sábado, 30 de noviembre de 2019

Ciudadanos en los establos de Augiás




Hay partidos que, queriendo o sin querer, trabajan para su propia competencia. Ciudadanos es uno de ellos. Surgió en Cataluña adjudicándose el monopolio de la lucha contra el nacionalismo. El núcleo fundacional estaba conformado por intelectuales y funcionarios, que se sentían agraviados por las viejas formaciones de la izquierda catalana. Su primer dirigente fue un mirlo blanco al que, posiblemente, sus compañeros pensaron instrumentalizar. El nuevo partido afirmó tener un programa socialdemócrata. Es curioso: el primer traje del partido de Jordi Pujol –aquella Convergència democràtica de Catalunya, palo del pajar--  fue socialdemócrata, «a la sueca», aclararon.

Ahora bien, sea por razones de subsistencia –o de cualquier otro tipo de conveniencias--  fue eliminándose el aroma socialdemócrata y el partido admitió, mutatis mutandi, el moho de la derecha en su escudo de armas. Eso sí, se atribuyeron el perfume de la derecha civilizada y constitucionalista con vocación de regeneracionista. El centro equidistante de la caverna y de la izquierda. El principal capital de este partido era su primer dirigente, Albert Rivera. Ser de Ciudadanos equivalía a tener postín.

Albert Rivera tenía urgencias históricas. Mucha prisa. Y, todavía con los dientes de leche, se le figuró que podía provocar el sorpasso. Dicho entre paréntesis: la prisa y el sorpasso han desfigurado la cara de más de uno. «Tenim pressa», dijo un procesista, y el pobre acabó con la pata quebrada. «Daremos el sorpasso», pensó otro y se quedó con las ganas. Albert Rivera –hemos dicho--  tenía mucha prisa. Y, como también había ideado su particular sorpasso, fue ampliando su perímetro y anexionarse muchos miles de marjales de la derecha. Hasta que finalmente Ciudadanos acabó siendo sinécdoque de la derecha. Pero no sólo de la derecha de pexiglás, también de la más rancia: la que confunde el mito de la Caverna con el mito de la Taberna.

Así las cosas, el riverismo ha sufrido una fortísima humillación electoral. Tanto estercolar el terreno de las derechas para acabar como el gallo de Morón. No ha habido ninguna conspiración para acabar con el riverismo; él mismo ha sido su propio ejecutor.

Pues bien, tras la hecatombe, el nuevo grupo dirigente de la finca, ahora convertida en un chamizo,  repite los mismos códigos que le llevó al precipicio. Que se concreta, de momento, en dos cuestiones que, de menor a mayor gravedad, serían: impedir la formación de gobierno y dar su apoyo, junto al Partido popular, para que Vox acceda, no sólo a la Mesa, sino a la Vicepresidencia del Congreso de los Diputados.  Lo dicho, el post riverismo también trabaja para el inglés.   Ciudadanos ha acabado instalándose en los establos de Augiás.

P/S.---  Pongan atención los que en política trabajan para la competencia cómo pueden acabar.     

viernes, 29 de noviembre de 2019

El independentismo bobaliconamente crédulo


                    Luigi Cadorna, precursor histórico del procesismo.  



Editorial.--- La fe no mueve montañas; la fe, sin embargo, puede llevarte a la ruina. Es el caso de los dueños del Restaurant Siurana, analizado por Paco Rodríguez de Lecea con la misma precisión de Mariano José de Larra. Que publicamos con satisfacción.



Vícitmas del fuego amigo

Escribe Paco Rodríguez de Lecea

El restaurante Siurana, enclavado en esta localidad del Priorat, municipio de Cornudella, va a cerrar sus puertas el próximo 9 de diciembre. Hacienda les ha retirado el NIF, por impago de los tributos correspondientes.

No ha sido exactamente un impago. Los propietarios, Andreu Bartolomé y Maria Casademunt, decidieron en 2012 adherirse a la campaña de “insumisión fiscal” promovida por la Generalitat de Artur Mas. Desde ese momento hicieron los pagos correspondientes a la Agencia Tributaria Catalana (ATC), y solicitaron un NIF catalán al que acogerse.

Cuando se dieron cuenta de que la ATC transfería religiosamente las cantidades abonadas a la Hacienda estatal que pedía boicotear, y no hubo más noticia acerca del NIF catalán, decidieron donar las cantidades correspondientes a sus obligaciones fiscales a diversas instituciones benéficas, e informar puntualmente de ello a la ATC.

La ATC nunca les ha dado respuesta, ni acuse de recibo, ni cobertura de ningún tipo. Andreu y Maria señalan asimismo, en el cartel que han colgado a la puerta de su establecimiento, que no han encontrado ningún apoyo en los partidos políticos catalanes (los favorables a la independencia “ya, con armas y bagajes, y sense retallar”, se entiende; ¿por qué habían de apoyarles los que no están metidos en esa aventura rocambolesca?)

