domingo, 14 de agosto de 2022

Un libro refrescante

Lluis Rabell ha escrito un libro al que, en mi opinión, no se le está prestando la debida atención. Estoy por decir que ello se debe en parte a una cicatera visión de un sector de la «izquierda desnortada» que no sabe cómo justificar el no reconocimiento político del autor. El libro se llama precisamente así: La izquierda desnortada. Entre parias y brahmanes, editada por El Viejo Topo.

Lluis Rabell, una personalidad de la izquierda refrescante, alejada del cartón piedra de la literatura zocata, ha recopilado sus  artículos de su blog, ofreciéndonos un cuadro sinóptico y cómo para leer, estudiar y aprender de su sencillez expositiva maridada con una brillante sutileza. Es por ello un libro refrescante. He terminado de leerlo y me ha llegado un aire de más esperanza. Y tengo para mí que el libro podría ser unas plausibles cabañuelas políticas.

 

Blog - Lluís Rabell

 

 

miércoles, 10 de agosto de 2022

Tiempos raros, gentes raras


 

Nunca imaginé que tendría una vejez tan rara. Porque, la verdad sea dicha, vivimos tiempos raros, muy raros. Ahora mismo no tengo la suficiente preparación para establecer una analogía o comparación entre este hoy y la de tiempos lueñes. Y, más todavía, tampoco sabría intuir qué predicen las cabañuelas de la meteorología política.

Tiempos raros: después de acreditarse la derrota electoral de Trump, tras el asalto violento al Congreso de los EE.UU., después del registro del FBI a la residencia del antiguo mandatario y la amplísima repulsa mundial… después de toda esa rareza el ex presidente Trump sigue contando con millones y millones de seguidores--militantes en su país. Una enorme masa con una extraordinaria capacidad intimidante. Esto es lo más significativo del caso Trump.  De ahí que me pregunte, desde hace tiempo, ¿qué es exactamente lo que promueve ese seguimiento espectacular a las locuras de un personaje único en la historia de Norteamérica? Sigo sin saberlo, ni siquiera por aproximación. Naturalmente sus incontables seguidores no son una especie zoológica  similar: los hay de todos los gustos y colores, empresarios y obreros, agricultores y barberos de barriada. Aunque todos ellos tienen un hilo conductor: el gobierno federal y ahora el FBI con un sentimiento patriochiquero que hace que los EE.UU. sea considerado por ellos como un tropel de campanarios. Vale, pero sigo sin explicarme por qué ese acompañamiento de turbas, organizado a la postmoderna.

Podría ser que una parte de la explicación, tal vez la menos relevante, fuera esta: el deshilachamiento de las grandes religiones del cristianismo y su pérdida de autoridad y auctoritas, está siendo suplido por un cierto miedo al laicismo. Son masas que se han sentido huérfanas de un liderazgo espiritual, cultural y político que pusiera en orden la precariedad intelectual de cada cual. Vale, pero tiene que haber algo más, porque la historia de los EEUU, incluso antes de su nacimiento, está trufada de movimientos extraños, dirigentes de extremada confusión. Hasta tal punto que, cada cual a su manera, recuerdan las aglomeraciones de seguidores de los fraticelli y otros milenaristas.  

Seguiremos reflexionando con más sosiego cuando pase la canícula.  

lunes, 8 de agosto de 2022

Un ciego guiando a un pelotón de locos


 

Mi impresión es que Feijóo, en vez de afianzarse como líder del Partido Popular, está haciendo justamente lo contrario. Empieza a dar una cierta sensación cangrejil. Se le atribuía una determinada capacidad política –moderación y un talante centrista— que gradualmente se ha podido ver que eran exageraciones. Subió a la dirección de los populares quizá porque las distintas facciones del partido pensaron que era la baza más presentable en la escena política y, además, el más impresionable ante cualquiera que le levantara la voz y la vara. Todo el mundo, sin embargo, reconocía que lindaba más con Rajoy que con, perdonen la exageración, Leopoldo Calvo Sotelo. Feijóo sin carisma ni voz de mando. En este mundo de la globalización el caballero habla dos lenguas importantes: el castellano y el gallego.

Le caracteriza una falta de liderazgo: cambia de opinión cuando es corregido por una o varias tendencias de su partido. Por ejemplo, en Cataluña es capaz de hablar de  ´nacionalidades´ y, ante la polvareda que se organizó, es capaz de rectificar a la media hora diciendo lo contrario. Autoridad precaria: su primera reacción fue de a las recientes medidas del Gobierno para fomentar el ahorro de energía. Tras las bravatas de Lady Macbeth hizo mutis por el foro, dejando que la guilda madrileña  se le subiera a los faldones.

Y, en su día, lo advirtió el Bardo: «Cuando los locos guían el partido de los ciegos».

miércoles, 3 de agosto de 2022

Nancy Pelosi, en casa se está mejor.


 

Nancy Pelosi, Presidenta de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, es una mujer bravía. Joven ochentona ha sido, y continúa en ello, una persona independiente. Genio y figura. No obstante, el problema de estas grandes personalidades es que, cuando se equivocan, se puede armar la de dios es cristo. Pelosi no se ha escapado de esa tendencia.

La situación geopolítica no está para virguerías de francotiradores. La invasión de Rusia a Ucrania no es el único conflicto del inquieto panorama global, pero sí es el  más representativo, y el que –de momento, durante un tiempo que  no sabemos prever--  está perjudicando enormemente a los contendientes y a la par al mundo entero. Los aliados de Ucrania son potentes, pero no lo son menos los de Putin. Por otra parte, a medida que la guerra continúe, es de prever que las disensiones de ciertos países –hoy todavía sumergidas— salgan a la superficie.  Más todavía, podría darse, si el conflicto empeora, un hartazgo de solidaridad en amplios sectores de la ciudadanía europea. «Prever es dirigir», insistía Marcelino Camacho cada dos por tres. Recuerde, pues, señora Pelosi la enseñanza del viejo sindicalista.

Así pues, el momento es: solidaridad con Ucrania y, simultáneamente, el trabajo de la diplomacia. De la diplomacia, no de los francotiradores, aunque a su intención se atribuyan las mejores intenciones.

La brava  Pelosi ha metido el remo hasta el corvejón. O sea, que ha hecho un pan como unas hostias. La joven ochentona, con muchos quinquenios de diputada, se ha metido en un jardín, a pesar de los consejos y sugerencias de sus colaboradores, de sus compañeros demócratas y de las malas caras del anciano presidente Biden.

Cosecuencias: ha echado más gasolina al bidón global, siempre expuesto –y ahora más— a fogonazos mil; ha agudizado gratuitamente la confrontación de los americanos y los chinos; pérdida de simpatía de los europeos; y ha dado oxígeno al Partido Republicano para seguir abroncando al Partido demócrata.

Ciertamente, a los chinos le ha sentado fatal este viaje de Pelosi. No tienen razón, por supuesto. Pelosi puede ir libremente, si le place, a Taiwán y a Santa Fe, capital de la Vega de Granada, pero si por fas o por nefas dicha excursión puede provocar un empeoramiento de la situación internacional, un estorbo para la diplomacia o una excusa para los hunos y los hotros, lo mejor que puede hacer doña Nancy es quedarse en casita. Como en casa no se está en ningún lugar.

Señora Presidenta: recuerde el apotegma del padre de don Pepe Sacristán: «Lo primero es antes».  

lunes, 1 de agosto de 2022

¿Yolanda es compatible con Podemos?


 

El otro día empezó a andar el proyecto de Yolanda Díaz. Madrid fue la pila bautismal y, se supone, que tan ambicioso ánimo se reanudará en septiembre. De momento, sólo sabemos que «esto no va de partidos», una insistencia que la brava ferrolana repite hasta la extenuación. Es, por así decirlo, la seña de identidad principal de la señora Díaz.

Ese no ir de partidos propone, en principio, un cierto atractivo y, a continuación, nos hace ver que la cosa es harto complicada. Sin ir más lejos, hoy la prensa nos brinda un ejemplo de la complejidad de la operación: «Podemos plantea una coalición con Díaz sin entrar en su plataforma», cosa que no equivale precisamente a lo que Yolanda tiene en la cabeza, al menos por ahora. Más bien, está en las antípodas. De esta forma, Podemos mantiene la estructura, el aparato y el logo y reconoce como la prima inter pares a Yolanda porque no tiene ninguna figura con la personalidad y envergadura de la ferrolana. Pero –parece decir— cada uno en su casa y Dios en la de todos.

Con todo, se debería partir en toda esta historia que Yolanda no nos ha explicado por qué considera que es necesario un nuevo proyecto en la izquierda. Pero, por pasiva, está dando a entender que Podemos ya no es la propuesta más idónea y que su ciclo está agotado. Seguramente este punto de vista –a mi juicio realista— es lo que la separa del partido que creara Pablo Iglesias el Joven. Una organización que se ha convertido en macro cefálica porque su cuerpo y extremidades están en precario.

Pocos éramos y parió abuela. A partir de ahora, con más o menos claridad, irán danzando por esas carreteras algo así como dos ofertas: la de Yolanda, que «no va de partidos», y la de Podemos, que es una coalición de partidos, partidillos y agrupaciones de agraviados. La lógica hará que, tras muchos kilómetros de carretera, cada cual adorne su proyecto y –con limón y mostaza--  vaya haciendo dos recetas no solo diversas sino, peor aún, contrapuestas. Ahora bien, será necesaria mucha capacidad de síntesis sucesivas y no poca inteligencia para compaginar un proyecto que no va de partidos con otro que sí va de partidos.

En Granada siempre hubo gentes pasteleras que ponían de acuerdo el círculo con el cuadrado, desde aquella famosa Doña Rosita hasta el niño de Pepelópez. Pero ahí quisiera yo verlos en esta relación Yolanda --- Podemos.

sábado, 30 de julio de 2022

La burra patronal vuelve al trigo.

Los escribas sentados (o en cuclillas) de las derechas económicas y políticas parece que han perdido, tal vez definitivamente, la inspiración. En realidad nunca la necesitaron porque disponían de vara alta y, en ocasiones, cambiaron el palo por la zanahoria. Un ejemplo que se repite con tanta insistencia y vehemencia es el siguiente: cada vez que un gobierno progresista pone en marcha reformas, dignas de ese nombre, los amanuenses patronales insisten en los efectos negativos que vendrán con tales medidas. Estos arúspices de hoy hablan en el mismo dialecto que sus antepasados durante los dos últimos siglos. No es el miedo a lo desconocido, es una cuestión de poder. Lo singular del caso es que tales vaticinios han sido permanentemente refutados por los hechos. Cosa que ya sabían, intuyo.

Ahora, la burra vuelve al trigo. La subida del salario mínimo –atruenan jupiterinamente— no solo destruirá puestos de trabajo, sino que impedirá la creación de empleo. La subida de las pensiones será perniciosa para la economía y la sostenibilidad del sistema. Más de lo mismo. La reforma laboral es un torpedo contra el crecimiento, regoldaban dichos escribas y las derechas de secano. Tan falso como los antiguos duros llamados sevillanos.

Ahora, tras haber fallado estrepitosamente en sus predicciones, insisten en el estribillo fúnebre: las nuevas medidas fiscales hacia la banca y los sectores energéticos –propalan banqueros y otros usuarios del cohíba— serán la intemerata.  Discos rayados e intencionadamente erróneos, porque solo buscan miedo y la sombra del terror. Con todo, sorprende que gente con tanto lustre –imaginamos-- sea tan tosca en sus intentos de argumentar reiteradamente lo que no es, ni ha sido.

