
Cuando en Santafé, capital de la Vega de Granada, se estrenó Rebeca, la gran película de Sir Alfred, se produjo un hecho novedoso: a la salida del cine, las mujeres dejaron de llamar saquito (la gente finolis le llamaba jersey) a la prenda de vestir y le pusieron rebeca. Un acontecimiento novedoso, también porque la tal Rebeca de Winter, que no aparecía nunca en la pantalla, adquiría visibilidad en la prenda de vestir de las mujeres. (Vale la pena decir que los hombres siempre seguimos refiriéndonos al saquito como algo ya definitivamente masculino). En todo caso, Sir Alfred se apuntó dos tantos: toda la película gira alrededor de una figura que no sale en pantalla y, por añadidura, el título de su obra hace cambiar el nombre de una cosa.
Pues bien, el presidente Zapatero escribe un guión donde hay dos personajes de gran calado: Doña Ley de Sostenibilidad económica y Don Cambio de Modelo Productivo. Este guión se lleva a la pantalla del film Presupuestos Generales del Estado y, al igual que Rebeca, tampoco aparecen ambos protagonistas, ni siquiera como figurantes. De ahí que, sacando las sospechas de mi alacena, me pregunte: ¿se trata de una técnica de suspense en claro homenaje al maestro Hitchcook? ¿o es un brindis temerario al Sol?
Sea como fuere, el caso es que –ausentes ambos personajes de los Presupuestos Generales del Estado— es exigible que el sindicalismo confederal le tome de verdad la palabra que ha empeñado el presidente Zapatero. Porque cada día que pasa sin que entren en acción tales personajes (Doña Ley de Sostenibilidad y Don Cambio de Modelo) se entra en el síndrome de Rebeca: dar la sensación de que se está sin estar.
En cualquier caso no es irrelevante constatar que tanto la ley de sostenibilidad como la propuesta del cambio de modelo productivo son las propuestas más importantes que, en muchísimos años, se hayan hecho desde un gobierno, de ahí que el sindicalismo confederal sea consciente de ello. Lo es, desde luego. Ahora bien, de lo que no estoy seguro es de que Zapatero tenga las cosas claras. Es decir, ¿es consciente de lo que ha propuesto? Y, si la respuesta es positiva, ¿por qué no aparece referencia alguna en los Presupuestos recientemente aprobados? Más todavía, ¿sabe alguien si en alguna covachuela ministerial se está pergeñando algo por el estilo? Si alguien estuviera enhebrando los pespuntes es seguro que se habría filtrado. Que lo habrían filtrado ellos mismos quiero decir.
Radio Parapanda. En la voz de mi sobrino Joaquín Aparicio: CON MÉXICO
Pues bien, el presidente Zapatero escribe un guión donde hay dos personajes de gran calado: Doña Ley de Sostenibilidad económica y Don Cambio de Modelo Productivo. Este guión se lleva a la pantalla del film Presupuestos Generales del Estado y, al igual que Rebeca, tampoco aparecen ambos protagonistas, ni siquiera como figurantes. De ahí que, sacando las sospechas de mi alacena, me pregunte: ¿se trata de una técnica de suspense en claro homenaje al maestro Hitchcook? ¿o es un brindis temerario al Sol?
Sea como fuere, el caso es que –ausentes ambos personajes de los Presupuestos Generales del Estado— es exigible que el sindicalismo confederal le tome de verdad la palabra que ha empeñado el presidente Zapatero. Porque cada día que pasa sin que entren en acción tales personajes (Doña Ley de Sostenibilidad y Don Cambio de Modelo) se entra en el síndrome de Rebeca: dar la sensación de que se está sin estar.
En cualquier caso no es irrelevante constatar que tanto la ley de sostenibilidad como la propuesta del cambio de modelo productivo son las propuestas más importantes que, en muchísimos años, se hayan hecho desde un gobierno, de ahí que el sindicalismo confederal sea consciente de ello. Lo es, desde luego. Ahora bien, de lo que no estoy seguro es de que Zapatero tenga las cosas claras. Es decir, ¿es consciente de lo que ha propuesto? Y, si la respuesta es positiva, ¿por qué no aparece referencia alguna en los Presupuestos recientemente aprobados? Más todavía, ¿sabe alguien si en alguna covachuela ministerial se está pergeñando algo por el estilo? Si alguien estuviera enhebrando los pespuntes es seguro que se habría filtrado. Que lo habrían filtrado ellos mismos quiero decir.
Radio Parapanda. En la voz de mi sobrino Joaquín Aparicio: CON MÉXICO



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