sábado, 3 de diciembre de 2016

¿Qué no puede imponer el PSOE a los socialistas catalanes?



Homenaje a Norberto Bobbio

La gestora del PSOE no descarta excluir a las bases del PSC de la elección del secretario general.  Lo dicen mentideros de Madrid y Barcelona. Lo que visto desde los tendidos del coso socialista parece ser un disparate. O tal vez es un globo sonda–antiguamente llamado Radio Macuto--  para tantear desde Ok Ferraz a los levantiscos socialistas catalanes.

Entiendo que es un dislate. Que a un servidor no le afecte dicha medida, si es verdad, no excluye que lo considere algo sencillamente disparatado. Soy del parecer que la Gestora no puede hacer dicho planteamiento porque rompería el carácter  federal del PSOE. Tampoco el PSC puede aceptarlo, ya que no puede invadir, suprimiendo, los derechos de sus militantes. Estos derechos no son propiedad de ningún grupo dirigente sino de cada afiliado. Es un derecho, por así decirlo, uti singuli

Por otra parte, hay observaciones contundentes del maestro Norberto Bobbio que aclaran que determinados derechos, individuales y colectivos, no pueden ser laminados por ningún organismo que, para entendernos, llamaremos “de arriba”.   A eso el maestro turinés le llama la «indecibilidad». O lo que es lo mismo: estos derechos son un coto ininviolable. Sin lugar a dudas, elegir a la dirección del partido es uno de esos derechos. Ni siquiera los Estatutos pueden ir en contra de ello. La Gestora –es un consejo gratuito— haría bien en estudiar para lo que estamos comentando (y para lo que sea menester)  estudiar a fondo el libro de Bobbio El tiempo de los derechos, que editó la Editorial Sistema (1991) con prólogo de Gregorio Peces-Barba. Digamos, pues, que la Gestora debería recurrir a la fuente sapiencial de Bobbio, aunque tuviera el riesgo de crear un peligroso antecedente. Quiero decir, un beneficioso precedente.

En resumidas cuentas: ni el PSOE puede plantearlo al PSC, ni éste puede pedirlo a sus afiliados.