 

P/S.---  Hace tanto calor y bochorno que ni las agrupaciones locales y comarcales organizan actos o cosas similares para explicar la idoneidad de las recientes medidas del gobierno progresista.  

 

viernes, 29 de julio de 2022

El guateque de la izquierda catalana


 

Una considerable parte de la izquierda catalana está de fiesta por dos asuntos de interés: la Mesa de diálogo se ha puesto en marcha y, por otra parte, doña Laura Borràs ha sido suspendida en sus funciones de presidenta del Parlament. Lo primero abre una modesta vereda cuyos resultados iremos viendo; lo segundo confirma que, tras el insuceso del procés,  el independentismo ha salido derrotado y  y dividido, se ha cambiado la primera fuerza política en la guía del país: del post post post pujolismo se ha pasado a Esquerra y, a partir de ahora, el conflicto principal no será contra ´España´  sino entre las fuerzas soberanistas. Paréntesis: de momento, se está celebrando la defenestración de la Borràs como el que con alivio quita la mosca del plato de sopa.

Me pare bien que haya alegría. Demasiado tiempo con caras largas, confusión, desestabilización y movimientaje, que no hay que confundirlo con el movimiento. Cierto, queda todavía mucho rescoldo, pero algo se va avanzando. Ahora bien, estoy un poco perplejo porque a esa alegría no se acompaña con los datos de la evolución del empleo en los últimos meses. Ni siquiera las fuerzas políticas que apoyan al gobierno progresista de coalición han levantado su copa tras los antedichos datos. O sea, una vez más, la cuestión social en decúbito supino ante la política de Palacio.

La derecha calla, porque en su día pronosticó el diluvio universal si se aprobara la reforma laboral de olor bolchevique, sector rías baixas; la División Acorazada Mont Saint Pelerine juró que se perderían millones de puestos de trabajo. Hechos, no palabras: todas esas cofradías han sido derrotadas en sus pronósticos. Por primera vez el número de contratos indefinidos supera al archipiélago de contratos—morralla. Y en concreto, 383.000 contratos más. Esta es la fisicidad del pacto de la reforma laboral. Y ante esa situación, la izquierda catalana ni siquiera ha dicho mú. Ni siquiera las agrupaciones locales y comarcales explican coram populo estas realidades. Tal vez sea razonable la excusa de que las temperaturas nos tienen abotargados. Puede ser, pero para celebrar la caída de la señora Basilisco sí tienen tiempo y botellas de cava.  Siempre de guateque, oiga.

jueves, 28 de julio de 2022

Antes muerta que sencilla: Laura Borràs


 

No quiero entrar en esa discusión de cantina de cuartel acerca de si existen o no las casualidades: esta es una cuestión tan peliaguda cuyos elementos atraviesan los campos de la física, las matemáticas y la talabartería fina. Pero, en todo caso, se ha de señalar que, casualidad o no, se han producido dos acontecimientos no irrelevantes en nuestra piel de toro casi simultáneamente. De un lado, la ´caída´  de Laura Borràs, presidenta del Parlament de Catalunya; y, de otro lado, la reunión de la Mesa de diálogo entre el gobierno central y el de la Generalitat.

Borràs se ha resistido numantinamente a dimitir tras sus líos con la Justicia; ayer mismo –las casualidades  existan o no existan— la Mesa de diálogo sacaba oportunas conclusiones y ERC, PSC y la CUP pedían la cabeza de la hiperbólica presidenta. Su reacción fue antológica: toda una mezcla de ajilismójilis de la niña María Isabel cantando aquello de «Antes muerta que sencilla» y un cacho de pipirrana de tragedia sofoclea. Madonna Laura declaró al conocer la petición de su dimisión: «Los que me quieren muerta, me tendrán que matar y mancharse las manos». O sea, antes muerta que no independentista. Paréntesis: un sector influyente de su partido está diciendo por los rincones que debe dejar el cargo.

La ira de la señora Borràs se entiende: en la mencionada mesa de diálogo ERC aparca la vía unilateral; el confuso legado de Puigdemont se disuelve como el antiguo azucarillo en el agua y el testamento de aquel Torra ya no se encuentra en ninguna notaría.  Los nuevos dirigentes del post post post pujolismo se quedan sin la cabeza, sin el cuerpo y sus extremidades.

Ahora empieza una nueva situación en Catalunya: el combate indisimulado y sin eufemismos entre Junts y los de ERC.  De momento hay un vencedor, Esquerra, pero Junts todavía tiene recursos para que el combate dure. Pero una cosa está clara: ahora el independentismo ya no tiene poder de intimidación en España, ni en el gobierno de España; ahora sólo inquieta el papel de ERC en el Parlamento español en determinadas votaciones, que poco o nada tienen que ver con las cosas de Cataluña.

También Paco Rodríguez de Lecea ha tratado el tema en  https://vamosapuntoycontrapunto.blogspot.com/2022/07/vemos-muertos.html

 

domingo, 24 de julio de 2022

¿Se ha ablandecido Putin?


 

La tinta no se había secado todavía. Nacía un protocolo, gracias a la mediación del turco Erdovan,  mitad fraile de Putin, mitad soldado de la OTAN, que permitía a los ucranianos exportar cereales a través del Mar Negro. Ni veinticuatro horas pasaron tras la firma: Putin ordena bombardear el puerto de Odesa. La ONU, principal valedora del pacto, pone el grito en el cielo; Europa protesta igualmente, cuidando no herir las sensibilidades contrapuestas en torno a la guerra. La Unión Europea, ese tropel de países, cada uno con sus razones de estado, cada uno con sus cerones llenos de pejiguerías.

