viernes, 15 de enero de 2016

Referéndum para qué




Pedro López Provencio

En este lugar del suroeste de Europa se viene discutiendo sobre la titularidad de la soberanía. Para unos reside en el conjunto del pueblo español, tal como establece la Constitución del 78, y para otros está o debe estar dividida entre las distintas naciones que cohabitan la península Ibérica. O sea, se discute sobre si la soberanía es una o es trina en el ámbito del Estado español. Asombra el interés que despierta.

Al parecer, y con independencia de la historia, la cultura, la lengua, la geografía, etc., una Nación existe cuando así lo siente un numeroso grupo de personas que habitan un territorio determinado. O sea, la Nación es un producto de la imaginación coincidente en una colectividad de personas que forma una sociedad determinada. En ésta sociedad pueden coexistir una o varias culturas, diferentes lenguas, con alguna dominante o no, historias compartidas o no, etc. Hay naciones que se proclaman milenarias y las que cuentan con poco más de un siglo. Y pueden llegar a coexistir una dentro de otra como, por ejemplo, la Nación Apache dentro de la USA.

En este noreste de la Península Ibérica, hay gente que cree pertenecer a la nación catalana, hay quien siente que pertenece a la española y hay quien piensa que puede llegar a integrarse en la europea. Se puede tener vínculos con una sola nación y es posible sentirse concernido por varias.

Según el Tratado de Maastricht de 1992, es europea toda persona que ostente la nacionalidad de un Estado miembro. La Constitución del 78 delega en la ley qué cosa es ser español. Y según el Estatuto de Autonomía de 2006 es catalán el español que tiene su vecindad administrativa en Cataluña. Sin embargo, y a pesar de esto, hay algunos españoles que ni se sienten ni desean serlo, algunos catalanes que tienen ideas muy distintas de qué es ser catalán y otros que se sienten tan catalanes como españoles. Lo de europeo, de momento, no se percibe con igual pasión.

Para las personas como yo, que anhelamos la imaginación al poder, esto es prodigioso. Que se agrupe la gente, por su instinto gregario y el deseo de pertenencia, parece muy positivo. Lo malo es cuando intereses bastardos lo aprovechan para crear enfrentamiento entre gentes utilizando su vinculación nacional. Casi siempre con el objeto de distraer al personal y evitar que se fijen en otros asuntos que más pueden afectarles. O, como ha sucedido varias veces en la historia, que lleguen a matarse en guerras por intereses que no les son propios, en beneficio de los que los incitan al enfrentamiento.

Otra cosa distinta es el Estado. En la actualidad éste se concibe como una forma de organización jurídica de la sociedad, que suele propugnar, como valores superiores, la libertad, la justicia y la igualdad, amparando asimismo el pluralismo político. Ejerce los poderes legislativo, de ejecución y jurisdiccional.  Y se conforma mediante un conjunto de instituciones, que tienen el poder de regular la vida comunitaria en un territorio determinado y, además, es reconocido por la comunidad internacional como sujeto de derecho internacional. Para garantizar su soberanía puede disponer de una moneda, de unas fronteras y de unas fuerzas armadas.


El Estado actúa mediante la Administración Pública integrada por funcionarios, condición a la que se debe acceder a través del mérito, la capacidad y la publicidad. Ésta es quien ostenta la personalidad jurídica necesaria para ejercer sus funciones. En su cúspide de sitúa el Gobierno, con legitimación democrática. Ha de servir con objetividad los intereses generales, actuar de acuerdo con los principios de eficacia, eficiencia, jerarquía, descentralización, desconcentración y coordinación, con sometimiento pleno a la Ley y al Derecho. Y así como los particulares pueden hacer todo lo que las leyes no prohíben, la Administración Pública solo puede hacer lo que las leyes le asignan o permiten expresamente.

En España existen varias Administraciones Públicas. Tantas como gobiernos, central, autonómicos y locales. Cada una con su personalidad jurídica diferenciada para el cumplimiento de las competencias asignadas, exclusivas, compartidas y/o concurrentes.

Hoy el Estado, en nuestro continente, ya no es lo que era. Sus poderes y funciones están extremadamente distribuidos. Unos hacia la comunidad europea y otros hacia las comunidades autónomas. De tal manera que la política monetaria y, en buena parte, la financiera reside en Bruselas. Las fuerzas armadas se han internacionalizado con la OTAN. Y las fronteras, aunque con retrocesos en lo que respecta a las personas, han desaparecido en el territorio europeo. Funciones tan importantes como la enseñanza, la sanidad, los servicios sociales, la policía y la seguridad, algunos transportes, etc., pertenecen a las comunidades autónomas.

