domingo, 25 de octubre de 2009

SIR ALFRED HITCHCOOK Y EL PRESIDENTE ZAPATERO


Cuando en Santafé, capital de la Vega de Granada, se estrenó Rebeca, la gran película de Sir Alfred, se produjo un hecho novedoso: a la salida del cine, las mujeres dejaron de llamar saquito (la gente finolis le llamaba jersey) a la prenda de vestir y le pusieron rebeca. Un acontecimiento novedoso, también porque la tal Rebeca de Winter, que no aparecía nunca en la pantalla, adquiría visibilidad en la prenda de vestir de las mujeres. (Vale la pena decir que los hombres siempre seguimos refiriéndonos al saquito como algo ya definitivamente masculino). En todo caso, Sir Alfred se apuntó dos tantos: toda la película gira alrededor de una figura que no sale en pantalla y, por añadidura, el título de su obra hace cambiar el nombre de una cosa.


Pues bien, el presidente Zapatero escribe un guión donde hay dos personajes de gran calado: Doña Ley de Sostenibilidad económica y Don Cambio de Modelo Productivo. Este guión se lleva a la pantalla del film Presupuestos Generales del Estado y, al igual que Rebeca, tampoco aparecen ambos protagonistas, ni siquiera como figurantes. De ahí que, sacando las sospechas de mi alacena, me pregunte: ¿se trata de una técnica de suspense en claro homenaje al maestro Hitchcook? ¿o es un brindis temerario al Sol?


Sea como fuere, el caso es que –ausentes ambos personajes de los Presupuestos Generales del Estado— es exigible que el sindicalismo confederal le tome de verdad la palabra que ha empeñado el presidente Zapatero. Porque cada día que pasa sin que entren en acción tales personajes (Doña Ley de Sostenibilidad y Don Cambio de Modelo) se entra en el síndrome de Rebeca: dar la sensación de que se está sin estar.


En cualquier caso no es irrelevante constatar que tanto la ley de sostenibilidad como la propuesta del cambio de modelo productivo son las propuestas más importantes que, en muchísimos años, se hayan hecho desde un gobierno, de ahí que el sindicalismo confederal sea consciente de ello. Lo es, desde luego. Ahora bien, de lo que no estoy seguro es de que Zapatero tenga las cosas claras. Es decir, ¿es consciente de lo que ha propuesto? Y, si la respuesta es positiva, ¿por qué no aparece referencia alguna en los Presupuestos recientemente aprobados? Más todavía, ¿sabe alguien si en alguna covachuela ministerial se está pergeñando algo por el estilo? Si alguien estuviera enhebrando los pespuntes es seguro que se habría filtrado. Que lo habrían filtrado ellos mismos quiero decir.




Radio Parapanda. En la voz de mi sobrino Joaquín Aparicio:
CON MÉXICO



viernes, 23 de octubre de 2009

DE PÁJAROS Y PAJARRACOS



Desde luego será una injusticia que se recuerde más el nombre de don Ramón Trias Fargas por el caso Millet que por su personalidad intelectual y política. De ello serán responsables los gestores de la Fundación que lleva el nombre de Trias Fargas y el propio Cantimpalo Millet. Ni que decir tiene que los dirigentes de Convergència Democràtica de Catalunya no estarán al margen de esa responsabilidad.


Don
Ramón Trías Fargas fue un intelectual de gran calado y lo que se dice un político de raza. No hace falta recordar que sus posiciones liberales (en el sentido clásico de la expresión y, desde luego, no neoliberales) estaban en las antípodas de un servidor. Era, ante todo, un demócrata que, en tiempos difíciles, esto es, en plena época antifranquista, ayudó todo lo que pudo a personas como Manuel Sacristán en la Editorial Labor y a toda una serie de compañeros míos en su época de responsable del Banco Urquijo en Barcelona. El gobernador civil le presionó para que rescindiera los contratos; nuestro hombre se negó siempre en redondo. Fue un hombre de enorme personalidad, de los que nunca tuvo pelos en la lengua, incluso con relación a su partido, Convergència democrática de Catalunya. En cierta ocasión Jordi Pujol dijo que Trías Fargas era “honor y flagelo de Convergència”. También un elitista de tomo y lomo. Una persona de gran cultura. Parece que fue ayer cuando, una vez por semana, me invitaba en la legendaria taberna de Casa Alfonso a tomarnos media botellita de manzanilla sanluqueña y unos taquitos de queso. Pues bien, este hombre podría ver mortificada su memoria por los mamoneos de Cantimpalo Millet con la Fundación Trías Fargas y Convergència. Sería enormemente injusto.


