de libros, además de la ya citada de Jódar sobre Streeck, Manuel Alcaraz glosa el libro “La secesión de los ricos”, de Antonio Ariño y Joan Romero; y José Babiano, “La clase obrera no va al paraíso”, de Ricardo Romero y Arantxa Tirado.

Como propuesta gráfica, iniciamos en este número una colaboración con la artista Carme Masià. Gironina, formada en la Escola Eina de Barcelona y en la School of Visual Arts de Nueva York, ha desarrollado su trabajo en Estados Unidos, Japón y España, tanto en los campos de la publicidad y editorial, como en la coreografía (en colaboración con Àngels Margarit) y en particular en la fotografía, con numerosas exposiciones individuales y colectivas. Para este número de “Pasos”, ha seleccionado de forma apropiada una sugerente serie de “Suelos”.


domingo, 15 de enero de 2017

Patxi López y Susana Díaz frente a frente (o de lado)



Cruzó el Manzanares y, como César en el Rubicón, nos dijo por lo bajinis que «la suerte está echada». Patxi López se llama y es de Baracaldo. De momento Susana Díaz no lo ha hecho, aunque sus parciales dan por sentado que no tardará en reaccionar. Cada hora que pase sin que la Díaz diga algo es tiempo que corre a favor del primero. Ambos lo saben.

La Operación Patxi tiene sentido. De un lado, frena las potencialidades que pueda tener Pedro Sánchez; de otro lado, puede concitar que las bolsas de hostilidad a la andaluza se orienten a su favor. Todo esto en teoría, ciertamente. Quiero decir, dejando de lado los cabildeos que irán apareciendo en lo sucesivo. Con sus variadas candilejas y atrezzos. Aquí hay mucho en juego.

Si se mantiene la pugna hasta el final entre López y Díaz es presumible que no funcionen los controles desde arriba. Quiero decir que los principales –barones, señoríos y merinazgos—no lo tendrán tan fácil. De una u otra forma no son pocos que sienten hasta qué punto la servidumbre voluntaria ha llevado al partido a su parábola descendente.

Patxi López no las tiene fáciles. Ferraz tiene las manos muy largas. Y algunos ya han avisado que no se quedarán quietos. Don José Blanco, llamado Pepiño por sus allegados, ha grabado en mármol sus intenciones en un encontronazo con el representante de los fraticelli, José Antonio Pérez Tapias, que «los estatutos los interpreto yo, porque los hice yo».  Abro paréntesis: no me imagino a Fernando de los Ríos hablando de esa guisa.

En todo caso, no les será cómodo a ambos enhebrar un sólido discurso propio: son demasiados los silencios compartidos, los ademanes compartidos.  A lo largo de muchos años. 

Radio Parapanda. La Socialdemocracia que viene. Una política progresista de transformación, para un mundo en transformación. En este kiosko: http://pasosalaizquierda.com/?p=2130  Que harían bien en leer ambos candidatos.

 



sábado, 14 de enero de 2017

Manolita Chen y nosotros

¿Saben ustedes que ha muerto Manolita Chen? Tan sólo la acompañaron quince personas en el entierro. Manolita, Manolita Chen que, con su circo chino, fue el cabaret ambulante de los pobres durante casi medio siglo. Ella y su troupe fueron las lentejuelas y las luces –pobres, vistas ahora, pero luminosas para nosotros en aquellos entonces--  que nos permitieron adivinar cómo nacían los muslos de las mujeres. Desde primeros de los cincuenta del siglo pasado fue el consuelo fugaz de los jornaleros, la alegría temprana de los mozuelos que no habíamos visto nunca a una mujer casi en pelotas, con los pezones al aire y las manos que todos hubiéramos deseado que estuvieran más cerca de nuestras ingles. Manolita fue la gran provocadora de nuestros sueños, dormidos y despiertos.

Su teatrillo era un cuchitril, pero a nosotros se nos antojaba --¿dónde va a parar?-- «el mayor espectáculo del mundo». Cuando echaron en el cine de Benítez, en Santa Fe, la película Trapecio, con Gina Lollobrigida, fuimos muchos los que nos dijimos que Manolita Chen era más grande y mejor hecha.

