jueves, 24 de marzo de 2016

Fuera el Partido Popular



Homenaje a Pier Paolo Pasolini




Hace unos días comentábamos en este mismo blog el conflicto institucional entre el Parlamento y el gobierno en funciones. Lo hacíamos en La ley de la covachuela y alertábamos de los peligros de la justificación que hace el gobierno para no acudir a los llamamientos de control y comparecencia del presidente y de los ministros (1). Hasta la presente el presidente, Morenés, Ana Pastor, Luis de Guindos y la delegada en Madrid se han negado a acudir al Parlamento so pretexto de que un gobierno en funciones no está controlado por las Cortes Generales.

Todos los grupos parlamentarios, hecha la excepción de la del grupo apostólico, han denunciado dicha actitud. Y unitariamente han elevado un recurso al Tribunal Constitucional. Mi primera reacción es exclamar un ¡bravo!  en re mayor. Se trata de un aviso de muchos pelendengues al gobierno. Sin embargo, a continuación, me entra una inquietud. ¿No se trata es iniciaitiva de algo facilón? ¿Y si el Tribunal Constitucional, por fas o por nefas, diera una larga cambiada que pudiera ser interpretada por unos como magnesia y por otros como gimnasia? ¿Y si el mentado tribunal quisiera devolver los favores de Mariano y sus atalajes? Y como contrapeso me dijo: ¿no eres excesivamente tisquismiquis?

Tengo para mí que la respuesta de los grupos parlamentarios debe ser de otro cariz. Y, tras pensarlo detenidamente, llego a estas conclusiones: 1) comoquiera que la decisión del gobierno con su justificación incluida es de tamaño caballuno, la respuesta debe estar a la misma altura; 2) que no es otra que la de proceder a la investidura de un presidente que represente la no continuidad  de los apostólicos en la guía y dirección del país. El Partido popular ha perdido –hace tiempo que lo ha perdido--  los tornillos y debe ser enviado al taller de reparaciones sin más dilación.

No lo olviden: el Tribunal Constitucional tiene los suficientes artificios para acabar no diciendo ni oxte ni moxte.  Vale.

        1) http://lopezbulla.blogspot.com.es/2016/03/la-ley-de-la-covachuela.html