sábado, 16 de marzo de 2019

La juventud y la «emergencia climática»




La juventud –humano tesoro--   ha vuelto a llenar las plazas en las ciudades más importantes de España. Y en unas mil seiscientas ciudades del mundo. Nuestros jóvenes han participado en la primera huelga estudiantil global exigiendo a los poderes que actúen en consecuencia en esta situación de «emergencia climática».

Esta acción colectiva se ha producido en España cuando la cuestión medioambiental es más grave cada día que pasa y no aparece en las preocupaciones de las fuerzas políticas con o sin campaña electoral por medio. Es más, tengo la percepción de que ciertas organizaciones que se habían proclamado ecologistas han ido desfigurando ese carácter en los últimos tiempos. 

Los jóvenes nuevamente se han tirado a la calle. Constato la novedad de que la mayoría de las entrevistas televisivas han sido protagonizadas por muchachas. Pasión militantemente razonada en todas ellas. Ha sido una jornada global que contrasta con el aldeanismo de secano de las fuerzas políticas que no salen de sus preocupaciones de campanario.

Es chocante que, cuando se fortalece el negacionismo del cambio climático, las fuerzas políticas no digan nada sobre el particular. Un negacionismo, que fue  acompañado de chirigotas por parte de Mariano Rajoy que según afirmó, con evidente falsedad, estaba asesorado por «su primo», catedrático de Ciudad Real. Un negacionismo que, en estos momentos, viene avalado por Trump, que se confronta con la opinión muy mayoritaria de los científicos. La política, por lo general, no acompaña debidamente al mundo de la ciencia.

Es chocante que, cuando el mundo tiende a convertirse en un estercolero en tierra, mar y aire, el combate político haya decaído y las fuerzas políticas ecologistas estén durmiendo una siesta inquietante. Por todo ello es de la mayor importante la movilización juvenil –en España y el mundo entero--  de estos días. Nuevamente se produce lo de siempre: cuando las fuerzas políticas siguen sus rutinas, surgen los movimientos de manera autónoma. Por ello hemos visto a esa juventud en flor exigiendo el «mecanismo de freno», --o "frenos de emergencia"--  que reclamó en su día Walter Benjamin. Recordemos que Benjamin fue uno de los pocos marxistas en los años anteriores al 1945 en proponer una crítica radical del concepto de «explotación de la naturaleza» y de la relación «asesina» de la civilización con la naturaleza. La política no le escuchó.

Posdata.-- Me permito una sugerencia, que hizo en su momento Bruno Trentin que tampoco fue escuchado. Cada año debería realizarse una sesión parlamentaria sobre el Estado ecológico. Con una radiografía fidedigna del problema y propuestas de obligado cumplimiento.



No hay comentarios: