sábado, 25 de octubre de 2014

REFLEXIÓN DE URGENCIA SOBRE LA MANIFESTACIÓN DE ROMA



Roma ha sido nuevamente un clamor oceánico. El seguimiento de la gran manifestación nacional, convocada por la CGIL, ha sido un éxito. La Repubblica, un diario tradicionalmente temperado, ha informado de un millón de personas.  

Toca celebrar ahora esta nueva chanson de geste. La Italia de Gramsci y Pertini, de Di Vittorio, Lama y Trentin –y de muchos, muchos más--  marchó por sus calles. Y con el regusto de tamañaza victoria llega el momento sereno de la tranquila reflexión: ¿de qué manera transformar esa acción colectiva –ese rechazo a las políticas de expolio de derechos, ese consenso de masas en torno al sindicato--  en proyecto alternativo? O sea, ¿cómo pasar de esa chanson de geste a la prosa eficaz del proyecto? Son palabras mayores, naturalmente. Ahora bien, una cosa parece clara: las mimbres para hacer el cesto están ahí, han estado en las calles de Roma.

De entrada podemos sacar una primera enseñanza: la recuperación del entendimiento interno de la CGIL –léase la nueva relación entre la confederación y su organización metalúrgica, la FIOM— es una clave que, aunque parcialmente, podría explicar esa multitudinaria presencia. Conviene que ese entendimiento no sólo se mantenga sino que se fortalezca con carácter duradero. Por supuesto, sobre bases claras. Y, a la vez, la CSIL y la UIL deberían entender la calidad de este acontecimiento, reestableciendo el tejido unitario con la CGIL.  Más todavía, es exigible que CSIL y UIL dejen de lado el toreo de salón que llevan desde hace no poco tiempo.

Por otra parte, tengo la impresión que el grupo dirigente del Partito democratico (Renzi et alia)  se encogerá de hombros ante ese millón de personas, aunque miles y miles de sus votantes estaban, con toda seguridad, en la  manifestación. Tal vez se consolide la nueva anomalía italiana, esto es, la inexistencia de un partido de izquierdas, lo que desgraciadamente es una desgracia para Italia y, por supuesto, Europa. Seamos claros: alguien en Italia debería dar el paso para impedir que esa situación se consolide. Pero, ¿qué digo?: alguien en Italia debería dar el paso para organizar políticamente esa expresión de masas en Roma. Nessun dorma se ha cantado desde la tribuna:   http://www.repubblica.it/politica/2014/10/25/news/manifestazione_cgil_articolo_18_roma_camusso_renzi-98964756/?ref=HREA-1.  Por cierto, ¿quién le iba a decir al relamido de Puccini que iba a ser cantado con tanta pasión popular? Son las impredecibles cosas italianas.
  





SINDICATO: EL DEBATE SOBRE LA PRESENCIA DEL SINDICATO EN LOS CONSEJOS DE ADMINISTRACIÓN



A raíz del escándalo de las tarjetas opacas de Bankia la dirección del sindicato discutirá si se va a mantener  o no su presencia de este en los consejos de administración de determinadas empresas (1). He dicho «presencia» porque me parece que hablar de «participación» es desnaturalizar esta palabra y su concepto.

Ahora bien, entiendo que a la hora de discutir la presencia sindical en los consejos de administración, aunque no se pueda dejar de referirse al escándalo, el debate no puede quedar atrapado en ese asunto. En mi opinión, la discusión debe relacionarse esencialmente con el carácter del sindicato. En todo caso, con independencia del resultado de la discusión (participar o no, y en qué condiciones), se ha cerrado una fase de nuestra presencia en esos lugares. Me interesa recordar que mi posición al respecto la dejé escrita en  A propósito de Bankia.


Entiendo que el debate no se puede hacer en abstracto. Para ello es imprescindible una verificación pormenorizado de cómo nos han ido las cosas en cada consejo de administración. Así, y sólo así,  se podrá hacer un balance cabal. Sin trampas en el solitario. La pregunta es: ¿qué se ha conseguido? De donde se desprendería qué hemos sacado en limpio para los trabajadores y sus familias. La novedad, ahora, es que Toxo, se ha declarado contrario a dicha presencia. Y, respondiendo a las anteriores preguntas, ha afirmado que «nos ha costado más que beneficiado». Ahora bien, vale la pena concretar: ¿qué nos ha costado y qué nos ha beneficiado?    

Por lo demás, una cosa es clara: también en nuestro caso los mecanismos de control de nuestros representantes (al menos en el caso de Bankia) han sido prácticamente inexistentes. O, lo que es lo mismo: quienes estaban en esos ámbitos representando al sindicato iban, por así decirlo, como Pedro por su casa. Más todavía, ¿se planificó alguna vez desde los órganos dirigentes cuál era el papel de nuestros representantes y qué propuestas debían llevar?

Finalmente: entiendo que la dirección del sindicato ha actuado con rapidez, eficacia y, en relación a las propuestas de expulsiones de sindicalistas, lo ha hecho con rigor estatutario. En ese caso podemos decir que, a efectos internos, se ha cerrado esa crisis. Sin embargo, en el imaginario colectivo siempre quedará la huella de una situación que ha salpicado el carácter y la imagen del sindicalismo. Durante mucho tiempo tendremos que convivir con ello. Ese es un mal que han hecho los implicados. Todo por, metafóricamente hablando, por un plato de lentejas.  En todo caso, sépase que tenemos los suficientes anticuerpos para seguir adelante por el recto camino.  




viernes, 24 de octubre de 2014

LOS PUJOL Y AQUEL ZAPLANA


El coronel Aureliano Buendía –el tronco de Cien años de soledad--  dejó claro que la diferencia entre los conservadores y los liberales (de su país) era que los primeros iban a misa de cinco y los segundos a misa de ocho. O algo así. En lo atinente a nuestro país, dejemos que sesudos politólogos nos informen de las diferencias entre fuerzas políticas actuales que tengan algún parecido con las que conoció en su día el famoso coronel.  Naturalmente me estoy refiriendo a diferencias en el terreno económico, esto es, a lo que tiene relación con las cosas de comer, y no a las chucherías de espíritu.

