viernes 29 de mayo de 2009

EL DUMPING SOCIAL


Ayer estuve en Madrid para asistir al primer encuentro del Observatorio Sindicalismo en la globalización que dirige el muy reputado Isidor Boix. Por lo que parece tanto mi sobrino Rodolfo Benito como el propio Isidor convinieron en que un servidor formara parte de ese grupo de trabajo: una idea que, a todas luces, es una insensatez ya que uno lo que desea es disfrutar de la placidez hogareña. [Séame permitido un ligero desahogo personal: la noche anterior cené en casa de Quim González y Salva López, amén del ingeniero Manolo; vimos el partido del Barça y el Manchester; aplaudimos desenfrenadamente a los nuestros y, tras el pitido final, Manolo gritó algo extraño: “Vivan los teoremas de Menelao y Ceva”, que fue justamente acompañado por nuestros aplausos] ¿Por dónde iba? Ah, sí: estaba en lo del Observatorio Sindicalismo en la Globalización.


Isidor Boix hizo la presentación del carácter y los objetivos del Observatorio. Le sugiero que publique su intervención porque nuestro amigo no se limitó a explicar el necesario carácter instrumental de la cosa. [Post scriptum: he visto que Isidor ya la ha incluído en su blog. Ver el apartado de conexiones] Pienso que si se da a conocer será de gran utilidad para sindicalistas y estudiosos de la materia. Pues bien, –dicho cruyffianamente-- momento dado Isidor dijo textualmente: “el dumping social es una mala formulación que parece responsabilizar a los trabajadores, porque el dumping lo practican las empresas”.


Que no se trata de una improvisación lo demuestra el hecho de que estaba escrito en el documento que se nos entregó y en ese chirimbolo llamado power point y porque –como es sobradamente conocido en el mundillo sindical— Isidor Boix nunca improvisa. Es ingeniero como Manolo que al gritar el viva a los teoremas de Ceva y Menelao, se supone que era por alguna razón no improvisada. Pues bien, la observación de Isidor parece dar pie a algunas reflexiones.


En primer lugar, sostengo que la descalificación del constructo “dumping social” no es la exhibición de un letraherido. Es simplemente el rechazo contundente del intencionado desajuste entre lo que es y lo que se menciona. O, si lo prefiere algún letraherido (ahora sí) es la desconexión, hecha a propósito, entre el significante y el significado. Veamos: si los trabajadores, el colectivo social, no son los responsables de fijar esas condiciones que producen el dumping, ¿por qué se califica de esa manera, social? La verdad sea dicha, el gato tiene que estar escondido en algún lugar.


Desde hace años, algunas empresas norteamericanas cuentan en sus nóminas a filósofos y lingüistas. De esta manera se ha ido creando una nueva sintaxis, aparentemente neutra, cuyo interés es cortarle las uñas a los lenguajes que expresan potencia e intencionalidad directa entre la cosa y el nombre de la cosa. Y también en organizar la desvirtuación de lo que siempre fue: así, pues, por no ir más lejos se va trasladando de manera lábil lo que es la palabra “solidaridad” hacia “filantropía” o “caridad” o echar banalmente una mano a algo fútil. Como manifestó un joven Antonio Baylos a principio de los noventa en su famoso libro
DERECHO DEL TRABAJO: MODELO PARA ARMAR, publicado por Trotta (1), estamos ante una empresa creadora también de lenguajes que despotencian o desvirtúan conceptos acuñados con el paso de los tiempos. Y, en no pocos casos, han conseguido que quienes, como Pereira, sostienen que lo que es debe ser llamado de manera clara, sean vistos como estafermos del Pleistoceno. O como demagogos. Con la palabra dumping social todos hemos caído en la trampa. Me fastidia que yo no haya caído en la cuenta. En resumen, el traslado hacia un lenguaje finolis es algo más que una manía snob. De ahí que me permita una sugerencia: lean el libro del maestro Vittorio Foa LAS PALABRAS DE LA POLITICA que, en un alarde de incontinencia, yo mismo traduje al castellano.


Naturalmente si no es adecuada la expresión “dumping social” el problema que tenemos –dijo Isidor Boix— es cómo llamar adecuadamente a la cosa, si es que queremos entendernos. De momento vale la atinada observación del maestro de sindicalistas que es Isidor Boix: alguien dará en la tecla. De momento, pues, se seguirá hablando de “dumping social”. Y, por cierto, también de momento algunos pazguatos seguirán llamando “agentes sociales” a los que lo son de verdad (los sindicatos) y a los empresarios que no lo son: son empresarios, o sea, agentes económicos (antes burgueses). O, en plan finolis, operadores económicos.



(1) Este blog no para de citar a Trotta en una publicidad innecesaria. Más todavía, sin recibir ni siquiera un paquete de caliqueños en reconocimiento apropiado. Digo yo: ¿qué menos que recibir un librito de cuando en vez en agradecimiento de los servicios prestados a esa empresa capitalista?



***


Radio Parapanda informa a los lectores que ha vuelto a reaparecer en las conexiones amigas el imprescindible blog de José Carlos González Lorente “Responsbilidad ¡social!”. A este amigo, la sección de discos dedicados le pone en los aires
Bashkirov plays Ravel Concerto for the Left Hand. O sea, el concierto de piano para la mano izquierda de Ravel.



martes 26 de mayo de 2009

DECLARACIÓN SOBRE EL TRABAJO COMO ELEMENTO CLAVE EN UN SISTEMA DEMOCRÁTICO



Se pide la incorporación de amigos, conocidos y saludados. Y a tal efecto las señas de referencia para manifestar la adhesión son éstas: joaquin.aparicio@uclm.es y antonio.baylos@uclm.es Para que los correos no se atasquen proponemos que: desde Guadalajara para arriba vayan a don Joaquín (este es mi caso) y los de la Alcarria para Motril a don Antonio. Un servidor ya ha firmado.



EL TRABAJO, FUNDAMENTO DE UN CRECIMIENTO ECONÓMICO SOSTENIBLE
Declaración junio 2009.



De manera unánime, expertos de todas las disciplinas sociales, gobiernos y 0rganizaciones internacionales consideran que la legislación laboral no ha sido la causa de la crisis. Sin embargo, y por paradójico que resulte, las consecuencias de la misma están teniendo un intenso y negativo impacto sobre el empleo. La actual crisis económica internacional se produce debido a un crecimiento desregulado del sector financiero de la economía con una escasa supervisión, lo que, unido a otros factores económicos, ha venido generando un fuerte incremento de las desigualdades sociales a escala planetaria.

Entre otras, se puede extraer una lección del proceso de la crisis actual: los mercados son imperfectos de manera natural. Precisamente cuando la oscuridad, la falta de transparencia y la perdida de credibilidad en la actuación de los operadores se adueñan de los mercados financieros, se ponen de manifiesto los riesgos que acarrea un tipo de crecimiento basado en la revalorización de activos financieros frente a la generación de valor en la economía real y por tanto más necesaria resulta la intervención de reguladores públicos. En el caso español las lecciones a aprender también son importantes, porque si bien es correcta la regulación del sistema bancario, ha habido muchas carencias en la prevención de los riesgos derivados de la fuerte implicación de éste en la actividad inmobiliaria. A ello hay que añadir el pinchazo de la burbuja en dicha actividad, con la que convivíamos en los últimos años en el marco de un modelo de crecimiento extremadamente vulnerable.

ES TIEMPO DE ACTUAR PARA SALIR DE LA CRISIS Y PALIAR SUS EFECTOS.

La secuencia de salida de la crisis requiere de la intervención pública en, al menos, tres escenarios interconectados, temporal y funcionalmente. En primer lugar, se trata de frenar y revertir la estrategia conservadora de restricción del crédito, por la que han optado buena parte de las instituciones financieras, que está agudizando la delicada situación de las empresas y las familias. Lo prioritario es lograr un clima de confianza que impregne a todos los sujetos de la economía y la sociedad española, y estimule la definición de un proyecto de futuro con credibilidad y recursos para ponerlo en marcha, recursos públicos para impulsar políticas industriales y energéticas y recursos financieros para incentivar la actividad del sector privado. Es urgente inyectar liquidez para hacer frente al endeudamiento del sistema financiero con el exterior e impulsar la circulación crediticia, al tiempo que se abordan sus problemas de solvencia, investigando en profundidad la situación de las principales instituciones financieras del Estado español. No debería olvidarse el interés que tiene, en esta dirección, promover una red de entidades públicas que permitan al Estado canalizar sus recursos financieros directamente a la economía real, para sortear los problemas de distribución a los que se enfrenta en la actualidad su agencia financiera, el ICO. En segundo lugar, el Estado ha de intensificar sus esfuerzos para paliar los efectos de esta crisis en los trabajadores, extendiendo las redes de protección a todos los desempleados y alargándola en el tiempo. Y en tercer lugar, ha de actuar incentivando la recuperación del consumo privado y la generación de empleo, a través de una política de incremento controlado del gasto publico, que promueva la creación de infraestructuras económicas y sociales, creando empleo y ofreciendo oportunidades de actividad productiva en los sectoresmás dinámicos de nuestro tejido empresarial, particularmente entre las PYME.Junto a estas actuaciones en el corto plazo, es también precisa la intervención del sector público para impulsar una salida de la crisis que lleve consigo un cambio paulatino y profundo del modelo productivo que ha agotado sus posibilidades de sostenibilidad en la actual crisis. Es necesario sustituir el modelo de crecimiento económico vigente hasta la fecha, apoyado en el uso intensivo de trabajo precario, mal remunerado y poco cualificado, por otro nuevo basado en la innovación que permita incrementar la calidad y la productividad del trabajo; de ahí el protagonismo que han de alcanzar las políticas industriales, energéticas y medioambientales y educativas para desbloquear los principales cuellos de botella que dificultan el cambio mencionado en España.Para ello se requieren también modificaciones profundas en las pautas y formas de gestión de las empresas, cubriendo lagunas tanto en el ámbito de la innovación gerencial y empresarial como en la formación de los trabajadores, para lo que la negociación colectiva tiene una importancia crucial. Es ahora,más que en ningún otro momento de nuestra historia moderna, cuando la innovación y la formación tienen la posibilidad de convertirse en el auténtico motor de la economía española.

LEJOS DE MANTENER POSTURAS INMOVILISTAS, SOSTENEMOS QUE LOS SISTEMAS ECONÓMICOS HAN DE SER RECONSTRUIDOS MEDIANTE LA ATRIBUCIÓN AL TRABAJO DE UNA INEXCUSABLE CENTRALIDAD.

El trabajo es la fuente primera y esencial de derechos de ciudadanía social, confiere libertad individual, asegura progreso económico, garantiza cohesión y solidaridad social y ofrece seguridad material. De ahí, la imperiosa necesidad de situar el trabajo en el centro de las políticas diseñadas por los agentes públicos y de las decisiones económicas adoptadas por los agentes privados. La creación de más y mejores empleos ha de ser un objetivo irrenunciable y compartido por poderes públicos, actores y organizaciones productivas.

No es promoviendo el despido sin causa ni control judicial, como se avanza hacia un mercado laboral en el contexto de un nuevo modelo económico más productivo. La pretendida simplificación en el régimen de la contratación terminaría haciendo aflorar su verdadero propósito: la simplificación del régimen de despido. Ya no habría, salvo en limitadísimas ocasiones, despidos procedentes ni improcedentes; el resultado sería la precariedad generalizada de los trabajadores y el abaratamiento del despido.

Por tanto si resulta unánime la opinión de la inexistencia de conexiones entre la actual crisis económica y la regulación del mercado de trabajo, no es en modo alguno congruente querer aprovechar la presente situación para reducir o eliminar derechos sociales. O en palabras más enérgicas, nos parece políticamente indecente pretender desplazar a los trabajadores una parte sustancial de los costes de la crisis económica.

Las medidas de reforma laboral que se adopten han de estar coordinadas con las medidas que se introduzcan para favorecer el cambio de patrón de crecimiento. En muy buena parte, la prosperidad de la economía española y el incremento de las tasas de actividad y de empleo han estado basados a lo largo de estos años atrás en un modelo económico que ha dado de lado, hasta terminar menospreciando, las inversiones generadoras de valor añadido, las políticas de investigación, innovación y desarrollo, favorecedoras de empleos cualificados, las mejoras de la competitividad mediante la innovación y el establecimiento y potenciación de servicios eficientes o, en fin, la búsqueda de la calidad en las acciones formativas de capital humano.

LA NEGOCIACIÓN COLECTIVA CONSTITUYE EL ESCENARIO NATURAL en el que pueden concretarse y tomar cuerpo las medidas de reforma del mercado de trabajo que se pacten en el Diálogo Social y sean transpuestas a las leyes respectivas. Una de las más urgentes necesidades de nuestro sistema de relaciones laborales es modificar el principio rector dominante en la gestión de la mano de obra, que de estar anclado en el uso y abuso de reglas de flexibilidad externa (contratación temporal y despido con escasos controles) ha de transitar a fórmulas de flexibilidad interna, negociada y con participación sindical. Y ahí es donde la actividad contractual colectiva puede colaborar de manera eficiente y equitativa. Por lo demás, la adecuada contribución de la negociación colectiva a estas tareas precisa la inmediata y urgente adaptación de su estructura, que ha de racionalizarse a través de unas técnicas de vertebración y articulación dotadas de seguridad y certidumbre jurídica, atributos éstos que son los que, precisamente, hoy no ofrece el marco legal. Estos cambios han de orientarse hacia la búsqueda de mayores niveles de productividad del trabajo, que no en la disminución en los niveles salariales o en la generalización de la precariedad laboral.

