miércoles, 7 de agosto de 2019

El independentismo y la "mierda amiga"

“La dialéctica de los puños y los cagarros” ha substituido a la de los puños y las pistolas. Así lo considera el profesor Gabriel Jaraba.  La cosa viene a cuento porque la vanguardia del independentismo escatológico (los llamados Comités de defensa de la republica, Cdr)  ha inundado de mierda las puertas de los locales de sus compañeros de viaje (Esquerra Republicana de Catalunya y el partido post convergente) en distintas ciudades catalanas. Oiga, no se trata de mierda metafórica sino de rotundos mojones y zurullos (furullos en la Vega de Granada) con denominación de origen. Así pues, la diarrea de los comandos taponó con eficacia las entradas de las sedes políticas, también independentistas.

“Merda de partits”, señalaba un elegante lazo, dando a entender que el independentismo político se ha convertido en una marranera autonomista, en puros traidores de mierda. Les digo: no crean que estos escuadristas son unas jovenzuelos de chiruca y anorak, ni rebeldes de bidonville. Son cuarentones y cincuentones de la decadente mesocracia catalana. También algunos sesentones, todavía angustiados porque la transición no se consumó ahorcando a los guardias civiles con las tripas de los curas. O viceversa.

Me imagino a Gabriele d´ Annunzio, esteta del squadrismo, glorioso poeta y pendenciero ultra. Si hubiera visto tanta inmundicia acumulada –de hecho “mierda amiga”--  tal vez habría proferido “Manca finezza”.


En resumidas cuentas la lucha política en el interior del independentismo ha llegado a unos extremos que nunca previmos.  En todo caso, la mierda es la continuidad del nerviosismo por otros medios. 

martes, 6 de agosto de 2019

Sugerencias a Pablo Iglesias el Joven


Quim González, un experimentado dirigente sindical que tiene bajo sus espaldas la responsabilidad de centenares de convenios colectivos, ha escrito un lúcido y contundente artículo  que los dirigentes del PSOE y Podemos harían bien en leer detenidamente, lo que excluye hacerlo de esa manera tan pija de en diagonal.  “Inútiles”: http://pilarcefe.blogspot.com/2019/08/inutiles.html.

Una de las primeras consideraciones del trabajo de Quim González es: «cuando se rompe una negociación casi nunca se reinicia con un decíamos ayer, ni en el punto y la hora del día de la ruptura». Está meridianamente claro: al reiniciarse la negociación se está en una fase totalmente diversa. Se lo recordamos a un partido veterano que tiene una experiencia acumulada en negociaciones y a su socio que sigue siendo imberbe en estas cuestiones de la contractualidad, experto en recetarios de cocina pero poco duchos en el manejo de los fogones.

En toda esta historia de las negociaciones para la investidura de Pedro Sánchez, que ha resultado doblemente fallida, me ha dado la impresión de que los dirigentes de Podemos han concebido la operación como si fuera un guión de una serie televisiva. (Se recuerda la afición de Pablo Iglesias el Joven a las series). Pablo Iglesias se sentía guionista, quien por sí mismo se atribuye los poderes de doña Correlación de Fuerzas. De un guionista que ya sabe de antemano porque maneja él sólo los hilos de la trama, el final de la operación. Un guionista, escribidor de recetas culinarias, pero que no se maneja con la pipirrana.

Pongamos un ejemplo. Cuando Pablo Iglesias el Joven declara con desparpajo que quiere estar en el gobierno porque es la única garantía de que se cumpla lo pactado, no es sólo desconfianza lo que trasmite hacia Pedro Sánchez sino que está afirmando indirectamente que éste, el Presidente del Gobierno, es un contenedor de doblez.

Una sugerencia final (a ambos): si queréis negociar se han de poner las condiciones necesarias y suficientes para ello. Sin ninguna variable que, en el fondo, sólo es un guiño a ese amplio sector de perplejos que no quiere la investidura ni la participación en el gobierno. Un guiño que usa un lenguaje que transforma el “hemos negociado” por el “hemos arrancado”. Que usa y abusa Podemos.
  


