lunes, 27 de octubre de 2014

¿UN PACTO CONTRA LA CORRUPCIÓN? Anda ya…



Mariano Rajoy  siempre tuvo un extraño sentido de la cantidad. Esta característica la mantiene tesoneramente. Lo del Prestige lo despachó con parsimonia afirmando que sólo eran «unos hilillos»; en su única entrevista a la televisión norteamericana vino a cecir, poco más o menos, que la corrupción en España era una cosa irrelevante; ahora en Murcia se descuelga, contumaz, en que dicha corrupción es algo de cuatro y el cabo. Paréntesis: mientras lo afirmaba, la Guardia civil (que ya no es, lorquianamente  hablando, caminera) se aprestaba a detener al que fuera número dos de la señora condesa consorte de Bornos, la desparpajada Esperanza Aguirre. Así pues, el chocante sentido de la proporción del monclovita, que desprecia las convenciones de las Matemáticas más elementales, debió incluso sorprender a sus parciales en Murcia, sabedores en su fuero interno que su organización es una almáciga de podredumbre.

Si Rajoy tuviera razón, ¿a santo de qué proponen un pacto contra la corrupción? Digámoslo con claridad: lo que se pretende con dicho pacto no es otra cosa que un borrón y cuenta nueva; o, como dejó cantado Pepe Marchena: que la mancha de la mora con otra verde se quita.

Soy del parecer que quienes han estado implicados en la corrupción –o la han amparado, callado o relativizado, o todo ello a la vez--  están deslegitimados para proceder a un pacto contra la corrupción, digno de ese nombre. Sólo podrían tener una aproximada autoridad si: 1) sacaran a la luz todas sus vergüenzas, 2) cuantificaran el expolio cometido, 3) publicaran los nombres de los corruptos y los expulsaran de la vida pública; y 4) pidieran perdón por el atraco a mano armada. Disculpen ustedes si me dejo otras condiciones.

Por otra parte, ¿tiene sentido un pacto contra la corrupción sin un proyecto serio de regeneración democrática, cuyas variables fueran compatibles entre sí? ¿Y quién sería el sastre que enhebraría todos los retales de la regeneración democrática? Absténganse las diversas almácigas.


Radio Parapanda.  YA NO HAY EMPLEO DE POR VIDA


    

1 comentario:

Miquel dijo...

Cada vez que hablan, tanto las derechas clásicas (PP), como las izquierdas subvencionadas ( Psoe, IU , si IU en el tripartit, ER- otra que tal cual baila-, y afines..) suben los votos de Podemos.
A mi no me es menester que ponga lo que le suelo responder en cada misiva suya, pero lo que no me agrada es que defienda sólo una parte.
Uno de los pocos que puede regenerar algo de la vieja escuela es Julio Anguita, si, Don Julio.
Ya lo se, ya lo se, intervencionista, pero yo no lo sería menos en el patio de esta casa que más parece el corral de la Pacheca.
No habrá regeneración hasta que no maten al perro, que es el que lleva la rabia.
Nadie está libre de nada, porque todos han comido de la misma tarta podrida y son de una u otra manera partícipes de la misma mierda.
Ya le digo; tengo tres carreras en la espalda y voy a mis 61 por la cuarta. Estoy entre jóvenes y se lo que piensan.
En mi época, les digo, ya hubiera quemado mil autobuses y no hubieran empezado las clases...ellos se ríen, pero me dicen que votaran al Podemos, que es otra manera de hacer las cosas...Estoy a la espectativa, por si acaso llevo el mechero encima, les digo.
Salut