¿Hay contradicción entre la firma del protocolo y el bombardeo a Odesa? Creo que no. Porque las razones y motivos del protocolo son una variable dependiente de la función, que es la invasión de Ucrania por parte de Putin. Me explico: el protocolo ha sido un intento publicitario del gobierno ruso para aparentar conciencia humanitaria con los países, especialmente africanos, que necesitan el grano, unos países que –de ser desatendidos--  consolidarían, todavía más, sus servidumbres, supeditaciones y vínculos con los chinos. A su vez, han ´concedido´ un protagonismo a Erdogán, que sale fortalecido en estos momentos. Erdogán que buscaría desesperadamente el Premio Nobel de la Paz.

Una cosa es clara: si Putin no ha conseguido todavía sus objetivos, sepan que Europa tampoco ha logrado los suyos. Unos objetivos que, hoy por hoy, nadie sabe con exactitud  cuáles son, y –peor todavía--  con las recientes crisis de gobierno en Italia y el Reino Unido, la cosa se embrolla y complica cada vez más.

Más todavía, tengan en cuenta la evolución de la opinión pública europea, que publica hoy La Vanguardia. Desgraciadamente, se está dando un giro que va de la exaltación solidaria a principios de la invasión al hartazgo de solidaridad. Malos tiempos para la lírica.

En fin, todo esto tiene su origen en un famoso episodio: el rapto de Europa, princesa fenicia,  por parte del incombustible Zeus.

1)           https://www.lavanguardia.com/internacional/20220615/8339838/crece-apoyo-paz-ucrania-suponga-derrota-rusia.html

jueves, 21 de julio de 2022

Aquella Italia que tanto amamos


 

En los últimos tiempos Italia se ha ido convirtiendo en un comistrajo. Se ennegrecieron las nieves de antaño, ahora aquello es un remedo de OK Corral. Ubi sunt? ¿Dónde están el General della Rovere y Rita Levi--Montalcini, Anna Magnani y Jimmy Fontana, Carlo Bergonzi y Renata Tebaldi, Palmiro Togliatti y Enrico Berlinguer, Lama y Trentin? Enterrados, no en la tierra sino en el olvido organizado. Lo peor del caso es que aquella Italia no tiene ni siquiera herederos. Casi todos se han disfrazado de noviembre para no infundir sospechas. En Italia no existen partidos, hay partidas. Son las partidas de Cómodo tras suceder a su padre, el gran Marco Aurelio.

Cada una de esas partidas, divididas molecularmente en banderías y facciones siempre a la busca de autor. Siempre expuestas a la epifanía de un gañán endomingado para dirigir el ganado. Aquella nave, en definitiva, se convirtió en un chinchorro. Viene a cuento todo esto por las martingalas que han utilizado patricios de salón y plebeyos pijopana para defenestrar a Mario Draghi. Precisamente por ese movimiento que nació –dijeron equívocamente— para reformar la vida política italiana. Y que en menos de lo que canta un gallo, ese M5S se quitó la máscara y decidió ser como «los demás»: alborotadores, inconscientes, aventureros.  En el fondo, esta crisis de burdel de carretera va orientada a impedir que Draghi le metiera mano a esa Italia aparentemente irreformable. Y para mayor irritación lo han hecho en un momento de extrema gravedad: guerra en Europa, crisis económica, atroz sequía en la llanura padana, donde el Po está más seco que el esparto. 

¿A quién beneficia este putiferio así en el plano nacional como en el internacional? Es una pregunta retórica. Pero, en todo caso, algunos ya se preparan para llamar a Cincinatus para que les saque las castañas del fuero.  

 

lunes, 18 de julio de 2022

¿Barcelona versus Madrid y viceversa?


Primer tranco

 

Ha aparecido un importante estudio en medio de estas calores endemoniadas. Sus autores son los investigadores Ivan Bofarull y Natalia Olson bajo el prestigioso timbre y sello de ESADE. De momento ha suscitado escasos comentarios a pesar de la importancia de dicho estudio. En síntesis, los autores afirman –tras una pormenorizada investigación— que «la suma de Barcelona y Madrid crearía el cuarto polo de talento del mundo superando incluso, nada menos, que a Silicon Valley. Los elementos principales que manejan son el ranking de estudiantes internacionales, el capital riesgo y nuestras Universidades (1).

 

Segundo tranco

 

Veo un espejo chocante: de un lado, la tradicional rivalidad de todo y ante todo lo que relaciona las dos grandes ciudades desde los tiempos de María Castaña; de otro lado, el alumbramiento que nos han propuesto los dos investigadores de ESADE.

Ahora bien, si los datos cuadran y las cuentas están bien hechas hay una posibilidad, al menos en teoría, de que alguien –más bien, unos muchos cuantos--  se meta en harina. Porque el salto que se daría en la economía no sería el de una suma, sino exponencial, me atrevería a decir.

 

Tercer tranco

 

¿Cuáles serían las enemistades de esta propuesta? Las prácticas patriochiqueras y el espíritu de campanario, los interesados en que Madrid y Barcelona se lleven a matar, los políticos de pequeño formato, ya sean de babor o de estribor, aquellos que dijeron que Pere Duran Farel era un sonmiatruites y un pirao.

Entiendo, no obstante, que si un grupo de capitanes de industria estuviera por la labor sería muy difícil que las diversas cavernas, las zarrapastrosas y las de moqueta, le pusieran la proa. Lo intentaron con Pere Duran y fracasaron.

 

Tranco final

 

En un excelente artículo aparecido hoy en El País, Daniel Innerarity, El estancamiento, nos dice: «Las democracias son más estables de lo que nos dan a entender quienes advierten reiteradamente de su fragilidad, pero menos capaces de realizar las transformaciones exigidas por las crisis, a las que se enfrentan». Ahí, ahí está el detalle. Con lo que me arriesgo a proponer que, en este caso (la gran operación Madrid – Barcelona) podría ser un ejemplo de democracia y transformaciones.