Post sceptum. La foto de arriba no tiene nada que ver con el texto. Es un homenaje a la familia mataronesa  Puig – Ortega. Alta cocina familiar. 

domingo, 4 de agosto de 2019

Locos guiando a ciegos




La Asamblea Nacional de Cataluña es el  eslabón más oxidado del independentismo. En el otrora potente movimiento de masas se ha puesto el Sol. Se diría que ha entrado en un acelerado proceso de entropía, que pone de los nervios a su cápsula dirigente. No es sólo el cansancio de no pocos de sus activistas o el hartazgo de muchos de sus militantes que observan que el movimiento se ha convertido en una noria. Es la constatación, que no pueden confesar, de la imposibilidad de sus objetivos y, por tanto, del fracaso de sus tácticas políticas. Doble fracaso, pues: el del misticismo de su ideario y del aldeanismo de sus instrumentos.

Lo peor: la ANC ha pasado de ser un instrumento de unidad a enfrentamiento en el interior del independentismo, especialmente contra los partidos políticos. En resumidas cuentas: la ANC se ha convertido en un contenedor de proximidad de la más loquinaria antipolítica. Lo que son las cosas: hasta el hombre de Waterloo ha tenido que llamarle la atención a la ANC.  Algo de esto anticipó Shakesperare: los locos guiando a los ciegos.

viernes, 2 de agosto de 2019

Pedro Sánchez en sus cabañuelas




Pedro Sánchez se está reuniendo con representantes de los movimientos sociales. Ayer empezó la tanda. La idea es pulsar la opinión de ese tejido societario sobre los recientes acontecimientos políticos y, muy en concreto, sobre cómo desbloquear la doble investidura fallida. Es una iniciativa inteligente y, objetivamente, una presión sobre Podemos en plena fase de cabañuelas.

De la primera cita poco se sabe. Con lo que sería de rigor una información por ambas partes en cada encuentro. ¿Qué dicen unos y otros, qué posiciones mantienen, …? Más todavía, haría bien Sánchez en no hacer distingos. Es decir, en no vetar a movimientos de presión más áspera como los de jubilados y pensionistas.  Reunirse sólo con las organizaciones amigas es –como se decía antiguamente en Granada--  gabinas de cochero. O sea, pura filfa.

jueves, 1 de agosto de 2019

Pedro y Pablo: guardaos de los idus de septiembre




Hasta hace escasos días la opinión mayoritaria de la sociedad y las fuerzas políticas era contraria a la repetición de elecciones.  Era una lógica aplastante. Las cosas han cambiado de la noche a la mañana según la encuesta que publica El País hoy, primero de Agosto o inicio de las cabañuelas.  

Dicho con brocha gorda: los votantes de derecha son partidarios  de ir a nuevas elecciones y, aunque todavía no es oficial, algunos colmillos retorcíos del PP –por ejemplo, su decimonónica flamante portavoz--  están clamando por que se vuelvan a abrir las urnas. Se puede intuir que este personal ha dejado de estar alicaído y se observa que está levantando cabeza.

En las izquierdas la cosa va en dirección contraria: la gran mayoría de sus votantes está por una salida que conduzca a la  investidura de Pedro Sánchez. Votantes que, según indica la encuesta, no están en su mejor momento de optimismo.

Pedro Sánchez afirma que  «su prioridad no es la repetición de elecciones». O sea, quiere someterse, de nuevo, a la investidura. Y, a tal fin, retoma uno de los planteamientos de Izquierda Unida, a saber, un gobierno a la portuguesa. Aunque Podemos sigue insistiendo en el gobierno de coalición. En todo caso me arriesgo: los encuentros de Pedro Sánchez con los movimientos sociales para que éstos apoyen el gobierno a la portuguesa no darán el resultado apetecido por Sánchez.

De todo ello infiero que si la prioridad de Sánchez es la investidura, su línea de actuación conduce a la repetición de elecciones. Sánchez dice que quiere ir a Itaca, pero pone el gobernalle rumbo a Creta. La pregunta que me viene al magín es: ¿qué biopsia manejan Pedro y Pablo que les indique el tratamiento más idóneo? Y una advertencia: guárdense los dos de los idus de septiembre y de las cabañuelas de agosto.  Sepan ambos que doña Correlación de Fuerzas –una dama antigua-- se pone irascible cuando siente que le quieren tomar el pelo.

