lunes, 26 de diciembre de 2016

¿Ha desaparecido la clase obrera?



Gregorio Morán nos habla de la clase obrera en su último reportaje en La Vanguardia. Hay que decir que media España espera las famosas sabatinas intempestivas de Morán. El escritor con su estilo ácido, directo y sin medias tintas tiene devotos y detractores en medio mundo. Es lo que antiguamente se decía un periodista de raza. Hay que tener siempre mucho cuidado con enemistarse con Gregorio.

Me permitirán ustedes que reproduzca unos fragmentos de lo que nos explica en su última sabatina: Una época ha terminado (2). 

«La desaparición real de la socialdemocracia europea, sumada a la desaparición de la clase obrera y la aparición de las clases subalternas, plantea algo insólito. Han ido desapareciendo los obreros y su lugar lo ocupa su equivalencia, la clase media tecnológica, con trabajo cada vez más precario y más sofisticado. Se podría decir que ha nacido la clase obrera tecnológica, cuyo único problema es que a ninguno de esos chicos forrmados, educados, soberbios, seguros de sí mismos e incapaces de reconocer que cobran una mierda y que no tienen sindicatos ni nada que pueda defenderlos de la explotación (serían despedidos al primer intento) puede caberles en la cabeza». Fin de la cita. (Los subrayados los he puesto yo para provocar mayor atención del lector).

Tengo para mí que no es la más acertada sabatina de Gregorio Morán. Al menos en lo referente a esta cita que traslado literalmente. Es más, me provoca una serie de perplejidades. Por ejemplo, en un momento habla de la «desaparición de la clase obrera», pero más adelante afirma que «ha nacido la clase obrera tecnológica». Luego, ni ha desaparecido ni ha nacido, simplemente se ha transformado. Nos dice que han aparecido «las clases subalternas». Pregunto: ¿acaso no lo eran las viejas clases obreras, asalariadas, trabajadoras o comoquiera que se les llamase? Morán nos  habla de la «clase media tecnológica». Pregunto: ¿qué es eso, querido Gregorio?

No le falta a Gregorio Morán capacidad para analizar los cambios y transformaciones sociales.  Porque quien tuvo, retuvo y guardó para la vejez es capaz de hacer las cosas con más detenimiento. Por eso, creo que esta parte del artículo de Morán se ha hecho de prisa y corriendo y, tal vez, los duendes tecnológicos de la imprenta se han comido frases enteras y han transliterado no pocas palabras. Total, que la frase es manifiestamente corregible.


Una observación final. Si Gregorio Morán quiere hacer una ecografía de las clases dominantes y subalternas debería recurrir a los estudios sociológicos de Juan de Dios Calero, autodidacta que impartía conversaciones en Parapanda.  Que afirmaba que para hacer un análisis por todo lo alto era preciso hablar de las siguientes clases y capas: los gordos, los medianos, los medianicos y los jambríos. Ni Laclau lo hubiera dicho mejor. 

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