sábado, 12 de junio de 2021

Jordi Sánchez en la picota


 

 

Ahora los de Waterloo se encuentran en plena batalla interna: de un lado, Jordi Sánchez, actual factótum del partido, Junts x Cat, y, de otro lado, están los autores de un manifiesto contrario que subterráneamente circula por las covachuelas de la derecha independentista catalana, pidiendo la dimisión de este Sánchez o que sea fulminantemente cesado del puente de mando. Dos son los motivos: los firmantes se llevan la mano a la cabeza por la adulteración que hizo Sánchez del estúpidamente famoso 1 de Octubre, afirmando que en realidad de lo que se trataba era de presionar al gobierno de Madrid y no exigir la independencia; y, además, por  el estilo autoritario y verticalista en las negociaciones con ERC para formar gobierno.

El manifiesto cuenta con la simpatía de altos dirigentes del partido y de algunos miembros post post post convergentes del govern de Pere Aragonés.  De momento, el inquilino del caserón de Waterloo guardia silencio, tal vez esperando por dónde y hacia dónde sopla el viento.

Esta situación de inestabilidad de los post post post convergentes es una cierta interferencia al nuevo esquema político que ha diseñado –por cierto, tan verticalistamente— Oriol Junqueras: la declaración unilateral de independencia «ni es viable ni es deseable». Porque separa y confronta las bases sociales del independentismo y enrarece, por decirlo con suavidad, el clima del gobierno catalán. Pere Aragonès no podrá dedicar todo su tiempo político a los problemas, viejos y nuevos, de la intendencia, ya que deberá tomar la manguera para intentar apagar los contenciosos que aparecerán en el gabinete.  

Por lo demás, hay que dejar constancia que el estilo vertical de Oriol Junqueras a la hora de marcar paquete táctico con relación a la declaración no le ha pasado factura. Que nosotros sepamos. El que fuera el partido más confuso de Europa se ha ido rectificando sobre la base de circulares internas de obligado cumplimiento. Sin discusión en las bases. Es lo que decía cierto personaje zarzuelero: «Esto es una democracia, pero aquí no se practica».

 

Blogosfera:

 

Quim González. 12 de Junio, Día Mundial contra el trabajo infantil

Paco Rodríguez de Lecea. YA NO ESTAMOS TODOS EN EL MISMO BARCO

Isidor Boix.  En apoyo de los indultos, una iniciativa para la convivencia en Cataluña y en España

Lluís Rabell. Eso les pasa por ser mujeres

jueves, 10 de junio de 2021

Cataluña: hoy ya no es ayer


 

Voces catalanas tan diversas como la del ex consejero de la Generalitat Santi Vila y la del periodista Francesc—Marc Álvaro con excelentes relaciones con la cúpula de Esquerra Republicana de Catalunya coinciden en que ´se acabó lo que se daba´. El primero afirma que «el procés se ha acabado»; el segundo está hablando ya del «post procés». De momento no tenemos nada que objetar a estas afirmaciones. Convendría, así las cosas, arriesgar un poco más en la reflexión para ver   qué novedades han aparecido en esta nueva situación. A continuación esbozo con mucha cautela estas variaciones.

1)           El procesismo ha sido derrotado y sus dirigentes se encuentran divididos y, peor aún para ellos, enfrentados entre sí. Es lo que tienen las derrotas y, especialmente, aquellas situaciones en las que uno de los contendientes no sabe –o no quiere—retirarse a tiempo. Porque lo peor no es ser derrotado sino, tras «la grande polvareda», verse dividido y enfrentado con sus compañeros de armas y bagajes.

2)           La pérdida de predicamento de Carles Puigdemont, que ha dejado de ser el punto de referencia de la gran mayoría del independentismo es tal vez el dato más espectacular. Hoy es influyente en su partido, Junts per Cat, pero su alejamiento físico de la política catalana y de su intendencia ha provocado la aparición de antiguos allegados que ahora tienen mando en plaza. Aquí vale el dicho infantil de «Quien se fue a Sevilla perdió su silla». De hecho, su representante en Cataluña, Jordi Sánchez, es un hombre que, por su trayectoria política excesivamente versátil y sus maneras verticalistas, no concita la adhesión de los diversos vecindarios de Waterloo que con frecuencia le desautorizan. De hecho el acuerdo con ERC para formar gobierno lo cocinó él sólo con su almohada. Así pues, la derrota del procés está afectando y resquebrajando la vieja disciplina del gen granconvergente.

3)           Estamos ante la aparición de un nuevo líder institucional, el joven Pere Aragonès, cuyo mandato está hipotecado por sus acuerdos con la CUP: dentro de un año se verá si esta organización sostiene al nuevo president. O tal vez antes, tras considerar que el junquerazo –la vía unilateral a la independencia no es «viable ni deseable»-- es un «error garrafal», pueda reconsiderar sus apoyos al govern catalán.

