sábado, 18 de febrero de 2017

¿Todos somos iguales ante la Justicia? Anda ya

El dómine Cebra

Quienes dicen que «todos somos iguales ante la justicia» deberían tener más comedimiento. Esta es una frase cuyo contenido abstracto es quizá imbatible. Pero cuando se concreta en las cosas de la vida la cosa es mucho menos cierta. Es más, puede ser una falacia tranquilizante para las almas de cántaro. Porque los mecanismos concretos que intervienen en la concreción de la justicia son impepinablemente desiguales. Esto puede sonar a grupuscularmente anti sistema, pero es cierto. Muchos casos que se han dado en la historia lo avalan.

Ayer los espectadores del programa televisivo  8 al dia, que dirige, presenta, rueda, entrevista y responde Josep Cuní, el abogado defensor de la señora Cristina Borbón y Grecia, Pau Molins (bufete Roca i Junyent), nos informó que el rey Juan Carlos encargó personalmente a Miquel Roca la defensa de la infanta. (Quedamos agradecidos por la noticia, que nunca se había hecho pública). Naturalmente papá no se dirigió a un vulgar picapleitos de barriada. No le ocurrió lo mismo al padre de Alejandro Fernández, joven granadino, que sin antecedentes penales fue juzgado y sentenciado a 6 años de prisión por estafar cerca de 80 euros con una tarjeta falsa cuando tenía 18 años. Naturalmente, el padre de Alejandro, parado, no podía pagar a un abogado de altos pelendengues. De manera que no sabemos si la Justicia es ciega, pero –con toda seguridad--  tiene tortículis en no pocas ocasiones según quienes sean los encausados. Ni siquiera en la aplicación del indulto. La familia del joven Alejandro ha pedido el indulto. Este joven fue condenado varios años después de haber cometido el delito y ya haciendo una vida completamente honrada.  Hay más ejemplos.

En resumidas cuentas, la Justicia sigue teniendo importantes zonas grises. Pero, al igual que digo una cosa digo la otra: en muchas ocasiones los tribunales han actuado con una gran dignidad. En los terrenos sociales, económicos y de lucha contra la corrupción. No verlo también de esa manera sería injusto y erróneo. Sobran los ejemplos.