sábado, 25 de junio de 2016

¿Sólo la Merkel es responsable del brexit?




«La política europea de la austeridad alemana está arruinando la Unión Europea» (1). Son palabras de Romano Prodi tras conocer los resultados del referéndum británico.  Poco podemos añadir al respecto, pues Prodi que siempre estuvo en las altas atalayas sabe de qué va el asunto. De manera que nosotros, comentaristas de barriada, casi nada podemos añadir.

Ahora bien, echarle la culpa a Merkel y sus amistades alemanas es una observación reduccionista que esconde la voluntaria subalternidad de todos los que han acompañado a la señora de manera acrítica y, por lo tanto, subalterna. Por lo tanto, la afirmación de Monti es, como las medias verdades, aproximadamente tan falsa como los viejos duros sevillanos, que eran totalmente falsos. Ciertamente, Merkel siempre quiso una Europa plegada a lo que pensaba que eran los intereses alemanes. Nunca a los intereses europeos; el caso griego no fue una excepción. Y Monti, que conoce el paño, lo sabe perfectamente y, en cierta media, lo vivió en sus propias carnes.

Así pues, ahora lo más fácil es echarle las culpas a este incompetente de Cameron y, de paso, esconder las responsabilidades, directas e indirectas, a los mandatarios de los estados nacionales y a los chiringuitos trasnacionales de la Unión. Y a todos que siempre babosearon que no hay alternativa a este tipo de Unión Europea. Al de los estados nacionales como fiel infantería de Merkel.

Más todavía, Prodi conoce perfectamente toda la literatura sindical que ha proyectado la Confederación Sindical Europa, orientada a la mejor Europa posible, haciendo observar las derivas extremadamente negativas así de la Unión como la burda copia que de ella hacían los gobiernos nacionales.

Ciertamente, no corren buenos tiempos para la lírica europea. Especialmente porque esta situación se ha dado en el contexto de la crisis de la izquierda y de la parábola descendente del sindicalismo. De modo y manera que separar el brexit y sus consecuencias de la crisis de proyecto y representatividad de las izquierdas, sociales y políticas, no es enhebrar atinadamente la aguja. Por lo que, entiende un servidor con la modestia de los comentaristas de barriada, Monti está echando un capote a los fámulos de Merkel y sus ambigús.

Esperemos que mañana por la noche se abra una lucecita que modestamente pueda abrir nuevos caminos, también para Europa.  


         1) http://www.huffingtonpost.it/2016/06/24/brexit-romano-prodi_n_10651234.html?ncid=fcbklnkithpmg00000001