lunes, 13 de febrero de 2012

LA REFORMA LABORAL EN LA DEMOCRACIA AUTORITARIA


Homenaje a la mezzo soprano belga Rita Gorr (qed)



Se reproduce la entrevista que me hizo El Correo de Parapanda ayer mismo.


Correo de Parapanda (CP). El otro día usted, en su blog, le dió un cogotazo al diputado Duran i Lleida…  (1)

José Luís López Bulla. Efectivamente, así es. Duran intentó contraponer el “interés general” con la posible convocatoria de una huelga contra la putativa reforma laboral que ha sido aprobada por Decreto ley. Como elemento de choque le recordé que sin el ejercicio de la huelga,  él no hubiera sido nunca diputado, y que –a lo máximo que hubiera llegado— era a Procurador en Cortes. Para un lector inteligente era claro que me estaba refiriendo a que, sin la acción colectiva de los trabajadores durante la Dictadura, no se habrían conseguido las libertades democráticas.

CP. Pero el interés general

JLLB.  Algo realmente chocante en ese diputado que es uno de los más conspicuos y eficaces representantes de los lobbys corporativos que, en su discurso, aparecen disfrazados de interés general para no infundir sospechas.  Unos lobbys que consideran que los derechos son variables dependientes de los mercados. Que tendencialmente se están convirtiendo en la única fuente de legitimación de las relaciones sociales: tanto de la acumulación ilimitada como de la máxima explotación, precarización y desvalorización del trabajo.

CP. Oiga, oiga, son palabras durísimas.

JLLB. Bueno, tres cuartos de lo mismo les dijo el mismísimo presidente Lyndon Johnson: apóstoles de la codicia.  En todo caso, es de cajón que Duran pretende confrontar su concepción de interés general con el constitucional derecho al ejercicio de la huelga. Esta es una idea tan interesada como ademocrática. O, por mejor decir, adscrita a una democracia autoritaria, una categoría a la que dicho diputado, aunque no sólo él, se ha ido deslizando de manera lábil. Que, especialmente, se ha reanudado con la aprobación de esta enésima reforma laboral que permite la socialización de lo arbitrario.  

CP. ¿Lo de democracia autoritaria no es ésta una formulación excesivamente radical?

JLLB. Claro que sí, siempre que se entienda “radical” como estar en la raíz del argumento. Veamos, esta democracia deconstruye simultáneamente derechos y las garantías para el ejercicio de los mismos. Es un elemento más de lo que el prestigioso jurista italiano Luigi Ferrajoli denomina acertadamente “la deconstitucionalización del sistema”.  

CP. Concrete un poco más a qué se refiere, si no le importa.

JLLB. En primer lugar, lo ya referido anteriormente: la deconstrucción de los derechos y sus garantías para el ejercicio de los mismos. ¿Le parece poco? Y, en segundo lugar a la invasión de intervenciones políticas –tanto del Gobierno como del Parlamento--  en aquellos terrenos que son “indecidibles para cualquier mayoría”, en ese “coto vedado” del que habló el mismísimo Norberto Bobbio. Esto es, quién no puede decidir y qué cosa no debe decidirse. Porque todas las instituciones tienen vínculos y limitaciones constitucionales. Hablando en plata: hay un territorio donde ni siquiera el Parlamento está autorizado a intervenir. Y no me dirá usted que Bobbio era un extremista.
De ahí que ahora cobre más valor la declaración de los juristas europeos reunidos en Canarias en noviembre de 2008 cuando exigían “la necesidad de que Europa vuelva a sus valores constitutivos. Y, por tanto, la necesidad de readecuar nuestras instituciones jurídicas a los valores democráticos íntegros; esta es la mejor manera de consolidar la cohesión social y de luchar contra las desigualdades que han conducido al crack del sistema” (2). Nótese que estas personalidades hablan de “valores democráticos íntegros”.  

CP. Entonces …

JLLB. Entonces, aparece claro que el intento de contraponer la huelga al interés general no sólo es abusivo sino un exponente diáfano de la democracia autoritaria.

CP. Podría hablarse de un conflicto de intereses entre Duran y … 

JLLB. Yo veo las cosas de otra manera: yo no creo que pueda hablarse de un conflicto de intereses, sino de una abierta e indisimulada primacía de los intereses privados que defienden el diputado Duran y el Partido Popular sobre los intereses públicos que representan los derechos, esos bienes democráticos, que forman parte de los “valores democráticos íntegros”. 

CP. Me imagino que lo dicho forma parte de la charla que usted dará dentro de un rato en el Círculo Cultural Schumpeter

JLLB. Sí, pero antes echaré cigarrito porque ahí dentro no dejan  fumar, ¿tiene usted candela?


(1) UNA SUGERENCIA PARA LAS PRÓXIMAS MOVILIZACIONES


(2) HABLAN LOS MAGISTRADOS EUROPEOS DEL DERECHO DEL TRABAJO