P/S.— Gracias a tantísimas personas que se han interesado por mi salud durante estos últimos días. Y de paso, repito lo dicho: tenemos un sistema público de salud envidiable. 

miércoles, 31 de julio de 2019

La casa política por el tejado. Nuevamente con ustedes


Algunas casas suelen empezarse por el tejado. Es lo normal en la gran mayoría de los partidos políticos. De esta manera el maestro de obras no tiene que preocuparse de esas nimiedades que son la resistencia de materiales y otras quisicosas por el estilo. Empezar la casa por el tejado indicaría que no hay que preocuparse de los planos y sus artificios. Empezar la política por el tejado vendría a significar la irrelevancia del proyecto. Lo únicamente exigible es el tran tran, la rutina de una administrativa gestión de lo que va apareciendo.

Empezar la casa por el tejado es lo que se ha hecho en las aparentes negociaciones para la investidura del presidente del gobierno. Y también es lo que, durante estos días, han hecho los alarifes Casado y Rivera. A falta de planos, con un total desinterés por la resistencia de materiales, las crisis internas (así en el Partido Popular como en Ciudadanos) se abordan sin debate y se ´solucionan´  con el método chusquero de “Ahí está la puerta”. Se diría que, en todo caso, es el poder chusquero que tiene hondas tradiciones suevas, vándalas y alanas.

No es un problema de la derecha. Es de toda la política. Incluso de la que apareció, hace pocos años, disfrazada de nueva para no infundir sospechas.


P/s.  Este blog reanuda su singladura después de una semana de holganza. Mi excusa: he estado estos días internado en el Hospital de Mataró. El doctor Pere Clos me ha extirpado un tumor que, sin mi permiso, se había instalado en la margen derecha del colon. Poco a poco iré recuperando el ritmo. De momento, ustedes simulen y disimulen.  

domingo, 21 de julio de 2019

Ministros catalanes en gobierno de coalición


Ya falta menos para la sesión de investidura. El gesto de Pablo Iglesias está facilitando las cosas. Mientras tanto, el triángulo escaleno de las derechas se ve aquejado de unos fuertes cólicos misereres. En política se está para eso: para lo bueno y para su contrario.

No será fácil la composición del gobierno. Hay demasiadas variables que lo dificultan. Por ejemplo, una vez más Cataluña. Me explico: Pedro Sánchez volverá a situar ministros catalanes.  Pablo Iglesias, de igual manera, intentará lo mismo. Los puntos de referencia son obligados para unos y otros, dados los matices, contrastes y desencuentros en la cuestión catalana.

Vamos a decir las cosas con claridad: no sería acertado que Podemos propusiera a Jaume Asens o Gerardo Pisarello como ministros. A lo largo de los últimos años se han significado por la confusión más inescrupulosa con unas posiciones políticas procesistas que han provocado un profundo malestar en sectores de los Comunes. El problema, pues, no es que el PSOE los ve con desagrado, sino que en sectores de su propia formación concitan desconfianza. En los Comunes hay, en todo caso, dónde escoger.

Señalo el nombre de Joan Coscubiela.  Díganme los dirigentes de Comunes qué impedimento habría para proponer ese nombre. Cuestión distinta es que Coscubiela dijera que él está tranquilico en su actual puesto de combate.  Ahora bien, vale la pena insistir en el nombre y argumentar su por qué. Las relaciones entre el Gobierno y los sindicatos no serán fáciles. Los temas pendientes son peliagudos y de complicada digestión. De ahí la necesidad de recurrir a una persona que, en su biografía, hay importantes logros sindicales y un meritorio quehacer político.

sábado, 20 de julio de 2019

Rumbo a la investidura




Pablo sale ganando. Pedro sale ganando. La izquierda sale ganando. De acuerdo, todavía no se pueden lanzar las campanas al vuelo. Pero el gesto de Iglesias es una condición necesaria, aunque no suficiente, para avanzar en la investidura de Sánchez. De momento, el alma chusquera de las derechas finge, siguiendo la prédica del pintoresco Villegas, que todo es «teatro».  Es la derecha española siempre reacia a admitir que toda circunferencia es tres catorce dieciséis veces mayor que su diámetro.