Por aquel zaquimaquí pasaron toda una serie de copleros y caricatos en sus primeros andares como artistas: Marifé de Triana, Porrina de Badajoz, el Fary y no sé cuántos más que se fueron fogueando cara al respetable público. Siempre fue el cobijo de determinados cantantes en sus horas bajas.

Aquel cabaret ambulante de los pobres era constantemente fustigado por los curas de olla que, desde los púlpitos, exigían –bajo amenaza de fuego eterno--  no ir a ver a esa pendona de Manolita Chen, a ese antro de Satanás. Informado Juan de Dios Calero de ello respondió con la retórica de la lucha de contrarios, cambiando adrede los significantes y significados: «Pos qué bien se debe estar en el infierno». Y nos fuimos a Granada a verla. Allá en el Paseo de la Bomba. (En mi casa dije que habíamos estado en el concierto de la Banda Municipal, dirigida por el maestro Faus).

Hace pocos días que ha muerto Manolita, la más grande. El consuelo del proletariado desarmado. Sólo quince personas la acompañaron en el entierro. Ni siquiera estuvieron, desagradecidos, quienes, siendo mozos, babearon al verla moverse al son de «Ya viene el negro zumbón». Tampoco nadie de la profesión le echó una mano: murió en un asilo de ancianos.  En Espartinas, provincia de Sevilla.

Vean, vean el singular espectáculo de Manolita Chen. Lo tienen en  https://www.youtube.com/watch?v=VmsbU4tFesQ por gentileza de la Radio y Televisión de Parapanda.


viernes, 13 de enero de 2017

Comisiones Obreras, patria querida




Celebraciones importantes en Asturias, patria querida. El nacimiento de la comisión obrera en la Mina Camocha hace sesenta años y el del fallecimiento del líder obrero Juan Muñiz Zapico, el querido Juanín hace cuarenta años. Como tiene que ser. Por todo lo alto. No podía faltar Nicolás Sartorius en los actos convocados. En los pozos de la minería inició sus primeros andares como abogado laboralista.

Pues bien, vamos a hablar de una serie de mensajes que ha enviado Sartorius desde allí. Entresaco una parte muy significativa de lo que ha declarado a la prensa. «Para saber qué hacer con cierto detalle hay que estar en la sala de máquinas. Los sindicatos han vivido momentos muy difíciles, con una crisis durísima. Es difícil hacer sindicalismo con un 25% de paro. Además, ha habido una ofensiva tremenda para desprestigiar a los sindicatos. Se cometieron errores, sí, pero ahora es el momento de recuperar, de dar paso a la ofensiva, de retomar el impulso. Al igual que la economía se va recuperando, hay que recuperar derechos, gastos, salarios sociales. Hay que poner pie en pared y recuperar todo lo perdido» (1). Completamente de acuerdo.

Por otra parte, Sartorius provoca indirectamente una serie de reflexiones que enlazan aquel pasado con nuestro presente: para saber qué hacer con cierto detalle hay que estar en la «sala de máquinas». O lo que es lo mismo: en la sala de máquinas estuvo la generación fundadora de Comisiones Obreras y en la misma sala sus actuales dirigentes. Hicimos lo que pudimos y supimos. En condiciones terribles, cierto. Pero –como afirma Nicolás Sartorius--  no es fácil hacer sindicalismo hoy. No sólo es el 25 por ciento de desempleo, que por supuesto añade enormes complicaciones. O como ha señalado Manolo Zaguirre en este mismo blog: «sindicalismo en estos tiempos horribles». Es sobre todo –y fundamentalmente-- el gigantesco proceso de innovación y reestructuración de los aparatos productivos y de servicios, de toda la economía en la globalización. Las dificultades de hoy provocan en no pocas personas no pocos retortijones de nostalgia. Es ese tan recurrente como inútil –y, sobre todo falso— lamento que, iracundo o de modo trémulo, exclama: «Antes, antes, antes sí que se luchaba; antes, antes, antes si había sindicalistas». Repito, ese ay de mi Alhama es inútil y falso.

