martes, 13 de septiembre de 2016

El Estatuto de los Saberes



Estimo que se necesita insistir en la reflexión que nos provoca el importante documento de la Federación de Industria de CC.OO. que hemos tratado a vuela pluma Joaquím González Muntadas y un servidor en este mismo blog (1). Al menos en mi caso quisiera añadir una consideración de acompañamiento a lo que manifesté en Sobre la Federación de Industria de CC.OO (2). Mi tesis es la que explico sucintamente: para poner en práctica la nueva praxis sindical que exige la Federación es preciso pugnar por el instrumento contractual de la co-determinación (ojo, no confundir con la cogestión) y por el Estatuto de los Saberes.


La codeterminación, entendida como  la fijación negociada, como punto de encuentro, entre el sujeto social y el empresario, anterior a decisiones "definitivas" en relación, por ejemplo, a la innovación tecnológica, al diseño de los sistemas de organización del trabajo y  las condiciones que se desprenden de ella.
     La co-determinación presidiría el elenco de derechos propios de esta fase, junto a todos los relativos a los saberes  (incluidos los profesionales) y el conocimiento. Entendemos los «saberes profesionales» de esta manera: la unión de dos dimensiones complementarias: la del “saber” en su acepción más amplia, constituida por elementos de teoría, práctica, modalidades de relaciones, modelos éticos de referencia y sistemas de valor y la dimensión “profesional”, constituida por competencias necesarias para el ejercicio de determinadas actividades en uno o más ámbitos. De esta definición de los saberes profesionales saco la necesidad de una propuesta: la necesidad de elaborar un Estatuto de los Saberes

Este Estatuto sería la conclusión de  una estrategia global de redistribución del acceso a los saberes y a la información, democratizando la revolución digital y tecnológica. Lo que tiene su máxima importancia en estos tiempos que necesitan que el sindicalismo (y la política) valoren el capital cognitivo en todas sus intervenciones; una batalla a la que, lógicamente, hay que implicar a los poderes públicos. Y comoquiera que no hay batalla sin su correspondiente grito mediático, propongo el siguiente: «Más saberes para todos». A grandes rasgos podrían ser: a) la formación a lo largo de todo el arco de la vida laboral,  que ya hemos citado; b) enseñanza digital obligatoria y gratuita; c) acceso a un elenco de saberes por determinar; d) años sabáticos en unas condiciones que deberán ser claramente estipuladas.  

           1)   http://www.industria.ccoo.es/cms/g/public/o/6/o163594.pdf                      2)   http://lopezbulla.blogspot.com.es/2016/09/sobre-la-federacion-de-industria-de-ccoo.html