4)           Podría ser que ERC haya hecho la opción de imitar al PNV que distingue entre la presidencia del gobierno y la dirección del partido. O tal vez no sea fruto de una reflexión meticulosa sino obligados por las circunstancias. Sea como fuere, el caso es que Junqueras será el jefe del partido con mando en plaza indicando no sólo los objetivos a medio y largo plazo sino –como ha sido ahora--  el giro espectacular del viejo partido republicano. Con todo, nos alarma que un golpe de timón de esa envergadura haya sido tomada verticalmente, sin –que nosotros sepamos— la debida discusión en las bases.

5)           La gran incógnita será qué actitud tomará el Partit del socialistes de Catalunya.  Tendrá un  papel complicado. Deberá, naturalmente, estudiar los costes y beneficios de su larga etapa de oposición en Cataluña mientras en Madrid gobernaba su ´partido hermano´  que, a su vez, le interesaba la estabilidad de Cataluña. Digamos las cosas con fundamento: es difícil compatibilizar hacer oposición al govern catalán, negociar las cosas que obligatoriamente debe hacer incluso un partido serio de la oposición y, simultáneamente, no interferir en las relaciones directas entre la Generalitat y el gobierno de Pedro Sánchez.  Diofanto, famoso por sus embrolladas ecuaciones, se rascaría la cabeza encontrando la solución.

 

Punto final. Es la hora de la política en Cataluña; hasta la presente todo –o casi todo--  ha sido una zahúrda.

miércoles, 9 de junio de 2021

La ´cobardía´ de Oriol Junqueras


Jordi Sánchez, el Enviado de Waterloo en la Tierra, ha respondido durísimamente al junquerazo. Lo ha hecho con ese estilo –estilo viene de estilete--  cainita que es privativo de las familias mal avenidas. Le ha llamado cobarde por partida doble. Tanto en el terreno político como en el personal. Los dirigentes políticos de las derechas carpetovetónicas deberían tomar nota de esta respuesta y, ni que decir tiene, también esa doña Trotaconventos que, ahorcó los hábitos de la política para vestir el traje seglar de montapollos, ahora con ese Colón—2.

Según el segundo de a bordo de Waterloo, Junqueras no puede resistir las «presiones» políticas que le vienen desde el Estado. Cobarde, pues, políticamente. Más todavía, Junqueras estaría tocado por el tiempo que lleva en prisión. Cobarde, por lo tanto, anímicamente. Son dos golpes terribles al hígado del primer dirigente de ERC y, por extensión, a todo el partido. Resuena el antiguo dicho ´extra ecclesiam nulla salus´, o sea, fuera de la vía unilateral no hay salvación.

Es un choque entre hacer política o movimientear (excúsenme el palabro) como la Brigata Brancaleone. Que digámoslo con contundencia hunde sus raíces en tiempos muy antiguos en Cataluña. (Y otros lugares, por supuesto).

Con todo, el problema –otro más— es que esta situación se puede trasladar al govern de Pere Aragonès. Se corre, pues, el riesgo –toquemos madera--  de pasar de la inestabilidad conetenida a la inestabilidad pública. La burra puede volver al trigo de los tiempos de aquel orate que fue el presidente vicario, de cuyo nombre es mejor no acordarse.   

martes, 8 de junio de 2021

El junquerazo: «ni viable, ni deseable»


 Indignación en Waterloo, desconcierto en el Partido Popular: la ya famosa carta de Oriol Junqueras, aceptando el indulto y afirmando que la declaración unilateral de independencia de Cataluña no es «viable, ni deseable» ha roto muchos moldes. Estupor en can Puigdemont, que todavía está digiriendo las voces que, en su propio partido, están provocando un distanciamiento entre el interior y el exterior. Estupefacción en casa Casado que no sale de su asombro con lo de Junqueras, la política del presidente Biden y la reciente resolución del G 7.

Atención: la carta de Junqueras coincide a cosica hecha con la presencia en Barcelona de Pedro Sánchez y en puertas de su  encuentro con Pere Aragonès. Lo que indica que las cosas se están moviendo a velocidad de crucero. De un lado, se está entrando en una cierta realpolitik y, de otro lado, sus adversarios (las derechas carpetovetónicas y de Waterloo) empiezan a tener problemas. Los ´barones´ más notables del Partido Popular han manifestado que no asistirán a Colón—2; los de Waterloo empiezan ya a dibujar una cierta cesura entre los de la fe del carbonero y lo que otean que las piquetas de los gallos indican un cambio de aires.

Hay quienes tienen el colmillo retorcío y afirman que nada ha cambiado. De hecho, los que desde la política dicen esa estolidez, expresan impotencia e incapacidad y, sobre todo, miedo a que se encuentre una vía que, gradualmente, vaya pacificando el litigio. Eso sería la demostración del fracaso de la derecha tan caballuno como el fracaso del independentismo con toda la quimera del procés. Pánico, además, en casa Casado porque ello podría llevar a una definitiva pérdida de prestigio de su primer dirigente, incapaz de estar en la onda de la solución del problema e inepto para sacar al partido de la ciénaga de los casos de corrupción.

