domingo, 4 de septiembre de 2016

Primero, Rato; ahora Soria




Homenaje a Miranda, afamado humorista gráfico granadino.  

Tras la primera sesión de la investidura fallida del hombre de Pontevedra, el gobierno en funciones hace la propuesta de que el ex ministro Soria ocupe un alto puesto en el Banco Mundial. O sea, de las sentinas del chinchorro patrio al aparente chanel número 5 de los organismos trasnacionales. Pobre venganza, ciertamente.  

No hace falta estar en el primer curso de silogística de Aristóteles para llegar a las siguientes conclusiones. Primero, el Partido Popular tiene una peculiar manera de entender la lucha contra la corrupción, vale decir, está en contra de la de los demás y a favor de la suya; Segundo, le envía este mensaje a Ciudadanos: si no te tragas esta píldora tengo otras más en el capacho. Tercero, si nuestro Soria dimitió en base a los «intereses  de España», ello no impide que represente los del Banco Mundial. Podemos intuir, no obstante, de qué manera, habida cuenta de la biografía del propuesto.

Que el Partido popular –y en este caso el Gobierno--  consoliden su mala fama en el interior es sabido. Ahora bien, que haga ostentación de la misma en las superestructuras mundiales es algo más que preocupante. Y sobre todo expresa su ignorancia sobre la suspicacia de estos organismos con todo lo que viene de España tras la inútil gestión que Rodrigo Rato hizo de su estancia en el FMI; una enorme suspicacia consolidada tras el descubrimiento de las malas artes de don Rodrigo desde que le salieron los dientes de leche. En suma, la propuesta de marras afianza la mugrienta estampa de esa gilipollescencia que se ha dado en llamar «marca España»: una rara avis que tiene como heraldo al partido del gobierno, que es carne de juzgado.  

Podemos suponer que la propuesta de nombramiento ha ido acompañada de una justificación de las virtudes que adornan a este Soria. Deberían exponerse para el conocimiento del público y, además, para tranquilizar a voces importantes del Partido Popular que afirman «haber sentido vergüenza ajena». Porque podría ser que, a falta de elementos políticos positivos, este caballero tuviera una formación académica que desconocemos el resto de los mortales. Sin embargo, nadie de los suyos ha mencionado los saberes de este Soria, pues tanto doña Soraya como Guindos, preguntados por las razones de esa propuesta, han afirmado que Soria «no ha robado». Es indudable que la respuesta no resiste la prueba del algodón, pero en ningún caso mencionan el talento del hombre de Panamá. En esas condiciones cualquier pepero que no sepa hacer la o con un canuto podría ser candidato a un alto puesto del Banco Mundial.

Radio Parapanda. CONTRA EL SUMANGALI - Proyecto sindical en marcha para combatir esta aberrante fórmula de contratación de niñas y adolescentes en la India. Escribe Isidor Boix.