Cierto, ahora viene una fase complicada: programa, composición del gobierno y nombres. Comoquiera que el papel lo aguanta todo –o casi todo--   las complicaciones vendrán por quiénes se sientan en la mesa ovalada de cortar el bacalao. Estoy por presumir que no se hace un gesto de la importancia de lo que ha hecho Iglesias para encallar las cosas, por lo que no habrá grandes dificultades a la hora de formar el gobierno. Así pues, no me imagino a Podemos proponiendo a Monedero como ministro. Y es posible que Iglesias sea extremadamente cuidadoso proponiendo nombres de ministrables, sean o no pata negra, tan prestigiosos como Julio Rodríguez o Juan Pedro Yllanes.

P/s.  Le comento estas ideas a un militante local de Podemos. Me dice que no entiende que Iglesias se haya tragado el sapo del veto, un atentado al honor. Le respondo que, desde la paz de Brest Litovsk, el honor se escribe en prosa. El militante no sabía que esa paz fue el sapo más grande que Lenin se tragó. 

viernes, 19 de julio de 2019

El gesto que debería hacer Pablo Iglesias, el Joven


Comillos retorcíos en La Rioja. Una niña  bitonga impide con su voto la formación de un gobierno de izquierdas en la Comunidad. La joven diputada ha tenido sus minutos de dudosa gloria. ¿Va por libre? En todo caso sabemos que una parte importante de Podemos—Rioja la ha desautorizado. Y también sabemos que Izquierda Unida ha censurado  la decisión de esta doña. En todo caso malas lenguas, pero no desinformadas, indican que la joven diputada riojana ha actuado como la obediente terminal del grupo dirigente de Podemos. Ella, pasada la gloria mundana de su decisión, no será recordada. Será Pablo Iglesias el Joven quien apechugará con las consecuencias. Iglesias, que corre el riesgo de llevar a su organización a un descalabro y dejarla en la irrelevancia política. Más todavía, que puede tener el dudoso honor de demediar con su inverecundia a toda la izquierda.

Recomendamos a Iglesias que estudie el gesto político de Manuel Valls y sus consecuencias en Barcelona. De un lado, su gesto se traduce en impedir que el independentismo se haga con el bastón de mando del ayuntamiento barcelonés; de otro lado, su decisión hace que Colau se haga con la alcaldía.   Ha sido uno de los gestos políticos más audaces  importantes de los últimos años. Iglesias puede superarlo.

Iglesias aceptar la última oferta de Pedro Sánchez: la incorporación de dos personalidades de Podemos  en el futuro gobierno. (Una oferta que  no figuraba en la consulta interna de Podemos). Puede –y, sobre todo, debe--  aceptarla para impedir una nueva convocatoria de elecciones. Los riesgos de dicha convocatoria (también para Podemos, que lleva tiempo con su parábola descendente) deberían ser un toque de atención para que Iglesias dé su brazo a torcer.

Me dirán ustedes que cómo quedaría el honor personal de Pablo Iglesias aceptando que no se le admite en el gobierno. El honor personal quedaría en todo lo alto si dadas las circunstancias apoyara la investidura. Ese gesto de consecuencias colectivas sería la honrosa actitud de Pablo Iglesias.  Que además le sería más beneficioso que pasarse la vida recitando el «¡Ay de mi Alhama!».



jueves, 18 de julio de 2019

El gobierno de los mejores



La expresión «gobierno de los mejores» está siendo demasiado sobada. La han utilizado los dirigentes más dispares y todavía está sin demostrar que haya sido acertada en la práctica. El gobierno de los mejores es una chuchería multiusos del lenguaje de la política. Ayer, Pedro Sánchez, que es de Ciencias, tiró del dicho en pleno zafarrancho de palabras con Pablo Iglesias el Joven, que es de Letras.