Hasta personas a las que se les supone fundamento, como es el caso de Staíno, desde L´Unità ha atacado a la dirección de CGIL con las mismas palabras, debido al desacuerdo profundo entre el sindicato y el Partito democrático. Su acusación es: «No sois como Lama y Trentin». Pero, en la época de ambos, el mismo Staino les vcoferaba diciendo: «No sois como Di Vittorio».  O sea, el eterno antes, antes, antes. Pues claro que cada cual es como es, y Di Vitttorio, Lama y Trentin eran como eran. Y el actual grupo dirigente de la CGIL es como es. Todos ellos son hijos de su tiempo, todos ellos empeñados en la defensa de los intereses de los trabajadores y de la transformación del trabajo. Antes hubo errores, ahora también. Antes hubo aciertos, ahora también en tiempos horribles. Cada cual en y desde la sala de máquinas.

Mi generación tuvo las cosas relativamente fácil. O, si se prefiere, no tan difícil como en estos tiempos de ahora mismo. Que nadie se escandalice de ello. Ahora la cosa se ha complicado enormemente. Los sindicalistas de hoy están combatiendo en un paradigma que nada tiene que ver con el de aquellos entonces. A decir verdad, las enseñanzas que dejamos sirven para poco –o como dirían en la Vega de Granada--  naíca de ná. La transformación de época (tecnológica y de estructura de la clase, entre otras) nada tienen que ver con aquel fordismo cuartelero al que nosotros nos enfrentamos. Y, dígase con orgullo, si complicado (como nos fue) era crear un sindicato, más difícil todavía es mantenerlo y extenderlo a lo largo de toda la geografía. Y es lo que se está haciendo en estas condiciones tan terrible. ¿Hay que hacer las cosas mejor? Por supuesto. Pero impugno la mayor: que antes, antes, antes era una maravilla, con unos sindicalistas como Hércules y, ahora, ahora, ahora son de pexiglás.

En conclusión, una cosa es el análisis serio y fundamentado de las cosas y otra son las consecuencias de los dolores de próstata de algunos y de la picazón del acné de otros. 


   

«La corrupción cronificada»

Màrius Carol, director de La Vanguardia, titula así, La corrupción cronificada, su billete de hoy. Sin remilgos, ni medias tintas. Un título de estas características en un medio tan templado como este diario barcelonés es toda una enérgica denuncia.  Carol, citando datos del Consejo General del Poder Judicial, que es una institución que no se dedica a repartir octavillas ni a lucir pancartas, nos dice que «entre julio de 2015 y septiembre del 2016  los tribunales españoles procedieron o abrieron juicio oral por delitos de corrupción contra 1.378 responsables públicos». Fin de la cita.

Otros medios nos indican que por Comunidades autónomas,  las que tienen un mayor número de personas acusadas por corrupción son Cataluña, 303 personas; Andalucía con 153 procesados y Madrid con 145. Les sigue Canarias, 105; Cantabria, 100 y Baleares, 70. Valencia -51- o Galicia -20-, que son comunidades de los que se ha sacado un gran número de corruptos en los últimos meses, registran una cifra menor de implicados debido a que los autos de procesamiento de estos procedimientos no entran en el periodo estudiado. 

Los datos son tan elocuentes que no precisan comentario alguno. Eso, al menos en esta ocasión, lo dejo en las manos de ustedes que, hace tiempo, perdieron los dientes de leche. Tan sólo una pregunta: ¿hay zotal en el mundo para limpiar esta enorme pocilga? Ni los establos de Augías pueden competir con esta marranera.

Radio Parapanda. Me congratula informarles que ha salido ya el número 7 de la revista Pasos a la izquierda. Sus señas están en el siguiente kiosko: http://pasosalaizquierda.com/?p=2407


jueves, 12 de enero de 2017

Dolores de jubilación



Me sorprende la fuerte tendencia que observo en aplicar criterios de progresividad a los sistemas de bienestar social, como salud, educación, pensiones, servicios sociales, etc.