Las cosas, claro que sí, están cambiando. Se necesita, con todo, una mirada microscópica para ver los detalles pequeños del giro de Junqueras y una mirada en lontananza para aproximadamente prever hacia dónde se dirige este cambio. Y, sobre todo, calma. Calma vigilante, pues –con ser importante y positivo el junquerazo--  todavía no sabemos qué tipo de reacción tendrán eso que se llaman las bases. Pero de algo podemos estar relativamente seguros: la política se ha puesto el traje de faena en Cataluña. Por cierto, todavía el PP tiene su sede en la calle Génova. ¿No decían que…?


lunes, 7 de junio de 2021

Sugerencias al gobierno en la sombra de Salvador Illa


 

Salvador Illa, que ganó las pasadas elecciones autonómicas catalanas, ha puesto en marcha su gobierno en la sombra. Buena idea, por supuesto. En todo caso, se supone que Illa ha estudiado la experiencia de aquel gobierno en la sombra que puso en marcha Pasqual Maragall, estando en la oposición durante la Sexta Legislatura.

Digamos las cosas por su nombre: aquella experiencia fue un fracaso de tomo y lomo, a pesar de estar formado por brillantes dirigentes socialistas que, además, eran suficientemente conocidos por la ciudadanía. Fracasó por dos razones: una, nunca un objetivo concreto; otra, la manifiesta confusión entre su papel y el del grupo parlamentario. Así es que fue desapareciendo y nadie –incluso en las filas socialistas--  se preguntó qué había pasado. Pedirle explicaciones a Pasqual siempre fue arriesgado. Algún comentarista bondadosamente explicó aquel fiasco a la falta de precedentes en nuestro país de gobiernos en la sombra.

Salvador Illa debería estudiar a fondo y sacar conclusiones sobre el particular. Que esta experiencia no sea un pegote depende mucho del análisis que haga Illa y la dirección socialista de aquella experiencia desaprovechada.

Sugerencias, tal vez innecesarias: 1) el gobierno en la sombra no debería estar –entiendo yo— para controlar al govern de Catalunya, esa es tarea del grupo parlamentario; 2) el gobierno en la sombra está para indicar al govern y a la ciudadanía sus propuestas de la gobernanza de Cataluña; 3) los miembros de ese gabinete en la sombra –parlamentarios o no--  deben tener un modus essendi que les signifique como tales.

De manera que revisen la experiencia maragalliana, corrijan lo que no fue y, sobre todo, no provoquen confusiones de roles entre el grupo parlamentario y el gobierno en la sombra.

Este ´dictamen´  es gratis et amore.

 

Blogosfera

 

Quim González:   CCOO: mujeres al poder

Joan Coscubiela: https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/ho-tornarem-fer_129_8001770.html?fbclid=IwAR1wYa-KFPCkOExKXoTAKvnl9fw8-a9hbMEw6t1909jXwiMkZYlP9uAP5Gk

 

 

domingo, 6 de junio de 2021

Waterloo del exterior, Waterloo del interior.


 

Los serviolas de este blog empiezan a atisbar matices y puntualizaciones de los dirigentes de Waterloo que están en el interior con relación a los que viven allende los Pirineos. Son tonalidades relevantes que conviene señalar y destacar porque, de momento, indican un cierto distanciamiento político entre las dos fracciones. En concreto, los de Junts x Catalunya con mando en plaza utilizan un  dialecto que no es el idioma de Carles Puigdemont. Uno de ellos es Jordi Puigneró, vicepresidente del govern de la Generalitat.

Conviene recordar que este caballero alcanzó pronta fama insistiendo, hace años, en que Cristóbal Colón, Teresa de Ávila, Leonardo da Vinci y no sé cuántas más celebridades eran catalanas. Con cosas de esa extraña combinación entre el nacionalismo hilarante y el acné juvenil, la mezcla de ratafía y calisay.

Pues bien, este Puigneró ha hecho unas sorprendentes declaraciones a La Vanguardia, hoy domingo, que no conviene echar en saco roto. Les aseguro que no perderán el tiempo leyendo esta entrevista.

«Será difícil salir del conflicto si no se resuelve el problema de Puigdemont», afirma. De donde inferimos que la solución del problema ya no es la que se decía tiempo ha, la independencia de Cataluña. Más matices, se habla de dificulta, no de imposibilidad.

«La vía unilateral no es la primera opción», puntualiza. Que es, por así decirlo, un lenguaje un tantico insurreccional con relación a la idea del hombre de Waterloo y sus espoliques. Es en esta formulación donde se observa la distancia entre el interior y el exterior. Y es que –digámoslo con claridad--  la fatiga de empecinarse en las quimeras empieza a tener un límite en el interior. No tanto en el exterior donde se espera la parusía como supervivencia psicológica más que política.

Y por último. Sigue hablando Puigneró: «Lo volveremos a hacer es una expresión de Jordi Cuixart y tiene mucho simbolismo».  Chocante este Puigneró, es como si dijera compasivamente ´son las cosas de Cuixart´. Y sobre todo: puro simbolismo. Los atalajes del carro de Waterloo empiezan a perder esencia, presencia y potencia.


sábado, 5 de junio de 2021

La derecha «fané y descangayada»


 

La novedad: Estrasburgo avala los indultos. El triángulo escaleno de las irascibles derechas españolas está que trina. Su consuelo es aplaudirse a sí mismas en Colón—2. Es el reencuentro de Casado con los de Vox y el penúltimo intento de Arrimadas de convencer a los suyos de «antes morir que pecar». Ahora bien, si damos importancia a lo que ha dicho Estrasburgo hemos de convenir en que el pintoresco triángulo escaleno está en las antípodas de la Unión Europea, también en esto. Las derechas domésticas tienen esta desgracia: ser anti europeístas en la cabeza, en el tronco y en las extremidades, al por mayor y detall.