Recientemente hemos sabido que Oleguer Pujol, hijo del anciano patriarca, era socio del yerno de aquel Zaplana, el primer deus ex machina de la corrupción en el País Valencià.  Digamos las cosas con precisión: cuando se habla de las promiscuas relaciones entre la política y el parné no estamos ante situaciones metafísicas sino ante realidades concretas, conexiones de personas de carne y hueso que establecen los vínculos físicos con las instituciones sean estas del color que sean.  Son, en todo caso, unas relaciones que se guardan con un cierto sigilo para no infundir demasiadas sospechas. Nada que ver con la publicidad del lema de la familia de los Médicis: «El dinero para conseguir el poder, y el poder para guardar el dinero», que por supuesto estaba escrito en latín para darle mayor dignidad y postín. En el fondo era otra conclusión del acertado olfato de Vespasiano: «el dinero no huele». Y más todavía, como dejó dicho un cura de olla: «sine pecunia ne cantatur missae» [sin parné no se cantan misas]

Pues bien, si el dinero huele, ¿qué cosa podría impedir la consociada relación entre el joven Pujol y el yerno de Zaplana? Nada, porque sus mayores les hicieron ver que la sentencia del cura de olla iba a misa. Por supuesto, uno iba a misa de cinco y el otro a misa de ocho. Desde luego, nada que ver con el payés Lucio Quincio Cincinato, famoso prócer romano del que se habla en  Cuando no existían puertas giratorias.

 


Radio Parapanda. BANGLADESH - 18 meses después de la tragedia de RANA PLAZA y LECTURAS SOBRE PIKETTY Y (SIEMPRE) LA CRISIS. De Isidor Boix y Antonio Baylos respectivamente.  

jueves, 23 de octubre de 2014

¡Cuidado, que nos pierde el sectarismo!



Joaquim González Muntadas
Director de Ética Organizaciones SL

"La forma más segura de corromper al joven es enseñarle a apreciar más a los que piensan como él que a los que piensan de manera diferente" (Nietzsche)

Quizá la historia explique nuestras malas formas de hacer política, que están marcadas por el sectarismo. Sin él, difícilmente podrían entenderse los desgraciados episodios históricos y las dificultades que demostramos ante la regla básica de la democracia que es respetar la opinión del contrario. 

Sectarismo patrio es lo que vemos a diario en tantos medios de comunicación a la hora de dar y valorar las noticias en función de si son amigos o no. Lo apreciamos en artículos de opinión, llenos de ofensas indisimuladas o en las tertulias garbanceras y pseudopolíticas, cargadas de sarcasmos e insultos. Si alguien cree que los adjetivos empleados en estas líneas son exagerados, solo debe leer, escuchar y analizar las informaciones y opiniones que cualquier día son arrojadas en la arena de esta gran plaza de toros que es España.

Ese sectarismo facilita la ausencia de autocrítica en la función pública y permite explicar el fracaso siempre desde razones ajenas, endosando la responsabilidad al otro con el “tú más”, lo cual nos impide apreciar y valorar con valentía y sin reservas el éxito de nuestros competidores, siempre sospechosos de todo lo peor y merecedores de las descalificaciones más contundentes.

Nuestra particular cultura política hace que el acuerdo sea una excepción que genera decepciones y rupturas en las organizaciones. En cambio, el enfrentamiento, la confrontación y el enemigo externo se convierten en ese tan preciado bálsamo para la cohesión interna y facilita aparentar firmeza, cuando a veces no es más que disimulo y miedo a compartir riesgos y también soluciones. 

Ese conmigo o contra mí imposibilita ver y atender la compleja realidad que está llena de matices y grises que van más allá del radical blanco y negro. Así es difícil imaginar una solución a los problemas que exige solidaridad, diálogo y suma de esfuerzos, algo imposible de ver con esos anteojos que dañan la convivencia, paralizan la inteligencia política e impiden la modestia necesaria para afrontar los muchos retos que debemos resolver: la crisis económica, el desempleo, el paro juvenil, la enseñanza, la mejora de la productividad o la desconfianza hacia la política y las instituciones. 

Unas formas políticas que describió bien Daniel Innerarity con su habitual brillantez en el articulo La posibilidad de entenderse (El País 22 de febrero de 2006) donde dice: "La incapacidad de ponerse de acuerdo tiene no pocos efectos retardatarios, como los bloqueos y los vetos, pero sobre todo constituye una manera de hacer política muy elemental, a la que podría aplicarse aquella caracterización que hacía Foucault del poder como “pobre en recursos, parco en sus métodos, monótono en las tácticas que utiliza, incapaz de invención".

Se trata de una forma de hacer política que describe bien la actuación del Gobierno de España en el conflicto catalán, que por estar inflado de pasiones y emociones, es un campo ideal para el sectarismo de muchos españoles con todo aquello que tenga que ver con Cataluña.