 

(1)         Página 68 La Vanguardia. 17.7.22

  

sábado, 16 de julio de 2022

Italia, la degradación de un antiguo burdel


 

 Escribe: Pelópidas 

Cómo tenemos que vernos para que un servidor, en puertas de sus primeros ochenta años, lamente la dimisión de Mario Draghi como presidente del gobierno de esa cosa que se llama Italia.  Cómo tenemos que vernos –digo— para que le pida al premier italiano que archive su decisión para cuando escampe. Sí, esa cosa que se llama Italia:

«¡Ay sierva Italia,/ del dolor albergue,/
nave sin timonel / en gran borrasca,/
no dueña de provincias, sino burdel!», 

dijo irritadamente el Dante.

Pero si no es positiva la dimisión de Draghi, menos lo es el comportamiento de ese grupo colecticio de partidos,  partidillos y grupos de unos y otros, que han provocado esa decisión. Italia es, hoy por hoy, una descomunal morondanga que añade menos seriedad a esta Europa en guerra, con una crisis económica, todavía no libre de la pandemia y unas perspectivas poco claras. Más alfalfa para Putin.

Italia, mejor dicho su abigarrado ecosistema político, trata esta situación anormal con el follón de su normalidad tradicional, esto es, a golpe de crisis, mociones de censura y cabildeos de gente que aparenta sofisticación.

Por último, hecho a faltar un análisis serio, con punto de vista fundamentado del porqué Italia ha dejado de ser en los últimos treinta años una constelación luminosa para convertirse en un nano planeta donde el Dante ha sido substituido por don Marcial Lafuente Estefanía.

jueves, 14 de julio de 2022

Mis sorpresas en el debate parlamentario


 

El debate sobre el Estado de la Nación me ha sugerido tres breves meditaciones: el discurso del Presidente del Gobierno, la bisoñez del Partido Popular y la sorpresa del pintoresco diputado Rufián. Las inmisericordes calores han impedido que siguiera reflexionando sobre otras cuestiones e incluso mejorar las que vienen a continuación.

1.--- Me ha sorprendido gratamente el planteamiento que ha hecho Pedro Sánchez; dejemos a los sabihondos que presuman de no haberse sorprendido. Es un conjunto de medidas necesarias en esta difícil situación y, ciertamente, valientes. Tienen, por así decirlo, una mano de pintura socialdemócrata. Si desde el PSOE se sabe y se quiere organizar un trabajo de acupuntura por toda España de explicación de las medidas, de un lado, y el mensaje de Yolanda Díaz hace su recorrido, se puede presumir con fundamento que el potencial de la izquierda sumergida puede salir a flote. O debería ser así.

Ha sido un discurso que ha pillado a la oposición, derechas y ultras, con los meados en el vientre.

2.--  Acostumbrado a la mentira y calumnia, habituado a los fakes y regüeldos varios, los portavoces del PP han resbalado estrepitosamente: así la oradora oficial, Gamarra, como el primer dirigente, Núñez Feijóo en diferido,  ad portas del hemiciclo. Seguramente esperaban otro discurso, un ´más de lo mismo´, y se encontraron con un golpe de timón sorprendente. La Gamarra leyó el discurso que venía cocinado por su logógrafo de cabecera donde sorprendentemente sacaba a relucir a ETA. Por su parte Feijóo interviniendo oficiosamente en el debate se mostraba rajoyanamente indeciso ante las medidas. Tampoco se esperaba el chaparrón de Pedro Sánchez. Feijóo, en todo caso, no habló de las medidas económicas después de sus últimos tropiezos en la materia, todos ellos tratados caritativamente por los medios oficiales y extraoficiales.

3.--  Rufián es el portavoz parlamentario del partido europeo más confuso, ERC. Mi sorpresa no fue el gesto de las balas, porque no se trataba de un acto político sino publicitario. Igual podía haber sacado el calcañar del hombre de Atapuerca. Mi sorpresa es que no dijo ni mú de Cataluña. Para el primer partido independentista de Cataluña ese silencio en Madrid, en este debate parlamentario, querrá decir algo que a un servidor se le escapa: por culpa de las calores, mire usted.   

martes, 12 de julio de 2022

Uber: el anarco—capitalismo rampante.


 

Algunos analistas a la virulé nos dijeron que el neoliberalismo es la fase superior, última, del capitalismo. Uber, que está ahora en boca de todos, viene a demostrar que todavía el capitalismo puede adquirir nuevas fisonomías haciendo del neoliberalismo un convento de ursulinas. Uber, de momento y hasta mejor reflexión, podríamos definirla como el exponente más sofisticado del anarco—capitalismo. Iber Tecnoligies Inc es una empresa post post post moderna, es –dirían los que no tienen rubor en confesarse como pijos una startup--; creada en 2009 en San Francisco y opera en 900 regiones metropolitanas de todo el mundo. Les sugiero que no se pierdan la serie de reportajes –ya van dos— que está publicando diariamente El País.

Uber ha practicado, según los informes, todo el almacén de delitos al por mayor y detall que pueden estudiarse en el Aranzadi. Desparpajadamente mediante instrumentos viejos y nuevos como la violencia y la extorsión, los ciberataques y otros medios de última generación. Si todo ello fuera una serie televisiva más de uno dirían qué exagerao. Y, sin embargo, es tan verdad como el teorema que se atribuye a Pitágoras.

A no pocos políticos lograron engatusar  y tres cuartos de lo mismo a opinadores de quita y pon: Uber es –decían-- la modernidad, lo contrario de los poderes de los viejos gremios del taxi, reliquias de las nieves de antaño. Cada uno que esto dijese le caía en mano una buena morterada de parné.

Uber o la primera gran estafa del siglo XXI. Un macro fraude que, además, afectó a sus asalariados que, mal pagados y violentados en su trabajo, estaban obligados a enfrentarse a sus contrarios con puños y palos.

