domingo, 6 de marzo de 2016

El diputado jabalí y la Mesa del Congreso



En la diversa zoología parlamentaria del Partido Apostólico hay un buen número de diputados jabalíes. Ya saben ustedes que ese término (diputado jabalí) se aplica a quienes, energuménicamente, organizan sistemáticamente una continua zahúrda así en el Congreso como en el Senado. Por lo general son gentes de estética torva, colmillos retorcidos y cerebro seco. Estos diputados pueden ir metafóricamente con sombrero calañés o con mantón de Manila. Este personal forma parte de la división del trabajo en cada grupo parlamentario, que se concreta en la distribución de las actitudes a ejercer en cada momento.  Los designados para esa actividad porcina son aquellos que exhiben una acreditada alma cañí a lo largo y ancho de sus biografías.

En las sesiones de investidura han vuelto a reaparecer, hocico en ristre, pero en ambas ocasiones se ha dado una novedad que, hasta la presente, no ha señalado ningún comentarista. Y, sin embargo, la hemos visto los telespectadores: unos desde el sillón de casa y otros desde la barra de la taberna. Esta novedad es la siguiente: la actitud  jabalinamente bronquista de dos damas apostólicas. Celia Villalobos y Alicia Sánchez—Camacho que se sientan en la Mesa del Congreso. Se pasaron de rosca agobiando y socavando la autoridad  del presidente del Congreso, Patxi López, y mostrando con aspavientos su partidismo en los rifirrafes que se daban en el patio de butacas.

De no corregirse este comportamiento se podría entrar en una fase de desestabilización de la Mesa y de la presidencia del Congreso de los Diputados. Debo decir que esta no es una cuestión de protocolo formalista sino de gobernabilidad de la Cámara, ya de por sí muy propicia a la exhibición de sus propias incontinencias en lo atinente a sus ventosidades verbales y otras hortalizas.

Recuerden ambas damas y los diputados que son gente de bronce las palabras de Ortega y Gasset en el Congreso de los Diputados: «Es de plena evidencia, que hay sobre todo tres cosas que no podemos venir a hacer aquí, ni el payaso, ni el tenor, ni el jabalí». Vale.

Radio Parapanda se une al dolor del movimiento sindical ante la muerte de Paco García Salve, el Cura Paco.