domingo, 25 de septiembre de 2016

¿En el PSOE: o caja o faja?



Las cosas se están poniendo al rojo vivo en el PSOE. De hecho, cada día que pasa es un escalón más hacia una bronca descomunal. Y cada micrófono que se acerca la boca de los contendientes sirve para enviar cargas de alto voltaje. Las aguas andan tan revueltas que, a estas alturas, no parece viable ningún intento de salida intermedia. Así están las cosas: o la caja de Pedro Sánchez y sus allegados o la faja de las behetrías periféricas.  Es decir, o caja o faja.

Me dicen algunos conocidos que asistieron al mitin de los socialistas, ayer en Barcelona, que uno de los momentos de mayor tensión eléctrica fue cuando Miquel Iceta soltó este do de pecho:  "Pedro, ¡Mantente firme! ¡Líbranos de Rajoy y del PP! ¡Por dios!".  Lo que tiene toda la pinta de ser un grito de tragedia griega –de Sófocles, por ejemplo--  y supone un órdago a la grande. (El coro sofocleo corroboró las palabras del orador). No tardará mucho en que algún señor de los merinazgos socialistas responda con igual o mayor diapasón.

Nadie sabe cómo acabará este zafarrancho.  Abro paréntesis: un dato, sin embargo, parece que está preocupando a la coalición Viejas Glorias: la ratificación ayer, por parte de la militancia del Labour, de Jeremy Corbyn con un consenso superior al del año pasado. De otra parte, los de Sánchez saben perfectamente que la sombra de las glorias de ayer es oblicuamente alargada. Cierro paréntesis.

Decía que nadie sabe cómo terminará este zafarrancho. Pero es dudoso que acabe con una síntesis. Las posibilidades son: o acaba con una salida en falso o con la victoria, aunque sea temporal, de uno u otro contendiente. En realidad da la impresión que, en la batalla interna, la política de alianzas de Sánchez para formar gobierno es un pretexto. Lo que parece que importa es si va a continuar al frente de su partido o el bastón de mando pasa a alguien bienquisto por las viejas glorias.

De donde estimo conveniente proponer esta cavilación: Podemos no puede hacer abstracción de este problemón que tiene el PSOE. Tampoco tener una actitud de vuelo gallináceo, es decir: que el PSOE se vaya al garete, pensando que puede sacar tajada. No es, a mi entender, una cuestión de generosidad sino eminentemente política. Un PSOE dividido dramáticamente y auto derrotado dejaría la izquierda hecha cisco.


Faltan pocas horas para saber el resultado de las elecciones gallegas y vascas. Ya veremos qué novedades aportan al escenario general y a estas greñas internas.