Anarco—capitalismo que, si fuera el argumento de una serie televisiva, acertaría en situar a sus dirigentes como ciber--pijos de Silicon Valley, que se pusieron como reto montar esta forma de forrarse. Y para ello organizaron esta pendencia contra la ciudadanía, los Estados, el Derecho y la Democracia.  

Hasta ahora no se ha escrito una novela tan truculenta como esta historia real, que yo sepa. Con todo, hago una sugerencia: mucho ciudaíco con hablar de la prensa sin ton ni son, o de los periodistas afirmando que todos están vendidos al oro de Catar. Ojo, periodistas son quienes han levantado este asunto. Muchos políticos, al menos los untados, no dijeron ni oxte ni moxte.

domingo, 10 de julio de 2022

Yolanda Díaz, nuevos—viejos desafíos


 

De momento Yolanda Díaz ha conseguido que no pocos militantes –unos de la izquierda que sigue en el tajo y otros de la izquierda sumergida--  empiecen a entusiasmarse. El acto de Madrid de presentación de Sumar y el seguimiento on line del mismo lo evidencian. Habrá contagio, lo intuyo, en cada lugar donde la combativa ferrolana presente su proyecto.

En principio hay entusiasmo por una mujer que ha demostrado: su eficacia en todo un escenario de realizaciones sociales en tiempos de pandemia, su solvencia en toda una trama de negociaciones y un carácter temperado en los momentos de aspereza en el gobierno progresista de coalición. En suma, Yolanda es una mujer de gran formato.

Sus innumerables seguidores esperan de ella posiblemente algo más de lo que puede hacer en estos momentos.  Porque, yendo por lo derecho, lo que plantea esta dama ferrolana no es diferente de lo que proponen las diversas almas de las izquierdas: ampliación de la democracia, mejora de la condición asalariada, políticas de bienestar y derechos de ciudadanía dentro y fuera del ecocentro de trabajo. Sin embargo, todo indica que en la voz de Yolanda parece que es algo nuevo, algo que podría conseguirse. Posiblemente la confianza viene del balance de su tarea como ministra.

Las incógnitas vienen sobre el instrumento que –ella insiste con firmeza— propone para conseguir tales objetivos.  A saber, un movimiento. «Esto no va de partidos», afirma. Pero, dada la naturaleza y el carácter de todo movimiento, por grande que sea, siempre tiene unos límites que, sin son traspasados, son fuente de divisiones al por mayor. ¿Será, entonces, un movimiento de movimientos con la idea de representar todos los afectados de tantas y tantas patologías sociales? Sin duda, de ser posible, crearía un entusiasmo que, aunque importante, no necesariamente crearía una relación de fuerzas parlamentaria a la altura de esos andares del movimiento o del movimiento de los movimientos. Experiencias se ha atravesado a lo largo del siglo XX y de lo que llevamos en curso. Lo que sí está claro es que si se opta por «el movimiento» la propuesta del infatigable y querido amigo Isidor Boix («Yolanda, necesitamos ´leninismo siglo XXI´») es radicalmente inviable, a parte del misterio que encierra saber qué es el ´leninismo´del siglo XXI´ (1).

¿Será, entonces, que Yolanda está proponiendo un proyecto por fases? «Esto no va de partidos», ahora.  Y andando el tiempo, observando todos y cada uno de los elementos que aparecen surgiría el «ahora la cosa está madura para hacer partido».

Sea como fuere, Yolanda está generando entusiasmo y, montada en su alfombra voladora, se dispone a atravesar los cuatro puntos cardinales de España. Le deseo suerte, también en Cataluña.

(1)         https://isidorboix.wordpress.com/2022/07/02/yolanda-necesitamos-leninismo-siglo-xxi/?fbclid=IwAR2v2PReOg82QgTFkD7bUrUeALgXyTQaAtkq0NqkOVNfYduP4FtjFAbVzzs

    

viernes, 8 de julio de 2022

La CUP esputa y ERC se constipa



 

Cuando la CUP tose o esputa Esquerra Republicana de Catalunya se resfría. ERC, el partido más voluntariamente confuso de Europa, sigue siendo un amasijo de prácticas políticas sin vínculo entre sí y con una relación escasa con su quehacer general.  Las variables del polinomio político de este partido van cada una por su cuenta.  

El problema no sería grave si dicho partido no gobernara en Cataluña y si no tuviera una contradictoria relación parlamentaria con el gobierno progresista de coalición. Y es que el patio de mi casa es particular: la CUP incide poderosamente en determinados momentos no irrelevantes en ERC y ésta, a su vez, acaba poniendo en un brete al gobierno de Pedro Sánchez. Ergo, la sombra de la CUP es vistosamente alargada. De manera que Cataluña es, hoy por hoy, el principal factor de confusión de la política española.

La cosa viene  cuento porque el Parlamento catalán (con los votos de ERC, Junts y la CUP) ha contabilizado el voto del diputado Puig desobedeciendo al mismísimo Tribunal Constitucional. Que esta insumisión la hagan dos partidos cuyo reino no es de este mundo parece cosa lógica; pero que ERC, que quiere ocupar la centralidad (sea esto lo que quiera que fuere) política de Catalunya y a la vez influir en España, no parece que también en este caso demuestre los necesarios tornillos en su colodrillo. Así pues, ERC está en misa y repicando, pero su ceremonia está trucada y las campanas no suenan bien. Más todavía, en un contexto de constantes trifulcas en el seno del gobierno, una crisis económica peliaguda y el repunte peligroso del virus. Por no hablar del contexto europeo.