Hace cinco años ya, dediqué un post al general Luigi Cadorna; o para ser más exactos, al “cadornismo” (1). El término lo empleó Antonio Gramsci para definir la posición de los responsables políticos y sociales que imponen a sus subordinados, o militantes, o seguidores, normas prácticas de una gran exigencia y en cambio inviables o inadecuadas a la situación concreta a la que van referidas. Todo el procès independentista ha sido un ejemplo histórico y monumental de cadornismo. Nadie en los despachos de la Generalitat sublimada ha dedicado un solo pensamiento a pequeños negocios como el que Andreu y Maria, fieles creyentes, habrán regentado hasta el próximo día 9 de diciembre.



jueves, 28 de noviembre de 2019

Los CDR se suben a los faldones de ERC




Cuando un partido político tiene autoridad –más allá de su fuerza organizada e institucional--  no hay bicho viviente serio que le amenace. Puede (y debe) ser criticado, pero no amenazado. A menos que quien lo haga no tenga los tornillos bien ajustados en la sesera.

Esquerra Republicana de Catalunya ha sido, desde hace meses, amenazada por los aguerridos mesnaderos de Waterloo, esto es, los llamados comités de defensa de la república. Los de Junqueras han sido amenazados y anteayer mismo agredidos. La sede del partido republicano fue ocupada por un pelotón de escuadristas, exigiendo “ningún pacto con el Estado”, “ninguna negociación con quien reprime y castiga a nuestro pueblo”. 

Esta ´acción  reivindicativa´  tiene un sabor puigdemontesco. Todo indica que el grupo de enlace (grup d´ enllaç) entre Waterloo y los CDR estaba al tanto de todo ello. Nadie se cree que las brigadas de calle tengan autonomía. Por lo que estamos ante un movimiento autorizado. Cuyo objetivo es claro, acollonar a ERC, sabiendo que tiembla antes de que sople la tramontana. Waterloo y sus hijuelas saben que los republicanos son extremadamente débiles consigo mismos y con el resto del mercat de Calaf independentista. Por lo tanto hay que recordarle de vez en cuando que no está permitida la traición a la famiglia. Delito de lesa patria. Y sus dirigentes son enviados al Círculo Noveno donde el más grande florentino envió a los traidores. Lo chusco del asunto es que, fracasado el procés en su movilización contra el Estado (sic), ahora el punto de mira de los independentistas milenaristas se dirige contra un sector de los suyos.

Un partido, firme en sus convicciones, no es amenazado. A menos que quien lo intente esté en manos del loquero de guardia. Así pues, el aguerrido pelotón –mitad Puigdemont, mitad Torra--  se le ha subido a los faldones a ERC sabiendo que le hace mella. En conclusión, todo lo que haga ERC está bajo sospecha de que, en media hora, puede hacer lo contrario. Ahora bien, cabe otra posibilidad: que en realidad ese partido sea un jardín de infancia y que la cosa le venga muy ancha. Es decir, que quien tiene los dientes de leche no puede competir con los colmillos retorcíos. De ahí que, para no infundir sospechas de rendición, participe en la mandanga del lunes pasado: volviendo a la carga con la votación en el Parlament sobre la autodeterminación. (Me fue antipática la postura de los Comunes con su abstención, dejando en mal lugar a Pablo Iglesias el Joven, que –al igual que otros--  cuenta también con sus propios francotiradores). 

Continúa el suspense. Mucho se juega ERC en toda esta historia. O repite la operación de Heribert Barrera apoyando a la derecha pujolista  o corrige su, hasta la presente, confuso cuaderno de bitácora. 

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Primarias y consultas, dos martingalas




Cuando Avón llamó a su puerta, el partido político compró cremas y afeites para disfrazar su senectud. Dos potingues se llevaron la palma: Primarias y Consulta a las bases. Química orgánica fetén: rosa de mosqueta, aceite de argán, lavanda y otras virguerías por el estilo.

Alguien ideó la operación lampedusiana: maquillar las arrugas del partido político y presentarlo como un pimpollo. Sabía que tendría una repercusión mediática la elección del primer dirigente mediante votación universal de la sufrida militancia. Por un lado, el primer líder aparecería adobado de la mayor carga democrática; por otro lado, las bases descubrían un quehacer concreto.

El resultado de este tratamiento facial ya lo previmos en este mismo blog hace años: un híper liderazgo del primer dirigente, que elegido de manera universal sólo respondía ante un genérico “todos y todas”, o sea, ante nadie. La (aparente) intención democrática se transformaba, queriendo o sin querer, en cesarismo de dieciocho quilates.

La consulta fue la segunda martingala. Que en unos casos aparece como salida a la indecisión del grupo dirigente o como un elemento estético. Remedo de participación.


¿Añoranza del viejo partido, que –andando el tiempo--  se hizo carcamal achacoso? No tal. Aquello fue muriendo porque fue una biblioteca de libros intonsos. Pero tampoco este dar gato por libre. 

martes, 26 de noviembre de 2019

Las calles son de las mujeres



1.---  Las calles y plazas fueron, ayer, de las mujeres. Algo difícilmente soportable para la mirada lumpen de las ultraderechas españolas, pero que también provoca fuertes cortes de digestión en ciertos sectores de la derecha. Centenares de miles de mujeres marcharon en exigencia de que, de una vez por todas, acaben los asesinatos de género. Se trata de un potente movimiento que viene de muy atrás. Vale la pena considerar la novedad que se ha producido en los últimos tiempos: el movimiento feminista, antiguamente minoritario, se ha hecho hegemónico entre las mujeres. Más todavía, podríamos decir que los viejos recelos mutuos –movimiento feminista y la izquierda política--  hoy ya no existe.