Cuidado, pues con el sectarismo ha demostrado ser capaz, no solo de anular la inteligencia, sino incluso la pura percepción de los datos más elementales. Ésta debería ser la primera preocupación del Gobierno de España, quien debería hacer oídos sordos a quienes apelan a órdagos y nos amenazan con las siete plagas si se reforma nuestra Constitución, aunque fuera para hacerla más adaptable a las exigencias de una realidad social y política que ha cambiado y para garantizar la convivencia. 

La preocupación para evitar que se extienda y se pueda enquistar el sectarismo en generaciones de la sociedad catalana y hacia el resto de España debería ser también la prioridad del señor Mas y del conjunto de fuerzas políticas y sociales catalanas que lideran el movimiento independentista. 

Porque sabemos --negarlo sería una irresponsabilidad-- que hoy estamos viviendo en el mejor campo para que florezca el virus del sectarismo y que estamos demasiado cerca de prácticas que siempre han sido el abono que mejor lo potencian: la simplificación de argumentos, el cliché de buenos y malos, la exhibición de superioridades morales, el desmesurado apasionamiento con "la causa" de algunos medios de comunicación y en particular los públicos. Y lo más determinante, la melancolía que provoca la frustración por tacticismos y alternativas políticas sin salida.


En todo caso, solo decir: ¡cuidado!, que no nos pierda una vez más el sectarismo. Porque ya sabemos que al final la cabra siempre tira al monte. 

Radio Parapanda. ASALTAR LOS CIELOS

miércoles, 15 de octubre de 2014

¿HA MUERTO EL INDEPENDENTISMO CATALÁN?



1.--  Tras la última martingala de Artur Mas –convertir el café de la consulta en pura achicoria--  la Sánchez Camacho, ubícua dirigente del PP catalán, ha declarado bombásticamente que «se ha acabado el independentismo en Cataluña». Es una visión administrativista desde los pies a la cabeza. Muestra, además, la incompetencia en el análisis político y temeridad de perspectiva: es un ideologismo puro y basto. Pero en el fondo es la consecuencia lógica de un partido cuya biografía en Cataluña ha ido acumulando errores de bulto desde sus primeros andares. Aunque, a decir verdad, ni siquiera el relamido López Rodó hubiera hecho tantos disparates.

De una cosa podemos estar seguros: el independentismo catalán sigue vivo y coleando; diríase  que  ha venido para quedarse, y como aquel Mac Mahon puede decir «Je suis, j´y reste». Cuestión diferente es en qué proporción y con qué diapasón política y sociológica. Que a un servidor no le plaza es lo de menos.

Lo más seguro es que la Sánchez Camacho sepa o intuya que no está en lo cierto, que lo dicho es agitación y propaganda pro domo sua; que sus palabras son solamente un spot publicitario de cine de barrio al estilo de «Omo lava más blanco». En definitva, esta señora es la expresión de la política enlatada de twuitter, vacua de contenidos y llena de cacorretórica. Pero, tal vez, es el resultado de la exasperación del muy precario consenso de su partido en Cataluña desde que Dios lo echó al mundo. Así las cosas, no es exagerado decir que dicho partido es perfectamente prescindible en Cataluña: sus planteamientos, por ejemplo en política económica, ya están, desde siempre, cubiertos por la derecha nacionalista catalana.

La Sánchez Camacho y sus parciales ni siquiera sacaron conclusiones –tampoco las fuerzas políticas de izquierda--  cuando Artur Mas, en la oposición, se echó en cuerpo y alma al dogma neoliberal en su famosa conferencia en la London School of Economics en tiempos del tripartito. Ni tampoco cuando Mas, ya presidente, argumentó la necesidad de privatizaciones y recortes poniendo al frente de los negociados a un conjunto de depredadores de los bienes públicos, más tempranamente que lo hiciera Mariano Rajoy. En todo caso, alguien debió advertir a la doña que se abría una fase de profunda indistinción en las políticas económicas y sociales y que, por lo tanto, era conveniente abrir un espacio de significación propia, especialmente en lo identitario. Se dio una situación que podríamos caracterizar de espina bífida: no diferencia en lo económico (más bien una cierta pugna sobre quien la tenía más larga) y exasperación en el terreno de los grandes símbolos.  

2.--  En este mismo blog se ha dicho en diversas ocasiones que eran tres las condiciones para que el proceso independentista tuviera una fuerte visibilidad: a) que el Gobierno catalán lo asumiera o aparentara que lo hacía; b) un considerable consenso de las fuerzas políticas catalanas; y c) un potente movimiento de masas --necesario y aproximadamente suficiente--  que empujara en la dirección del independentismo. En gran medida esas condiciones se han ido dando, favorecidas por la actitud cuartelaria del Partido popular y sus franquicias. Lo que ha conducido a una serie de movilizaciones que aparecen explícita y visiblemente organizadas, mientras que sus contrarios son un conjunto de tapas variadas que conforman un indigesto comistrajo.  Ahora bien, tras la martingala, las tres condiciones empieza a agrietarse.     


3.— Manel García Biel, con su estilo directo y sin remilgos, ha calificado la última mandanga como Artur Mas o el fraude a la consulta. Que nadie piense que García Biel es un català emprenyat. Es, ante todo, una persona que no tiene pelos en la lengua. Y habrá que convenir que tiene razón. Es un fraude porque prometió la consulta, no una consulta de tres al cuarto. Otras personas menos ásperas que Manel –pongamos que hablo de Josep Ramoneda, poco sospechoso de irascible—afirma que Mas ha entrado en un simulacro. Comoquiera que a un ochentón como un servidor se le exige temple, me limitaré a decir que la mandanga de Mas es un meandro que todavía no es definitivo. No está descartado que, en los próximos días, pueda sacarse otro conejo de la barretina.

