Querido Josep Maria:
Voy al grano y sin ningún tipo de protocolo: esta carta abierta tiene como objetivo presionarte. Te lo digo públicamente para que otros cofrades se unan a esta presión, que debería ser sostenida hasta que se cumplan los objetivos. En todo caso, mañana –al margen de la conversación que sostendremos en la “presentación” de tu libro La pàtria dels catalans. Història. Política. Cultura— también reincidiré en esta, repito, presión.
Concreto: de la misma manera que hace ya tiempo te sugerí que se tradujera al castellano “Rectificación”, creo que es muy necesario que La pàtria pueda ser leída, estudiada y comentada en esa lengua. De momento te daré una razón que lo justifica: no creo que sea entendida plenamente en catalán, incluso por el mundo académico castellano. Porque, aunque su sintaxis tiene el sobrio estilo mataronés, también es cierto que su conceptualismo dificulta que lo entiendan –insisto, plenamente— nuestros vecinos de allende el Ebro. Si, por otra parte, convenimos que es un libro, cuya utilidad es indudable también para lectores no especializados, me parece de cajón que lo que te planteo cae por su propio peso.
No es baladí el conjunto de nuevos argumentos que planteas en torno al itinerario de Catalunya de los dos últimos siglos, y no menos importante la influencia de ello en las cosas de nuestros tiempos de ahora mismo. No quiero hacerte la pelotilla, Josep Maria, cuando te digo que no pocas cosas de lo que has escrito me han dado aproximada explicación y conocimiento de inquietudes antiguas y nuevas sobre las cosas catalanas de ayer y hoy. Me refiero, por poner dos ejemplos, al carácter de la Renaixença y al de la burguesía catalana. Por otra parte, me parece de gran interés lo que afirmas sobre la “memoria histórica”, que comparto plenamente.
Hay otro argumento que sostiene mi sugerencia: la necesidad del nuevo diálogo en España sobre las cosas catalanas requiere, a mi entender, unas bases que se sostengan; unos fundamentos al margen de los mitos y de los cascajos de un pasado que, de manera no infrecuente, se presentan como rigurosamente ciertos a historiadores y peones camineros, a políticos (de babor y estribor) y a esnifadores vitalicios.
Que tú quieras que se publique –puedes decirme— no es una garantía, aunque es una hipótesis. Pero si no haces nada para que se publique es una certeza de que, por las razones que he mencionado antes, no te leerán o comprenderán plenamente en otros puntos cardinales. O sea, hay una cierta distancia entre “hipótesis” y “certeza”.
En resumidas cuentas, Josep María, si tu libro me importara una higa no te daría la lata. Creo, además, que perdistéis (Enric Juliana, tú y el resto de la peña) una oportunidad no traduciendo al castellano la “Rectificación”. Por pura modorra, sostengo como Pereira. Disculpa el tono pontifical: no vuelvas a hacerlo. Es más, pregúntate en silencio, cuando estés moliendo café o cuando calienta el Sol allá en la playa, cuánta responsabilidad tienes ante ti mismo –por pequeña que sea, siempre será tu cien por cien ante ti mismo-- en el desconocimiento, en Catalunya y fuera de casa, de toda una serie de cuestiones que ignoran Anás y Caifás, los talabarteros y los encofradores, el Gotha sindical y los redactores del Almanaque Zaragozano. Hasta mañana, compañero.
Tuyo en Anselmo Lorenzo, JLLB (desde Parapanda)
Radio Parapanda dedica al eminente historiador Josep Maria Fradera esta pieza que, ciertamente, le es conocida desde su niñez: Missa Les Santes
martes 7 de julio de 2009
CARTA EXIGENTE AL HISTORIADOR JOSEP MARIA FRADERA
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8 comentarios:
Estoy acabando de leer el libro, que me descubre muchas ideas y me confirma otras que yo no me atrevía a expresar, porque no se consideran politicamente correctas.Por eso estoy totalmente de acuerdo con todo lo que se dice, y se dice bien, en esta carta, sobre cuyo contenido procuraré remachar lo que haga falta en la reunión de mañana en Pineda de Marx.
Saludos cordiales
Pepe Carrillo de Albornoz
Querido señor Carrillo de Albornoz: como una servidora no puede ir a la cena (me persigue un ERE) le ruego que me represente en la exigencia que expresa JLLB de que se traduzca a todas las lenguas posibles. Una pregunta: ¿no será usted el caballero sntaferino, experto en Shakespeare?
Amigo José Luis: Me sumo y suscribo lo que manifiestas respecto a lo escrito en el libro de Fradera.
Esta tarde-noche nous parlerons touts ensemble.
Amigos míos, recuerdo con cierta nostalgia al profesor Fradera dando lecciones en la Universidad de Princeton (USA): un fenómeno. Yo me sumo al coro de doctores pidiendo (amablemente) que JMF publique su obra para que mis amigos de Antequera sepan lo que es tener la cabeza en su lugar.
De acuerdo con todos ustedes. Les saluda desde Ácula.
Vale. José Luís no gte perdono que no me hayas convocado a ese encuentro con Pepis Fradera. Sabes que estudiamos en el Instituto de Mataró. Cómo nos daba la tabarra a los del Psuc cuando era de no sé qué grupo de izquierdosos. Después se metió en el partido el muy mosquita muerta. Díle que me ha gustado mucho su libro.
José Luís, gracias por haberme facilitado la entrada en el blog eliminando momentáneamente el instrumento de moderación de los comentarios, ya que no tengo el material para introducirme en el blog. Sé que esta tarde vas a encontrarte con el profesor Fradera –de hecho lo he leído en este blog— y por lo que me comentaste por teléfono estará también Javier Tébar. Te rogaría que les pidieras información acerca de si existe alguna tesis o libro (o lo que sea) sobre el movimiento de “los jamancios”. He intentado buscar por ahí y no veo nada que valga la pena. Recibe un gran abrazo de Paco Núñez de Henares
Sr. López Bul.la: Dígale a ese historiador que debe traducir el libro al castellano para que más allá del Ebro puedan leerlo y entenderlo. Es una medida de salud cívica.
Siempre suyo
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