NO PERMANECEREMOS INDIFERENTES AL TIEMPO QUE NOS HA TOCADO VIVIR. Y por ello rechazamos visiones que consideramos profundamente equivocadas, que sólo cualifican como adecuadas las reformas laborales que contienen recortes en los derechos sociales y laborales. Por el contrario, abogamos por un horizonte de cambios estructurales que propicien una economía más productiva y consecuentemente un trabajo decente, más cualificado y, por extensión, más productivo. El trabajo es la fuente primera y esencial de derechos de ciudadanía social, confiere libertad individual, asegura progreso económico, garantiza cohesión y solidaridad social y ofrece seguridad material




Radio Parapanda está de luto: nuestro amigo Luís de Sebastián nos ha dejado esta mañana. Suena:
Palestrina Stabat Mater

jueves 21 de mayo de 2009

DOCUMENTO CONJUNTO DEL SINDICALISMO ESPAÑOL CONTRA LA CRISIS




El sindicalismo confederal de manera unitaria (no podía ser de otra manera) ha hecho público sus propuestas frente a la crisis. Comisiones Obreras y Ugt dicen la suya: clicando abajo tendrás cumplida información. Es de esperar que tanto CEOE como el Gobierno expongan a la ciudadanía sus propuestas. Es un deber que tienen.



http://www.nuevatribuna.es/pdf/documentoccoo-ugt.pdf



Que Undivé –pagana divinidad cañí-- reparta suerte
.




martes 19 de mayo de 2009

LA BENEFICENCIA GLAMOUROSA


Considero francamente negativo la amplitud de la “política de chequera” que, desde hace tiempo, está llevando a cabo el gobierno de Zapatero. Sin ir más lejos, ayer se abordaba desde este artefacto, llamado blog, algunas preocupaciones al respecto. Hoy iremos por un camino diverso en nuestra amable crítica a la mencionada política cuya definición nos ahorramos por suficientemente sabida. Las Comunidades Autónomas, por su parte, tampoco se andan con remilgos: de un lado, crean nuevos espacios para su particular talonario y, de otro lado, pujan al alza de aquellos cheques que se deciden más arriba. Así pues, estamos ante una subasta de proporciones gigantescas que entra en competencia con las bases de un welfare racional, eficazmente protector y económicamente sostenible.


Por lo demás, resulta chocante que mientras se habla de “un nuevo modelo económico” (sin que, ciertamente, nadie haya apuntado en qué consiste) se eche mano a medidas de beneficencia glamourosa, por ejemplo: las ayudas a quien quiera comprarse un coche. U otras por el estilo que, como es natural, concitan el embelesamiento de los operadores económicos que resultan beneficiados al tiempo que originan una amplia cohorte de los todavía no subvencionados bajo el potente lema “¿qué hay de lo mío”? de hondas raíces celtibéricas. Me dicen los responsables del Club Náutico de Parapanda que están recogiendo firmas en su cahier de doleances para que sean subvencionados los mesocráticos barquitos de vela.


Me lo dijeron ayer las lenguas de doble filo, robándole el constructo al maestro Rafael de León: esta política de chequera es bilingüe. De un lado, se orienta a compensar al pueblo mondo y lirondo –asimétricamente, por supuesto—por el welfare bussines que se endosa a los de arriba; y, de otro lado, podría ser la zanahoria electoral.



Radio Parapanda dedica esta canción, con aparente malevolencia, al público en general. Canta
Miguel de Molina: La bien pagá


Por otra parte, atención a la
NUEVA DIRECTIVA DE LOS COMITES DE EMPRESA EUROPEOS en la vozn de nuestro Simón Muntaner, asesor jurídico de esta emisora.



lunes 18 de mayo de 2009

ZAPATERO: "TEMPUS FUGIT"



1.-- Nuevamente el presidente del Gobierno ha planteado la necesidad de “un gran acuerdo sobre el modelo de crecimiento económico”; sin ir más lejos, eso fue una de las cosas importantes que dijo ayer en Albacete. Comoquiera que, desde estas páginas, hemos alentado a dicha operación y hemos animado a Ignacio Fernández Toxo a insistir en su propuesta de un pacto nacional sobre el empleo y la crisis, nos concedemos una bula parcial para volver sobre tan notorio asunto.


Es preciso que Zapatero se meta urgentemente en harina. ¿Qué quiere decir que el gobierno convocará “en las próximas semanas” a los dirigentes empresariales y sindicales para ponerse manos a la obra? Desde luego, hemos de convenir que las próximas semanas son por definición las próximas semanas. Pero la experiencia nos enseña que el presidente percibe el paso del tiempo de una manera un tanto particular, como si ese lapso de tiempo estuviera relativizado por la inmensidad de lo que es eterno: algo así como que, desde la caída de Constantinopla hasta nuestros días, han pasado unas pocas semanas. En todo caso, empeñada la palabra presidencial –y valorando su tan claro como enérgico planteamiento de que no habrá recortes sociales— sólo nos queda que nuestro amigo
Lucho Gatica, contra su costumbre, haga que el reloj marque las horas. No hace falta argumentar en demasía: la crisis no tiene la cortesía de esperar. Pero, además, dado que el presidente viene reiterando este planteamiento desde hace semanas, es lógico suponer que en la alacena de las organizaciones sindicales y empresariales están –viendo pasar el tiempo como la Plaza de Alcalá— los asuntos a negociar. Bien, esto nos lo imaginamos prudentemente.


2.-- También en Albacete el presidente Zapatero ha hecho otro planteamiento que requiere una serena meditación: la renta mínima de inserción dependiente de las comunidades autónomas.


Vamos a detenernos un momento: en principio es preciso aclarar que no estamos en ninguna de las fuertes variantes de lo que algunos conocen como la renta básica por la que tanto están batallando mi amigo Daniel Raventós y Phillips van Parijs, entre otros; más bien parece referirse a lo que está legislado en ciertas comunidades autónomas como, por ejemplo, Catalunya y Euzkadi. Pues bien, se me abren dos interrogantes: uno de método, otro de fondo.


En los últimos tiempos estamos observando un extraño planteamiento: el gobierno central endosa toda una serie de medidas de a las comunidades autónomas en una, como mínimo, extralimitación de las funciones y poderes de aquél. Lo que, en mis limitadas entendederas, no tiene buena cara, incluso si las comunidades tuvieran (que no es el caso) un adecuado sistema de financiación. Estamos ante una práctica legiferante invasiva que merecería la calificación de extrañamente constitucional. Más todavía, se trata de una serie de decisiones tomadas de manera unilateral. Pero hay algo cuya complejidad no nos es dado ignorar y, ni siquiera, mirar por el rabillo del ojo. No es buena cosa que el presidente Zapatero haga jugar al Parlamento un papel del que, en mi opinión, carece. Así las cosas, se provoca: un conflicto absurdo de legitimaciones; una visible desestabilización de las instituciones representativas del Estado; una confrontación en el sistema de regulación jurídica; una confusión entre los representados y los representantes. Elementos todos ellos que pueden llevar a islas de Estado confuso. Estaríamos ante una desmesura que podría contener --en palabras que utiliza Boaventura de Sousa Santos, para otros menesteres, en "Sociología jurídica. Por un nuevo sentido común en el derecho" (Trotta, 2009)-- "la semilla de la frustación de las promesas incumplidas". Del viejo, el consejo: alguien con buena mano debería recomendar al presidente Zapatero una buena contención de su hybris. Dicho así queda suficientemente educado y cortés. Esto en cuanto al método.


En lo atinente al fondo: es conveniente, sobre todo, saber qué es prioritario, más factible y más eficaz. Digo con una cierta tartamudez en mis palabras: ¿qué es más conveniente poner en marcha una renta mínima de inserción o afianzar, más y mejor, algunos de los amortiguadores sociales ya existentes, aunque sea de manera coyuntural? Por ejemplo, el seguro de desempleo. De este modo tendríamos: a) un finalismo más claro, y b) menos burocrático, porque existe la infraestructura administrativa y de gestión. ¿Hace falta argumentar más?