Como consecuencia de esta complicadísima distribución organizativa y de poder, es lógico que surjan controversias y disfunciones que precisarían, en nuestro país, de mejores y auténticos organismos de relación y coordinación. Que los distintos actores actúen regidos por los principios de la buena fe y la diligencia de un buen padre (o madre) de familia. Así como una mejora de la financiación que atienda a principios de suficiencia, ordinalidad y relación entre la titularidad de la recaudación tributaria y los servicios que presta y a que van destinados los recursos.

Así las cosas, gran parte de los nacionalistas catalanes, enarbolando una lista de agravios, vienen reclamando la secesión exprés de Catalunya, obviando el ordenamiento jurídico vigente. Teniendo en cuenta ese deseo, gentes mayoritariamente de izquierdas, con buena voluntad y atendiendo a criterios democráticos, reclaman un referéndum a fin de conocer, con precisión, si existe una voluntad suficientemente mayoritaria o no, coincidente con los deseos secesionistas. Ello a pesar de que, en todas las elecciones legales, los que postulan la independencia, han quedado siempre en minoría de votos.

No obstante es lógico que los que desean la secesión procuren las acciones que les encaminen a ello. Los que no deseamos la secesión no tenemos por qué procurarlas, aunque podamos acceder en base al principio democrático.

La contradicción se establece cuando los que quieren la secesión no quieren el referéndum, porque ya han optado por otros medios, y los que no quieren la secesión van reclamando el referéndum. Lo que resulta perfectamente incongruente. A no ser que se trate de juego trileros que pretenden estar “en misa y repicando”.


Siempre hemos sido la gente sencilla y los trabajadores los que hemos pagado, con creces, los enfrentamientos nacionalistas a los que nos impulsan los poderosos prometiéndonos la Arcadia feliz.


Un sueño de armonía y de paz, un Estado deseado en el que se podrá vivir en equilibrio con la naturaleza, un lugar en donde no existirá el desarraigo. Durante más de dos mil años, mientras la guerra triunfa y el poder bendice sus sangrientas empresas, nunca han faltado voces mercenarias que mantuvieran viva esa perpetua llamada bucólica a la simplicidad, ese mensaje de una fácil felicidad.



Ante el empecinamiento y el aislamiento del gobierno de la Generalitat, que Dios nos coja confesados.


4 comentarios:

Juan Zamora dijo...

Parece mentira que tras la historia del siglo XX europeo todavía tengamos que insistir que los nacionalismos son profundamente reaccionarios y una fuente de violencia, racismo, odio y xenofobia. Bien está que los Pujol o los Mas alardeen de nacionalismo para birlarnos la cartera, pero que quienes se reclaman de izquierdas les sigan el juego es para mear y no echar gota.
Gracias, Pedro, por tus reflexiones insomnes. Un abrazo

Pep dijo...

Els referendums, segons tinc entés , serveixen per saber la opinió d'un conjunt de ciutadans respecte algun tema que afecta a un grup, que pot anar desde un poble petit a un país o a un conjunt de països. Llavors, el referèndum que planteja el govern de la Generalitat serà per decidir si estem d'acord amb la nova constitució catalana, que s'haurà de redactar respectant en el posible la opinió de tots els que vulguem col.laborar amb les nostre aportacions al text (cosa realment inédita fins ara). Llavors, aquest referèndum servirà per aprobar la Constitució i, a més la independència de Catalunya, ja que es de suposar que serà la idea base que cohesionarà tot el text. Aquest si que serà un referèndum que ens podrà donar la opinió dels habitants de Catalunya. No crec que diguis seriosament lo del 48% de Si a la independència, quan deus saber perfectament que alguns, per no dir molts, dels que van votar CSQP estaven d'acord amb el si, però van primar el seu vot capa a una dimensió "més social", i no volien votar una candidatura on hi havia Convergència ni una de la CUP. Així que dues suggerències desde la més absoluta modèstia per part meva: La gent d'esquerra, desde les organitzacions i a títul personal, aportem la nostra visió a la redacció de la constitució i lluitem per que sigui molt més justa. I si el referèndum que tu comentes, que ha d'estar permés per l'aparell de l'estat espanyol, s'arriba a realitzar??? pensem ben bé quina postura adoptem, més enllà de posicions preestablertes i de manual d'esquerres. Perquè ens afectarà a tots el resultat i perquè estic convençut que servirà per que el nostre país pugui avançar amb més llibertat. Dificultosament, és cert, però amb més eines. És un problema d'implicació en el nostre futur o adoptar una postura del "ja ho deia jo, que això no sortiria bé i, a més, que era cosa de burgesos nacionalistes i embaucadors". Em sembla, eh?. Ah, suposo que, tal com estan les coses, no creurem que la situació es pugui resoldre sense una consulta a la gent!!.