Cada vez que oigo lo del gobierno de los mejores me llevo la mano a la cartera. Debo protegerla de la voracidad de los mejores. Comoquiera que mi memoria tiene ya ciertas porosidades sólo recuerdo a Artur Mas que, en la campaña de las autonómicas,  prometió el gobierno de los mejores. Mas ganó a Montilla y recuperó la presidencia de la Generalitat. Con dicho equipo empezaron las privatizaciones y los recortes en Cataluña, antes incluso de que Rajoy le tomara gusto a lo mismo. El gobierno de los que mejor han utilizado la motosierra a destajo y las tijeras al por mayor. «Gobierno de los mejores»: lagarto, lagarto.

No tiene sentido alguno que Pedro Sánchez use ropa de segunda mano en sus declaraciones. Más todavía, un partido serio como el PSOE debería caer en la cuenta de que es mucho más austero y creíble hablar de gobierno de los más idóneos. En todo caso, sea de los mejores o de los idóneos, para que haya gobierno un día de éstos  es necesario cometer el pecado mortal de pactar.

miércoles, 17 de julio de 2019

Manuela Carmena: «No hay presos políticos»




Buena la ha armado Manuela Carmena afirmando que en España no hay presos políticos. Carmena ha sido invitada a pronunciar el Pregón de las Fiestas de la Mercé. Ya han empezado las consignas del independentismo para montarle a Carmena la intemerata.

La afirmación de Manuela ha sido contestada con premura por sus amigos, los Comunes de Ada Colau. En España, afirman, hay presos políticos.  Les aseguro yo a ustedes que si un servidor dirigiera un partido y pensara que hay presos políticos no estaría mendigando formar parte del gobierno de la nación. Pues no parece concordante con la ética mantener la existencia de esos presos y, simultáneamente, desear sentarse en el Consejo de Ministros. (Afortunadamente para la sociedad española ni yo dirijo partido alguno, ni mucho menos aspiro a gobernar).

Así las cosas, algo falla en los Comunes. Algo falla, además, en Podemos. Por lo demás, esbozo esta insinuación poco prudente: los Comunes son el eslabón más confuso de Podemos.

p/s.  Andrea Camilleri nos ha dejado. Gloria y flagelo de la izquierda.  

martes, 16 de julio de 2019

La altivez de Pedro, el egotismo de Pablo




Pedro y Pablo están coqueteando en el precipicio. Para mí que están practicando la técnica patria del órdago: la política, en ciertos casos, es la prolongación del mus por otros medios. Pablo y Pedro, así las cosas, van del coro al caño y del caño al coro. Los seguidores de cada cual son los recios figurantes de este singular melodrama.

Entiendo que haya gente  que quiera saber quién es el responsable de este calcorreo político, y comprendo que también haya personal que responsabilice a uno o al otro de tantas vueltas y revueltas. Sin embargo, en mi opinión, lo más importante no es quién es el responsable y, ni siquiera, quién lo es en mayor medida. Eso es, en efecto, lo ortodoxamente académico. Para mi paladar ambos –Pedro y Pablo— serán los responsables, caso de no llegar a acuerdos, de que no haya un gobierno de izquierdas en España. Me da igual que el gobierno sea de coalición o de cooperación o de consolación. En resumidas cuentas, que se empiece a abordar los problemas, viejos y nuevos, de la gente de carne y hueso es para un servidor más importante que si Pedro mea más largo que Pablo, o al revés.  ¿Por qué? Porque el objeto de los políticos no es la política sino la ciudadanía. Que lo sepan Pedro en su altivez y Pablo en su egotismo.



domingo, 14 de julio de 2019

Ciudadanos, ¿partido liberal?




Los medios de comunicación tienen, según parece, una patológica necesidad  de etiquetar a todo bicho viviente y, en especial, a los partidos políticos. En algunos casos la enfermiza manía ha llegado a denominarlos según el color de sus logos. Por ejemplo, Podemos serían los morados y Ciudadanos los naranjas. Sin embargo, todavía no se le ha ocurrido a nadie llamar los rojos a Izquierda Unida, porque ese color  infunde pavor en ciertos sectores bienestantes.

