domingo, 21 de agosto de 2016

Georges Séguy y Comisiones Obreras



Geroges Séguy con 17 años, tras su liberación de Mauthausen.

Ha muerto George Séguy, el mítico secretario general de la CGT francesa a los noventa años: toda una vida fecunda al servicio del movimiento organizado de los trabajadores, del sindicalismo y de la izquierda Aquí en 
https://fr.wikipedia.org/wiki/Georges_S%C3%A9guy,  tiene el lector la oportunidad de acercarse a la biografía de nuestro compañero y amigo. En todo caso, hay cosas que añadir para tener una idea más cabal de lo que fue este padre noble de la izquierda francesa. He aquí algunas muestras.

Georges afirma en su autobiografía (Lutter  Editorial Stock, 1975, reeditada y completada en 1978, Le livre de poche) que debía la vida a un anarquista catalán que, en el campo de concentración de Mauthausen, le daba media ración del terroncillo de azúcar que le correspondía a diario. Séguy tenía 16 años. La relación de Séguy con España, y especialmente con Barcelona, fue una constante a lo largo de toda su vida. Hasta tal punto que la primera visita que hizo a nuestro país fue a Barcelona a entrevistarse con nosotros, Comisiones Obreras de Cataluña. Lo recuerdo emocionadamente porque tuvo el detalle de ir al viejo hospital de Mataró a visitar a mi primera esposa, Conxita Roig,  que estaba ingresada por un problema pulmonar. Era a finales de 1977.

Es posible que fuera el dirigente sindical europeo que más ayudara a los trabajadores españoles y concretamente a Comisiones Obreras. Apoyó entusiásticamente –con recursos logísticos—a la famosa delegación exterior de CC.OO en París, la famosa DECO. Que dirigían Angel Rozas y Carlos Elvira.

Georges es una figura legendaria del sindicalismo francés, como Giuseppe Di Vittorio en Italia y Marcelino Camacho, y si seguimos a Plutarco fueron «vidas paralelas». Los tres, somos testigos de ello, no podían dar un paso por la calle sin que la gente se les acercara a saludarlos respetuosamente. En ellos están una parte de nuestras frondosas raíces.


Gloria a Georges Séguy.