Todo ello provoca una durísima urticaria en la derecha ultra, desde la sociológica hasta la política. Con reacciones y atropellos que se han incrementado desde el pacto ominoso del Guadalquivir: Vox, Ciudadanos y Partido Popular. Que, entre otras cosas, consolida a Vox como sujeto legitimante de la violencia de género. El violador ya tiene quien le defienda y justifique en las instituciones. Sin disimulo y con violencia. También con cobardía, como fue el caso, ayer mismo, de la intervención de ese Smith en Madrid.

El desenmascaramiento de Vox es ineludible. El movimiento de las mujeres está en ello. Pero no puede estar desarropado. Las izquierdas deben acompañarlo. Es una batalla por la libertad.

2.---  El combate político contra Vox es insoslayable. Las mujeres, como hemos dicho, son la punta de lanza de ello. Ahora bien, sugiero a las izquierdas –políticas, sociales y culturales--  que en dicho combate pongan además la la cuestión social.  Vox es, en parte, la expresión del “capitalismo rentista”. El capitalismo rentista, en la acepción de Martin Wolf, el principal analista económico del Financial Times. Vox es un amasijo de potingues de gran toxicidad: neopopulismo, fascismo, libertarianismo, machismo y demás ismos de peligrosa combustión.

Enemigo acérrimo del Estado de bienestar, adversario de los instrumentos tuitivos del Estado de derecho, especialmente en todo lo atinente a las conquistas sociales, ofrece un flanco directo por el que atacar. En otras palabras, hay que derrotar a Vox por tierra, mar y aire.


P/S.--- Asunción Balaguer (en la foto) no pudo asistir a la manifestación de ayer.  Tenía una cita insoslayable con su Paco Rabal.


lunes, 25 de noviembre de 2019

Elecciones en Cataluña ¡ya!



Javier Pacheco, secretario general de CC.OO. de Cataluña ha exigido la convocatoria de elecciones autonómicas. No somos pocos los que compartimos su demanda. Cataluña se está convirtiendo aceleradamente en una zahúrda: el govern es un comité de agitación y su presidente un grotesco revoltoso; el Parlament ha dejado de ser el templo de la palabra para devenir un ventorrillo de secano. Cataluña ha dejado de ser una referencia positiva para nacionales y extranjeros. Lo peor podría ser que del fracaso del procés sus partidarios sacaran esta lección:   estamos mejor solos que acompañados, incluso los europeos nos sobran. Viva el solipsismo.

Acabe como acabe el proceso de investidura, Cataluña necesita elecciones. Vale la pena decir que si no se han convocado es porque ERC no se ha atrevido a exigirlas y actuar en consecuencia. Es claro que Waterloo no las convocará hasta que no tenga la hipótesis de salir airosa. Aunque de hecho Waterloo no necesita nuevos comicios: tiene a ERC en su regazo y los arrumacos sedicentemente anticapitalistas de la CUP. Waterloo entiende al revés el mensaje teresiano: en tiempos de bronca no hacer mudanza.

Lo dicho: Javier Pacheco pide elecciones en Cataluña. Hay que apoyarle.


domingo, 24 de noviembre de 2019

ERC, ¿sabes qué pasó en Weimar?



“Quieres que te agradezca que me estorbas”, le espeta Fausto a Mefistófeles. Los dos están sólos en el Bosque y Caverna. Es lo que parece decirle ERC a los post post post convergentes del caserón de Waterloo. ¿Solo parece o es realmente? El comportamiento zigzaguente –más bien epilépticamente caprichoso de los de Junqueras--  no nos permite una respuesta clara ni unívoca. O, también podría ser que la brújula de este partido está seriamente desnortada. En todo caso, los datos –los que tenemos a estas alturas--  indican que ERC no quiere que se forme el gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos.

En artículos anteriores hemos hablado de los inconvenientes que tiene el grupo dirigente republicano. Su competencia, inmediata y mediata, con Waterloo; la enfermiza relación con sus propias bases, muy en especial con las Juventudes; y la lucha sorda entre los dos candidatos a ocupar el puesto de Junqueras, es decir, Pere Aragonès (su abuelo colocaba el acento hacia Oriente) y Torrent, presidente del Parlament. Todas estas cuestiones le ponen a ERC muy cuesta arriba tomar una decisión que resuelva positivamente la investidura.