Pues bien, nada que objetar a esta toponomástica política. Lo que ya está fuera de todo sentido es la reciente insistencia de algunos medios en calificar como ´liberal´  a Ciudadanos. La explicación  es que los de Rivera, de un tiempo a esta parte, justamente en paralelo a sus relaciones por lo bajini con Vox,  están usando y abusando de ese término, liberal, como auto definición. Los medios tienen galbana para comprobar si lo que algunos dicen se corresponde con la realidad.

Francamente, sería un trabajo de Hércules buscar las semejanzas entre Ciudadanos y los liberales. Desafío al más pintado a encontrar una aproximación entre Ralph Dahrendorf y Albert Rivera. No sólo en capacidad política sino también en potencia intelectual y coherencia ética.

Ciudadanos no es un partido liberal. Es un conjunto de tapas variadas (algunas con salmonelosis) de taberna cutre, donde la caspa se junta con la brillantina. En todo caso, estaríamos dispuestos a admitir el caco liberalismo de Ciudadanos. 


sábado, 13 de julio de 2019

¿Quién se bajará los pantalones? Los dos




No hace ni cuarenta y ocho horas que los augures pronosticaban nuevas elecciones generales en otoño. El nuevo desencuentro entre Sánchez e Iglesias conducía, según los mentideros mejor informados, a dicha repetición. Ahora, los mismos mentideros apuntan un rayo de esperanza: Sánchez aceptaría en el gobierno a miembros de Podemos, pero no a Pablo Iglesias. Es un caramelo envenenado que sitúa al dirigente podemita ante una difícil opción. Si dice que no, y hay repetición de elecciones, aparece como responsable; si acepta la oferta admite la humillación política que se le hace como dirigente político, cosa que le perseguirá toda la vida.

Pero también Sánchez tiene un problema: si finalmente admite --a regañadientes o no-- la presencia de Iglesias en el gobierno es de cajón que se ha bajado los leotardos. En resumen, si es verdad lo que chamuyan los mentideros –mejor o peor informados— o  Pablo Iglesias sienta sus reales en el Consejo de Ministros o no hay investidura. Y si tiene cartera ministerial o uno u otro han cedido.

Llámenme ingenuo pero tiendo a estimar (al menos en este momento) en que primará el sentido común. Que todo indica que habrá investidura próximamente y que los equipos de ambos dirigentes usarán la magia de la palabra y convertirán el agua de carabaña de lo que han dicho en vino de Jerez o en vinillo de Rioja. La política en su versión cuántica puede hacer esos milagros.

Y si no hay investidura, ¿qué? Ya se verá.

viernes, 12 de julio de 2019

La traición es cosa de días




Tayllerand elevó la traición a la categoría de bellas artes. Nunca dejó de llamarla con ese nombre, traición, sin fingimiento de ninguna clase. En cierta ocasión, en puertas de otro de sus cambios de chaqueta, escribió en su diario: «La traición es cosa de días». Efectivamente, fue cosa de días el puntillazo que le dio nada menos que a Napoleón.

Hoy han cambiado algunas cosas. La traición  (ya sea el famoso engaño de Sinigaglia de César Borgia o la referida de Tayllerand)  ha pasado de ser orfebrería pura a quincallería de pacotilla. El taller de Benvenuto Cellini se ha convertido en una vieja hojalatería. Como se demostró ayer cuando los hojalateros post neo convergentes (para entendernos el taller de Puigdemont) dejó tirada en la cuneta a la candidatura de Esquerra Republicana de Catalunya en la Diputación de Barcelona. Los de can Waterloo votaron, tras pacto solemne, a Nuria Marín, alcaldesa socialista de L´Hospitalet y una de las cabezas mejor amuebladas del municipalismo español. Waterloo renegó tres veces como lo hizo Pedro, el famoso pescador, en cierta ocasión famosa. Tres veces renegaron los post neo convergentes del mandato canónico de no votarás a nadie del 155 y sus circunstancias. Una decisión lógica que imitaba el cambio de chaqueta de Esquerra, que había hecho lo mismo en ciertos ayuntamientos emblemáticos de los de Waterloo, tales como sant Cugat, Figueres y otras.

Como era de esperar el sector más aguerrido del independentismo convocó a sus parciales ante la diputación de Barcelona para protestar por la entrega de las armas y bagajes a la candidata socialista. Independentistas contra independentistas, Kramer contra Kramer. La convocatoria de la Assemblea Nacional Catalana congregó a cerca de doscientos feligreses. Poca artillería para tan descomunal chaqueteo. Lo que indicaría que, a pesar de todos los pesares, hay una mayoría de independentistas que prefieren dejar las movilizaciones para cuando refresque, y a la espera de lo que indiquen las cabañuelas.

Conclusión de todo ello: Puigdemont y Junqueras cada vez se parecen más a Ben Hur y Mesala. El independentismo que se ha ganado la vida llamando traidores a media humanidad de sus contrarios se ha transformado en un pedregal donde moran sus propios traidores y se incuban los huevos de las traiciones futuras.    



miércoles, 10 de julio de 2019

OJO con doña Correlación de Fuerzas


«Ganaremos las segundas elecciones más y mejor», afirman algunos dirigentes socialistas de alto copete, según informa La Vanguardia. Lo que parece indicar que en la sala de máquinas se da por sentado que: a) la investidura del próximo día 23 no saldrá adelante, y b) se abre el camino para unas nuevas elecciones generales.

Resulta chocante que algunos todavía no hayan caído en la cuenta de que ganar las nuevas elecciones puede servir tanto como haberlas ganado en mayo. De un tiempo a esta parte la cuestión ya no es ganar las elecciones sino quién gobierna. Por lo que esta novedad exige mayor comedimiento que nunca. Porque podría darse el caso de que ganando el PSOE la izquierda en su conjunto saliera más debilitada. O que se repitiera, sobre chispa más o menos, la misma relación de fuerzas de la actualidad. Doña Correlación de Fuerzas suele ser un tantico veleidosa. Y, en ocasiones, con razón  o sin ella acostumbra a ser vengativa.  Así que ¡ojo! Con sus curvas elípticas.

martes, 9 de julio de 2019

El independentismo: sólo, fané y descangayado



La musa del independentismo onírico, Pilar Rahola, certifica que la división ha sido la regla del procés. Ahora, afirma la veterana periodista, se ha llegado a su momento culminante. Rahola, dolorida hasta el colodrillo, sitúa con una fenomenal primicia informativa, el origen de la división del procés: la investidura de Carles Puigdemont, que no fue bien recibido por los de Esquerra Republicana de Catalunya.  Esta primera discrepancia es, según la doña, el «pecado original». Una apreciación certera dado el carácter religioso de las diversas cofradías que han procesionado en estos años de procés. Que lo pueden ver –siento no poder darles el link--  en su artículo, División, en La Vanguardia de hoy.  

En resumidas cuentas, la historia del movimiento independentista es la historia de su división, que hoy alcanza cotas de áspera confrontación entre los neo convergentes y los de Junqueras. Una confrontación confusa y simultáneamente cómica: los post pujolistas acusan a los republicanos  de hacer lo mismo que ellos hacen: pactar con los del 155 para llevarse el bastón de mando de la alcaldía de tal o cual campanario. Lo dijimos hace días y algunos comentaristas de garrafón me pusieron a caldo: gracias. Pero dos independentistas pata negra, cada uno en su particular bandería (Francesc Marc-Alvaro y Pilar Rahola) lo ponen de manifiesto.

El independentismo no tiene ni siquiera unas humildes maracas para acompañar al bolero de lo que pudo haber sido y no fue. Ahora va fané y descangayado. La gran paradoja es que se está derrotando a sí mismo. 



lunes, 8 de julio de 2019

Derecha e izquierda en el siglo XXI


"El tiempo pervertido” es el sugerente título de un libro de Esteban Hernández. El subtítulo es no menos desafiante: “Derecha e izquierda en el siglo XXI”. Lo ha edipublicado la siempre inquietante editorial  Akal.

El viernes pasado se presentaron en casa mis sobrinos Javier Aristu y Javier Tébar. Me trajeron un regalo, concretamente el libro de Hernández, que les venía recomendado por amigos comunes. Escritura ágil. No hay lugares comunes ni tópicos. De momento, muy buenas impresiones. Ya veremos más adelante. De repente me topo en el capítulo segundo con lo siguiente: «La diferencia respecto del pasado, el gran desafío, consiste en que no resulta posible leer de forma predecible ni la dirección ni la intensidad de esas transformaciones. La biotecnología, el blockchain, la geoingeniería, a realidad virtual aumentada, la inteligencia artificial en sus múltiples expresiones, la nanotecnología, la ciencia de materiales, la computación cuántica o las impresoras 3d someterán a la sociedad a shocks profundos, que serán imposibles de asimilar pautadamente. Cada cambio llevará a nuevos terrenos distintos por completo de los anteriores».

Cierro el libro, tomo notas y le doy vueltas a la cabeza. Posiblemente mis amigos me han regalado el libro para olvidarme de las calores caniculares. Desde luego, lo han conseguido. Les quedo agradecido.

No es la primera vez que leemos algo así. Ocurre, no obstante, que en este texto hay una enorme contundencia que nos pone en guardia. Me asalta una inquietud: qué piensan los sindicalistas europeos de todo ello. Lo digo porque no he visto nada sobre el particular en el reciente (y casi secreto) congreso de la Confederación Europea de Sindicatos. Un congreso que, en todo caso, ha seguido una máxima sabia: «Si no vas a decir nada nuevo procura ser discreto».



domingo, 7 de julio de 2019

Don Carnal y doña Cuaresma, independentistas




Los socialistas y los post convergentes pactan el reparto de la túnica sagrada de la Diputación de Barcelona: 1.000 millones de euros es su Presupuesto. Los de Esquerra Republicana de Catalunya se rasgan las vestiduras y sin disimulo acusan al hombre de Waterloo de favorecer dicho apaño.  En otras ciudades de ringorrango los socialistas y los de Esquerra se ponen de acuerdo dejando a los post convergentes a la intemperie: es el caso de Sant Cugat  del Vallés, provocando una considerable rebelión de los divertículos intestinales de can Waterloo. Feroz esta pugna entre los de Puigdemont y los de Junqueras, entre don Carnal y doña Cuaresma.

De lo que hemos dicho se infiere que han fracasado estrepitosamente quienes trazaron la orden taxativa de negar el pan y la sal a los socialistas, también fautores del artículo 155; igualmente podemos hablar del fracaso del diseño que hicieron algunas covachuelas de convertir el municipalismo en el peón de brega del independentismo. Un fracaso colectivo que en el segundo Maragall alcanza la más significativa concreción. Más todavía, han sido los de Iceta quienes han elaborado el machiembrado de una versátil política de pactos, que le permiten recuperar una cierta parte del territorio perdido.


Así las cosas, digamos que sigue existiendo un fuerte potencial de sentido común en Cataluña.  En todo caso el panorama está cambiando: el independentismo y la Brigada de Brancaleone se asemejan cada vez más.




viernes, 5 de julio de 2019

Pablo Iglesias debe recapacitar




Algo se va moviendo de cara a la investidura. Algo que no parece irrelevante. Pedro Sánchez ha propuesto que en el próximo gobierno figuren ministros independientes bien considerados por Podemos. Entiendo que Pablo Iglesias debería ser receptivo a dicha propuesta. Mantenerse en que él sea vicepresidente o ministro sería una equivocación.

Vamos a especular: imaginemos que Sánchez propone como ministros a Cristina Almeida, Luis García Montero y Joaquín Nieto (director general de la OIT en España), ¿qué valoración haría Iglesias de ello? Y, sobre todo, ¿qué actitud tomaría Podemos? Repito, son ejemplos de lo que podría ser. Pues parece claro que Sánchez propondría unas personalidades que Iglesias difícilmente podría rechazar. Sólo le quedaría hablar a cascoporro.