Así las cosas, es de cajón que, en estos momentos, la iniciativa política la tiene Pedro Sánchez. Los escalenos van a trancas y barrancas esperando una coyuntura que les facilite erosionar al gobierno. Los escalenos van como aquella: «fané y descangayada».

A esta actitud de iniciativa debería corresponder el govern catalá y más en concreto  Pere Aragonès, presidente de la Generalitat. A saber, colocar encima de la mesa de negociaciones –o como se llame— unos contenidos realistas, factibles. Un sindicalista de tanta enjundia como Pedro López Provencio,  en la foto, dirigente de las grandes movilizaciones de Seat («Cuando Seat estornuda, se decía, se constipa Cataluña»), decía el otro día: «¿Qué pensaríamos de un sindicalista que, en una negociación del convenio, exigiera la propiedad de la empresa». No hablo en broma: Aragonés debería pedir consejo a López Provencio. Estoy seguro que el dictamen le saldría barato a la Generalitat.

Mientras tanto, me imagino a Casado --como la Zarzamora--  llora que llora por los rincones tras enterarse de que Estrasburgo le ha propinado un golpe en la cruz de los pantalones.

jueves, 3 de junio de 2021

El testamento de Jordi Pujol


 

Jordi Pujol, el patriarca desarmado, ha publicado un libro—entrevista con Vicenç Villatoro: ´Entre el dolor i l´esperança´.  Sólo conozco de su texto las abundantes citas que ofrece el reportaje de La Vanguardia, a cargo de Josep Gispert. Recomiendo a los leyentes que se fijen en el escrito muy detenidamente. Podría decirse que estamos ante un testamento político, no siendo arriesgado afirmar que son las últimas palabras importantes que el otrora poderoso personaje dirige a la opinión pública.

El objetivo central de las declaraciones pujolianas es convencernos que él no es un corrupto. Más bien un distraído que nunca tuvo tiempo de cumplir con sus obligaciones fiscales. Él, tan escrupuloso con lo que el Estado –según decía cada dos por tres-- «debía a Cataluña», no encontró el momento de pagar sus impuestos. Pero es el caso que, tampoco, ha tenido tiempo para devolver la suculenta cantidad de parné que escamoteó o se quedó o birló al erario público. 

El otro objetivo de la entrevista es políticamente de gran importancia. El patriarca desarmado plantea volver al Estatuto de 2006. Tanta bronca, tanto clamoreo de los independentistas aparece, así las cosas, profundamente cuestionado por quien con él empezó (casi) todo. Más todavía, Pujol recupera el «sentido de Estado», sea esto lo que fuere,  y se descuelga advirtiendo que «el independentismo puede convertirse en un factor de desbarajuste de la política española, que sería tremendamente perjudicial para Cataluña.

Me imagino la consternación en Waterloo. Podrían haber descubierto que el enemigo estaba dentro de casa. Congoja en todos los que, de una u otra medida, creían que la independencia es posible. Las palabras del patriarca, con evidentes tonos testamentarios, son una ducha de agua helada. Y como paradójico podríamos decir que el único beneficiado dentro de los taifatos independentistas es Esquerra Republicana de Catalunya.  En el fondo, Aragonés García tiene más alma pujolista que independentista. Bueno, por lo menos, se puede decir que el patriarca desarmado ha bajado la tensión. Y la bajaría más si devolviera los innumerables fajos de billetes, billetes verdes.

miércoles, 2 de junio de 2021

¿Mejores aires en Cataluña? Eso parece


 

Pedro Sánchez está en las antípodas de aquel Cayo Flaminio, cónsul romano que se las tuvo que ver con Aníbal. Pedro Sánchez se arriesga; Flaminio practicó sistemáticamente la cunctatio, es decir, la no intervención, la demora, el hecho de pensar que es mejor que las cosas se arreglen con el tiempo por sí solas. Cayo Flaminio, salvando todas las distancias, podría ser el referente de aquel Mariano Rajoy, que dejó el país con todos los armarios pendientes de solución.

Ahora, en plena polvareda de la cuestión del indulto a los políticos presos catalanes, la Moncloa y la Generalitat dan los primeros pasos hacia el diálogo. El triángulo escaleno de las pintorescas derechas españolas organiza el quilombo de Colón—2, siguiendo el apotegma de las derechas de Waterloo con su «Ho tornarem a fer». Un inciso: según parece el nacionalismo –de cualquier cepa--  está afectado por la filoxera de la división y la bronca. Casado y Vox vuelven a tirarse los platos a la cabeza, dejando que Arrimadas ni siquiera sirva para molestar. Cierro el inciso.