Pero hay otra cuarta razón: la formación de un gobierno de coalición PSOE – Unidas Podemos sería beneficiosa para los Comunes. Y esto ya no le hace tanta gracia a ninguna de las corrientes de ERC. De ahí que los de Junqueras hayan añadido un elemento a su exigencia de negociación: “Que Quim Torra presida esa mesa, que no es ´de partidos´  sino entre gobiernos. En la jerga de la Andalucía baja se diría que es una posición jartible. Es una posición estrambóticamente contraproducente para ERC. Lo es porque a quien beneficia más  (yo  diría exclusivamente) es a la orden monástica de Waterloo. ERC tendría un papel ancilar, de valet de chambre. De ahí que parezca que Junqueras agradezca a Waterloo las molestias pasadas y presentes. O, no cabe descartarlo, que ERC siga fiel, hogaño, a sus errores de antaño.

Con todo, los Comunes tienen una baza para intentar desbloquear la posición de ERC: amenazarles con su posición contraria a los Presupuestos que ha elaborado Aragonès, cuyo acento en tiempos no lejanos miraba hacia Sicilia. O do ut des. O se acabó el bróquil.

Dos apostillas.---  Enric Juliana no da puntada sin hilo. Lleva ya algunos meses insinuando la sombra de Weimar sobre nuestras cabezas. Mi primera reacción es no coincidente. Pero, ¿quién sabe?. No estaría mal que Junqueras le diera vueltas a la cabeza.


Las bases socialistas apoyaron abrumadoramente el protocolo PSOE – Unidas Podemos para la investidura y el pacto de legislatura. Derrota espectacular de las vacas sagradas del Partido socialista. Como se diría en Parapanda “los viejos galápagos nunca mueren”. 

sábado, 23 de noviembre de 2019

Espionaje de baratillo Waterloo -- Moscú



1.--- El espía que surgió de Reus: Víctor Tarradellas, el hombre de los asuntos internacionales de Carles Puigdemont, está en coplas en estos últimos días por los chicoleos que se llevan entre manos Waterloo y Moscú. Una historia que podría inspirar a John Le Carré a volver a los tiempos de El honorable colegial.  

Este Víctor Tarradellas (en adelante VT)  se entrevistó, tiempo ha, con uno de los hombres de confianza de Putin. A esos niveles no se conceden las entrevistas así como así. Por lo que, investigado concienzudamente, los rusos  se dijeron que el tal Victor «es de confianza».  El espía que surgió de Reus puso encima de la mesa lo siguiente: Cataluña reconocerá que Rusia es la propietaria de Crimea y vosotros apoyáis a nuestra independencia, do ut des. Alarmante.

Es alarmante porque estos chicoleos, que objetivamente son vistos como carantoñas a Moscú –rectifico, a Putin--, van en dirección contraria del europeísmo tradicional de Cataluña. Como, igualmente, es alarmante el papanatismo de Waterloo que entiende que ese tejemaneje forma parte de la internacionalización del conflicto. Pero, sobre todo, es alarmante porque hasta la presente casi nadie ha reconocido la anexión de Crimea por parte de Rusia.

¿Dónde tiene la cabeza el hombre de Waterloo, quiénes son sus consejeros? Sí, entre ellos se encuentra este VT. Que no es un hombre cualquiera. Fue un destacado dirigente durante los buenos tiempos del partido de Jordi Pujol.  Concretamente, responsable de relaciones internacionales. De ahí que surja la siguiente inquietud: ¿cómo es posible que una persona de esta condición se haya embarcado en una operación tan esperpéntica? A la espera de una respuesta definitiva apunto en esta dirección: fracasado el procés y, especialmente, fracasada la internacionalización del conflicto, VT  entiende que tratando con Moscú podrían abrirse ciertas posibilidades en el área de influencia geoestratégica rusa. Delirios. Pero si este Tarradellas tiene la sesera averiada ¿qué decir de Puigdemont?

Conclusión: Vladimir y Estragón siguen esperando a Godot. Absurdo con miriñaques de sainete.

2.---  Sigue siendo chocante que el dicasterio de ERC no haya dicho ni oxte ni moxte sobre esta historiada aventura de espionaje de baratillo. O, peor aún: la subalternidad de Cataluña hacia el imperio ruso. ERC, cuya capacidad de cagadubtes es inmarcesible, se debate epilépticamente  entre dar el do de pecho (esto es, separarse del teatro del absurdo) y seguir en el teresiano «vivo sin vivir en mí». De momento aparenta querer negociar su abstención ante la investidura de Pedro Sánchez,  pero como siente en su cogote la alitosis de Quim Torra hace un nuevo meandro: las negociaciones no serán –afirman los seises de ERC— entre partidos, o sea, entre el PSOE y ERC, sino entre gobiernos, «de igual a igual». El maestro de Capilla de los seises ha declarado: «ERC no tiene nada que perder en esta situación». Sancta simplicitas!

ERC en manos de los hermanos Zipi y Zape. Vientos de nueva convocatoria electoral. Vade retro.


viernes, 22 de noviembre de 2019

Muera la moderación, viva la exaltación




«Se cantaba en Cádiz en 1812, mientras una asamblea, compuesta en una tercera parte por clérigos, elaboraba una constitución:


Muera el que quiera 
moderación
y viva siempre
la exaltación.»

