miércoles, 21 de diciembre de 2016

Los 3 del Fondo Monetario Internacional




Dominique Strauss-Khan, Rodrigo Rato y Christine Lagarde. Son los últimos tres capitostes que han paseado su personal roña por las covachuelas del Fondo Monetario Internacional. Conocemos los avatares más significativos de estas tres personas y, de la misma manera que se acostumbra a decir de ciertas profesiones que imprimen carácter, podríamos afirmar que el FMI imprime podredumbre en sus alturas. Aunque, tal vez, este triplete llegó a la cumbre precisamente porque no olían a ámbar.

El sermonario del FMI es bien conocido: dar lecciones para que determinados países salgan de su crisis, las recetas agravan más la situación y, a continuación, dicha institución se brinda para dar las soluciones para salir del atasco. Que suelen ser las mismas que las que provocaron el hundimiento económico. O dicho agrariamente: vuelta la burra al trigo. Digámoslo con claridad: esta institución, cuyos responsables son designados mediante cambalaches, es un instrumento del caos y del extremismo. 

Los practicantes de la ignorancia voluntaria, familiares de la servidumbre voluntaria, deben saber y sacar conclusiones de la sorprendente información que nos llega del FMI. A saber, una vez la Justicia francesa ha sentenciado que Lagarde, que siendo ministra de Economía en tiempos de Sarkozy se vio involucrada directamente en el caso Tapie, actuó de manera «negligente». Como es natural, tras el fallo, se reúne la institución y en un comunicado afirma: «El directorio ejecutivo del Fondo Monetario Internacional ha mostrado su apoyo a su directora, Christine Lagarde, para desempeñar sus funciones». En otras palabras, el FMI no puede permitir que la justicia se le suba a los faldones.


Bienaventurados los que miran hacia otro lado, pues de ellos será el Reino del Fondo. Menuda gentualla.