No obstante, vale la pena decir que el meandro arturiano no es una victoria política del Partido Popular sino el resultado de decisiones administrativas. Pero la mandanga de Mas sí es una derrota política. Pero, de eso a considerar que «el independentismo catalán ha muerto» va un largo trecho: el estajanovismo de Mariano y sus hermanos es una garantía añadida para que siga creciendo o se estabilice.  

4.--  Mientras tanto, el mapa de la desgracia en Cataluña nos ha traído otra sinrazón, según Cáritas: Cataluña tiene 450.000 pisos vacíos, mientras que hay 230.000 familias sin vivienda. Mientras ocurre todo esto (y muchas más patologías), ¿a mí qué leche me importa la independencia, con o sin consulta, con o sin ese oxímoron de las elecciones plebiscitarias?

Apostilla.   Lo que de verdad me preocupa es el significado y los motivos de la foto de arriba, la situación de Katiana.      


lunes, 13 de octubre de 2014

GAETANO SATERIALE PONE VERDE AL PARTITO DEMOCRATICO ITALIANO Y A RENZI



Nota editorial. Esta es una exclusiva en lengua castellana que ha dado a este blog el compañero Gaetano Sateriale, de la dirección de la CGIL. Quien la lea verá qué similitudes existen con  las cosas españolas.  Agradecemos a Gaetano su tradicional gentileza con nosotros.


Metiendo bulla. Pongamos de inmediato las cosas en claro: ¿usted sigue siendo afiliado al Partito democratico?

Gaetano Sateriale. Sí, continúo siendo afiliado. Porque pienso que si hubiera habido más voces en el Pd habrían podido mitigar el pensamiento único dominante. Y que a nivel local hubiese más dialéctica interna, más espacios, más aire fresco que a nivel nacional.

Metiendo bulla. ¿Y sin embargo?

G.S.  Y sin embargo, me parece que el pensamiento único se ha adueñado también del partido en el territorio. Pero aquí he usado un término impropio. La verdad es que el partido, tal como estábamos acostumbrados a verlo en Emilia y Ferrara, ya no existe. Sus dirigentes, además, no parecen sentir esa ausencia. Incluso teorizan que los votos valen más que los afiliados. ¿Alguien se imagina haber oído una tontería de ese calibre hace diez años? Incluso la RAI distingue entre espectadores y los que pagan el canon televisivo; también las cooperativas saben la diferencia entre clientes y socios. Nosotros, no: twitter está en lugar de la relación con los afiliados…

Metiendo bulla.  ¿Usted propone volver al PCI o a los DS?

G.S. Claro que no. He creído en el nacimiento del Pd como otros muchos, imaginando la síntesis positiva de dos culturas sociales que eran antagonistas hasta ahora. Pero nunca habría imaginado que hubieran desaparecido las dos. Por otra parte, no propongo nada a nadie: siempre tengo la duda de que soy yo quien no comprende la innovación impuesta por el grupo dirigente renziano, de estar yo chapado a la antigua: ligado a la idea de que la política se debe encontrar todos los días relacionada con la sociedad y no una vez cada cinco años. Lo confieso: ya no tengo edad para volver al  Carosello…  A mí me interesa juzgar el producto y no el spot publicitario, y este grupo dirigente de publicistas me inspira desconfianza, incluso cuando salen en la televisión.


Metiendo bulla. Usted también usa frecuentemente el twitter, y a menudo le da pescozones al Gobierno.

G.S. Es cierto: esta mañana he escuchado las noticias y cuando la distancia entre las declaraciones del Gobierno y la realidad de todos los días me parece insoportable me desahogo en twitter. Una vez me respondió Renzi…

Metiendo bulla. ¿En qué sentido?

G.S.  Una vez Renzi dijo una cosa cierta (no comprendida todos los días): «La emergencia es trabajo y crecimiento, crecimiento y trabajo». Yo ironicé: «Exacto. ¿Está usted  un poquito afiliado a la CGIL?». A los cinco minutos me respondió: «Tranquilo, es un riesgo que no corremos ni yo ni la CGIL». Como si la CGIL fuese un ambiente insano del que hay que librarse. Esto lo dice a menudo.

Metiendo bulla. Me parece que usted no le tiene mucha simpatía al Presidente del Gobierno…

G.S. Yo tengo un viejo prejuicio sobre Renzi, y de ello soy consciente: estoy convencido desde siempre que es más valiente como comunicador que como estadista. Desde que era presidente de la provincia de Ferrara ya las soltaba tremendas. El problema es que el prejuicio se está reforzando en mi, en vez de lo contrario, como en el fondo lo esperaba. Esto me disgusta.
Hay diarios que le tachan de «gobierno extraparlamentario», que la distancia entre los anuncios  y los hechos va en aumento y que la velocidad, por sí sola, no basta sin una dirección: por referirme solo al Corriere Della Sera y que el artículo 18 [del Statuto dei lavoratori] es un espejismo (Scalfari).  Pero cuando lo entendieron se demostró que Renzi vende productos  que no existen en el extranjero: esto es un agravante que se volverá contra nosotros, no un atenuante.  

Metiendo bulla. Oiga, después de ese juicio, ¿por qué sigue todavía en el Pd?

G.S. La pregunta es legítima y la respuesta es simple: por afecto, por respeto a quienes creen y han creido;  por pereza, si lo quieres llamar así; por el miedo atávico de ser (como se decía antes)  un perro sin dueño. Desde luego, no por convicción, ni porque espere en breve una corrección de su grupo dirigente. Ya sea nacional o local.  No obstante, creo que la adhesión por sentido de pertenencia no tiene mucho valor, especialmente ahora cuando los afiliados no son considerados necesarios. Si yo estuviera más presente en Ferrara propondría una auto suspensión de los afiliados insatisfechos y así veríamos si alguien viene a pedirnos los motivos.   

Metiendo bulla. ¿Piensa usted que está naciendo una nueva casta política autoreferencial, aunque más joven que la anterior?

G.S. No. Yo pienso que en los vértices del Pd se ha instalado una capa de profesionales de la política de partido: jóvenes y menos jóvenes. Incluso bravos muchachos que trabajan con pasión, pero que están habituados a anteponer su éxito y su supervivencia al bien común. Sus ambiciones personales, sus cálculos en los programas de gobierno, la fidelidad al líder y a sus convicciones … me estoy pasando de retórica … gente que no conoce de cerda la sociedad que debería representar.   

Metiendo bulla. Disculpe, pero me parece que sus críticas son, sobre todo, formales: objeción al estilo, a los modos de ser, a las técnicas de comunicación, a la velocidad, a la innovación, quizás al hecho de que son jóvenes…  

G. S. ¡No son formales, ni biográficas! Renzi, en el encuentro con los sindicatos, ha propuesto hablar del segundo nivel de la negociación colectiva. De lo poco que dijo sospecho –sin temor a ser desmentido— que no sabía nada de lo que estaba diciendo. El Ministro Poletti dice que el Jobs Act extiende las tutelas a los jóvenes, pero ¿es tonto o lo parece?

Hoy mismo el FMI dice que Europa debe invertir en la demanda interna y Renzi propone desfiscalizar. Pero, ¿cree que en la construcción, si no hay demanda de viviendas, las empresas asumirán nuevos albañiles porque cuestan menos?  Dentro de un mes se vota en la Emilia Romagna, el candidato del Pd debería decir alguna cosa sobre que quiere hacer en la región, ¿o es un problema de fondo? Tenemos ya los candidatos locales, pero no les oigo explicar qué papel quieren darle a Ferrara en la Región … o es que me he distraído? ¿Quiere que sea más drástico?

Metiendo bulla. Dígame…

G.S. Pienso que está sucediendo un hecho extraordinario en Italia. Más allá de la forma y de la edad biográfica: por primera vez en más allá de un siglo no existe un partido de masas de inspiración, no digo ya socialista sino por lo menos laborista.  Esto me preocupa mucho porque no sé qué efectos puede producir en la sociedad y en la política italiana. Me parece que nadie piensa en ello, pero es así. No lo digo en defensa de la CGIL. Ojalá tuviésemos un dirigente laborista que convoca a los sindicatos, que se enfrenta a ellos y dice: «¡Para representar el trabajo más eficazmente tenéis que renovaros!».

Al contrario, asistimos al desprecio y a las declaraciones de ostentoso distanciamiento, incluso cultural. Ni siquiera la derecha tuvo un comportamiento  tan despreciativo. ¿Qué efectos tendrá la substitución del laborismo por el populismo? ¿Qué piensan los renzianos de la Emilia que estaban en el partido de Errani y Versan firmando los pactos territoriales con las fuerzas sociales?  

Metiendo bulla. ¿Puedo preguntarle por quién ha votado en las primarias del Pd en la Emilia?

G.S. No he votado. No tenía ningún motivo serio para optar por uno u otro de los candidatos de mi partido. Después de estas primarias, con poca participación, que dan un poder absoluto en el partido y en el gobierno a quien gana, la cosa no me gusta nada. No entiendo estar en un juego que parece democrático, sino que esta realidad produce un servilismo de los órganos dirigentes del Pd e incluso del Parlamento al “joven líder”. Entre participación y auto referencialidad en nombre del pueblo hay una gran diferencia.

Metiendo bulla. ¿Y en las próximas elecciones regionales?

G.S. Espero entender si habrán programas o al menos algunas ideas de qué hacer para relanzar la diversidad positiva de nuestra Región. En caso contrario no iré a votar. Afortunadamente mi relación de trabajo y mifuturo no depende de a quién voto o cómo me posiciono en el Pd. Soy libre de hacer las cosas de las que estoy convencido. Lo que debería ser normal en la izquierda y no un privilegio.

Metiendo bulla.  Usted ha venido a presentar, en nombre de la CGIL, a la Fiesta de la Internacional el Piano del lavoro: agenda juvenil, aquí en Ferrara ¿De qué se trata?   

GS. De que hay que arremangarse en los territorios para crear puestos de trabajo innovadores para y con los jóvenes. ¡No bastan los decretos! Ni siquiera delegar de manera vacía. Hay que partir de las necesidades del territorio e indicar las soluciones para intervenir aquí y ahora, utilizando las inteligencias juveniles, las Universidades, las empresas. Hay que financiar mejor el gasto.  No había nadie del Pd. Pero el sindicato dijo que Ferrara quiere formar parte de las primeras ciudades que lo intentan, también la región de la Emilia Romagna parece interesada. Hay que informar de todo esto a nuestros candidatos, que luego no nos vengan a proponer un Jobs local act.

Metiendo bulla. ¿No reconoce ningún mérito a Renzi y a su equipo?

G.S. Uno solo: haber mandado a casa a un grupo dirigente agotado: no por la edad sino por la cooptación y por sus posiciones. Pero de aquí a decir que están preparados y a la altura de llevar el país fuera de la más grave crisis de la posguerra es muy exagerado. 