Sea como fuere, lo importante es que el motorista salga de la Moncloa, aunque bastaría con un sms o un correo electrónico que dijera: “Hola, quedáis convocados pasado mañana. Venid con la cabeza clara, la frente despejada que nos ponemos manos a la obra”. Porque, en caso contrario, las próximas semanas parecen muy lejanas. Cándido y Toxo --me juego lo que sea-- no tardarían ni un periquete en llegar.




Radio Parapanda, en su sección de discos dedicados, pone en antena, una bella pieza musical, dedicada a la promoción de licenciados en Derecho de la Facultad de Albacete. Se acabó la carrera, no el estudio:
Haendel Le Messie Hallelujah Handel Aleluia Alelluia. Nos vemos el día 5 de Junio.


domingo 17 de mayo de 2009

LAS MÁQUINAS PENSANTES DEL SINDICALISMO CONFEDERAL


Le doy la mayor importancia al artículo que publica mi amigo Simón Muntaner en el bog de Antonio Baylos: UNA REFLEXION SOBRE LAS POLÍTICAS DEL TRABAJO EN LA COOPERACIÓN ENTRE IUSLABORALISTAS ACADÉMICOS Y EL SINDICALISMO CONFEDERAL


La noticia es de gran interés: un nutrido grupo de iuslaboralistas, de diversa relación con el sindicato de Comisiones Obreras, se han encontrado para reflexionar sobre el asunto que se menciona. Se informa, además, que están en marcha iniciativas similares con colectivos tan significativos como la gente de la Editorial Bomarzo y los del Observatorio de la Negociación colectiva; el encuentro para principios del año que viene de las Fundaciones sindicatos europeas para tratar las políticas sobre el trabajo; y algo de gran interés como un proyecto conjunto entre la Fundación 1* de Mayo con la Fundación Largo Caballero (los dos grandes institutos de Comisiones Obreras y UGT) con el objetivo de proponer una toma de postura común ante las medidas adoptadas frente a la crisis y las propuestas de reforma sindical.


Así pues, de un lado el reinicio de un diálogo entre el sindicalismo confederal y el Derecho del trabajo la pareja de hecho más famosa del siglo XX (mucho más que la de Luis Miguel Dominguín y Ava Gardner) y, de otro lado, el proyecto unitario de investigación entre los thinks tanks de los dos sindicatos de nuestro país. Como telón de fondo el trabajo común de las fundaciones sindicales europeas.


O lo que es lo mismo: junto a la imprescindible movilización sindical de estos últimos días en varias capitales europeas, se tiene en la cabeza (y se llevará a la práctica) un programa de estudios que dé vida a un proyecto sólidamente fundamentado. Porque, digámoslo con una cierto laconismo: el conflicto social es también un conflicto de saberes.


El amigo Rodolfo Benito me permitirá una amable impertinencia: no os quedéis en Madrid. Y a los dirigentes territoriales y federativos: organizad cosas similares –incluso en clave de emulación positiva— en vuestros propios ámbitos. Porque, como dijo aquel sabio de saberes pueblerinos, los grandes ríos son los que tienen los mejores afluentes.



Radio Parapanda, en su sección “Discos dedicados”, retransmite
Cecilia Bartoli - "Se tu m'ami" (Pergolesi). En agradecimiento a Simón Muntaner que nos invitó a comer el día de los Isidros en el Restaurante de Chiquilín de Parapanda, sito en la Avenida Maestro Rondissoni frente a la Plaza Vázquez Montalbán.

jueves 14 de mayo de 2009

RECOMENDACIONES GRATUITAS AL PRESIDENTE ZAPATERO



1.-- El presidente del Gobierno ha tenido la oportunidad de haber ido al Debate de la Nación en mejores condiciones, no sólo para lucir el palmito sino para enfrentarse a la crisis económica. Por ejemplo, cuando las organizaciones sindicales plantearon abiertamente, hace ya algunos meses, la necesidad de un pacto por el empleo, Zapatero hubiera debido decir: vamos a ello ahora antes que mañana. Pero el presidente no dijo esta boca es mía; peor todavía, ni siquiera a estas alturas ha dicho al respecto ni oxte ni moxte. Francamente, no me cabe en la cabeza el silencio de Zapatero. Por cierto que, desde diversos foros, se ha apuntado, de igual manera, la necesidad de tal gran concertación. Otros, concretamente la derecha de rebotica, azuzaban a los sindicatos a convocar una huelga general: el zotal no descansa ni en el silencio de la noche cuando todo parece que está en calma y el músculo duerme como insinuó en su día el gran Gardel.


Una hipótesis del silencio de Zapatero podría ser que entiende que sólo con medidas gubernamentales se puede paliar, primero, y salir gradualmente de la crisis. Por otra parte, visto lo visto de las medidas que propone el presidente, tenemos la impresión de que más bien se asemejan a un conjunto de islas que no acaban de conformar un archipiélago. Es decir, no vemos vínculos ni compatibilidades entre ellas. Lo que, a decir verdad, desluce algunas de las medidas que ya están en marcha.


Podemos intuir que el adiestrado animal doméstico que es el perro del hortelano –a saber, las diversas oposiciones políticas en la posada parlamentaria— se hubiera comportado igual en el debate de la nación: con o sin pacto por el empleo hubieran dejado Zapatero paseando la soledad por las playas de Marbella tal como dejaron cantada, con voz carnosa, los Cinco Latinos: una oposición que, digamos las cosas por su nombre, sacó de sus carpetas vulgaridades de anodina coyuntura. Pero, por lo menos, Zapatero hubiera podido alardear –exhibiendo los protocolos del pacto-- que las casas sindicales estaban por la labor. Los perros del hortelano no hubieran tenido más remedio que comerse el pitraco por muy apoyardaos que estuvieran.


2.-- Destacan dos importantes propuestas de Zapatero en su discurso. Una, la necesidad de “un cambio de modelo económico”; dos, un proyecto de “ley de economía sostenible”. Ambas pueden ser definidas como palabras mayores. Siempre y cuando la cosa tenga algo que ver con el nombre. Porque no es infrecuente la asimetría entre los enunciados grandilocuentes y los contenidos homeopáticos. Zapatero debe aclarar lo que, se supone, tiene en la cabeza: ¿a qué nos estamos refiriendo cuando se habla de “cambio de modelo económico”? ¿qué contenidos s engarzan entre sí en esa “ley de economía sostenible”? Si cosas de esta envergadura –precisamente en este contexto de crisis— no se plantean con urgencia y se exponen sus concretos contenidos, ¿pecamos de imprudentes si sospechamos que la hospitalidad de las chisteras con relación a los conejos tiene sus propios límites de cabida? Por otra parte, ¿acaso no tienen razón los reformistas de Parapanda cuando afirman que no por mucho legislar amanece más temprano? O lo que es lo mismo: ¿tienen sentido dos leyes –una del “cambio de modelo económico”, otra de “economía sostenible”— frente a un mismo problema? Por no decir, ¿una y otra se pueden hacer al margen de una gran concertación? Evidentemente, no por mucho amanecer se legisla más temprano, ¿o era al revés?