Las derechas españolas (y algunas estantiguas, que en los ochenta del siglo pasado lucieron progresía) van a remolque de la situación. Es más, están desubicados del espacio—tiempo en el que viven. Y, por ello, carecen de cualquier propuesta para resolver los problemas. Solo contemplan la cunctatio de Mariano Rajoy. Es decir, si error grave es su tabernaria oposición, más caballuno es su falta de proyecto.

Las derechas han quedado para retrasar los proyectos de progreso. Casado no está capacitado para otra cosa.  Waterloo, su hermanastro, tampoco.

 

Blogosfera

 

Joaquín Almunia / Manuela Carmena en https://elpais.com/opinion/2021-06-01/necesidad-y-utilidad-social-del-indulto.html. ´Utilidad social del indulto´.    

martes, 1 de junio de 2021

Nestlé: «escándalo, es un escándalo», fraude a granel


 

 

Ni siquiera el cantante Raphael se lo hubiera imaginado cuando estrenó su, en otros tiempos, famosa pieza musical. Pues bien, hemos leído en La Vanguardia algo que nos ha hecho estremecer: «Nestlé admite que tiene un 60 por ciento de productos no saludables». Repetimos: un sesenta por ciento. Una de las multinacionales que durante no sabemos cuántos años ha estado dando gato por liebre en productos alimenticios. Nescafé, Nespresso, Starbucks y otros. Más todavía, el porcentaje de ´no saludables´  se dispara al 96 por ciento en las bebidas y al 99 por ciento en los productos de confitería.  El maestro confitero Ferino Isla, de santaferina natío, siempre receló de esos productos desde su visión gremial del oficio.  

La cosa se ha sabido porque alguien ha filtrado un informe que circulaba hace meses entre los altos ejecutivos de la compañía. «Escándalo, es un escándalo», que involucra en primer lugar a la multinacional y, a continuación, a las autoridades europeas y nacionales por la ausencia de control de unos productos de gran consumo infantil y en los hospitales.

Alguien tendrá que meterle mano al problema, también aquí en España. Porque la cosa podría ser más grave de lo que parece. Cuando la compañía afirma que es un «producto no saludable» posiblemente está ejerciendo la distorsión del lenguaje y en realidad debería decir otra cosa más contundente. Y es que la desnaturalización –o corrupción del lenguaje--  es moneda corriente en los tiempos que corren. Por ejemplo, hoy podemos leer en la prensa que «Casado asistirá a la Plaza de Colón, aunque vaya también Vox». Ese aunque tiene el mismo valor que aquel «y sin embargo», referido a que llovía por la noche.

¿Habrá algún grupo parlamentario que lleve una moción al Parlamento en lo relativo a Nestlé? Por lo que se ve están muy atareados en otras ocupaciones. Los diputados, las diputadas y, al parecer, les diputades están en cosas metafísicas. Poco interesan las cosas de comer.

lunes, 31 de mayo de 2021

Esas derechas contraproducentes

 

No son pocos los analistas que sostienen que se está produciendo una ligera recuperación de la economía. No tengo motivos para llevarles la contraria, pero conviene constatar y recordar que han sido terribles los destrozos que ha ocasionado –y todavía no ha cesado— esta terrible pandemia. Tan sólo unos pocos botones de muestra: el poder de compra de los salarios está sufriendo su mayor caída de los últimos 45 años y el 35 por ciento de las empresas tuvo pérdidas operativas en 2020 con 100.000 negocios que han bajado las persianas. Son datos que ofrece, hoy, La Vanguardia.

Tan dramática situación le importa una higa a las derechas, ya sean carpetovetónicas o de Waterloo. No son coincidencias circunstancialmente buscadas sino de naturaleza. Que esto escandalice a los espoliques de uno y otro bando es harina de otro costal. La fe de los carboneros de una y otra barriada les lleva a tener los ojos llenos de pitarras.

La política española durante todo este periodo pandémico ha recordado a Penélope: tejiendo y destejiendo a la espera de la caída de Pedro Sánchez. De un lado, el gobierno haciendo una política razonablemente útil; de otro lado, las derechas de garrafón y calisay acosando al gobierno, haga lo que haga. La derecha doméstica es una anomalía en la política europea.

Por no representar, ni siquiera defiende los intereses de la derecha económica, interesada como siempre en el sosiego y en el menor ruido posible. La precariedad de cerebros ilustrados en el Partido Popular –o quizás el silencio miedica de sus exponentes aparentemente liberales--  hace que sean responsables de que no sea más rápida la salida de la crisis económica. Ello es mucho más visible en Cataluña donde el mundo empresarial organizado se ha llamado Andana en torno a la quimera del independentismo.  

Ahora –como ayer y anteayer— las derechas se preocupan sólo y solamente de incendiar el paisaje con motivo del indulto (todavía sin estar anunciado oficial ni oficiosamente) a los políticos presos catalanes. Con la coincidencia expresa de los rescoldos de quienes se dijeron ´hombres de estado´  de improbable orientación socialista. Sí,

En resumidas cuentas, más confusión en los cuatro puntos cardinales de la piel de toro.

 

Blogoteca

Lluís Rabell: ´Liderazgos´. https://lluisrabell.com/2021/05/30/liderazgos

Paco Rodrígz de Lecea: ´El sindicato y/o/con/sin partido. 