Metiendo bulla. Muchas gracias, señor Sateriale. 


domingo, 12 de octubre de 2014

EL COLOR DE PODEMOS



(A modo de retales a disposición del sastre para que los enhebre)


A estas alturas nadie duda de que Podemos, en los próximos comicios, dará un aldabonazo. La cuestión en litigio es hasta dónde.  Sea como fuere se me ocurre una arriesgada explicación del predicamento que está teniendo esta nueva organización.  


1er retal.-- Una parte considerable del electorado de izquierdas y un amplio sector de la izquierda sumergida podrían entender que Podemos tiene una característica distintiva que no ven en otras organizaciones: su capacidad de intimidación. Es más, quienes así lo piensan perciben, además, que las fuerzas políticas –lo reconozcan o no--  se sienten intimidadas por Podemos. Que esa capacidad de intimidación ofrezca resultados políticos sostenibles es cosa que se irá viendo en el tiempo. Pero, en todo caso, lo que se avecina traerá muchos quebraderos de cabeza a las izquierdas tradicionales, incluida Izquierda Unida.

Por otra parte, percibo que Podemos tiene otro sello distintivo: ha sabido, como diría Gramsci, establecer «una  conexión sentimental con la gente». Lo que, en cierta medida, había ocurrido –durante muchos años—en el territorio de las izquierdas tradicionales. Y cuando se vio que el color rojo del «programa» se iba destiñendo, un considerable abanico del personal empezó a darle calabazas. Por supuesto, la conexión sentimental no es suficiente, pero es indudable que sin ella no hay aproximación entre dirigentes y dirigidos.

 

2º retal.--  Una segunda pista de la esperanza puesta en Podemos es que todas las izquierdas han visto impotentes que los grandes poderes han roto de manera unilateral las reglas del juego, desde el centro de trabajo hasta la sociedad en su conjunto, que se habían pactado de manera directa o implícitamente en torno al llamado Estado de Bienestar. No seríamos justos, sin embargo, si ignorásemos las grandes movilizaciones que se han hecho en España y Europa contra esa desforestación de derechos democráticos, especialmente desde el sindicalismo confederal y los movimientos sociales. En todo caso, tan importantes movilizaciones que, en algunos casos, han impedido algunos estropicios (todavía no suficientemente valorados y analizados) no han sido capaces, hasta el día de hoy, de romper la agresión al «ciclo largo» de conquistas que hablábamos en La parábola del sindicato. Así las cosas, una parte de la esperanza en la nueva organización puede arrancar ingenuamente de ese razonamiento: es una certeza que las izquierdas tradicionales no han sido capaces de frenar esta devastación; vamos a ver, si como hipótesis, Podemos puede levantar una nueva ilusión de que es posible romper el curso de las cosas. Lo que no es tanto un argumento a favor de Podemos como una desautorización de las izquierdas tradicionales.  O quizá sea la desmesurada ilusión que siempre se pone en aquellos movimientos o partidos que surgen como lo ha hecho Podemos: directamente proporcional a la desafección de lo que es considerado como viejo.

 

 

3er retal.-- Más claves: desde que surgió en la arena Podemos y su audiencia fue contabilizada matemáticamente no ha habido explicaciones creíbles desde el PSOE ni la Izquierda Plural. De una parte, los socialistas se atrincheraron en el cambio de fotogenia, siguiendo sus más repetidas costumbres; de otra parte, Izquierda Plural no ha ofrecido a sus parciales ni a su tradicional electorado cómo es posible que su incremento electoral en las europeas no estuviera a la altura de su compromiso contra la política de recortes y privatizaciones: ¿cómo es que su color rojo se ha visto interferido por el color de Podemos? Ahora bien, quizá la pregunta más inquietante sea ésta: ¿está Izquierda Plural en condiciones de dar esa respuesta? Francamente, lo ignoro.

 

Sin embargo, me parece que las izquierdas tradicionales no han valorado algo de cierta envergadura: Podemos es el resultado de unos movimientos sociales, alejados y –en no pocos casos—enfrentados a las izquierdas tradicionales. Y estas no escarbaron en ese torbellino que se iba gestando en la moderna ciudad del trabajo y del conocimiento. Ni siquiera la Izquierda Plural, que estaba cerca de todo ello, tuvo sensores para averiguar de qué iba la historia.  Hubo un momento, hace ya tiempo, que pudo hacerlo: en una movilización contra los desahucios Cayo Lara es recibido, con toda seguridad injustamente, al grito de «no nos representas».  A partir de ahí, nadie de sus allegados se le ocurrió dar una explicación de un recibimiento tan descortés.  

 

 


4º retal.--  No parece que el color de Podemos augure buenas relaciones con las izquierdas. De las declaraciones de los dirigentes de la nueva organización se desprende que hay algo más que la disputa por un espacio electoral determinado. Hay razones políticas de fondo, explicadas de manera laica, todavía no ideológica. Ya veremos en qué queda todo esto: aunque parezca sorprendente, tengo para mí que todavía es pronto para saber si entre unos y otros habrá conllevancia, comedimiento o vaya a saber usted qué.  Todavía estamos en el primer acto.  

ÉBOLA, LAS RESPONSABILIDADES POLÍTICAS





Por supuesto: hay que investigar a fondo la llamada cadena de errores que se han producido a lo largo de esta historia negra del ébola en España. Detallar esa biografía con sus responsables es imprescindible por razones obvias. Ahora bien, meterse de lleno en ese itinerario debe empezar por algo que todavía no se ha puesto de manifiesto suficientemente. A saber, la política de recortes que impuso despiadadamente el gobierno del Partido popular y, en el caso que nos ocupa, en Madrid. Aquí está la madre del cordero y eso es lo que temen Rajoy y Ana Mato, cuyo ministerio ha contribuido tanto a degradar.