Y, dicho lo cual, me pongo a considerar sobre algunos elementos de estos días.


Se vuelve a plantear por algunos analistas la cuestión de la financiación de los partidos como un enésimo intento de atajar la corrupción política. Vano intento. Dispensen el tono tajante: ninguna disposición, legal o de autorregulación, sobre la financiación de los partidos repercutirá en interferir la corrupción. Ello, por supuesto, no empece que se afine más y mejor en las disposiciones legales.


Mi indocumentada opinión parte de la siguiente tesis: la corrupción es una de las expresiones (tal vez la más importante) de la oscura relación entre la política y la economía. No es algo nuevo, desde luego. Ocurre, sin embargo, que en democracia tenemos la posibilidad de enterarnos aproximadamente del itinerario y extensión de corruptelas y picardías, de corrupción e ilegalidad. Si por otra parte, hemos asistido a la derrota del capitalismo industrial por el turbocapitalismo financiero, la oscura relación entre economía y política llega a unos límites tan paroxistas como estructurales. Así pues, desplazado el calvinismo sólo quedan las diversas mafias y consociaciones que han sido, son y probablemente serán. Todas ellas tienen un objetivo que, en parte, han conseguido: cooptar la política a los fines de tan novedosa economía “institucional”. Es decir, la pringue se disfraza de política para no infundir (excesivas) sospechas. Una pringue potente que ha contaminado no sólo a fuerzas políticas de babor y estribor sino, también, a sectores ciudadanos. En resumidas cuentas, la política ha acabado siendo la palanganera de la economía: politica ancilla oeconomiae est.


En esos detalles creo que está el problema. Es decir, algo que no resuelve la mejora de la financiación de los partidos políticos. Entre otras cosas, porque estas organizaciones se crean unas necesidades ilimitadas frente a unos ingresos que siempre serán limitados. Si me preguntan que cómo salir de esta situación, les diré desparpajadamente: “pongan ustedes algo de su parte, seguro que lo saben”. Pero les daré un anticipo: empiecen por afirmar que se está en contra de la corrupción del vecino y a favor de la propia. Este es un primer paso: necesario pero no suficiente. Y si quieren más aproximaciones al tema encárguenme un dictamen y paguen. ¿Cómo quieren la factura con o sin iva?



Radio Parapanda.
DECLARACIÓN DE LA CES SOBRE LA SALIDA A LA CRISIS, en Según Antonio Baylos.



miércoles, 14 de octubre de 2009

JUSTE DE NIN, JORDI SOCÍAS Y TITO MÁRQUEZ EN CC.OO.



El otro día anunciaba la salida a la superficie de un cuadro que el gran Tàpies regaló a Comisiones Obreras en 1974. Quise dar la noticia que me venía de la mano de Jorge González Aznar cuyo nombre de paz, en aquellos tiempos, era Jaime Aznar. A éste amigo le debe el sindicato haber puesto en marcha la segunda etapa de Lluita Obrera (la primera, la fundacional, fue dirigida por Cipriano García) y la creación de una revista de noticias (sólo de noticias) que se llamó Luchas Obreras, también de Comisiones. El equipo redactor lo formábamos Jaime-Jorge y un servidor en casa de Manolita Sanz en L´Hospitalet. La impresión la hacía íntegra un carpintero a quien Tito Márquez y yo mismo le pusimos un apodo cariñoso, don Juan; don Juan vivía y trabajaba en Nou Barris y era amigo de Tito.

Estamos hablando de primeros de los setenta del siglo pasado: Lluita Obrera y Luchas Obreras tuvieron un dibujante excepcional que firmaba, primero como el Zurdo y más tarde Esquerrà que viene a ser lo mismo. Debo recordar que Luchas Obreras fue un semanario, tal vez el único semanario sindical que ha existido en los últimos setenta años en España. El Zurdo-Esquerrà puntual, y previamente informado del contenido de la revista, nos traía sus excelentes dibujos que, como los grandes artistas, constituía todo un editorial. Su nombre: Lluís Juste de Nin, el gran diseñador de moda catalán que sigue asombrando por su creatividad. Hace unos pocos de años, Juste (el gran Esquerrà), ya en lo alto de la fama, publicó un tebeo con todas aquellas historias de antaño:
Juste de Nin edita un segundo cómic sobre Catalunya El Periódico ...


Tito Márquez, cada semana, hacía un periplo por Catalunya repartiendo en las diversas estafetas Luchas Obreras y Lluita Obrera cuando se editaba. Tito llegaba a casa a las tantas de la noche, después de conducir horas y horas en su Seat seiscientos, a quien llamaba el seiya. A las cinco y media de la mañana nuestro hombre salía pitando para ir a su puesto de trabajo en una fábrica de vidrio. Una fortaleza que le venía de la fuerza de sus convicciones y de su fortaleza de campesino cordobés.



Cuando raras veces no podía era substituido por otro gran artista, en esta ocasión de la fotografía profesional. Le llamábamos Pepito y no levaba un seiscientos, sino un potente y lujoso tiburón. Pepito era Jordi Socías, fotógrafo de prestigio mundial. Nadie como Pepito haciendo fotos; de hecho, las grandes figuras de la cultura y del arte, de la ciencia y la política han posado para nuestro hombre.


Pregunto: ¿hay quien dé más? Seguro que hay quien dé igual, pero no más.

Radio Parapanda informa que está haciendo gestiones para hermanarse con Radio Rexurdimento: Lóis Uxío Taboada cuyo link está en su lugar descansen.

domingo, 11 de octubre de 2009

¿RENOVARÁ TOXO COMISIONES OBRERAS?



Parece que soplan nuevos vientos en el sindicalismo confederal español. Y es precisamente en el terreno de lo más sustantivo –en la negociación colectiva y en el conjunto de las prácticas contractuales-- de donde vienen algunas propuestas renovadoras. Cierto, de momento sólo se trata de intenciones y propuestas. La voz autorizada de Antonio Baylos nos dice que “en la última intervención de Toxo ante un nutrido público empresarial y del llamado periodismo económico, se ha presentado una propuesta adicional que ha sido justamente resaltada como novedosa. Se trata de abordar la flexibilidad negociada en el plano interno de las relaciones de trabajo, lo que significa no sólo insistir en la contratación flexible de los poderes de disposición del empresario sobre la determinación cualitativa de la prestación de trabajo, en lo referente al desempeño del tipo de trabajo pactado medido en un sistema de clasificación profesional cada vez más elástico, sino, de manera muy decisiva, en la contratación de las potestades del empresario en la organización del trabajo”.


Hasta donde mi memoria me alcanza quisiera señalar que es la primera vez que un secretario general de Comisiones Obreras habla con esta claridad y contundencia. Se dirá que otros dirigentes sindicales han orientado sus propuestas en parecida dirección, pero lo cierto es que hasta la hora presente se ha tratado de fragmentos dispersos, de retales incomunicados en diversos y desordenados cajones de sastre. Pues bien, tras las reflexiones de Toxo (un dirigente fogueado en mil negociaciones) es legítimo preguntarse: ¿se trata de un brindis al Sol? ¿Es otra pizca de retórica? Yo creo que hay razones fundadas para pensar que Toxo se plantea una gran operación de autorreforma de los contenidos de la negociación colectiva; es más, diría que nuestro hombre es consciente del agotamiento (yo pienso que es definitivo) del actual cuadro reivindicativo, del desfase entre demandas fordistas y el nuevo paradigma de los sistemas de organización del trabajo.


En todo caso, vale la pena tener en cuenta que hay dos enemistades que podrían interferir el proyecto de Toxo: de un lado, las rutinas del sindicalismo; de otro lado, el carácter de la gran patronal española. De una parte, no es tarea fácil renovar las tripas del sindicalismo, acostumbrado a reproducir una miríada de gangas en los terrenos contractuales; de otra parte, la patronal española da la sensación de ser más “un lobby político-económico despreciando su posición de interlocutor socio-económico en la configuración de las relaciones laborales”. Así las cosas, no hace falta que se le diga a Toxo: “Ignacio, estos son dos puntos de partida, no de llegada; de manera que ¡adelante con los faroles!”.



Radio Parapanda. Un grupo de amigos nos solicita que dediquemos a Toxo una canción apropiada. Así lo hacemos con cierta picardía:
Jimmy Fontana - Il Mondo.



jueves, 8 de octubre de 2009

ANTONI TÀPIES, COMISIONES OBRERAS Y EL VIETNAM




No digo dónde, ni cómo, porque con estas cuestiones hay que tener mucho cuidado. Diré lo imprescindible: el otro día Jorge González Aznar (cuyo nombre de “guerra” era Jaime Aznar) y un servidor nos deleitamos ante un cuadro de Antoni Tàpies. Nada menos que un tàpies. Este cuadro tiene una historia singular que explicaré detenidamente.


A principio de la década de los setenta mi maestro Cipriano García planteó en una reunión del Secretariado de Comisiones Obreras de Catalunya la siguiente idea: pedirle a Tàpies un cuadro para, una vez reproducido, vender miles de copias en las fábricas y barriadas, con lo que se sacara ayudaríamos al pueblo vietnamita. No podíamos aplaudir porque la reunión era clandestina; así es que dijimos “muy bien, Cipri, eres un fenómeno”. Cipriano, probablemente acompañado de Xavier Folch, visitó al maestro. Dicho y hecho. Tuvimos el cuadro, hicimos las copias y, a cinco duritos cada una, recogimos cincuenta mil pesetas. Aprovechando que (clandestinamente) íbamos a Paris a entrevistarnos con la Delegación exterior de Comisiones Obreras (Ángel Rozas y Carlos Elvira) acudimos a la Embajada del Vietnam en París. Nos recibió el Embajador, le explicamos el motivo de nuestra visita, le entregamos el dinero (trinco-trinco) y nos invitó a un licorcillo con unos pastelillos de guirlache. Qué emoción tuvimos los tres: el Embajador no salía de su asombro y nosotros dos éramos conscientes de algo muy serio.


El cuadro de Tàpies ha aparecido. Ya se explicará de qué manera y dónde. Se hará cuando Jorge lo entregue a la dirección de Comisiones Obreras de Catalunya, su legítimo propietario. He hablado con Joan Carles Gallego que era un crío en aquellos entonces: hay que ver cómo pasan las cosechas, madre mía. Naturalmente, el cuadro deberá ser autentificado, pero yo afirmo por lo más sagrado de mis ancestros que Tàpies nos lo entregó. Una bonita historia. Lo mejor de aquellos tiempos (peores) era nuestra jocundam iuventutem y lo peor de estos de ahora es nuestra molestam senectutem, si es que damos crédito a la vieja copla académica.


De repente se me ocurren las siguientes consideraciones: la solidaridad de la clase trabajadora –en unas condiciones no sólo de falta de libertad sino de represión-- con la justa causa de un país remoto, la generosidad militante de un gran artista con esas luchas y la presencia activa en todo ello de Comisiones Obreras. No fue, desde luego, el único compromiso de los trabajadores, ni fue el único artista. Pero, tras la reaparición de este tàpies, era cosa de hablar de ello. Mis saludos a Xavier Folch, el Enviado de Tàpies en la Tierra.

lunes, 5 de octubre de 2009

EL BILINGÜISMO FISCAL DEL GOBIERNO ZAPATERO



Desde hace un montón de años la presión fiscal española está por debajo de la media de la Unión europea; en estos momentos –lo afirman fiscalistas y otros doctos exponentes de la talabartería social— se encuentra a seis puntos por debajo. Lo que no es baladí. De ahí que debamos reiterar lo siguiente: los eructos con sabor a cazalla rancia de la derecha española contra los incrementos de impuestos suenan a lo que siempre sonaron: a demagogia desvergonzadamente montaraz. Como también suenan a regüeldos de calisay aquellas voces aflautadas que dicen: “estamos a favor de los impuestos, pero no ahora”. Que es algo parecido al castizo letrero de las tabernas antiguas: “Hoy no se fía, mañana sí”. Se trata de un curioso nicodemismo cuyo objetivo es que la cuenta corriente se disfrace de progresía para infundar menos sospechas.