Nos lo cuenta el profesor Gregorio Luri desde el Café de Ocata :  https://elcafedeocata.blogspot.com/2019/11/se-cantaba-en-cadiz.html  Fin de la cita.

Y yo me digo para mis adentros que de esas corcheas vinieron muchos estrépitos, estruendos y estridencias. Más todavía, de todo lo que siguió a aquellas coplillas (y otras de signo contrario) vinieron los tumultos verbales y no tan verbales de estos, nuestros tiempos.  De aquel «¡Viva el Pae Etenno!» hasta llegar al «Desperta ferro» de nuestros días.  

Son tiempos líquidos, dicen algunos letraheridos. No digo que no. Pero tengo para mí que son tiempos de exaltación. Y, para mayor precisión, es una exaltación de mostrador de taberna. Es un estado de ánimo que tiene la palabra en poder de las uvas, aunque no necesariamente requiera esa condición. Lo digo porque hay abstemios tan iracundos como los que tienen como oficio empinar el codo.

Exaltados, los libertarianos del procés. (Ojo, no confundan libertariano con libertario). Exaltados, los rancios carpetovetónicos de secano. Anverso y reverso de la misma moneda.

Son, en todo caso, tiempos líquidos para quienes se dejan acollonar, abandonando sus propias responsabilidades. Pero también son tiempos de exaltación para los que acojonan a los líquidos.  

jueves, 21 de noviembre de 2019

La irredenta doblez de ERC



ERC es una suma de equilibrios inestables, un conjunto de múltiples tonalidades. Una confusa geometría fractal. Goethe podría haberse anticipado: «En mucho color, poca claridad».  Ahora, su grupo dirigente quiere zafarse de la presión que recibe para facilitar la investidura de Pedro Sánchez endosando sus responsabilidades «a las bases». Retomaremos el tema más adelante.

Esquerra --«vivo sin vivir en mí»--  lleva demasiado tiempo sumida en la confusión: quiere zafarse de la noria post post post convergente y de su cansino bucle, pero no firma el acta de separación definitiva. Es como si fuera el resultado borroso de los diversos equilibrios internos: dicen que quieren hacer política, pero no se salen con claridad del cuaderno de bitácora de los revoltosos nietos de Jordi Pujol. Peor todavía, la semana pasada el indiciado delfín, Pere Aragonès, llamaba a la continuación de las movilizaciones; por un lado, le decía a los post post post convergentes que él también está por la labor de la calle; y, de otro lado, hacía un apaño entre los sectores tal vez posibilistas y los inequívocos almogávares. Así las cosas, ERC no sólo consolida a los post post post sino que les engorda. Demasiada inexperiencia en el grupo dirigente republicano. Están demasiado tiernos sus dirigentes.

ERC se encuentra en una encrucijada: o facilita la investidura de Pedro Sánchez o se abre la posibilidad de nuevas elecciones --¡así, como suena!--  con la probabilidad de un gobierno de mayoría absoluta de la derecha una y trina; esto último es lo soñado por Waterloo y sus sanjacados. Lo que sería claramente perjudicial para los de Junqueras. La pregunta a ERC sería: ¿es consciente de la importancia de esta encrucijada, sabe con aproximación cuáles serían las consecuencias de una repetición electoral? No lo parece.

El hecho de pasarle la pelota a las bases mediante una consulta sin que la dirección fije y pugne por su postura indica que quieren estar en misa y repicando. O nadando y guardando la ropa. O son muy tiernos esos dirigentes o están llamando oblicuamente a que las bases voten negativamente a facilitar la investidura.

He aquí la pregunta: « ¿Estás de acuerdo con rechazar la investidura de Pedro Sánchez si previamente no hay un acuerdo para abordar el conflicto político con el Estado a través de una mesa de negociación?». Donde el primer y principal  mensaje  es el de «rechazar».

Puro jesuitismo, es decir, conducta cautelosa e hipócrita basada en ciertas dobleces mentales.  Digamos que políticamente es irrelevante tan zafia conducta moral; lo destacable es que dicha doblez mental es, además y sobre todo, un signo de cobardía, contraproducente para los intereses que ERC dice querer. Mi padre adoptivo, el maestro confitero Ferino Isla, diría con su fuerte acento santaferino: «Dios le da nueces a quien no las puede roer».

P/S.--  En la foto, el maestro confitero Ceferino Isla. Creador de los famosos piononos.  

miércoles, 20 de noviembre de 2019

Tiempos de dificultades, tiempos de coraje



«La principal responsabilidad del menor crecimiento de las principales economías, el más bajo en tres años, y de la debilidad anticipada para los próximos trimestres es la incertidumbre inversora global generada por la amenaza de las guerras comerciales, tecnológicas y de divisas». Es lo que afirma un grupo de destacados economistas españoles en el artículo (clica aquí) Tiempos de dificultades, tiempos de acción, firmado entre otros por Emilio Ontiveros, Antón Costas y otros académicos en El País, 19 de Noviembre de 2011.


