lunes, 29 de agosto de 2016

Sugerencias para blogueros de gran cabotaje




Pete Seeger, Gabriel Jaraba y Quico Pi de la Serra

Con el tiempo he ido acumulando una serie de conocimientos chusqueros sobre los blogs o bitácoras, partiendo de mi experiencia personal como capataz de Metiendo bulla.  Llámenme engreído pero lo cierto es que ese blog supera los dos millones de visitas. Que tamaña cantidad coincida o no con la calidad del producto es cosa que no me corresponde dilucidar. De momento diré que el éxito cuantitativo de esta bitácora se explica por el contexto de su nacimiento y, posteriormente, por ciertas cuestiones técnicas que comentaré como sugerencia a quienes gestionan sus propios blogs. 

Metiendo bulla fue uno de los primeros blogs sindicales. Tuvo como primeras palancas de difusión a la agencia de noticias de Comfia y a la prestigiosa revista La Insignia. Cada día una y otra reproducían los trabajos que diariamente publicaba Metiendo bulla. Con lo que el blog iba publicitándose y, por así decirlo, incrementando su audiencia. Mis agradecimientos, pues, a Comfia y La Insignia.

Entiendo que un detalle técnico merece la pena resaltarse: de hecho, el blog publica diariamente un trabajo. Quien lo visita, al margen de la valoración que haga de sus contenidos, sabe que cada mañana, a primera hora, puede desayunarse con el blog. Digamos, pues, que la salida cotidiana de esta publicación es, en muy buena parte, responsable de su considerable expansión. Naturalmente esta cotidianeidad es debido a que un servidor, ya jubilado, tiene todo el tiempo del mundo para éste u otros agradables trajines. De lo que no todo el mundo puede disfrutar. Que nada más salir el artículo diario sea llevado a facebook es otra de las técnicas que ayudan a difundir los escritos.

Mi difunto y querido amigo Carles Navales, uno de los más grandes sindicalistas catalanes que he conocido me recomendaba que los artículos no tuvieran excesiva extensión. Yo, que siempre procuraba seguir sus sabios consejos, nunca le hice caso en esta cuestión. Ejemplos hay de que al lector no está preocupado por la extensión, sino por la calidad. Pruebas hay en Metiendo bulla de ello. Los trabajos que hemos publicado de Bruno Trentin siempre han tenido un gran seguimiento. Y más recientemente los artículos de Pedro López Provencio como Organización, negociación, industria 4.0 y otros  han concitado una audiencia considerable. Que siempre han superado las dos mil visitas (1). Todos ellos han sido de una considerable extensión.

Publicar diariamente es complicado, cierto. Hay momentos en que uno se sienta ante el ordenador y doña Inspiración no aparece de visita. Pues bien, siempre tienes el recurso de o bien recomendar un libro que valga la pena o bien reproducir algún importante trabajo de blogs amigos, pongamos que hablo de los formidables textos del profesor Antonio Baylos, el Enviado de Karl Korsch en la Tierra. Cualquier cosa convincente, que valga la pena, para mantener la tensión y el hilo sentimental con el lector. Con lo que, como contraejemplo, traemos a colación lo siguiente: no es recomendable seguir la técnica de don Joaquín Aparicio, que escribe de higos a brevas y nos priva de su doxa  y magisterio.

Una última sugerencia: ha de procurarse que los titulares sean cortos y, desde la seriedad, deben picar la curiosidad del lector. No es obligado poner fotos, pero según cómo alegran la vista del lector. Más todavía, es preferible que el interlineado sea de 1,5 y la letra un poco más grande que la del imprescindible blog Según Baylos, pues no pocos de los lectores tienen ya una edad otoñal.

Finalmente, vale la pena que hagamos responsables de la buena amistad de Metiendo bulla con sus lectores a un reputado elenco de colaboradores. No puedo nombrarlos a todos, no acabaríamos nunca. En cambio, sí es de nombrar el magnífico recibimiento que concitan los trabajos de Joaquim González i Muntadas. Nada más aparecer su firma se produce una avalancha de visitas.