lunes, 16 de febrero de 2009

BAILANDO SOBRE LA CIÉNAGA

Los dirigentes de las organizaciones empresariales saben bien que ahí está, ahí está (viendo pasar el tiempo como La puerta de Alcalá) esta tremenda crisis económica. Sin embargo, la gran mayoría de los directivos empresariales se parecen al danzarín que baila sobre las ciénagas como si fuesen praderas. Esta actividad excéntrica es lo que, a mi entender, practica la dirigencia empresarial que se niega a abrir el proceso de negociación para orientar los convenios colectivos del presente ejercicio. Este baile sobre las ciénagas vendría a demostrar, por lo demás, la escasa utilidad de la representación de las organizaciones empresariales, toda vez que, con tan extraña danza, está dejando a la intemperie el futuro a corto y medio plaza de las empresas. Se trata de otro de los inconvenientes de tener garantizada ex lege la representación y no ganada, pulso a pulso, gracias al encuadramiento de los inscritos en la organización. Lo chocante del caso es que no se oyen las convenientes voces de políticos y analistas económicos dándoles un tirón de orejas a tan extraños bailarines. Es como sí...


... unos y otros (dirigentes empresariales, políticos y analistas económicos) pensaran que sólo y solamente corresponde al Gobierno poner en marcha las medidas contra la crisis. Ni siquiera la devaluada palabra del gobernador del Banco de España ha pronunciado la palabra concertación su reciente conferencia en Zaragoza de la que hemos dado cumplida explicación en artículos anteriores. Aunque, a decir verdad, a Fernández Ordóñez le valdría apuntarse a lo que aproximadamente dijo Wittgenstein: si no tienes una nueva majadería que decir, es mejor que tengas la boca callada. Aunque puede que cupiera la siguiente hipótesis: MAFO parece decirle a los dirigentes empresariales que no vale la pena entrar en proceso alguno de negociación porque de lo que se trata es de presionar al gobierno para que ponga en marcha las “reformas estructurales” que él mismo, MAFO, está predicando.


Ahora bien, no quisiera ser cenizo, pero esta postura empresarial podría tener un lógica aplastante. Que sería del siguiente tenor: a nosotros –podrían decir los dirigentes empresariales más sofisticados— nos interesa aprovechar esta situación de crisis para poner en marcha una potente innovación y reestructuración de los aparatos productivos y de servicios. Sigue el razonamiento de los sofisticados: de esa manera, la salida de la crisis nos pillaría en mejores condiciones, especialmente porque nos tememos una intervención del Estado de un modo que todavía no estamos en condiciones de precisar. En el caso de que no se diera dicha intervención, miel sobre hojuelas. Así pues, no conviene que el sindicalismo confederal tenga excesiva voz en la lucha contra la crisis porque en ese intercambio conseguiría nuevos instrumentos de poder, aunque fuesen modestos. Sigue el razonamiento sofisticado: de la crisis se saldrá, más tarde o más temprano, y mediante un proceso de selección natural se harán con la sartén los más fuertes. Y, en esas circunstancias, los más fuertes –en este caso, los autoseleccionados— pondrán en marcha el nuevo proceso de acumulación capitalista. Esperemos que el sindicalismo confederal y la izquierda política se encuentren lo más debilitados posible. Y digo yo...


... si esto como intuyo es aproximadamente de esa manera, ¿qué les importan los cadáveres de la cuneta? Mejor dicho: ¿sabe alguien cuándo y en qué lugar importaron esos cadáveres? Desafío a quien diga que lo expuesto es una visión conspirativa. No, ni hablar del peluquín: es una lección de la historia. Que no tiene por qué repetirse si se tienen saberes,
"pundonor y lo que hay que tener” como se dice en una bella canción de Parapanda.


Postscriptum. Nuevamente ofrecemos otra exclusivo de nuestra hacker de cabecera, Lissy Salander: http://www.gencat.cat/economia/noticies/noticies/37396953.html

viernes, 13 de febrero de 2009

EL DISCURSO DE FERNÁNDEZ ORDÓÑEZ




El presidente del Banco de España, Miguel Angel Fernádez Ordóñez, tecnocráticamente conocido como MAFO, ha pronunciado recientemente un discurso en Zaragoza. Le han llovido cogotazos desde babor y estribor. Mafo vuelve a la carga con sus tradicionales propuestas: otra vuelta de tuerca a la flexibilización del mercado laboral. Con un discurso de extrema militancia neoconservadora (así lo ha calificado el presidente del Gobierno) en muy aproximada concordancia a los planteamientos teóricos y prácticos que, en una u otra medida, han conducido a la tremenda crisis económica. Lo positivo de Mafo es, en todo caso, que no se esconde cuando la tarde languidece y renance la sombra, mientras su compadre José Luis Lamo de Espinosa se entretiene moliendo café.



