sábado, 11 de octubre de 2014

LA MORAL DE AQUEL SINDICALISTA



Ya no tengo la memoria de antaño. Por eso me van a perdonar que no les indique la fuente de algo que leí hace ya bastantes años. El sucedido se refiere a Angel Pestaña, un histórico dirigente de la Confederación Nacional de Trabajo, CNT.

Cuando las fuerzas políticas antimonárquicas estaban preparando lo que después se llamó el Pacto de San Sebastián, un dirigente político catalán –tampoco recuerdo el nombre--  se puso en contacto con el dirigente anarcosindicalista Angel Pestaña para que asistiera a una reunión preparatoria en París, cuyo objetivo era preparar el advenimiento de la República. Pestaña le respondió que iría a título individual. A continuación cogió el dinero que los organizadores de la conspiración le dieron para el billete del tren, del hotel y los gastos que tuviera en París. Pestaña fue a París y, como se sabe, declinó formar parte de aquel comité. Y volvió a Barcelona.

Lo primero que hizo fue presentarse en el domicilio del dirigente catalán. Le informó de su postura en París y, a continuación, le entregó una lista de sus gastos: tanto por el tren (en tercera), tanto por la estancia (una modesta pensión) y el resto del dinero sobrante. Ni un cruasán, ni una cafelito, ni una copichuela…  El dirigente le dijo: «Pero, Angel, ¿acaso no se ha tomado usted en París un cafelito?». Pestaña, a quien se le llamaba por su poco garbo físico El Caballero de la triste figura, respondió: «Mire usted, lo que yo me pago en Barcelona con mi propio dinero, lo hago en todas las partes donde voy?».  


O tempora o mores.  Francamente, es probable que yo me hubiera tomado un calvados a cuenta del Pacto de San Sebastián.  

Radio Parapanda.--  Breve biografía de Ángel Pestaña y QUE VIVA TERESA ROMERO

3 comentarios:

Miquel dijo...

Igualico que hoy en día ¡

Temujin dijo...

Me parece una postura digna y poco adecuada para la politica de "pasteleo" actual.
Ya lo dijo aquella inclita ministra, "el dinero público no es de nadie.."y se le olvido añadir que "a nadie debe darse cuenta"...

Miquel dijo...

Ostras TEMUJIN ¡¡ tu por aquí ¡¡
Que ganas tengo de hablar con Julio ¡¡
Este es un país de pedradas.
salut