Me explico: de unos años a esta parte numerosos políticos, expertos, periodistas, comentaristas sobre el mundo en general, etc.  arguyen que la disposición de rentas por encima de la media (media puede ser casi cualquier cosa) implica mecanismos de copago en la utilización de determinados servicios públicos. De hecho, una cierta variedad de servicios ya tiene mecanismos ad hoc en funcionamiento. El ejemplo último de ello lo aporta Dolors Montserrat, ministra de la salud, con espectacular desmentido. Joven ella, que puede inaugurar el Ministerio de la Palabrería.

La dicha ministra alude a la necesidad que los jubilados que disfrutan de rentas por encima de los 18.000 euros anuales aporten un mayor copago en el consumo de medicamentos. La ministra lo dice con el convencimiento y el argumento que quien tiene más, pague más. Una sorprendente deriva en el PP, dado que en cuanto a impuestos no opinan lo mismo. En la prensa, como sucede a menudo, se confunde pensión con ingresos y la cosa se hincha como el globo sonda que es.

Alguno puede pensar que eso es cosa de derechas, pero si piensa así se equivoca. ¡El ultra liberalismo se infiltra cómodamente en el pensamiento socialista y, OJO!, en los que se sitúan fuera de la casta. No es extraño oír en asambleas alternativas la creencia que en cuanto uno cobra, sea nómina o pensión ya es un privilegiado que debe expulsarse del ámbito de las prestaciones. Argumento que proviene directamente del escaso pensamiento de las patronales y sus insustanciales equipamientos de sociología.

La sorpresa insinuada por la ministra, adolece de complemento imprescindible para quien quiera entender el asunto y para ello apunto lo siguiente: Si bien ya resulta habitual esa pretensión reformista de las prestaciones sociales, nadie arguye que, en materia de carreteras, aviones, autopistas, etc. se aplique el mismo pensamiento onanista. Y, la verdad, es que no entiendo por qué he de pagar más, o, preciso, progresivamente más, por la aspirina y no por el uso de la autovía a Lleida. O, si nos ponemos románticos, con el tren que me llevará a visitar en un futuro próximo a mi nieta en Bilbao. No olvidemos que casi todo el sistema de transporte forma parte de la economía subvencionada.

Tampoco los proponentes de la progresividad en el uso de las prestaciones públicas dicen nada de aplicarlo a la alimentación, obviamente una necesidad indiscutible hasta hoy día y perfectamente adaptable a los criterios de renta con el uso de las tarjetas de pago. Tal vez porque ahí ya tienen el negocio montado.

En definitiva, se trataría, si llegamos consecuentemente al final del argumento, a pagar progresivamente por los bienes y servicios y a no pagar impuestos sobre las rentas, beneficios y patrimonio. Una sociedad justa basada en la tarjeta de pago con indicación de la renta y el porcentaje de copago exigible. Una propuesta que debería incorporar Extremadura al asunto de la subvención por compra de muebles, bienes que por descontado son de primerísima necesidad.

¿Dónde está el truco en esas propuestas y, no lo olvidemos, en sus aplicaciones?

En primer lugar, una parte del truco consiste en no entender que las prestaciones, el sistema de bienestar social es un derecho aplicable a todos, independientemente de su riqueza o de cualquier otra consideración segregacionista. Ese derecho global es la mejor defensa frente a los que propugnan una sociedad dual, los ricos se lo pagan todo con seguros y redes privadas y no pagan impuestos y los pobres ya se espabilan con “cap nen sense jogina” y similares.

En segundo lugar, la calidad y la exigencia de buen funcionamiento de una prestación pública viene determinada por el uso colectivo de ella, resintiéndose siempre cuando se aplica selectivamente. Una parte de la población se desentiende de ese servicio, considerando que quien tiene derecho a usarlo ya se apañará.

En síntesis, un sistema de prestaciones públicas no universal tiende a segregar y a producir diferencias de clase insalvables y a desplazarse desde el derecho a la caridad.

Me pregunto si la ministra Montserrat lo sabe.

Lluís Casas, alcalde de Parapanda



miércoles, 11 de enero de 2017

CELSA: SINDICALISMO ATÍPICO PARA TIEMPOS HORRIBLES …



Por Manuel Zaguirre*

Hace muchos años –de casi todo hace muchos años, coño-, siendo Josep Barceló secretario general de la USO de Catalunya, tras ganarle limpiamente un congreso a un personaje como Paco Giménez, y siendo yo secretario general de la USO de toda España (o del “estado” que dirían los cursis) hubo una acción sindical atípica que les traslado como arranque de estas líneas. En un famoso meublé (vulgarmente mueblé, hotel por horas para emergencias amorosas), de la parte alta de la ciudad de Barcelona, su dirección empresarial maltrataba a las compañeras encargadas del buen orden y limpieza del nidito. La tal dirección se pasaba por el forro las demandas de la USO, a la que pertenecían las víctimas. Un activista del sector de limpieza y servicios, que lleva ya años viviendo en Cuba, Negrete, (pienso que era apellido pero no descarto que fuera apodo pues era casi mulato el jodido, pese a su españolidad), se plantó a las puertas del mueblé con una humilde cámara fotográfica y fotografió a unos cuantos clientes, y la compañía, según entraban en él … No hizo falta más. La dirección, ante la perspectiva de que no entrara nadie en aquel templo del placer prohibido, llamó a la USO, aceptó cuantas justas reivindicaciones planteaban las empleadas pero exigió que “por favor, llévense de aquí a ese negro y a su máquina de fotos …”.
Hoy estamos ante algo similar aunque distinto, expresión de esta brutal impunidad y arrogancia con la que muchas empresas confrontan, o violan directamente, los derechos y la dignidad del Trabajo y de los trabajadores, del Sindicalismo y los sindicalistas. Verán:

Erase una vez una empresa, CELSA (Compañía Española de Laminación SA), ubicada en el Baix Llobregat profundo de Barcelona, con una plantilla de 851 trabajadores, entre oficinas y talleres que se decía antes, y con factorías en otras partes de España y de Catalunya, como Asturias, Cantabria o Cerdanyola… Una empresa siderúrgica importante, vamos.
En la empresa puede decirse que reinaba la paz, administrada al alimón por CCOO y UGT que se repartían casi a partes iguales el comité.

Aunque, tal vez, la paz no fuera tan justa, pues en las elecciones sindicales de 2013 la  USOC presentó candidatura en CELSA por primera vez en su historia y, contra todo pronóstico, obtuvo 5 delegados por 6 de UGT y 7 de CCOO… Y ahí empezó todo.
Como sindicato nuevo y emergente en CELSA, la gente de USOC, tanto desde el comité como desde la sección sindical, empezaron a mover las aguas, a plantear cosas, a arañar el “estatus de paz”, para entendernos.
Al poco tiempo, los sindicalistas de USOC en CELSA-Castellbisbal empezaron a sentirse acosados, perseguidos, acechados, espiados en suma (desconocemos si sintieron lo mismo otros sindicatos)… Encontraron alguna cámara y algún micrófono ocultos en las dependencias del centro de trabajo … Pero también en su ámbito privado, familiar, lúdico o de ocio, percibían esa presión.

Un día, tras una hábil maniobra, lograron pillar a un tipo al que tenían ya muy enfilado de ocasiones anteriores (el coche, la misma matrícula, etc.). Sin tocarle ni un pelo, el tipo se declaró detective (un trabajador como ellos vino a decir) en acto de servicio para “alguien”. Se cuidó muy mucho de decir que ese “alguien” fuera CELSA, por ejemplo.

Total que, asesorados por su sindicato, la USOC, los compañeros han decidido presentar querella criminal en el juzgado de Sant Feliu de Llobregat contra la empresa de detectives que, supuestamente,  los espiaba a favor de CELSA. Las razones de la querella son muchas y se caen por su peso: espionaje, persecución, violación del derecho a la intimidad, obstrucción a la libre representación sindical, etc.
Ojalá los compañeros ganen esta querella y creen con ello un valioso precedente, como ya ocurrió con otras sentencias clave ganadas por la USO sobre negociación colectiva, doble escala salarial, etc., pues estas prácticas abusivas y delictivas se están dando en infinidad de empresas grandes.