Pero del discurso de Mafo la gente sólo conoce lo que han referido los periódicos y otros medios de difusión. Así es que he pensado que, como es necesario leerlo íntegramente, sería oportuna su publicación. Naturalmente es un servicio del aparato informativo de The Parapanda Tribune. Debemos agradecer a Lisabeth Salander, reputada hacker sueca, el texto. Nuestra amiga se coló en el ordenador personal de Mafo y, atenta siempre a la cuestión social, lo envió a la redacción de The Parapanda. Hélo, pues, en el link de abajo. Nuevamente: Sally, que te vaya bonito en el tercer volumen del amigo Larsson.


EL DISCURSO DE FERNANDEZ ORDÓÑEZ

miércoles, 11 de febrero de 2009

LA URGENCIA DEL PACTO SOCIAL

La reciente comparecencia del Presidente del Gobierno en el Parlamento para tratar la crisis económica ha sido muy tardía. Por otra parte no parece que el llamamiento a la “cooperación” para encarar tan graves problemas tenga la suficiente contundencia. La idea que, de manera un tanto genérica, está en la cabeza de algunos –un Pacto social como propuso Joaquín Almunia— va cobrando una fuerza todavía no suficiente. De momento estamos en una fase que, para decirlo alto y claro, se caracteriza porque cada cual pide, así las cosas, remedios particulares. Algunos, como las organizaciones empresariales, reabriendo el abaratamiento del despido: una propuesta que afortunadamente está condenada al fracaso porque autorizados exponentes del Gobierno han rechazado y también porque arruinaría cualquier posibilidad de entendimiento.



La solución ideal, como se ha venido propugnando desde hace tiempo desde este blog, es un proyecto europeo contra la crisis. Sin embargo, esta propuesta “ideal” no tiene sentido, desgraciadamente, hoy por hoy. De un lado, la inexistencia de una patronal europea; de otro lado, en este primer semestre del año, la presidencia checa que no está por la labor. Así pues, no queda otro remedio que, siendo conscientes de las limitaciones, se proceda urgentemente a enhebrar las condiciones para el pacto social. Unas limitaciones que lamentablemente sólo conducirían a un acuerdo de carácter defensivo. Digamos, pues, con el castizo que “menos da una piedra”. Sin embargo, la propuesta de entrar en un proceso de concertación o de pacto todavía no ha salido de la boca del gobierno. De modo y manera que, por parte del gobierno, si mucho se tardó en el claro diagnóstico de que lo que teníamos encima era un terrible temporal, mucho más se está tardando en proponer un instrumento tan necesario como el pacto social o comoquiera que se le llame. Ahora bien, tampoco el Gobierno está recibiendo la presión necesaria para abrir ese camino. Lo cual es, si cabe, todavía más preocupante.



Lo chocante del caso es que, dado que las cosas empeorarán más, llegará un momento en que no habrá más remedio de sentarse en una mesa triangular. Entonces vendrán las prisas y el aturrullamiento. Y, como la memoria o es flaca o es picarona, todos dirán: “yo lo propuse, yo lo propuse”. Y por prudencia no habrá nadie que diga: “usted no propuso nada, usted caminaba rutinariamente”.



Es de cajón que mientras más tarde se aborde la necesidad de entrar en la concertación se complicarán más las cosas. O, si se prefiere, conforme se van agravando los problemas más difíciles encontrarán la salida los interlocutores que se sentarían triangularmente. De manera que es la hora de correr a todo gas. Veremos si sale algo por el estilo en las resoluciones que apruebe el Parlamento en el día de hoy. Algo con cara y ojos, se entiende.


Parapanda, Febrero de 2009

lunes, 9 de febrero de 2009

OYE, IZQUIERDA: dáme un poco de proyecto



Comparto la idea de no pocos comentaristas de lo que podríamos llamar el “área de la izquierda” –y de celebrados dirigentes políticos, también de esa familia, situada a babor— que hacen propuestas de esta índole: moralizar el capitalismo, reformar el sistema y otras parecidas. No me importa añadir que, aunque todavía genéricas y, sobre todo, insuficientes no es cosa de descalificarlas globalmente; francamente no me gusta ser escéptico al por mayor. Ahora bien…


… o la izquierda europea no sabe qué proponer frente a esta crisis global o se guarda los pertrechos para otra ocasión que, en su opinión, le parezca más propicia. Por otra parte, da la sensación de que la izquierda europea solamente va a remolque de las decisiones que los gobiernos de izquierda (allá donde gobiernan) ponen en marcha, sean éstas del tenor que sean. Indudablemente, los gobiernos no pueden estar a la espera de las propuestas de la sala de máquinas del pensamiento de izquierda (los think tank) en el caso, naturalmente, de que existan. O puede ser que estas salas de máquinas estén esperando que el liderazgo de Barack Obama se consolide y, mutatis mutandi, se conviertan en altavoces del presidente americano. Sea como fuere –desde una óptica de escepticismo al por menos— da la impresión de que la izquierda europea o no produce proyecto o está a ver lo que venga de los Estados Unidos de Norteamérica. Conclusión provisional: en el primer caso vuelve a estar descuidada; en el segundo estaríamos ante una izquierda subalterna.


