
Salvando las distancias entre unos y otros personajes que, en algunos casos son preocupantes, corren por Catalunya unos preocupantes aires de estridencia populista. Todos ellos pueden amamantar determinadas bajas pasiones que están en barbecho.
Mi sobrino don Lluís Casas dejó sentado lo ocurrido recientemente en Vic: LA DEMOCRACIA CRISTIANA LOCAL: Unió democrática de Catalunya. La novedad de esa situación es el acompañamiento que dos fuerzas políticas de izquierda (los socialistas catalanes del grupo municipal de la ciudad y los de Ezquerra republicana) hacen de los planteamientos, claramente xenófobos, del alcalde que está inscrito en el partido demócrata-cristiano. Unos y otros, desde babor a estribor, actualizan el viejo dicho de que en todas partes se reparten habas y en algunos sitios a calderadas. Puedo equivocarme, pero hasta la presente no he visto una conveniente patada en el escroto, provinente de las direcciones nacionales de sus partidos, a los componentes de los grupos municipales.
El otro olorcillo –y no a ámbar, precisamente— es el chicoleo que se me trae el presidente del FC Barcelona. Una persona temperada donde las haya, concretamente el prestigioso periodista barcelonés Lluís Foix de dice al caballero de marras las verdades del barquero en Laporta, salvador de la patria.
Y, como es sabido que no hay dos sin tres, ahí está el zafarrancho que apadrinan dos alcaldes (socialistas) –el de la inmortal Tarraco y el de la inmarcesible ciudad de Reus—en lógica, aunque zarrapastrosa, batalla institucional en pos de quién se lleva el gato al agua de la capitalidad del campanario. Uno y otro parecen decirse ¿para qué vamos a dialogar si podemos pelearnos? El primero ha declarado de manera contundente que “el único partido que les mueve es TARRAGONA”. Lo que, a su vez, podría responder el contrincante afirmando que el suyo es REUS. No hace falta recurrir al Barbudo de Tréveris para argumentar en contra de ambos cazurros: la voz maestra de Joan Reventós, que en paz descanse, valdría para afear los eructos de entrambos alcaldes.
Los tres casos confirmarían un comistrajo, esto es, tres condimentos que conforman un plato irregular. No atajar estas situaciones puede traer muy serias complicaciones. Por ello, Radio Parapanda (su emisora amiga) alerta a la audiencia con la afamada aria verdiana interpretada por Franco Bonisolli "Di quella pira" Il Trovatore
Mi sobrino don Lluís Casas dejó sentado lo ocurrido recientemente en Vic: LA DEMOCRACIA CRISTIANA LOCAL: Unió democrática de Catalunya. La novedad de esa situación es el acompañamiento que dos fuerzas políticas de izquierda (los socialistas catalanes del grupo municipal de la ciudad y los de Ezquerra republicana) hacen de los planteamientos, claramente xenófobos, del alcalde que está inscrito en el partido demócrata-cristiano. Unos y otros, desde babor a estribor, actualizan el viejo dicho de que en todas partes se reparten habas y en algunos sitios a calderadas. Puedo equivocarme, pero hasta la presente no he visto una conveniente patada en el escroto, provinente de las direcciones nacionales de sus partidos, a los componentes de los grupos municipales.
El otro olorcillo –y no a ámbar, precisamente— es el chicoleo que se me trae el presidente del FC Barcelona. Una persona temperada donde las haya, concretamente el prestigioso periodista barcelonés Lluís Foix de dice al caballero de marras las verdades del barquero en Laporta, salvador de la patria.
Y, como es sabido que no hay dos sin tres, ahí está el zafarrancho que apadrinan dos alcaldes (socialistas) –el de la inmortal Tarraco y el de la inmarcesible ciudad de Reus—en lógica, aunque zarrapastrosa, batalla institucional en pos de quién se lleva el gato al agua de la capitalidad del campanario. Uno y otro parecen decirse ¿para qué vamos a dialogar si podemos pelearnos? El primero ha declarado de manera contundente que “el único partido que les mueve es TARRAGONA”. Lo que, a su vez, podría responder el contrincante afirmando que el suyo es REUS. No hace falta recurrir al Barbudo de Tréveris para argumentar en contra de ambos cazurros: la voz maestra de Joan Reventós, que en paz descanse, valdría para afear los eructos de entrambos alcaldes.
Los tres casos confirmarían un comistrajo, esto es, tres condimentos que conforman un plato irregular. No atajar estas situaciones puede traer muy serias complicaciones. Por ello, Radio Parapanda (su emisora amiga) alerta a la audiencia con la afamada aria verdiana interpretada por Franco Bonisolli "Di quella pira" Il Trovatore
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