Sea como fuere, el sindicalismo confederal debe apuntarse lo dicho por el presidente, y –como mosca veraniega— repetir cojoneramente: vamos a lo que vamos. Es, claro está, una tautología frente a algún que otro oxímoron de Zapatero que parece competir estajanovístamente con Karl Kraus, el gran maestro que satirizaba a quienes afirmaban, me tomo esa licencia, que una cosa es igual a su contraria.




Discos dedicados. Radio Parapanda pone en antena una pieza para el gran Antoni Ramallets:
Victoria de los Angeles. L' EMIGRANT. Todos sabemos porqué.



martes 12 de mayo de 2009

EL DESPIDO O LA VIOLENCIA DEL PODER PRIVADO DE LA IGLESIA




El Tribunal Supremo ha hablado de manera contundente: la Iglesia debe pagar al personal que ella misma despide cuando la Jurisdicción Social ha dictaminado la improcedencia del acto del despido. Nos felicitamos de ello, aunque más adelante matizaremos algunas cuestiones.


La Iglesia se había acostumbrado a practicar “la violencia de su poder privado”, despidiendo al profesorado que –según los funcionarios eclesiásticos-- llevaban una vida no conforme con la legitimación auto referencial que ella misma se ha dotado y que, con regular frecuencia, conculca el sistema de valores y normas que dicta la Constitución. La Iglesia despide ad nutum. Aclaro de manera inteligible el latinajo. De manera castiza, pero no infundada, se debe entender ad nutum de la siguiente manera: el funcionario eclesiástico se lleva la mano al escroto y de manera ostentosa le indica la puerta de la calle a la persona que acaba de ser despedida. Es un acto que tiene, según nuestro modesto e insuficiente saber, poco que ver con planteamientos teologales, ni –según nuestros conocimientos chusqueros— guarda relación con las cuestiones salvíficas ya sean las planteadas por los viejos teólogos de la Patrística o las salmodias de Ripalda o Astete, dos curas de anteayer.


Pero la Iglesia –que, según el Dante, tiene más hambre en la medida que va comiendo— no se contenta con el acto escrotal del despido: endosa el pago de la indemnización a la Administración Pública, perdón por el error: a los contribuyentes. Es, posiblemente, otra de las enseñanzas de más de dos mil años de historia. O, si se prefiere, de las inercias de cuando sus testículos eran todavía más peligrosos. O, peor todavía, del tipo de consentimientos subordinados que le han permitido los gestores de la democracia española. Con una excepción institucional: el Derecho del Trabajo y sus operadores jurídicos. Por supuesto, a otro nivel, el sindicalismo y las asociaciones profesionales de los enseñantes religiosos. Como muestra un botón: el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Definitivamente, es el Derecho del Trabajo –con su rebeldía epistemológica con relación al Derecho civil-- quien se ha enfrentado a ese poder privado que violentamente ejerce con desparpajo el funcionariado eclesiástico: la sombra de los padres de Weimar es alargada con la “propensión a desafiar lo existente” –docet Umberto Romagnoli-- que alienta al Derecho del Trabajo, el más eurocéntrico de todos los derechos.


Decíamos más arriba que nos felicitamos de la posición del Tribunal Supremo. Y añadíamos que, tras dichas albricias, haríamos algunas matizaciones. El Alto Tribunal debería, según mis escasos conocimientos, haber declarado tales despidos como “nulos radicales”. Porque todos los actos empresariales ad nutum (repetimos, por mis c…) han atentado contra derechos fundamentales o las libertades públicas del profesorado. O sea, tres cuartos de lo mismo de lo que el mencionado tribunal afirmó en su Sentencia 38/1981. También en la STC 140/1999. O como, de igual manera, se expresa en la STC 66/1993. Esta última afirma textualmente lo que sigue:


[… ] en caso de lesión de un hecho fundamental no basta la simple declaración de improcedencia o, en su caso, de nulidad de despido, sino que éste ha de declararse radicalmente nulo (subrayado mío), que es el tipo de sanción predicable de todos los despidos vulneradores o lesivos de un derecho fundamental, por las consecuencias que conlleva de obligada readmisión con exclusión de indemnización substitutoria.


¿Queda claro? Ahora bien, si mis mayores levantaran la cabeza se dividirían ante mis opiniones. Mi madre adoptiva, la tita Pilar, me reprocharía mi poco temor de Dios. Su esposo, mi padre adoptivo Ceferino Isla, famoso confitero granadino y estoico librepensador, gran restaurador de los dulces piononos santaferinos, se congratularía y austeramente me diría por lo bajinis: “Olé tu sombra”. Lo más seguro es que la tita Pilar me hubiera pedido explicaciones: “¿Quién te ha metido esas ideas en la cabeza?”. Y un servidor, se hubiera portado como un acusica, un chivato que quiere salvar el pellejo: “Mamá, ha sido mi sobrino Antonio, Antonio Baylos”. Y ella, santiguándose: “Mal rayo os parta a los dos”. En todo caso, la tita Pilar se hubiera pensado dos veces decir mal rayo le parta al Tribunal Supremo, aunque éste le hubiera pegado un cogotazo a la Iglesia. Una cosa es ser beata ante los ojos de Rouco y otra es ser pragmática ante la mirada del Tribunal Supremo.



Radio Parapanda emite en sentido recuerdo a la pareja Ceferino y Pilar la pieza que siempre les unió:
LA LEYENDA DEL BESO - BANDA DEL CONSERVATORIO DE PARAPANDA Dirige el maestro don Javier Sánchez del Campo.


jueves 7 de mayo de 2009

DE LOS APLAUSOS AL SINDICALISMO A SU CULPABILIZACIÓN



En menos que canta el gallo mañanero se ha pasado de alabar a los sindicatos a echarles la culpa de la muerte de Manolete, a pesar de que las fundadas referencias históricas explican que fue el toro Islero --de la ganadería de don Eduardo Miura-- el autor del homicidio. De los aplausos a los sindicalistas por su comportamiento en SEAT (y otras empresas) se ha girado a una locuacidad peristáltica que afirma que “los sindicatos son un problema”, según el presidente de la CEOEy a ser unos sujetos de corte franquista, como afirma la niña Aguirre. El primero, además, no se anda con chiquitas: desde el púlpito, aunque con un simulado sotto voce, sentencia que Zapatero es el responsable de la crisis; algo que, de ser verdad, yo me callaría porque indicaría, así las cosas, la potencia global del presidente del Gobierno español. Más todavía, si fuera verdad la sentencia llegaríamos a la siguiente conclusión: cuando Zapatero se aburra de esta crisis, ¡zas! nos trae la solución y se erige en líder mundial y deja a Obama a la altura del betún. Por lo demás, según afirman los diarios, el primer dirigente de la CEOE no gobierna adecuadamente –o tal vez sí— su locuacidad. Ha señalado que “Esperanza Aguirre es cojonuda”, de donde colegimos que le ha llamado virago. Lo que, a decir verdad, no estamos en condiciones de comprobar por falta de adecuada información.