Es sobradamente conocido el rigor científico y la prudente ponderación  de los firmantes. De ahí que sus atinadas observaciones interpelan a la llamada clase política, a los sujetos sociales y económicos, empezando por quienes están, así las cosas, en la obligación de formar y facilitar la puesta en marcha de gobierno en España. Porque –repetimos para los que tienen la pija manía de leer en diagonal--  estamos ante «una incertidumbre inversora global». La desaceleración más pronunciada se da en nuestro patio de vecinos europeo, que puede agravarse en España si no se vislumbra una salida al conflicto político en Cataluña.  

Nicolás Maquiavelo advertía «que los antiguos romanos no se preocupaban solamente de los desórdenes del presente, sino también de los del futuro, y evitarlos por todos los medios». (Capítulo III de El Príncipe). Pues bien, estamos ante una aproximación a los desórdenes de un inmediato futuro con una serie de propuestas realistas y factibles.

Bruno Estrada, economista y asesor de Unai Sordo, es otro de los firmantes de este artículo que comentamos. La súbrica de Estrada tiene una significación especial, toda vez que, en cierta medida, implica a Comisiones Obreras. De donde puedo suponer que la responsabilidad de dicha firma se orienta a un compromiso del sindicato con lo que se predica en el artículo. De ahí la pregunta: ¿qué estrategia llevará a cabo CC.OO. en el nuevo cuadro de incertidumbre y (posible) gobierno de coalición de izquierdas? Qué decir, pues, ante temas tan relevantes como la política de rentas, el hecho tecnológico, el welfare, el coste del trabajo y otros.

Punto final. El artículo habla de la necesidad de reformas. Es previsible que, en ese sentido, las derechas no atiendan a razones. La derecha una y trina irá a degüello. Por lo que es presumible que se opongan en redondo a cualquier medida por modesta que sea. Así las cosas, sería de desear que los sindicatos y las organizaciones empresariales pongan en marcha, en aquello que les incumbe, un buen paquete de negociaciones. No es una suplencia del papel de los partidos que se opongan a las negociaciones, sino afrontar con coraje estos tiempos de  coraje.

P/S.--  Coraje, el que tiene mi amiga Carme Xena para afrontar los problemas.    

martes, 19 de noviembre de 2019

Torra en el banquillo




1.--- Por muy imprudente que sea el Vicario de Waterloo es de cajón que sabía que, desobedeciendo de manera tan reiterada a la Junta Electoral Central, corría el riesgo de ser inhabilitado de su cargo de president de la Generalitat de Cataluña. Quim Torra lo sabía, y diremos más: lo estaba buscando. Lo estaba buscando confusamente. Lo aclararemos más adelante.

Torra coloca unas pancartas en el balcón del Palau de la Genrealitat exigiendo la libertad de los presos políticos incluyendo la divisa de los lacicos amarillos. La Junta Electoral Central le ordenda que retire tales trapos. Torra saca pecho y se niega reiteradamente; cuando intuye que la cosa puede acabar con la entrada de los Mossos de l´ Esquadra para descolgar las pancartas raudo como una centella las manda retirar. Seamos serios: eso es una desobediencia a medias, un coitus interruptus. Son los meandros de Quim Torra, que en un principio chicolea diciendo que no asistirá al juicio para, finalmente, acudir acompañado de sus cofrades. Movimientos confusos, pues.

Torra miente ante el juez, ante la historia y ante la Moreneta. Si dice que la orden de la JEC era «ilegal» ¿por qué acaba obedeciéndola? Más todavía, ¿por qué declara que la desobedeció? La desobediencia interruptus, como el coito de esa naturaleza, no cuentan como tales.  

Creo que podemos elevar, aunque provisionalmente, la siguiente conclusión: este caballerete busca confusamente ser entronizado en el almanaque del martirologio independentista. Lo hace a través del juego del escondite. Confusamente para no desentonar con el carácter y el itinerario del procés.

2.--- Torra puede ser inhabilitado. Tal vez es lo que desea: «Aparta de mí ese cáliz de amargura». Porque es sabedor de que en el campo independentista no le respetan sus amigos,  lo detestan sus conocidos y sus saludados no le respetan. De ahí que la ocasión la pinten calva, ser inhabilitado, según él, por el malvado Estado.  

ERC sale ganando. Ha sido respetuosa con el president y perinde ac cadáver con la institución. Ahora tiene el camino expedito para, sin meandros, sacar tajada de la situación. De ir a la busca de la respetabilidad perdida por un gamberro que hace de la confusión apariencias de política. Me da que ERC no tendrá una oportunidad como esta para convertirse en el primer monasterio de Cataluña.

lunes, 18 de noviembre de 2019

¿Quiénes son los del Tsunami democràtic?


Reconozco la capacidad mediática del independentismo. Dentro de sus diversas familias merece destacarse la imaginación de la abadía de Waterloo con el inestimable apoyo la televisión y radio catalanas.

Desde el  Waterloo digital, a través de un sofisticado sistema de comunicaciones,  se envían señales de agitprop para movilizar a la feligresía. Sí, desde el confort de la mesa camilla se cuadriculan cuándo, cómo y dónde hay que taponar el tráfico, cortar  las vías férreas, quemar mobiliario urbano y otros actos pacíficos, democráticos y peristálticos.