Josep Boltaina Foz dijo...

Bé, José Luís. Pensava que donaves el teu vist i plau als comentaris del teu blog. En tot cas, no contestaré l'exabrupte del Sr Zamora, perquè en aquest terreny de descalificacions sense arguments no hi vull entrar. Gràcies per publicar el meu comentari.

Temujin dijo...

A Pep (con el permiso del administrador).

Pep, utilizo un símil (un tanto torticero, lo reconozco, pero útil), si Santander, Burgos, Palencia y La Rioja hacen una consulta democrática para decidir democraticamente (por votación) la utilización del agua del Ebro para regar Los Monegros y vender el sobrante al mejor postor, seria impecablemente democrático, hay votación, hay censo y se escucha el mandato democrático de estos pueblos para decidir sobre sus recursos, democracia en estado puro, pero... no seria justo y la democracia seria utilizada de forma retorcida para beneficio de unos pocos.
Si se hace un referendum antes hubiese que preguntar a todos los españoles si quieren trocear España, como digo antes, los ríos no son de quienes viven en sus riberas, ni las playas son de los que tienen su domicilio al lado del mar, y eso se hizo por algo, no es aleatorio, eso genera redistribución de los recursos de todos y evita caciquismos y abusos. Pues en esto igual, primero un referéndum de si se puede romper y luego, si sale favorable cada zona que haga lo que quiera. También para imponer la democracia realmente, podíamos hacer un referéndum democrático por barrios, los barrios ricos democraticamente pueden decir que quieren un referendum sobre si colaborar al erario publico igual que los de los barrios pobres, ni un euro más o que ellos, democraticamente, (es muy importante la democracia) no quieren contribuir ni a Sanidad, ni a la Educación Publicas ya que en su zona, ellos se lo pueden pagar de su bolso y democratiocamente esos territorios, esos pueblos no tienen porque pagar la Sanidad de esos vagos de los barrios menos afortunados, no aceptan el EXPOLIO ECONOMICO y quieren su DERECHO A DECIDIR, ya que ellos tienen un hecho diferencial respecto a otros territorios y no se sienten parte de los barrios más pobres y no mentirían; todo ello , eso si, muy democrático y escuchando la >>>VOZ del PUEBLO<<<, que es lo que importa. EN Cataluña podia hacerse por provincias, o por barrios, o por distritos, ya que es la voluntad de los pueblos la que decide...Asi si en Barcelona sale NO y en Gerona sale si, cada uno es libre, pero eso ya no les gusta tanto a quienes nos acusan de defender la unidad y defienden Cataluña UNA; Grande y LIbre, la Dinamarca del Sur , nunca la comparan con países más "mediterráneos" como Libano, Serbia, Libia o Albania.. Hablando de democracia mira las ultimas 10 votaciones y saca la media de votantes favorables a la independencia, en España se vota de manera periódica, es fácil.

Los escoceses independentistas ya andan pidiendo un nuevo referéndum de independencia (supongo que lo sabes), los independentistas juegan con ventaja en los referéndum, porque pueden aguantar 3.000 negativas pero una sola positiva invalida los anteriores y el proceso se vuelve irreversible y eso no es justo, como tampoco es racional que para enmendar el Estatuto de autonomía se necesiten 2/3 de la cámara y para la independencia la mitad de los votos, que no de las personas, ojo.

Una cosa a extirpar de Cataluña y de España es la persecución de los catalanes, la detención por hablar catalán, la obligación de los negocios a rotular en castellano en Cataluña o que sea prácticamente imposible estudiar en la escuela pública en catalán, es injusto. Yo entiendo que tanto el catalán como el castellano (nuestra común lengua) son patrimonio común y es un derecho de los catalanes estudiar en el idioma que quieran y esa persecución idiomatica contra el catalán en Cataluña es injusta, ya esta bien de detenciones por expresarse en catalán o que te obliguen a rotular en castellano el nombre de tu negocio (si no es ingles, que entonces si te dejan) o que vayas por las calles, autopistas y carreteras y todo absolutamente todo este en castellano...


Un saludo a ambos..