Ahora bien, los retales impositivos que nos ha presentado el Gobierno van en una dirección preocupante, al menos en dos direcciones: una, pagarán los que siempre lo hicieron, porque los “de arriba” ni están ni se les espera; dos, lo que podría comportar que los niveles actuales --injustificados, por supuesto— de fatiga fiscal se traduzca gradualmente en abierta rebelión. Sería, fatídicamente, una alianza de intereses diversos (y contrapuestos muchos de ellos) que abarcaría muy amplios sectores de la población. De un lado, la antropológica aversión a los impuestos, mezclada con potentes intereses económicos; de otro lado, la mano torpe del Gobierno que además lanza un bilingüismo bífido: el presidente Zapatero diciendo que los ricos van a pagar más y la ministra Salgado diciendo que serán las capas medias y los asalariados quienes se enfrentarán al miura de los impuestos.


En resumidas cuentas, no hay que ser excesivamente lince para prever que, en esas condiciones, se estaría resquebrajando la solidaridad, apareciendo síntomas de, también, fatiga de solidaridad: un comportamiento general que hundiría sus raíces en la injusta política fiscal y en la aparición, así las cosas, de planteamientos de activo
poujadismo, un movimiento que –como el Guadiana— aparece, también como expresión de la torpeza de los gobernantes de babor y estribor.


El gobierno Zapatero, que ha tenido un extraordinario coraje en los derechos civiles, está dilapidando sus altos niveles de popularidad hasta el punto de que, en las horas presentes, aparece como postinero cantarle las particulares cuarenta de cada comentarista. Es el nuevo deporte crítico. Pero, a decir verdad, una buena parte de ese nuevo deporte lo ha fomentado él mismo. Al menos en lo atinente a la cuestión fiscal está compitiendo por que le descabelle una amplia masa que le votó y valoró. También por su falta de coraje en poner en marcha una seria reforma fiscal, digna de ese nombre. Y, peor todavía: por su empecinamiento en que paguen más los que siempre lo hicieron. Estamos, pues, ante un cúmulo de errores caballunos que facilitan graciosamente la vuelta del Partido Popular cuyas medidas serán todavía más lesivas para los asalariados y sus familias.



Radio Parapanda. Damos la palabra a Nunzia Castelli, ésta sí que sabe en:
La libertad de circulación como derecho de ciudadanía comunitaria. Nunzia Castelli en la foto.

Se recuerda que los artículos del profesor don Lluís Casas, una vez transcurrido el mes de turno, pasan a su blog: Don Lluis Casas (Polopo´s School)

domingo, 4 de octubre de 2009

CAMBALACHE SIGLO XXI (Sin Carlos Gardel)



“Y ahora, Doctor, ese proceso, ¿habrá tierra bastante en la tierra para echarle encima?”, preguntaba Crispín al final de la comedia Los intereses creados de don Jacinto Benavente. Pues bien, algo similar podemos decir ahora mismito con el asunto del Palau de la Música Catalana. Porque una hipótesis no descabellada es que fuerzas políticas catalanas de babor y de estribor podrían afanarse para organizar un cambalache, de esa manera la eslora de la nave se disfrazaría de patriotismo para no infundir sospechas; naturalmente el olor a cantimpalo acabaría siendo un perfume nacional y su protagonista, el prócer Millet, quedaría elevado a la categoría de santo varón, y –ayudado por la sabia mano de Fra Luca Paccioli, inventor de la contabilidad— se sentaría a la diestra de Dios padre. O, como dijo otro personaje de la comedieta antes nombrada (Pantalón): “Siempre le creímos un noble caballero”. Sólo falta que se descubra alguna facturilla –inventada o no— que deje constancia de que el caballero subvencionó el arreglo de algunas goteras en la alta casa de la Montaña sagrada. Para probar la calderoniana honra de Millet sus abogados llamarían, a la caída del Sol, al Cristo que está en la vega a tomar declaración. O, en su defecto, a la Moreneta.

Radio Parapanda: HA MUERTO JOAQUIN HERRERA FLORES, FILÓSOFO DE LOS DERECHOS HUMANOS (Habla emocionado Antonio Baylos)