sábado, 9 de abril de 2016

Dos historias de mujeres trabajadoras




Ayer por la mañana temprano, a la espera de la visita de los responsables de la nueva revista digital Pasos a la izquierda (http://pasosalaizquierda.com/?cat=4) a la villa de Pineda de Marx, tuve una conversación con dos señoras cuarentonas que me explicaron dos situaciones que paso a compartir con ustedes. Son dos situaciones laborales que me dejaron estupefacto, a pesar de que, a mi edad, las he visto de todos los colores.

Cuando terminaron de hablar les pedí permiso para publicarlas en este blog. Se miran, balbucean y me ruegan con cierto miedo que no ponga sus nombres. Les di mi palabra. Por supuesto, lo importante es el caso, la situación.

El primero. M* trabaja en una empresa de la comarca, es administrativa. Trabaja a diario media hora de más, sin cobrarla. Me dice: «nos obligan a ello a toda la plantilla en previsión de las horas que no podamos hacer en el caso de que vayamos al médico». Cuando le digo que eso no puede ser, que tiene derecho a  ir al médico en horas de trabajo; que eso es ilegal. La respuesta de M* me deja aturdido: «Algo de eso habíamos oído…».

El segundo.  MT* trabaja en un hotel de la comarca con un contratucho basura. Además de un montón de horas y unos salarios de mierda, me dice, «cada año nos obligan a comprarnos el uniforme a costa nuestra; cuando te vas,  tienes que dejar el uniforme en el hotel y se queda para la empresa».

Antes de despedirnos les aconsejo que vayan al sindicato. Me miran con cierta prevención, que no sé cómo interpretar. Y con sus respectivos paraguas –llueve a cántaros en Pineda de Marx--  se van procurando evitar los charcos.


… Después llegan a casa los editores de Pasos a la izquierda. Carlos Arenas Posadas y Javier Aristu, Paco Rodríguez de Lecea y Javier Tébar. Cuando la tarde languidece y renace la sombra se marchan las amistades, y caigo en la cuenta que no les he explicado mi charla con las dos señoras cuarentonas. ¡Qué cabeza la mía! 


No hay comentarios: