martes, 8 de noviembre de 2016

El CIS: conclusiones de su reciente encuesta




Como si no tuviéramos suficiente con las encuestas que nos vienen de Norteamérica, el CIS no quiere quedarse atrás y nos presenta la suya propia. Ya que todos ustedes están al tanto de la misma, paso a comentar y sacar las aproximadas conclusiones de la cartografía o barómetro del mes de Octubre.

El Partido Popular no sólo se afianza como primera fuerza política sino que incrementa su adhesión electoral. Podemos se pone encima de los socialistas. Estos siguen en Luna menguante. Ciudadanos –ni fu ni fa--  sigue perdiendo apoyo. ERC vuelve a consolidarse por encima de la vieja Convergència, hoy llamada PDECat. Esta es la cartografía de brocha gorda.

¿Qué conclusiones –aproximadas, hemos dicho--  estamos en condiciones de proponer?

Primero.--  Que la ciudadanía, ahora,  penaliza más la incoherencia y la bronca interna que la corrupción.

Segundo.— Podemos, en efecto, ha dado un coyuntural sorpasso al PSOE. Pero sólo incrementa su porcentaje en unas escuálidas siete decimas, lo que todavía no es suficiente para hablar de tendencias consolidadas. Cuestión diferente es si Pablo Iglesias El Joven venderá o no la gallina como si fuera un pavo real.

Tercero.--  El PSOE está pagando el pato de los meandros de su línea política en torno a la investidura y de la torpeza antes, durante y después de Ok Ferraz. Podría ser que un amplio sector de votantes del viejo partido viera con estupefacción el comportamiento, rayano en lo grupuscular, de las altas instancias dirigentes.

Cuarto.--  Ciudadanos –el partido ni fu ni fa— sigue perdiendo gas. Parece ser que la innegable expectativa que provocó en diciembre del año pasado ha entrado en una fase de estancamiento. Una explicación posible es que sus mesnaderos han entrado en una fase de agotamiento. Y sus aparentes picardías de niños bitongos no son suficientes para conseguir una identidad medianamente definida. Dicho con educación: están al borde de convertirse en un partido de chichinabo.

Quinto.--  De esta encuesta es remarcable el resultado de una organización y del líder que la encabeza. Concretamente, En Comú y Xavier Domènech. En Comú, una confluencia de Podemos, aparece como la formación catalana más votada, y Xavier Domènech surge como el político más valorado de la escena española.

Que un político catalán figure en ese pedestal es una novedad.  Y más novedad lo es, todavía, que sea un político de izquierdas quien ocupe dicho lugar. No recuerdo una situación así durante los años de democracia en España.


Y yo me digo: ¿qué tiene este Domènech que ha provocado esa anomalía? Apunto los siguientes elementos: un carácter ponderado en medio de esta zahúrda de la política española, vale decir, un punto de vista templado muy lejos de las verbosidades al uso; una pedagogía digna del mejor encomio, sin la menor pontificación libresca. Fondo y forma. Del que deberían aprender sus asociados. O quizá haya otro elemento: Domènech es profesor de Historia y, posiblemente, ha sacado conclusiones de aquellos momentos en los determinados políticos tenían más aire en el pecho que neuronas en el cerebro.