El trasfondo para mí está muy claro: Ante la confesada ofensiva patronal para destruir el Derecho Laboral y con él la dignidad y calidad del Trabajo Humano y a su mejor herramienta de organización y defensa, el Sindicalismo de Clase y Solidario, y la complicidad servil de las fuerzas políticas que le son funcionales y provocan desastres en forma de sucesivas “reformas laborales” … es obligación del Sindicalismo de verdad plantear la lucha, resuelta e insobornable, en todos los frentes, muy en especial junto a los trabajadores sin trabajo o en pobreza pese a tenerlo, las mujeres discriminadas, los inmigrantes y refugiados a los que se maltrata y explota pese a cuánto los necesitamos para ganar un futuro que valga la alegría …
En unos días espero entrevistarme con los compañeros de USOC en CELSA y empaparme a fondo de esta acción sindical. Atentos a la pantalla.

*ExSecretario General de la USO de España.


martes, 10 de enero de 2017

El Comité de Sabios del PSOE


En la foto, Enrique Muñoz Arévalo.


Hace ya un tiempo que la Gestora del PSOE decidió crear un Comité de Sabios con la idea de que hiciera un diagnóstico sobre el estado de salud del partido y propusiera las líneas de acción para salir de la precaria situación en la que se encuentra.  Entre los sabios se encuentran personalidades como Ramón Jáuregui, Rosa Conde, Matilde Fernández, Ignacio Urquizu, José Andrés Torres Mora, Rafael Simancas, Luz Rodríguez y Eduardo Madina, entre otros. Los sabios han finalizado sus deliberaciones y han publicado sus conclusiones en un documento.

Tres primeras consideraciones: 1) dicho documento no se elevará al Comité federal con la idea de «evitar debates y confrontaciones»; 2) vale la pena leerlo detenidamente, les anticipo que son ocho páginas, aunque para mi paladar no tiene la virtud del antiguo adagio del viejo Baltasar Gracián, «lo breve, si bueno, dos veces bueno; 3)  el documento exhibe generalizaciones de calidad, pero que –como generalizaciones--  no pisan tierra firme. Pero esto ya es cosa de ustedes. Dejaremos unos días para que ustedes lo rumien y, entonces, diré lo que me ronda por la cabeza.

No obstante, tengo para mí que si el papel no se envía a la dirección del PSOE –para evitar debates y confrontaciones--  ¿para qué sirve y qué utilidades reporta? Disculpen, eso de «no herir sensibilidades» se está pasando de rosca.


Aquí tienen el texto: Documento del PSOE by El Huffington Post on Scribd. 

lunes, 9 de enero de 2017

¿Acabará siendo el Tribunal Constitucional el recadero del Partido Popular?



Voces todavía oficiosas informan que don Andrés Ollero suena para presidir el Tribunal Constitucional.  De manera que el Partido Apostólico, tieso que tieso, reincide en colocar en la cúspide de tan alto tribunal a otro de los suyos. A Francisco Pérez de los Cobos, que accedió al primer puesto de esa magistratura todavía con el carnet del PP en la mano, le puede suceder Ollero. Que fue diputado por dicho partido en sucesivas legislaturas y portavoz en algunas comisiones. Una personalidad de fuertes convicciones tridentinas en materias religiosas y de derechos civiles. Un conspicuo militante del Opus Dei. Recordemos que en julio de 2012 el Congreso de los Diputados designó a Andrés Ollero como Magistrado del Tribunal Constitucional, y que dicho nombramiento suscitó una viva polémica. Don Javier Pérez Royo, catedrático de Derecho constitucional de la Universidad de Sevilla, escribió un artículo en El País afirmando  que la previa actuación política del nuevo Magistrado habría de ser un motivo de incompatibilidad (1). El PP, impasible el ademán, se dispone ahora a rematar la faena. Las nieblas de Brumario se espesan todavía más.