Pues bien, más allá de la explicación “de coyuntura” (que los sindicatos acepten las propuestas empresariales) hay otra razón que podría explicar el traslado del aplauso a la tradicional invectiva. Que nosotros, muy gustosos y sin reclamar mérito propio ni ventajas materiales, ponemos en conocimiento de propios y extraños. A saber…


… la historia enseña que las organizaciones empresariales han tenido algo así como tres fases epocales en sus relaciones con el sindicalismo. Primero fue la larga etapa de intolerancia fisiológica: la negación violenta del asociacionismo y los derechos laborales. Segundo, tras largas luchas –con sus avances y derrotas— el sindicalismo consiguió su propia constitucionalización; el empresariado reaccionó admitiendo, en clave de fastidio, la mosca cojonera del movimiento organizado de trabajadores. Tercero, cuando empezaron los grandes movimientos tectónicos de la segunda “gran transformación” de los aparatos productivos, apuntándose sin retorno la globalización, el empresariado orgánico reformuló sus viejas propuestas, que ya no podían ser la cultura del correaje sino la de intentar cooptar al sindicalismo para que le acompañara de bracete –como compadre subalterno de melopea compartida— para la nueva fase de acumulación capitalista que se veía venir. Comoquiera que los sindicatos contestaron algo así como “hombre, no hemos hecho un viaje tan largo para acabar así”, del canto melifluo de la cooptación vuelven a pasar a otra fase. Una fase radicalmente nueva, pues ya no se trata de la negación del hecho sindical sino del ataque a los instrumentos iuslaborales y ius sindicales. Ese ataque alcanza ahora un paroxismo inusitado.


Truenan: los sindicatos son cosas del pasado. Afirman: el Derecho del Trabajo es el responsable, con sus rigideces garantistas, de los altos niveles de desempleo. Y, dado que el despido es una “zona sísmica” del Derecho del trabajo, el empresariado (español y europeo) puso en marcha, tiempo hace, una áspera estrategia en esa dirección. Atención, esta línea de comportamiento empresarial no se ha basado en un “programa global” sino en un martilleo constante y gradual hacia los instrumentos fundamentales del movimiento organizado del conjunto de los trabajadores (empleados y técnicos) y el sindicalismo confederal. Se dijeron: vamos a por el despido. Lo hicieron por dos razones: la más o menos coyuntural de tipo económico; y, también, por otra de largo recorrido, esto es, el ejercicio del poder privado, tal como enseñan adecuadamente el maestro Baylos y el profesor Pérez Rey en su reciente libro que ya hemos mencionado en días pasados. O sea, el itinerario que lleva desde la devualuación de la causalización del despido que llevaría al desistimiento indemnizado y el abaratamiento superlativo del despido. Y, por supuesto, sin (según los casos) control judicial ni intervención alguna de la autoridad administrativa. En palabras menos académicas: hay que desplumar al gallo de Morón y afeitarle sus espolones. Y porque esa cacotopía (una expresión que tomo prestada del querido maestro Juan Ramón Capella) ha sido rechazada, al sindicalismo confederal le llueven los regüeldos del presidente de la CEOE y la niña Aguirre que, viragamente, puede ser cojonuda.



Radio Parapanda, cambiando de tercio, pone en antena en homenaje al Beato de Fuentealbilla, Andrés Iniesta, el pasodoble
“Andrés, eres el más grande. Es una petición de la mocita Carmelina, greco-catalana, desde Atenas.



miércoles 6 de mayo de 2009

LAS MEDIDAS ANTICRISIS DE LA PATRONAL, ¿QUIÉN ESTÁ DE ACUERDO CON ELLAS?



En nuestro país, al margen de la distancia que impone la ideología y los intereses de clase, hay que considerar que tenemos una rancia tradición de empresarios y empresas[1] con una peculiar visión del mundo que les rodea. No solamente basan sus inversiones en márgenes de beneficio fuera de lo aconsejable, basándose para ello de mil subterfugios y acciones para-alegales, como formar monopolios de diversa índole y saltarse a la torera las normativas fiscales, sino que interpretan los acontecimientos económicos, tales como las crisis o los auges, a su individual conveniencia, sin atender a los ciclos, a la situación internacional y a una cierta aprensión de los intereses colectivos o nacionales por decirlo de alguna manera sin citar explícitamente eso de patria. A este alud periódico se añaden para disimular sus cuitas gobernadores del Banco de España e insignes indocumentados a sueldo de la ideología que les es benefactora, también periodistas de dintel que aprovechan las circunstancias según les conviene, claro.


Su respuesta ante casi cualquier cosa siempre responde a los costes laborales y al mundo de la contratación laboral como causas profundas y absolutas del mal, sin más referencias a la organización empresarial, a la inversión en sectores punta, a la dimensión de las empresas, y un largísimo etcétera totalmente empresarial (fracción hojalatera). En síntesis, su pensamiento va como el comentario siguiente, un ejemplo surgido de la técnica cómica que inventó la revista satírica La Codorniz en los años sesenta, que los veteranos recordaran con cariño y sospecha:


“El jefe de estudios del sector siderometalúrgico ha manifestado que las empresas españolas pierden 300.000 millones anuales al carecer sus trabajadores de cuatro manos. Según el jefe de estudios, este hecho debe ser reconocido por la administración laboral con una reducción del 50% de los salarios. Sino se hiciera ahora así, en los próximos cincuenta años habrá una crisis industrial que producirá más de un millón de parados.”


Como ven la vena surrealista está muy presente, casi tanto como en la prensa diaria, que reproduce acríticamente intervenciones tan ingeniosas como la anterior (auque esta sea un producto exclusivo de la calenturienta mente de un servidor). No crean que sea una improvisación sin raíz en la propia realidad. Ahora lo veremos.


Hay ejemplos reales como la vida misma, y están presentes en los medios y en la conciencia de gran parte de la población como ofertas dignas de ser, al menos, escuchadas. Es una malignidad esa capacidad de transformar una ocurrencia en algo permanente en la consciencia social. En realidad se trata de fraseología y mala ciencia económica, reduccionista en muchos casos. Lo que significa que está exenta de verdadero raciocinio y de la dignidad de atender a los intereses colectivos y sociales. Incluso a menudo es claramente ilegal, saltándose a la torera (sección salto de la rana) doscientos años de regulación y de acuerdos. Algunos ejemplos pueden ser los siguientes:


1. En una situación como la de ahora, con el paro creciente, se insiste en que una medida drástica y efectiva es retrasar la edad de jubilación hasta los 70 o más años. De esta forma ahorramos en coste social, que debe ser rebajado al empresario y desplazamos las cargas (es decir a las personas en edad de jubilación, que por cierto es un derecho) hacia un futuro incierto. Una derivada es que ampliamos la demanda de trabajo, con lo cual generamos más paro joven. Lo irracional es pretender reducir los costes empresariales, costes más bien moderados, transfiriéndolos sobre los trabajadores, reduciendo la protección social y dejándolos al albur de unas circunstancias totalmente imprevisibles en lo personal.


2. Como los costes sociales son excesivos y la deriva demográfica indica un porcentaje de jubilados muy elevado en el futuro (en torno al 2050, ahí es nada), los trabajadores se harán obligatoriamente un seguro privado par cubrir su jubilación, la edad oficial de esta se retrasará y las pensiones se reducirán. Así todos contentos. La reforma de las pensiones es eso. De esta forma se resuelve una presunta crisis que ha venido siendo anunciada des de hace unos cuantos años. Crisis que se ha pospuesto en diversas ocasiones dado que no se ha producido, al menos hasta ahora. Hay que añadir un comentario explicativo a la propuesta empresarial: como existen las crisis (la de ahora, por ejemplo) y estas afectan al sistema financiero (como estamos viendo), el sistema de pensiones privado queda afectado y se producen quiebras significativas en el sector privado. Por lo tanto la seguridad que ofrecen sólo lo es mientras las cosas van razonablemente bien. Corolario, el riesgo que asumen los trabajadores con sistemas privados de jubilación puede ser considerablemente mayor que con los sistemas públicos. Es lo lógico en el sistema del welfare bussines.