Son sesentones con mucho parné que, en sus años mozos, hicieron una excursión a la clase obrera, subvencionada por papá. En esa excursión deglutieron el Libro Rojo de Mao y la teología de las contradicciones (principales y secundarias) tanto en el interior como en el exterior del pueblo. Aquellos jóvenes, por cierto, acusaron a la izquierda de las fábricas, universidades y barrios de revisionista. Aquellos niños litri se cagaron en los muertos y en los vivos del PSUC porque defendía el hecho nacional de Cataluña. Aquellos jóvenes excursionistas –mitad anorak, mitad chirucas— regresaron a la llar de foc y cambiaron el vino peleón del Baturrico por el excelso Vega Sicilia; dejaron el garrafón de DYC y regresaron al Nockando. Gente lista, desde luego. 

Ahora, ya sesentones –algunos con doble cirroris en el hígado y en la cabeza— dominan el  cotarro. Es la derecha independentista. Es la derecha revoltosa que se disfraza de patriótica para no infundir demasiadas sospechas. Son los descendientes de aquellos grandes burgueses que pagaban a quienes sabían manejar el gatillo contra los sindicalistas. Ahora han cambiado la subvención a la  remintong por el alquiler de tecnólogos y asesores de gramática nacional—populista. Creadores de fake news. Pongamos que hablo de los jerifaltes del llamado Tsunami democràtic. Es decir, esa organización clandestina dirigida por esos sesentones. Sin embargo, a veces se pasan de rosca y se les pilla cuando ignoran que –desde la acera de enfrente--  hay quien les observa.

domingo, 17 de noviembre de 2019

¡Visca la merda!




«Es importante tener presente que cualquier actuación del gobierno ha de ser evaluada como si fuera siempre en nombre y con el aval del pueblo de Cataluña». Del Informe a Carles Puigdemont del grupo Semper Vigilans Grup del 17 de Julio de 2017 (La Vanguardia 16 de Noviembre de 2019).  Recreación catalana del famoso grito de ¡Vivan las caenas !.   

Sorprendente concepción, que ni siquiera  ha merecido cuatro rayas de la intelectualidad catalana independentista. Más parece un texto de los teóricos nazis y fascistas de aquella vieja estampa. Dígase con claridad: esta idea—fuerza  es la que ha presidido los códigos y la práctica de la derecha independentista, o sea, el nacional--populismo de Waterloo y sus franquicias. Y como en aquellos entonces (el de las viejas estampas)  con un relevante apoyo de masas adobado con la salsa de muchas almas de cántaro y la nostalgia de ciertos sesentayochistas prostáticos.

Oído cocina: ¿han caído ustedes en la cuenta de que, en el caso de un hipotético Estado catalán real y no imaginario, ese concepto totalitario sería el que imperara en Cataluña? Por lo que es exigible a los que «tienen un ánimo en la plaza y otro en palacio» (1) que rompan su dependencia política con la derecha y totalitaria independentisa.

En resumen, se pide a los ambivalentes de la plaza y del palacio que se alejen de la mierda. (Jordi Amat recuerda hoy en La Vanguardia la perplejidad del poeta noucentista López--Picó al ver una pintada en una pared barcelonesa que decía «¡Visca la merda!»).

1)           N. Maquiavelo. “Discursos sobre la primera década de Tito Livio”. (Capítulo 47)

sábado, 16 de noviembre de 2019

Sugerencias a ERC: la Realpolitik



No me hago muchas ilusiones de que ERC se avenga a razones en lo atinente a facilitar la investidura de Pedro Sánchez. Este partido es muy singular. Su portavoz, Gabriel Rufián --mitad Escila, mitad Caribdis— estuvo varios meses recriminando a Podemos su renuencia a apoyar a Pedro Sánchez como presidente del gobierno. Ahora, cuando Pablo Iglesias da el do de pecho, los de Junqueras cogen la  calavera y recitan el famoso «Ser o no ser». Esquerra sigue siendo un partido caga dudas. Caga dubtes, en catalán.

ERC sabe que la operación del llamado Tsunami democràtic se ha montado contra ella. La movilización por los presos es pura excusa. El chambao de  Waterloo quiere acorralar a los de Junqueras sobre la base de la movilización incendiaria. Por lo que Esquerra debería ir en dirección contraria. A saber, haciendo política frente a los que sólo quieren «montar pollos», según la académica expresión institucional de Puigdemont. La más mínima renuncia de los republicanos a hacer política es una concesión, tan estúpida como gratuita, a una bronca sin ningún rédito. Algunas personalidades de ese partido lo han dejado meridianamente claro: Juan Tardá, por ejemplo, no ha tenido empacho de exigirlo, y Rufián –con ser Rufián--  ha intentado aproximarse a ello. Los dos han sufrido en sus propias carnes la saliva carajillera de los cdr.

Pero esa lucidez sobrevenida de Tardá y Rufián, de un lado, queda neutralizada por un pánico escénico a pasar el Rubicón de romper con la derecha independentista; y, de otro lado, las diversas banderías que pueblan ERC impiden que se abra camino el proyecto de ruptura con la violencia.