La investigación de la cadena de errores técnicos corresponde a los expertos; la relación entre los recortes y el desastre sanitario es cosa de los políticos. Lo ideal sería que la primera investigación la hiciera un comité de sabios independiente y públicamente reconocido como tal. De la comisión política poco hay que esperar, habida cuenta de la mayoría absoluta del Partido popular en las cámaras. El primer truco que se sacarán de la bocamanga será convertirla en un grupo que verifique la mencionada carrera de errores. A continuación procederán a marear la perdiz hasta la náusea. Tal vez el Partido popular hará que dimita alguien --el menos relevante o el que sepa menos cosas de la vida y milagros de sus conmilitones--  para no infundir demasiadas sospechas. Sin lugar a dudas, quien sea cesado no tendrá problemas en el futuro: las puertas giratorias le aseguran el parné, pues siempre habrá una gran empresa que le devuelva los favores prestados.  


Radio Parapanda.--   http://hcarlosiiienlucha.wordpress.com/

sábado, 11 de octubre de 2014

LA MORAL DE AQUEL SINDICALISTA



Ya no tengo la memoria de antaño. Por eso me van a perdonar que no les indique la fuente de algo que leí hace ya bastantes años. El sucedido se refiere a Angel Pestaña, un histórico dirigente de la Confederación Nacional de Trabajo, CNT.

Cuando las fuerzas políticas antimonárquicas estaban preparando lo que después se llamó el Pacto de San Sebastián, un dirigente político catalán –tampoco recuerdo el nombre--  se puso en contacto con el dirigente anarcosindicalista Angel Pestaña para que asistiera a una reunión preparatoria en París, cuyo objetivo era preparar el advenimiento de la República. Pestaña le respondió que iría a título individual. A continuación cogió el dinero que los organizadores de la conspiración le dieron para el billete del tren, del hotel y los gastos que tuviera en París. Pestaña fue a París y, como se sabe, declinó formar parte de aquel comité. Y volvió a Barcelona.

Lo primero que hizo fue presentarse en el domicilio del dirigente catalán. Le informó de su postura en París y, a continuación, le entregó una lista de sus gastos: tanto por el tren (en tercera), tanto por la estancia (una modesta pensión) y el resto del dinero sobrante. Ni un cruasán, ni una cafelito, ni una copichuela…  El dirigente le dijo: «Pero, Angel, ¿acaso no se ha tomado usted en París un cafelito?». Pestaña, a quien se le llamaba por su poco garbo físico El Caballero de la triste figura, respondió: «Mire usted, lo que yo me pago en Barcelona con mi propio dinero, lo hago en todas las partes donde voy?».  


O tempora o mores.  Francamente, es probable que yo me hubiera tomado un calvados a cuenta del Pacto de San Sebastián.  

Radio Parapanda.--  Breve biografía de Ángel Pestaña y QUE VIVA TERESA ROMERO

viernes, 10 de octubre de 2014

EL «PRINCIPIO DE IMPUNIDAD» DE LOS DE ARRIBA



Hans Jonas nos dejó un libro que, en mi indocta opinión, ha sido poco estudiado: El principio de responsabilidad que publicó la Editorial Herder en 1995. Se trata de una obra que provocó un considerable mazazo a la conciencia crítica; tal vez por ello se organizó a cosecha hecha el ninguneo del libro por parte de los poderes (grandes, medianos, medianicos y diminutos). Ni siquiera esta obra figura en las bibliotequillas de las sedes de la izquierda (política, social o mediopensionista). Hans Jonas iba por libre, y a nadie le gusta que un intelectual sea un francotirador.

 

Sin embargo, los imperativos que nos dejó el autor adquieren mayor relevancia en los días que corren. Hoy, la «sociedad del riesgo» --de la que tanto nos ha hablado Ulrich Beck--  está siendo leída torticeramente y, sobre todo, de manera interesada por los poderes de gran formato y también por los de calzón corto. Así las cosas, y violentando lo que dice su autor, la sociedad del riesgo, que ya no es una contingencia, es la expresión de un desajuste sistémico al margen de la actividad, directa o indirecta, del hombre. Por lo tanto, no hay responsables. En todo caso, si hubiera o hubiese algún responsable ahí está la antañona figura del Maestro Armero que es muy anterior a la aparición de los libros de Jonas y Beck. Sin embargo, para que todo tenga lógica, esta figura singular, el Maestro Armero, ha ido desapareciendo de los idiolectos patrios para que tenga sentido que nadie es responsable de nada.

 

Ahora bien, los poderes –dejemos ahora al margen los medianos, medianicos y mediopensionistas--  han creado algo que podríamos definir como el «principio de impunidad de los de arriba»: el poder ninguna es responsable de nada; la responsabilidad siempre está abajo. Es el maquinista cuando el tren descarrila; eso es cosa del albañil cuando el afamado Calatrava ve que su edificio acaba haciendo un estropicio; la culpa está en la codicia de esos ancianos que ponen sus ahorros en manos de las preferentes. La guinda de ese «principio de impunidad», durante estos días, está en el endosamiento hacia la enfermera madrileña de las responsabilidades de la catástrofe del ébola: ella, Teresa Romero, la infectada por el virus, es la responsable; las estructuras patógenas del poder nada tiene que ver en ello. Decir que esto es obscenidad es irse por las ramas: la obscenidad es esa clase de poder. Y más concretamente cuando taxativamente ordena a sus estructuras (no menos patógenas) aquello de «tapaos los unos a los otros». 

 

Apostilla.--  Es recomendable que en las bibliotequillas de las sedes de las izquierdas estén los libros de Hans Jonas. De esa manera, cabe la posibilidad (remota, desde luego) de que alguien le eche un vistazo.