3. Como la productividad nada tiene que ver con el éxito empresarial se aconseja a las autoridades una inmigración extraordinaria de mano de obra para rehacer el mercado inmobiliario y la construcción. La reciente evolución económica española ha ejemplificado ese concepto del crecimiento basado en la inmigración y en actividades poco productivas o escasamente tecnológicas y dependientes en gran parte del sistema especulativo tan tradicional en el país. Nada que decir de los inmigrantes, que deben ser bien acogidos y protegidos como todo el mundo, pero las llamadas a las aperturas de la inmigración de estos últimos años han producido un monstruo en putrefacción ahora mismo.


4. La reforma sanitaria es considerada ineludible porque, dicen, tiene unos costes altísimos. Eso significa pura y llanamente que debemos tener una sanidad pública para pobres y un doble servicio de pago para los pudientes. En donde se lleva a cabo semejante canallada los costes totales sanitarios, así como el estado de salud colectivo está el primero por la nubes, mucho más alto que aquí, y el segundo por los suelos. Si eso significa introducir el copago, que el enfermo acepte hacerse cargo de una parte del coste, la cosa es distinta, aunque habría que argüir que tal vez el déficit sanitario es una fiscalidad “escarransida”, como diría oportunamente un catalán de Matarenys.


5. La reforma educativa es otro de los eslóganes que periódicamente aparecen. En el fondo de las consideraciones está la teoría que la educación es la educación para el trabajo, de forma que el estudiante no note la diferencia entre educarse y producir. Huelgan comentarios a semejante desfachatez, pero por si acaso cito dos. La educación es una cosa y la formación laboral en todos los sentidos es otra. Pueden y deben coincidir parcialmente, pero lo primero es formar personas y ciudadanos. ¿O no?


6. La canción de las infraestructuras. Sobretodo en Catalunya hay una teoría que el país se cae a trozos por que faltan carreteras y puentes aéreos. Esta canción también resuena en los madriles de vez en cuando. Como en todo hay alguna razón en ello, pero la exageración de que el país está hecho unos zorros no se aguanta. Cuando gobierna la derecha la murga calla y si lo hace la izquierda la muga resuena. Las infraestructuras requieren una inversión permanente, pero sobre todo adecuada y bien planificada. No deben responder a los encargos que desean los ingenieros de caminos o de energías nucleares o eléctricas o a los deseos de contratación de las grandes constructoras, sino a necesidades objetivas y concienzudamente valoradas. No es el caso. Otra cosa es la queja sobre la gestión reciente de aeropuertos y otras hierbas. La gestión merece un gran esfuerzo por que así necesitamos menos infraestructuras nuevas. En ese sentido lo peor es la gestión privada de servicios públicos considerados infraestructuras, como la energía eléctrica y las comunicaciones.


Y así muchas cosas más. ¿Están de acuerdo conmigo? Y si necesitan más lean a Albert Recio en Mientras Tanto Cuaderno de crisis/6



Lluis Casas, vigilante jurado. Autor afamado de la obra:
PA AMB TOMÀQUET



Radio Parapanda retransmite –en honor de don José Carrillo de Albornoz y Fábregas, el Enviado de Columela en la Tierra— la bellísima aría del Xerxes (Haendel) Ombra mai non fu, cantada por el tenor parapandés
Jussi Bjorling




[1] Como buen moderado, tengo que manifestar que no todo el mundo empresarial es igual, hay excepciones a casi todas las reglas y en este caso también. De lo que me congratulo en beneficio de todos y pido excusas a los que se sientan incomprendidos con un texto simplificado en cuanto a argumentos.






martes 5 de mayo de 2009

EUROPA EN BARBECHO


Ayer hacíamos referencia al último libro Jürgen Habermas ha publicado en la editorial Trotta. En esos textos, el maestro alemán plantea la hipótesis de que la ciudadanía activa sea protagonista de la construcción europea. No digo más, y remito al lector a que se haga con “Ay Europa. Pequeños escritos políticos”. De acuerdo, casi no nos queda otra opción que –ante la galbana política de unos y el obstruccionismo de otros— la dicha ciudadanía activa debería coger el timón. Máxime ahora cuando los efectos de la crisis económica son ya devastantes. Sin embargo, existen todavía fuertes impedimentos para que esa construcción que se reclama se ponga manos a la obra. Son los siguientes como mínimo:


Uno. La inexistencia de una organización empresarial Europa (digna de ese nombre en la práctica) que sirva de contraparte ante el sindicalismo confederal y las instituciones de la Unión.


Dos. El sindicalismo es tendencialmente europeo. O, lo que es lo mismo, todavía no es un sujeto plenamente europeo. Más todavía, en este cuadro general observo –presento mis excusas si estoy totalmente errado— una única preocupación: el repliegue a los cuarteles de los Estados nacionales y una preocupación por abordar los (muy graves, desde luego) problemas domésticos. Por lo demás, si no se consiguen concretos elementos de identidad entre, pongamos por caso, una trabajadora de Barcelona con los de Berlin o de Glasgow con Palermo, a través de diversas prácticas contractuales, no parece que el conjunto asalariado tenga una consciencia –real o posible— del hecho unificante de ser europeos.


Tres. El otrora potente sindicalismo confederal italiano atraviesa una complicadísima situación, pues se encuentra dividido y enfrentado. Y no por cosa baladí: la discordia está por el modelo de negociación colectiva. Pero, además, voces amigas me informan de que a los sindicalistas italianos apenas si se les ve el pelo en los foros europeos. Da la impresión que Europa está en barbecho para nuestros amigos italianos.


Cuatro. Y, también como decíamos ayer mismo, las enormes dificultades del Partido socialista europeo para enhebrar una praxis general, de una parte, y, de otra, las dificultades de visibilidad política del Partido socialista francés y la cantidad de cascajos de la izquierda italiana, que es (sobre todo) incapaz de tutear a ese personaje de cuyo nombre no quiero acordarme.


Si mi análisis no es totalmente equivocado, ¿de qué manera podemos salir de esta situación y de qué modo se puede construir esa Europa (sobre todo social) de la que nos llenamos la boca?



Radio Parapanda en su programa “Ecos de nuestros días” pone en antena dos conferencias con la voz de nuestros amigos Simón Muntaner y Carles Navales. El primero, con su voz de bajo profundo, nos habla de
EL SURGIMIENTO DEL FASCISMO SOCIAL; el segundo, con su registro abaritonado, explica No, Cercas, no fue como lo cuenta”. Y recuerde, esta emisora es su radio amiga. Fíjate lo que viene ahora. Habla Toxo: PACTO DE LEGISLATURA POR LA ECONOMÍA, EL EMPLEO Y LA COHESIÓN SOCIAL



domingo 3 de mayo de 2009

EL INSÍPIDO DE BARROSO APADRINADO POR ZAPATERO



Leo que el presidente Zapatero apoya la candidatura de Barroso para presidir la Comisión Europea. De igual manera veo que los socialistas europeos están divididos al respecto: unos apoyan a Poul Nyrup Rasmussen, presidente de los socialistas eurropeos, y otros (Zapatero, Sócrates y los británicos) al mencionado Barroso. Finalmente visito al blog de Maria Badía (una buena candidata para las elecciones al Parlamento de Estrasburgo) donde informa del programa que tienen sus compañeros: La solució socialista a la crisi. Y, puestos a seguir viendo, observo que Badía propone a Felipe González, de lo que se hace eco Raimon Obiols (otro candidato) en Felipe González, ¿president del Consell europeu?. Vale, por lo menos Badía y Obiols son más sensatos.