Por lo que no se vislumbra que ERC sea un partido que cohesione Cataluña y pueda dar estabilidad a España. Más, este partido tendrá unas relaciones, cada vez más confusas, con el empresariado catalán que, a su vez, reforzará sus relaciones ´con España´.  Obsérvese el siguiente dato: por primera vez en la historia los marcos de Utiel--Requena y Extremadura entrarán en el Consejo Superior del Cava.  


martes, 5 de julio de 2022

Calviño y Yolanda: dos mujeres y un pacto


 

 

Buenas noticias: se nos dice que en breve la ministra Calviño convocará a sindicatos y patronal para enhebrar el pacto de rentas que precisa España. Mejor noticia hubiera sido que la convocatoria hubiera partido al alimón de las ministra Calviño y Díaz.  Lo digo no por cuestiones obvias sino por dos motivos: evitar un indeseable conflicto de competencias o responsabilidades y, de paso, impedir lo que zarzuelaremente se cantó: los celos mal reprimidos. Porque las cosas están tan apejigueradas que cualquier motivo provoca el intercambio pendenciero de platos a la cabeza. Pues bien, lo que importa ahora es el compromiso de una intervención común Calviño – Díaz en nombre del gobierno en la mesa de negociaciones. Son dos mujeres que ya han tenido ocasión de sortear sus diversas concepciones políticas en aras a la unidad de acción.

Con todo, hay una razón que me lleva a argumentar el protagonismo común de las dos ministras  en todo el proceso contractual. A saber, una de las cuestiones esenciales de dicho pacto es el establecimiento de las compatibilidades entre unas y otras cláusulas negociales. No siempre se supo concretar los vínculos de todas las variables del gran polinomio del pacto de rentas.

Ahora la aparente ventaja es que todas las fuerzas políticas, según parece, están de acuerdo en dicho pacto. Mejor, aunque tal vez las derechas, en un momento dado, empezarán que si la abuela fuma y otras socaliñas.  

 

domingo, 3 de julio de 2022

«La avara pobreza de Cataluña»


Dante situó negativamente a Cataluña en su famoso endecasílabo «l´ avara povertà di Catalogna» en su magistral Divina Comedia, Paraíso canto Octavo. A partir de ese momento el verso, digámoslo así, se hizo ´viral´ en los cuatro puntos cardinales del Occidente de aquellos entonces medievales. Recientemente han hablado de ello desde Josep Pla a Joan Fuster y no sé cuántos más. Por lo que a mí respecta debo decir que nunca –y cuando digo nunca es nunca— he conocido a ningún avaro catalán. Lo que equivale a pensar no que no existan sino que un servidor no los conoce. En resumidas cuentas, Dante pudo tener motivos para tan famosa invectiva que yo desconozco. En realidad, la gran obra dantesca –que está a la altura de la Alhambra, el Quijote, Fausto, Las Meninas, la Novena sinfonía, Vértigo y el bacalao al pil pil--  es un almacén de invectivas contra todo bicho viviente. Y me he acordado de esa historia por lo que me dispongo a decir a continuación.

Recientemente se ha galardonado a dos catalanes universales: al profesor Josep M. Fradera y al director de teatro Lluís Pasqual. El primero de Mataró, el segundo de Reus.

Fradera es un reputado historiador con una amplia y documentada bibliografía. Pues bien, con la excusa de su jubilación a los setenta años la comunidad científica del ramo, española y demás, le ha hecho un gran homenaje a su obra en Madrid. Acudió la flor y la nata. Nadie en la Cataluña oficial, oficialesca y oficinista se dio por enterado. Esta Cataluña reaccionó envidiosamente pueril, como ´diciendo porque tú lo digas´. Son los celos del gacetillero diplomado. L´ avara povertà di Catalogna.

Lluís Pasqual, grande entre los grandes, recibe en el corazón de la tierra manchega el premio Corral de Comedias en el festival internacional de Teatro Clásico de Almagro. Las instituciones oficiales, oficialescas y oficinescas catalanas no se dan intencionadamente por enteradas. Lo suyo es ´el patio de mi casa es particular´.

L´avara povertà di Catalogna. Ni que fuéramos sobrados, en estos momentos de personas de ese calibre.  

  

viernes, 1 de julio de 2022

Un pacto de rentas

Hace meses en este mimo blog un servidor planteaba la necesidad de un pacto de rentas como un elemento más de la lucha contra los efectos de la pandemia. Y fue precisamente en Sevilla en una de las sedes de Comisiones Obreras, días después de la aprobación en el Parlamento de la reforma laboral, cuando me esforcé en explicar las razones que justificaban mi propuesta. Eduardo Saborido y Paquito Acosta con quienes compartí micrófono, son testigos de ello.  Se trataba sobre todo, de aprovechar el clima pactista que había llevado a la firma de la nueva reforma.

Hoy la situación ha empeorado: la guerra de Putin está provocando una crisis de envergadura; y comoquiera que no hay viso de ver la salida de la guerra, tenemos la inflación por las nubes: la de hoy más alta que la de ayer y menos que la de mañana. Las medidas del gobierno son oportunas, pero como no puede ser de otra manera sólo son paliativas. Así las cosas, parece necesario un potente artefacto sociopolítico capaz de hacer frente a ese cohete de la inflación.

Leo que la patronal catalana, Foment, presidida por Josep Sánchez Llibre, «urge al Gobierno a propiciar un gran pacto de rentas contra la crisis». Sea, como diría Carles Navales, sindicalista desde el calcañar hasta el colodrillo.

Un primer requisito de esa concertación sería que ´las partes´ --Gobierno, sindicatos y patronal--  compartieran el diagnóstico, porque si unos dicen pitos, otros flautas y los demás roscos de Loja no habrá negociación y si la hay resultaría un amasijo de incoherencias: pura chasca que diríamos en la Vega.

Pacto significa llegar a un acuerdo que deje claro qué ponen unos y qué ponen los demás. O lo que es lo mismo: si los trabajadores ponen su parte (preferentemente los salarios), las contrapartes deben de colocar encima de la mesa algo tan concreto para ellos como los salarios lo son para los trabajadores.