 

domingo, 30 de mayo de 2021

Mediten ustedes sobre el indulto (con calma)

 

El Partido Popular retoma los añejos artificios –la recogida de firmas y la visita a la Plaza de Colón--  con el ánimo de romperle el espinazo al gobierno de Pedro Sánchez. Ahora vuelve a intentarlo con el concurso de los filosofastros de la derecha, el tertulianismo de olla podrida y la espada toledana de la militante cofradía togada que, de la actitud simulada de la Brigada Aranzadi, han pasado a la muy activa División Acorazada Aranzadi. El Partido Popular vuelve a hacer el paseíllo con los mismos afanes que le llevaron a no conseguir sus objetivos. Más concretamente al fracaso.

Es curioso ese estilo de algunas fuerzas políticas que contantemente reinciden en el mismo tropezón y, pese a ello –o tal vez por ello--  vuelven a lo mismo al grito de «Lo volveremos a hacer» (Ho tornerem a fer). Nacionalistas catalanes y sus hermanastros, los nacionalistas carpetovetónicos, acumulan errores esperando, quizá, que la flauta suene por casualidad.

Así pues, vuelta la burra al trigo contra los indultos a los políticos presos. Las encuestas, más o menos cocinadas, y ese runrún nos cuentan que efectivamente el indulto no cae bien en la opinión pública española, hecha la excepción de Cataluña. Pues bien, que es una medida inteligente y razonablemente eficaz para rebajar la olla de presión catalana y española lo demuestra una airada Elisenda Paluzie, pata negra, presidenta de la Assemblea Nacional Catalana: «Los indultos nos desarman políticamente y serán nefastos internacionalmente». El agua clara y el chocolate espeso. Piénsenlo detenidamente. Y sobre todo, caigan en la cuenta de que si, por fas o nefas, cae el gobierno de Pedro Sánchez, el ciclo de nuevos derechos sociales que se está abriendo se va al garete.

 

Ya habrán notado que el retrato de arriba nada tiene que ver con el texto. Es simple coquetería. Gracias. 

viernes, 28 de mayo de 2021

Madrid, paraíso fiscal


 

 

No somos pocos los que de un tiempo a esta parte venimos alertando de la política fiscal a la carta que se estila en algunas comunidades autónomas. Digamos que cada maestrillo aplica su librillo fiscal como cree que le va mejor electoralmente. Es la ley del taifato fiscal contra el que parece estrellarse cualquier intento, por serio que sea, de armonizar la cosa. Amigos míos dijeron que la comunidad de Madrid era un paraíso fiscal. Yo no me atreví a tanto.

Sin embargo, una institución tan empingorotada como al OCDE, tras propinar a la señora Ayuso una patada en la cruz de los leotardos, ha bautizado a Madrid «paraíso fiscal dentro del Estado». No hace falta recordar que dicho organismo internacional no es una peña de izquierdistas. En concreto, la OCDE nos alerta de la toxicidad de la política económica del gobierno autonómico en general y, muy en concreto, de la fiscalidad. Así pues,  nos encontramos con que la derecha extrema ayusiana compite en ´nacionalismo´ con los políticos catalanes de esa misma cuerda y, además, con los sectores de izquierdas que, contagiados directamente o de refilón, por el nacionalismo han redescubierto el valor medieval de los campanarios.

Seguramente Ayuso reaccionará así: echará la culpa al contubernio judeo—masónico que se ha incorporado a los eternos enemigos de España, perdón, de Madrid. Y habrá quien le siga de derechas, centro y, algunos, de izquierda.

 

Blogoteca

 

Quim González: Sindicalistas

Antonio Baylos: EL INFORME DE LA SALA DE LO PENAL DEL TRIBUNAL SUPREMO SOBRE EL INDULTO DE LOS CONDENADOS POR EL PROCÈS. UNA OPINIÓN DE ENRIQUE LILLO Y ANTONIO BAYLOS.

Lluís Rabell: Un indulto… para los federalistas

Paco Rodríguez de Lecea: LA SANTA COMPAÑA DE LOS JUECES

jueves, 27 de mayo de 2021

El indulto


 

La delicadísima cuestión del indulto a los políticos presos independentistas está trayendo de cabeza a una buena parte de la ciudadanía, aunque especialmente el que más siente esa circunvalación es el gobierno de Pedro Sánchez, que está siendo atacado por la cabeza, el tronco y las extremidades. Por si faltaba poco para el temporal, Felipe González ha sacado la lengua a pasear.

Parto de la frase final del billete del director de La Vanguardia, Jordi Juan, que afirma: «Ojalá al gobierno de  Pedro Sánchez no le tiemble el pulso y sea capaz de llevar a feliz término las medidas de gracia». Hoy mismo lo pueden consultar ustedes en el diario barcelonés. Coincido con tan sensata opinión, que va en dirección opuesta a la mayoría de los medios madrileños. En todo caso, el asunto está rematadamente mal.

En primer lugar, el poder judicial parte de un constructo medieval que tanto destrozo ha hecho en los cuatro puntos cardinales: «Fiat justitia et pereat mundus». O sea, hágase justicia aunque el mundo explote. Es una actitud severísima que, en anteriores ocasiones –pongamos que hablo del teniente coronel Tejero—brillo caritativamente por su ausencia.