La ausencia de un grupo dirigente con autoridad impide, además, que los distintos retales del partido conformen un traje. La auctoritas de Junqueras no corrige estas enormes limitaciones. Decir que Junqueras bendice todas las tendencias de su partido sería excesivo. Pero no lo es la afirmación de que no aparece como el primer dirigente, el que marca la pauta. Ni siquiera es el director de la orquesta. Es la Reina madre.

Propuesta de reflexión para ERC

Este partido está abocado a optar por la política o a sumarse a la desesperación. Si escoge la bronca será un partido derrotado, camino de la irrelevancia. Si se mantiene en la duda permanente, la gente se encaminará a la certeza (quiero decir, a las apariencias de certeza) que ofrece la derecha independentista, aliada  del tropel neopopulista que, como nuevo fantasma, recorre Europa y sus alrededores.

ERC no tiene otra salida que la de hacer política contra viento y marea. Con una nueva conducta: denuncia sin paliativos de la violencia real y la metafórica; desenmascaramiento de la derecha independentista; no impedir la formación del gobierno Sánchez – Iglesias; y abrir un proceso de negociación con la idea de desbloquear el conflicto catalán. O sea, un golpe fuerte encima de la mesa.

Un golpe fuerte encima de la mesa, decimos. Si los dirigentes de ERC hubieran leído a Maquiavelo –o lo hubiesen hecho despaciosamente--  se habrían percatado de una de sus enseñanzas: el buen político es el que es capaz de captar la ocasión antes que los demás, consiguiendo anticiparse y tomar la iniciativa. «Captar la ocasión», esta es la clave. Si no lo hacen se asemejarían más a un jardín de infancia que a una formación política.

Digamos las cosas sin requilorios: no parece que haya otra ocasión tan propicia como la actual para desbloquear –o iniciar el desbloqueo--  del conflicto catalán. Si se torpedea la formación de la coalición Sánchez – Iglesias el conflicto catalán, tal como se encuentra en la actualidad, se hará más crónico, definitivamente crónico. Lo que en buena medida situará a los de Junqueras como suicidas políticos.

Ábrase, pues, el diálogo entre ERC y el mandatario de los que trabajan por formar gobierno. Sobre todo,  negóciese en base a lo que se puede negociar: a lo que da de sí ese maquiaveliano «captar la ocasión». En resumidas cuentas, Realpolitik. Que es justamente lo contrario de lo que propone la derecha independentista: «montar pollos». En ese error ha caído estúpidamente hace días ERC llamando a mantener la movilización, siguiéndole la corriente a la derecha independentista.  

(Esto, chispa más o menos, es lo que les dije a los ilustres comensales que figuran en el retrato de arriba ayer mismo).  

viernes, 15 de noviembre de 2019

Francotiradores contra el Acuerdo




Ya aparecieron los francotiradores contra el pacto de gobierno y legislatura. Viene de algunas vacas sagradas. El presidente castellano—manchego y don Felipe González sacan de los armarios espingardas y adargas. El primero lo hace con una profunda animadversión y desconfianza; el segundo, distorsionando la verdad hasta hacerla coincidir con la mentira: es la magia truculenta de la palabra.

El castellano—manchego se pone trascendente y parafraseando a Pasionaria pontifica que «es preferible gobernar de pie a hacerlo de rodillas». La frase en primera derivada da por sentado que Sánchez gobernará de hinojos, esto es, bajo el dictado de Pablo Iglesias y de Esquerra Republicana de Catalunya. Cultura política de socarral. El caballero manchego desconfía del matiz que existe entre facilitar el gobierno y apoyarle o formar implícitamente parte de dicho gobierno. De manera que se opone con las aspas de su particular molino de viento  a que ERC facilite la formación del gobierno. Con todo, el caballero manchego afirma, para que nadie se confunda, que «está de acuerdo con hablar con todo el mundo, también con ERC». Pero sólo hablar. Cultura política de mostrador de taberna. En política no se habla por hablar; para eso están las tertulias. En política se habla para convenir o disentir. Y con cierta frecuencia se habla para hacer filibusterismo.

La magia verbal –y, a veces, conceptual--  de don Felipe González viene de antañazo. Ladinamente utiliza su potente verbo para oblicuamente pegarle un cogotazo al que discrepa. No quiere arrastrar la impopularidad que representaría ponerse de frente contra el acuerdo de gobierno. Por lo que tira de mandanga: se ha preferido hablar de sillones antes de hacer el programa. El cardenal Mazarino cuidando los bonsáis.

Decimos que es totalmente incierto lo que afirma González porque lo primero fue el Verbo, esto es, la Declaración de intenciones firmada por Sánchez e Iglesias. Que es probable que el de Sevilla no comparta. Pero, como diría Kipling, eso es ya otra historia.

Sin duda, Felipe González saldrá en los libros de historia. Sus salidas de pata de banco sólo figurarán en breves notas a pie de página. Serán irrelevantes pero ahora –lo que se dice ahora mismo— tienen la intención de joder la marrana. Aunque, a decir verdad, cada vez menos.