domingo, 28 de agosto de 2016

Fuerzas de trabajo



Pineda de Marx, Gigantes y cabezudos 2016



Durante esos días este blog hace un sentido homenaje a la obra de Bruno Trentin con motivo del noveno aniversario de la muerte de nuestro amigo italiano. Y también en estos días –entre los baños de mar y el ventilador a todo meter en casa--  el profesor Javier Tébar y un servidor mantenemos una correspondencia a la antigua sobre la socióloga norteamericana Beverly J. Silver, autora de un libro tan imprescindible como olvidado Fuerzas de trabajo (Akal, 2005) traducido por Juan Mari Madariaga.

Es la segunda vez que dialogo sobre la Silver. La primera vez fue con un sindicalista de UGT de una empresa metalúrgica del Vallés Oriental en Octubre de 2010. Los cambios de ordenador y mi mano poco ducha en la cosa tecnológica son los responsables de la pérdida de esa correspondencia con el amigo ugetista. Aquel carteo fue el resultado de mi artículo en este mismo blog Sobre los piquetes (1). Ya que nuestra autora es una estudiosa de las formas de lucha del movimiento de los trabajadores desde 1870 hasta nuestros días. Ahora, la llamada de Tébar a hablar de la Silver me ha provocado felizmente una segunda lectura.

Primera consideración: no es de recibo que los sindicalistas no estén al corriente de la vida y milagros de Beberly J. Silver. Es la misma desatención que hay con obras como La democracia industrial (Beatrice y Sideny Webb), La gran transformación (Karl Polany) y La ciudad del trabajo, izquierda y cris del fordismo (Bruno Trentin). Unos libros que, sin embargo, considero fundamentales en la literatura sindical. Es más, de lectura obligatoria para quienes estén empeñados en el repensamiento o refundación del sindicalismo.

La obra de la Silver es el resultado de una investigación muy seria sobre la relación entre los trabajadores y los procesos productivos sectoriales y de las formas de lucha. Como es de rigor, la autora establece una serie de hipótesis  de largo recorrido sobre lo que convendría cavilar sosegadamente. Pero eso lo sabrás si lees el libro.  


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