No estamos, sólo ni principalmente, ante la politización de la justicia, sino ante la extensión y consolidación del Partido Popular en los aparatos más sensibles del Estado. Ante un Estado, cuyo gobierno coopta la cúpula del Tribunal Constitucional pro domo sua.  Montesquieu en el féretro. No «ya atado y bien atado», sino amarrado con fuertes sogas para que no se mueva el aire. No queremos creer que sea parte de un acuerdo entre Hernando & Hernando. Todavía queremos atribuir a uno de ellos medio kilo de dignidad. Pero no ponemos ni el dedo meñique en el fuego.

A partir de ahora se recrudecerá el sermonario del Partido Popular loando a Ollero. Justificando el derecho de este caballero a presidir el TC. Veremos a sus jóvenes capitanes seguir esas muletillas. Y oiremos cómo farfulla Ciudadanos, que se quería comer el mundo de la regeneración, diciendo «no me llames Dolores, llámame Lola». 

Díganme alma de cántaro si reclamo un posicionamiento de toda la oposición contra tamaña desmesura; un posicionamiento que, de manera eficaz, impida el nombramiento de Ollero como presidente de tan importante magistratura. En caso contrario lo pagarán en sus propias carnes.
      

«A LA CAZA DEL PSUC»



Escribe Salvi Jacomet


Crónica personal de un partido que aglutinaba la lucha catalana por la libertad y que incomodaba tanto al franquismo como a cierto antifranquismo español.

El PSUC fue más que un partido: trascendió los esquemas de la organización comunista clásica y ha acabado nutriendo de cuadros todos los partidos del espectro catalán hasta nuestros días. Tanta fue la influencia del PSUC, que fue considerado un peligro geoestratégico por los guardianes del neoliberalismo. La CIA contribuyó a liquidarlo. En los años 60, la afiliación a CCOO y el Sindicato Democrático de Estudiantes le dio mucha fuerza. Y desde el 1968, con la condena de la invasión soviética de Checoslovaquia y con la participación en la Asamblea de Cataluña, se convirtió en un partido transversal.

En 1990, Antoni Batista viajó a EEUU tras la historia del sheriff Wyatt Earp, pero se encontró el complot de la CIA contra el PSUC. Años después, el asesinato de un agente de la CIA en Barcelona le dio las claves de lo ocurrido

Todo lo que se dice en este libro es verdad, pero una verdad no siempre conocida. A medio camino de la crónica personal y el periodismo literario, el libro de Antoni Batista se lee como una novela. Este libro nos permite conocer de primera mano la historia del PSUC y el sacrificio de sus militantes en su lucha contra la dictadura…

Javier Cercas explica muy bien el papel de los comunistas durante la Transición:

uno de los errores fundamentales de la izquierda española consiste en haberle entregado el mérito de la Transición a la derecha, lo que a ésta le permite presentarse como casi única constructora de la democracia. Se trata de una flagrante falsificación histórica. La verdad es que la derecha española no quería la democracia, o quería una democracia tan limitada que apenas puede llamarse democracia; fue la izquierda –y muy en especial el PCE– quien empujó hasta conseguir una democracia plena. Por supuesto, el resultado no fue el que la izquierda quería; pero tampoco el que quería la derecha: el resultado fue un pacto. En eso consiste la política democrática: en ceder en lo accesorio para no ceder en lo esencial. Para el PCE de aquella época, al cabo de 3 años de guerra y 40 de dictadura, lo esencial era la democracia: la construcción de un sistema político donde todos cupiésemos. Eso fue lo que se consiguió. Y a eso contribuyó decisivamente el PCE, que desde finales de los años cincuenta apostaba por la reconciliación nacional, por no ajustar cuentas con el pasado y por lo que luego se llamaría la “ruptura pactada”. Si se recuerda que quienes proponían tal cosa eran gentes que habían llevado el peso brutal de la lucha antifranquista y que habían padecido exilio, persecución y a veces cárcel y tortura, se entenderá por qué ésa era una apuesta heroica.”

A LA CAZA DEL PSUC representa el reconocimiento a tados los militantes comunistas que, en palabras de Cercas “
eran gentes que habían llevado el peso brutal de la lucha antifranquista y que habían padecido exilio, persecución y a veces cárcel y tortura.”