Entiendo que esa costra togada opte porque políticamente –es decir, las consecuencias del no indulto— las cosas sigan pudriéndose. A más degradación, mayor poder político y simbólico tendrían los diversos sectores de esos estamentos judiciales.

El Partido Popular mantiene su actitud  cimarrona buscando todos los caminos y recovecos para quitarse a Pedro Sánchez del camino.  Y, a su vez, la menguada Inés Arrimadas suelta sus últimas bocanadas de oposición. A todos ellos se suma esas cáfilas de primates, instalados en los medios orales, escritos y televisivos. Saben que hay pienso a granel para dar y vender.

De momento, sin embargo, el presidente de la Generalitat recién estrenado ha dicho algo sensato: «cualquier medida que alivie el dolor será bienvenida». Así las cosas, de la misma manera que, casi siempre, le hemos puesto como un pingo, ahora no se nos caen los anillos afirmando que, hablando así, se va rebajando los elevados grados de la olla a presión.

Una olla a presión que atizan los hunos y los hotros. Felipe Gónzález se pone el delantal y cocina un comistrajo contra el indulto. Él, el hombre de Estado. Y, posiblemente, las vacas sagradas del felipismo volverán a dar la murga con su enésima orza de los abajofirmantes.

Ni que decir tiene que los políticos presos tampoco ponen las cosas fáciles. Y peor todavía los incendiarios que llaman, ahora, a inspirarse en la experiencia de la Irlanda de aquel meapilas Eamon de Valera. Es decir, a tiro limpio y bombas a diestro y siniestro.

Vale la pena el indulto, porque –en teoría--  rebajaría la tensión y, especialmente, sería una señal a importantes sectores independentistas, hartos de tanta murga que no les lleva a ninguna parte. Y, no se olvide, le quita pretextos a ese manicomio de Waterloo.

¿Que el indulto huele mal? De acuerdo, por eso me tapo las narices. Pero es preferible eso a que la situación sea definitivamente irrespirable.

 

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Isidor Boix:  ¿QUÉ HACER?

 

lunes, 24 de mayo de 2021

Siguen con el hacha a media altura


 

El gasolinero de cabecera del independentismo catalán, vecindario político de Junts per Cat, es Joan Canadell, un pintoresco empresario que, de la noche a la mañana, ha adquirido una cierta nombradía. Su principal característica es que se trata de uno tío echao p´alante. (Es una especie hoy abundante en Cataluña compensando lustros de sobriedad y austeridad aparentemente calvinista).  Siempre se le había adscrito a la cáfila de los más exaltados y –ahora con ciertos matices— no defrauda a sus más allegados.

La otra noche en TV3 mostró su más acrisolada bipolaridad mental. De un lado, aplaude el pacto de gobierno entre ERC y Junts; de otro lado, sigue con el hacha en la mano proponiendo destrozos al por mayor y detall.

Este Canadell necesita un cierto periodo de sosiego para que sus negocios –de gasolineras--  levanten el vuelo. La caja requiere un tiempo para hacer negocio. Ahora bien, el mentado gasolinero sabe que el cuerpo le pide a una considerable parte de la audiencia televisiva más de lo de siempre. Por lo tanto, para más adelante –afirma desparpajadamente—volveremos a la declaración unilateral de independencia. Dentro de año y medio o algo así. Y como a él mismo el cuerpo le pide más madera recuerda que Irlanda consiguió la independencia con muertes y toda la pesca. Telepatía con aquel amortizado Toni Comín que, tiempo ha, dijo tres cuartos de lo mismo: de los cristianos fundamentalistas también nos guarde Dios. Canadell y Comín, los penúltimos macabeos de Cataluña.

Pues bien, la otra línea paralela del contexto nos dice: «Madrid tiene el doble de trabajadores en banca y seguros que Barcelona y en total Madrid desde 2009 gana empleos mientras que en Cataluña se pierde un 20 por ciento».

Y lo peor es que Aragonès García sigue enviando dobles mensajes a la economía: gestión pragmática, con la mano diestra; culminar la independencia con la siniestra mano. Con el hacha a media altura y en diferido. 

 

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Paco Rodríguez de Lecea: COMO ANTES

 

Lluis Rabell: Un mordisco en la nuca

 

domingo, 23 de mayo de 2021

Divorcio de Puigdemont y Jordi Sánchez



 

Esto no tiene remedio: la política catalana ha entrado en unos niveles de enorme degradación.  No habían pasado ni veinticuatro horas de la investidura de Pere Aragonès García como presidente de la Generalitat cuando el hombre de Waterloo envía una carta ´a las bases´. Reproches a Esquerra Republicana de Catalunya a cascoporro con un hilo conductor: «la falta de unidad del independentismo». Lo escribe pocas horas después de haberse formado el gobierno autonómico. La hipótesis de que ese caballero desvaría no puede descartarse.