Radio Parapanda.  INCOHERENCIA por Paco Rodríguez de Lecea y Conferencia-Mesas Redondas de la OCDE y la OIT sobre la Responsabilidad Empresarial en las cadenas globales de valor de la industria de la comnfección de Isidor Boix. No se olviden de http://hcarlosiiienlucha.wordpress.com/

jueves, 9 de octubre de 2014

CON MONAGO, MÁS TRABAJO INDECENTE


Escribe Miguel Coque Durán


Al grito coral de donde están, no se ven, los empleos del PP”transcurrieron las concentraciones en Extremadura por una situación laboral que cada vez es más alarmante, pidiendo respuestas a aquello de “lo primero, el empleo”.

En este 7 de Octubre extremeño, se vuelve a incidir en la necesidad de descentralizar las concentraciones para favorecer la participación en las principales ciudades de la comunidad extremeña, donde cientos de trabajadores y ciudadanos salieron a las plazas de Badajoz, Mérida, Don Benito [en la foto de arriba], Cáceres y Plasencia para reclamar: “Trabajo decente y Renta Básica, Ya”.

Esa ha sido la reivindicación que las organizaciones convocantes, CCOO y UGT, junto con la Cumbre Social, conformada por más de cincuenta organizaciones han querido significar. En ellas también hay que resaltar la presencia de integrantes de los "Campamentos Dignidad", de representaciones de organizaciones políticas como el PSOE o el PCE, y militantes críticos con los parlamentarios de IU, que siguen jugando al timo de la estampita con la renta básica y que pone en evidencia el papel de esta organización en el gobierno del PP de Extremadura. 

Don Benito, en esta ocasión, fue el lugar elegido por las organizaciones sindicales para que sus secretarios generales, Julián Carretero por CCOO y Francisco Capilla por UGT, centraran la atención sobre el Consejo de Gobierno extraordinario, celebrado en ese mismo lugar, que viene anunciado el Gobierno Monago para estos días, a bombo y platillo, como medidas a largo plazo, que en un nuevo ejercicio circense volverá a vender bicicletas sin cadenas, motos sin gasolinas y burras desdentadas, y que sin duda volverán a frustrar, a ocho meses de las elecciones autonómicas, las posibilidades de recuperación de una tierra, que al parecer, sigue siendo programada para la diáspora. La respuesta de Julián Carretero, S.G. de CCOO de Extremadura, ha sido tajante en este contexto: "Si en este momento Monago fuera honesto y leal políticamente el titular que tendría que dar es: pido perdón a los extremeños, me he equivocado, he hecho una política totalmente contraria a los intereses de la región y a la gente necesitada y me voy a empeñar en los siete meses que quedan de legislatura en cambiar"  

Con el Gobierno de Monago y de su partido, el trabajo es más indecente en Extremadura. El botón de muestra de tales condiciones laborales se expresa en una contratación en torno al 91% de contratos que no superan el mes de duración. Sobre los sesenta mil contratos realizados en el último mes, tan solo setecientos lo son a tiempo completo y con carácter indefinido.

Exigíamos, como lo llevamos haciendo tras la reforma laboral, un empleo que nazca de la negociación colectiva para poder tener salario digno, derechos, y prestaciones sociales, porque de lo contrario es trabajo mal remunerado o subempleo. También, exigíamos una Renta Básica que no sean los cincuenta euros de complemento que reparte caritativamente el Sr. Monago a unos pocos, cuando hay 16.000 peticiones que están en el cajón de la consejera de empleo hasta que no se digne a sacar una convocatoria, que siempre será restrictiva y midiendo los tiempos electorales, para obtener los réditos que no obtienen haciendo políticas sociales

En Extremadura, su presidente ha utilizado “casposamente” la zanahoria de la renta para entretenernos ante sus desaciertos reiterados en materia de empleo y política social como un avezado liberal que proclama su espacio político entre la izquierda y la derecha, logrando engañar a algunos que debieran estar en otra trinchera.

Las afirmaciones triunfalistas adelantadas en este consejo sobre la ejecución al cien por cien de las medidas de empleo diseñadas por Monago en estos tres años de legislatura solo dejan traslucir su fracaso; incremento de más de veinte mil personas desempleadas, éxodo de los jóvenes mejor cualificados con un paro juvenil que sobrepasa el sesenta por ciento, sesenta mil parados de larga duración, setenta y cinco mil sin ningún tipo de cobertura social, desertización en las empresas más potentes de la comunidad y el “Emperador Monagus” de feria en feria, como animador de saraos mediáticos puestos a su servicio, con financiación pública.

Por otro lado, las declaraciones del portavoz en empleo en la Asamblea Extremeña, Franscisco Ramírez, afirmando que los que ayer se movilizaron eran unos "acomplejados" y las del propio Monago, descalificando las concentraciones de la Cumbre Social, afirmando "que eran tres y el de la pancarta" demuestra un nerviosismo típico de aquel que se encuentra cada vez más inseguro con la proximidad de las próximas elecciones. Que CCOO y UGT les pongan en evidencia con sus "medidas fantasmas", duele.

Una vez más, CCOO y UGT han estado a la altura organizativa de lo que ha sido su seña de identidad desde el primer momento de esta legislatura, negociar y si esto es imposible, como así ha sido hasta el momento, movilizar.

Miguel Coque Durán
Secretaria de Formación y Empleo de CCOO de Extremadura
www.extremadura.ccoo.es

Radio Parapanda.-- INCOHERENCIA por Paco Rodríguez de Lecea