Quede claro: este artefacto, dada la gravedad  de la situación, tendría necesariamente un carácter defensivo. Porque, no hace falta decirlo, la cosa no pinta bien.  

 

Nota bene. Atención al post de Paco Rodríguez de Lecea en NO IMPORTA TANTO LA PORCIÓN COMO LA TARTA MISMA

 

martes, 28 de junio de 2022

El esperpento, enfermedad senil del independentismo


Lo peor de una derrota política –tanto si es electoral o de otra naturaleza--  no es el batacazo sino que, tras él, puede venir la división. Las travesías del desierto en división son muy ásperas. ¿Hace falta recurrir a ejemplos? Mejor no. Pero en los momentos actuales tenemos muy presente la enseñanza del fracaso del procés catalán. Tras su derrota sin paliativos lo peor es que sus restos se caracterizan por una división molecular  donde el adversario  de cada corpúsculo, ahora, ya no es tanto España como el resto de sus fracciones, grupos y similares. Hay que reconocer, empero, que ERC se salva de ese anárquico conglomerado, aunque de cuando en vez debe soltar alguna intemperancia para no infundir sospechas. En ese sentido, Rufián es alternativamente aprendiz de pirómano y bombero diplomado.

Junts –no se sabe para qué ni con quién—es la matrioska de los taifatos personales más significativos, cada cual con su aparente proyecto que ciertamente no tiene relación con un programa de todos esos que  formalmente están junts. Ejemplo más relevante: la behetría que gira alrededor del empresario sin obreros Joan Canadell, hoy diputado de Junts y ex presidente de la Cámara de Comercio de Catalunya.  Un personaje curioso: independentista a calzón quitado, pero un admirador que ce en deliquio ante la política fiscal  de Isabel Díaz Ayuso. Retiro lo de chocante, porque es completamente lógico y políticamente coherente.

Este caballero lideró en su momento el abordaje a la Cámara de Comercio. Ganó las elecciones y, desde ahí, es elegido diputado al Parlament y en su mucho tiempo libre organiza los aspavientos de la Assemblea Nacional de Catalunya. Ahora desde la rebotica de la Cámara ha hecho que ésta oficialmente vote una declaración de apoyo al llamado Consell de la República, que preside el holandés errante Puigdemont. O lo que es lo mismo, el anarco--empresariado independentista está chocheando. Precisamente en unos momentos de crisis económica y con la incertidumbre de futuro que ésta provoca.  

Pero, con todo, lo más llamativo es, a mi juicio, que el independentismo  en su travesía, derrotado y dividido, no tiene nada que decir ni para Cataluña ni para nada de nada de nada.

Ubi sunt los viejos capitanes de industria catalanes?

 Oigan, cambio de tercio: les sugiero a los amigos, conocidos y saludados el estudio (los codos encima de la mesa y el lápiz para subrayar) del libro  La burguesía catalana, de Manel Pérez. Ediciones Península. 

domingo, 26 de junio de 2022

Ciego yo, tuerto tú.


 

Tengo una ligera sospecha: todavía las izquierdas no han asumido, analizado y calibrado su estrepitosa derrota electoral en Andalucía. Algo así como aquel segundo Felipe que echó la culpa de la derrota naval «a los elementos». Siempre tuve la impresión que, a partir de aquella debacle, el imperio español empezó a tartamudear.

Cierto, un acontecimiento de esa envergadura merece un estudio pormenorizadamente microscópico para llegar a unas conclusiones eficaces y poder seguir adelante. Aún es pronto. Ahora bien, después de la derrota, una de las causas que la provocaron –las disputas entre los partidos que conforman el gobierno progresista y las peleas entre ciertas fuerzas de la izquierda de la izquierda—se mantienen como si nada hubiera pasado. Como si la derrota andaluza hubiera sido cosa de «los elementos». Dos asuntos de gran relieve han motivado, esta semana pasada, otro quilombo entre socialistas y podemitas en el gobierno. Que son: las medidas urgentes anticrisis y la renovación de los jueces. Que haya puntos de vista diferentes, incluso encontronazos es cosa normal y no necesariamente perjudicial. El problema es cuando por fas o por nefas se exhibe ese desacuerdo a bombo y platillo. Chocante: cuando están de acuerdo y consiguen un gran avance la actitud de ambos es de una prudencia austera, casi calvinista; las victorias apenas concitan la organización del entusiasmo social, pero cuando no hay acuerdo se infla el pecho y los hunos tiran los platos a la cabeza de los hotros.

A bote pronto podría parecer que están organizando la ruptura de las relaciones, pero eso conllevaría un temerario adelanto electoral, que podemitas –sobre todo— ni quieren ni les interesa. No exactamente por motivos políticos, sino por problemas de intendencia. Pero parece lógico, así las cosas, que conforme se vaya acercando a la fecha electoral las disputas entre los romanos y los cartagineses ampliarán su diapasón. Será un error caballuno, porque tal suma de bochinches será penalizado por el personal con la misma rotundidad que lo ha hecho en la Bética. «Voces de muerte sonaron cerca del Guadalquivir», diría el excelso poeta de La Fuente.

Recapaciten y publiciten el acuerdo que ha motivado el reciente plan contra la crisis, que es pura prosa, canela fina: el impuesto especial a las eléctricas, incremento del 15 % de las pensiones no contributivas, reducción del abono del transporte público, el cheque de 200 euros para las rentas más bajas, etcétera. Esa es la chicha, lo otro –exhibir cuando y donde no hay acuerdo el propio careto— es no haber entendido el vuelco histórico andaluz.

Ya veremos porque hay gentes en las izquierdas, a babor y estribor, que han hecho suyo aquel dramático lema hobbesiano «Mors tua vita mea». Que, con permiso del maestro de traductores Paco Rodríguez de Lecea, mi versión campechana es «Ciego yo, tuerto tú».   

¡Viva Izavieja!