Las próximas elecciones europeas están a la vuelta de la esquina. Mi primera lectura es que sigue primando en los partidos la discusión sobre las personas más idóneas a encabezar las listas. No hay que desdeñar que, en ese sentido, se esmeren porque no es irrelevante la personalidad de unos u otros candidatos. Pero que eso sea lo único visible da un poco de escalofríos. Desde luego no parece cosa fácil poner en marcha un proyecto. Pero sí es exigible que se vean pistas, indicios, insinuaciones de proyecto.


Mi amigo Fausto Bertinotti, por ejemplo, ha planteado la necesidad de que se elabore un Plan del trabajo en Europa. No sé si tiene en la cabeza algo parecido a lo que Giuseppe Di Vittorio planteó a finales de los años cuarenta en Italia o qué. En todo caso Bertinotti –a pesar de la clamorosa derrota de su partido en las últimas elecciones italianas— no tira la toalla. Ni tampoco parece preocuparle que su propuesta genere las risotadas de quienes están a verlas venir. Que Bertinotti no tiene ahora mando en plaza no es relevante. Lo chocante es que quienes podrían decir algo sigan abanicándose en estos tiempos de frío intenso. Porque, ¡leche! ni siquiera dicen: “tengo una idea”. ¿Hasta cuándo la izquierda permanecerá
mirando al mar bajo el palio sonrosado de la luz crepuscular?



Parapanda, Febrero de 2009


viernes, 6 de febrero de 2009

"INMIGRACIÓN Y DERECHOS SINDICALES"



Ricard López Monferrant (por encargo del Editor de este blog)



Un libro:
Inmigración y derechos sindicales

Su autor:
Baylos Grau, Antonio




La editorial Bomarzo ha publicado esta obra en la que se reflexiona sobre el trabajo material como base de los derechos ciudadanos en relación con el trabajo inmigrante. La regulación restrictiva de los derechos colectivos - sindicación y huelga - por la Ley del Partido Popular del 2000 ha sido declarada inconstitucional por dos importantes sentencias de noviembre y diciembre de 2007 del Tribunal constitucional. Este libro reflexiona sobre la relación jurídica y política de los inmigrantes y el sindicalismo y su inversa, es decir, la función que cumple el sindicato en relación con el colectivo de los inmigrantes. Así se expresa un “suelto” en la muy autorizada bitácora
Ciudad Nativa, una producción más de la factoría Baylos.


Naturalmente este libro adquiere, precisamente ahora, mayor actualidad tras los acontecimientos ingleses que de manera amplia han sido tratados en anteriores entradas en este mismo blog. De ahí que la nueva obra de Antonio Baylos venga como agua de mayo. Eso pensamos los miembros de nuestro Círculo Juvenil Abogado Layret (de Barcelona). Porque nuestra idea, todavía en mantillas, es que la solidaridad, al margen de los impulsos más o menos fisiológicos, o es obra del conocimiento o, en los tiempos que corren, puede quedar en caridad. Nada tenemos contra la caridad porque a falta de pan buenas pueden ser las tortas. Pero la caridad no se organiza; la solidaridad sí se organiza.


Como decía el gran sindicalista mataronés Antoni Martí Bernasach, fundador de Comisiones Obreras: “No improviséis como método, la clave está en la organización; y para organizar hay que saber”. Pues bien, en pura concordancia con lo que está pasando ahora, la organización de la solidaridad concreta pasa por el conocimiento. Y, a fuer de sinceridad, pienso que el nuevo libro de Antonio Baylos ofrece suficientes enseñanzas para que los sindicalistas sigan dando la talla. “Dar la talla, dar la talla” era otra de las expresiones del viejo Antonet Martí Bernasach que trabajaba en Can Marot (Ram de l’ Aigua). Asi pues, ¿ya tienes en el bolsillo el libro citado más arriba? Nosotros por supuesto que sí.



INDICE DEL LIBRO. 1. Modelo legal y construcción normativa de la relación entre inmigración y acción sindical. 2. Inmigración, residencia, trabajo. La clave de la asignación de derechos y del espacio de la ilegalidad en la Unión Europea. 3. El modelo legal español. La evolución normativa. 4. Los inmigrantes como sujetos de derechos colectivos. 5. Sindicatos (españoles) e inmigración. El otro lado del espejo. 6. Referencias bibliográficas



Nota del Editor. En la foto podemos ver a Martí Bernasach (de pie) en una reunión en el legendario despacho laboralista de Albert Fina y Montserrat Avilés (junio de 1976).