Busco afanosamente la posición del Partido Socialista Europeo, y al igual que el Real Madrid buscaba inutilmente ayer la manera de ganar al Barça, pero no la encuentro. Así pues, los socialistas europeos parecen
LA PARRALA la afamada canción de doña Concha Piquer. De donde saco la conclusión (peregrina, por supuesto) de que el Partido Socialista Europeo le importa una higa quién pueda presidir la Comisión europea en un alarde de moderno relativismo.

Comoquiera que la posición de Zapatero es, como mínimo chocante, habrá que buscarle una explicación. Afirman analistas de nombradía que JLRZ apuesta por Barroso porque tiene esperanzas de recibir su apoyo para la definitiva presencia en el G-20. Si fuera de tal guisa la conclusión es: Zapatero apuesta más por el G-20 que por la construcción de una Europa con orientación y sentido social. Aunque si esto parece un tanto exagerado, tenemos otra propuesta de conclusión: Zapatero apuesta por el G-20 y por la Europa rutinaria y desarbolada de los años de Barroso. Lo que no parece ser una señal de renovación en puertas de las elecciones al Parlamento de Estrasburgo. Mala cosa, desde luego.

Enfadadamente perplejo abro el libro “Ay, Europa” del maestro Jürgen Habermas [Trotta, 2009] y no tengo más remedio que compartir con el filósofo muchas cosas de las que dice.


Radio Parapanda. Retransmitimos para Sant Pep Guardiola –santo patrón de Parapanda y de los deportistas— la bella aria del
"Forjador"





viernes 1 de mayo de 2009

EL GUILD SOCIALISM EN CHRYSLER



Ya se ha hablado recientemente en este mismo blog de la gran operación que ha conducido a la “nueva Chrysler”: el sindicato norteamericano del automóvil, UAW, y la FIAT son los propietarios de la gran factoría; el sindicato como socio mayoritario con un 55 por ciento de las acciones y los italianos con un 35 por ciento. Dos heterodoxias relevantes: de un lado, una organización sindical que se hace con un importante paquete accionarial en una empresa transnacional de ese calibre y, de otro, una firma europea que pone sus reales en los mismísimos Estados Unidos de Norteamérica. Ahora no es cosa de insistir en las preocupaciones que se manifestaron en nuestra entrada de hace unos días, EL SINDICATO, ACCIONISTA MAYORITARIO DE LA CHRYSLER, sino de sugerir algunas observaciones en torno a la mencionada heterodoxia.


Los sindicalistas americanos de la UAW tienen en sus manos una gran oportunidad: la propuesta de un modelo de humanización del trabajo radicalmente nuevo que tendencialmente se oriente a lo que Juan Somavía diseñó como “trabajo digno”. Se trataría de una experiencia que fuera una especie de piloto que significara lo que los simbolistas denominan una imagen instantánea global: aquello que es reconocible en todo el mundo. Por ejemplo, la M de la Mac Donald o la botella de la Coca Cola. Esta imagen instantánea global de la organización y las condiciones de trabajo de los trabajadores, empleados y técnicos de la Chrysler como propuesta de humanización del trabajo en un modelo de relaciones laborales participativo, radicalmente alejado del unilateralismo decisionista del anterior paradigma empresarial que les llevó a la bancarrota. Oído, cocina: no estoy proponiendo que la alianza entre el sindicato y Fiat se lleve a todos los rincones, ni tampoco que los sindicatos se conviertan en socios (mayoritarios o minoritarios). Quítate de la cabeza si has entendido eso o te ha parecido entenderlo. Si lo vuelves a leer, ahora con más tranquilidad, verás que he dicho lo siguiente: que, dado el acuerdo heterodoxo, aprovéchese la ocasión para crear un nuevo modelo de organización del trabajo que sirva de referencia, ¿estamos?.


En la industria automovilística hay un referente que, a mi entender, no ha sido suficientemente conocido por nosotros: me refiero al experimento en la factoría Saturn (General Motors) a principio de la década de los noventa. Allí, la producción del automóvil –desde el proyecto, el modelo a las formas de organización del trabajo y las políticas de mercado-- se decidía por los grupos de manager y representantes sindicales elegidos por los propios trabajadores. Posiblemente fue una experiencia incompleta pero lo cierto es que, en el fondo, apuntaba a una organización del trabajo menos rígida y autoritaria. No se trata, desde luego, de retomar, sin más, aquella experiencia sino de saber qué nuevo sistema de organización del trabajo puede ponerse en marcha en la nueva Chrysler que pueda servirles a ellos y, como indiciación, al conjunto de los trabajadores de otras latitudes. Un sistema basado en el control de las condiciones de trabajo, especialmente en el que definía Carter L. Goodrich: el control por la transformación de las condiciones de trabajo. No quisiera ponerme plasta, pero me parece que sería de utilidad que nuestros amigos, los sindicalistas de la UAW –también nosotros, por supuesto— a las antiguas propuestas del
Guild Socialism. Eran gentes con fama de radicales, pero si se escarba bien en lo que planteaban –“el control propositivo de los trabajadores”— sus propuestas eran de lo más sensato. Otra vez, oído cocina: no digo que se copie lo que decían los viejos guildistas; hablo de la necesidad de leerles y ver qué aprovechamiento se puede sacar de aquellas lecturas.


Recapitulando: la gran operación de los sindicatos americanos del automóvil ha salvado a Chrysler de la bancarrota mediante un planteamiento heterodoxo. Ahora se abre un camino, cuyas consecuencias soy incapaz de prever. Esta experiencia la hemos comentado en bares y cafetines de Parapanda, también de manera “orgánica” en el Centro Karl Korsch. Y como conclusiones provisionales, y con seguridad no suficientemente maduras, hemos quedado en lo siguiente: el sindicato norteamericano, como arte y parte en el nuevo itinerario, no puede ejercer sus funciones reproduciendo los viejos esquemas anteriores, especialmente en la dirección de la empresa. En todo caso, la buena vía –o la mejor vía posible-- dependerá de los niveles de participación en el nuevo modelo laboral en el sentido de la humanización del trabajo. Dicho con ascética austeridad: la codeterminación del nuevo sistema de organización del trabajo desde la ideación de los productos hasta las políticas de mercado.



Radio Parapanda retransmite, con cierta malicia, una famosa aria, que dedica al joven profesor Antonio Baylos en agradecimiento de su regalo: el libro “El despido o la violencia del poder privado” del que es autor junto a Joaquín Pérez Rey. Ahí va:
Angela Gheorghiu en Lascia ch'io pianga (Rinaldo, Haendel)