El quid de la cuestión está en que el sector Waterloo nunca quiso –ni ahora tampoco, como puede verse por la carta que se ha mencionado— este gobierno. Por lo que, por si había dudas, ahora se explica que doña Elsa Artadi haya renunciado a formar parte del mismo. Y otro que sonaba para cubrir esa baja –un tal Josep Rius, también de la misma ínsula—igualmente ha renunciado a los entorchados de conceller. El cogollo de los de Puigdemont desautoriza, así, a la dirección de Junts per Cat y, más en concreto, a Jordi Sánchez. Pero también a ´a las bases´  que –dicen los que han hecho el recuento de los votos--  el resultado a favor de formar gobierno con ERC ha sobrepasado el 80 por ciento.  

Waterloo sabe perfectamente que el actual govern de Aragonès hará política autonomista y no independentista. Por lo que intenta aparecer como que él –y su cáfila más directa--  nada tienen que ver con ese enjuague. Y más todavía: todo indicaría que seguirá enredando un día sí y el otro también.

No se pierdan el detalle: el 80 por ciento de la militancia –hace mucho frío en la oposición— ha votado contra lo que planteaba Waterloo.  El exilio hace estragos. De momento, el divorcio. Sobre chispa más o menos es lo que le dije a mi amigo ayer en la playa de Pineda en la sobremesa. 

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Quim González: España 2050, el “mandala” de Pedro Sánchez

 

viernes, 21 de mayo de 2021

Aragonès García sigue soñando


 

La Cataluña independentista se está consolidando como un enorme almacén de simulacros. Cataluña o un Ballo in maschera. Se ha simulado que el futuro govern estará «consolidado», a pesar de que el lenguaje del abanico de Elsa Artadi lo desmiente. Baile de máscaras en ese intercambio de covachuelistas en la sala de máquinas de la Generalitat.

Pere Aragonès García tiene ya en sus manos el diploma de presidente (formal) del govern. Y, siguiendo la estética del abismo, empieza su discurso de investidura así: «Quiero ser presidente de la Generalitat para culminar la independencia». Aires de Waterloo para no infundir sospechas en las bases de las dos ramas del árbol independentista. Observen: habla de «culminar» la independencia. Los amanuenses de Aragonès saben a ciencia cierta el motivo del uso de ese verbo. O sea, la independencia está en marcha; Aragonés culminará –promete— el itinerario. Más gasolina que ahora aparece camuflada con propuestas de gestión política para las cosas de la vida. Es la variante con relación a la gestualidad de aquel Quim Torra que era independencia a palo seco.

Con todo, es pronto todavía para saber qué autoridad política tiene este Aragonès en todo el convento. El padre prior, Oriol Junqueras, está silente y Waterloo está dedicado en cuerpo y alma al monarca alauita en este conflicto con Marruecos. De momento sólo puedo decir que sigue insistiendo en hacer creer que la suma de los cuadrados de los catetos nada tiene que ver con el cuadrado de la hipotenusa en el triángulo rectángulo de la política catalana. Pura ensoñación.

jueves, 20 de mayo de 2021

Elsa Artadi o el barco zozobra en dique seco


 ¿En qué estarían pensando Aragonés García y Jordi Sánchez cuando anunciaron la formación de govern que, para mayor abundamiento, dijeron que estaba «cohesionado? A casi todos se nos pusieron las cejas como acentos circunflejos ante la contorsión de ambos dirigentes independentistas –uno pata negra, el otro por etapas. Pues bien, no han pasado veinticuatro horas y el barco, que todavía estaba en dique seco, ya ha tenido su primera avería. Elsa Artadi ha dicho que no será vicepresidenta con mando en Economía, Hacienda y los fondos europeos.

Podemos proponer un saco de hipótesis para aproximarnos a una explicación de la aparente espantá. La primera sería que es bien distinto predicar que dar trigo: se puede destacar en el gallinero de la agitación pero muy pocos pueden valer para gestionar ese potosí. Pero eso sería enseñar a los romanos y a los cartagineses sus vergüenzas: la Artadi no se atreve  con ese negociado. Pero, insisto, esto serían comentarios maldicentes y poco fundamentados.

Ahora bien, sea como fuere, el caso es que la dimisionaria ha abierto una crisis múltiple: de un lado, desluce la panoplia para investir a Aragonés como presidente (formal) de Cataluña; de otro lado, manifiesta que un grupo del Gotha post post post convergente no ve con buenos ojos el acuerdo ERC --- Junts x Cat y a la vez atiza el desorden en los de Waterloo para ver quién ´sucede´ a la no vicepresidenta. Más todavía, es un reproche en toda la regla a Jordi Sánchez,  primer espada, también formal,  de los post post post convergentes. Y, tal vez lo vayamos viendo, no será el último.

Es la estética del abismo.

 

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Lluis Rabell: No disparéis al pianista

 

Paco Rodríguez de Lecea: ELSA ARTADI HA DIT QUE NO! BISCA LA REBOLUCIÓ!

 

Quim González: https://elblogdequim.wordpress.com/2020/08/13/140-000-millones-la-joderemos-una-vez-mas-2/?fbclid=IwAR1FctQxtO7QyBM01XHukkfe3WbWWR0MkGGePDthNBa0YdpC8FZVbY-8t2w