miércoles 24 de diciembre de 2008

¿LA HUELGA DE LOS JUECES?




Cuando los señores jueces de nuestro país se plantean ir a la huelga (al parecer a mediados de febrero) vale la pena que la sociedad reflexione y, principalmente, que los hipotéticos huelguistas expliquen razonadamente los motivos que tienen para ello. Por mi parte –aquejado de una prudencia sobrevenida— obviaré si los magistrados tienen reconocido tan importante derecho [el de huelga] porque no dispongo de los aproximadamente necesarios conocimientos al respecto. Me basta con decir que unos, al igual que la vieja Parrala, dicen que sí y otros que no. Así pues, intentaré ir por otros vericuetos. Que son los siguientes…


Primero. ¿Cuál es el motivo real de la convocatoria de huelga? ¿Se trata, por ventura, de un incremento de las retribuciones? ¿Se refieren a lo que, en términos industriales, se conoce como “carga de trabajo”, o sea, “carga de asuntos", ligada a unas mejores condiciones de trabajo? ¿Están planteando el gran problema de la independencia del poder judicial? Los motivos de la huelga deben ser explicados, porque hasta la presente todo ha sido excesivamente gelatinoso.


Segundo. ¿Quién convoca la huelga? Está claro que las asociaciones no tienen esa potestad, en tanto que constitucionalmente no son sindicatos y no hay comité de empresa... Hasta donde mis saberes chusqueros me recuerdan, no existe un sujeto en dicha noble profesión que tenga la potestad de convocar la huelga: lex dura sed lex.


Tercero. ¿Frente o contra quién se convoca la huelga? ¿Es contra el Gobierno? Si tal fuera estaríamos ante un conflicto de poderes, no ante una huelga? ¿Se convoca contra el Consejo General del Poder Judicial? No lo creo, porque tan formalmente venerable institución no es una contraparte empresarial.


Estas interrogaciones merecerían ser aclaradas por quien corresponda, porque en caso contrario el olor a corporativismo, disfrazado de chanel-5 para no infundir sospechas, parece ser lo más lógico. Porque, desde mi perspectiva como gato chusqueramente viejo, todavía sé diferenciar entre la exigencia del mejor servicio público y los agravios, uno de los cuales podría ser el apoyo al juez Tirado, levemente sancionado. Ustedes verán, si este es el caso: empiezan apoyando a Tirado y acabarían en la ONG, llamada Manos Presuntamente Sospechosas (MPS).


Ahora bien, está claro que existen motivos de desazón. Pero esas inquietudes tendrán que expresarse por los mecanismos adecuados. ¿Por qué no se canalizan ante el CGPJ que es nuevo y aún no está contaminado? Si el Gobierno y los media presionan, más capacidad de presión tiene esa haute noblesse d’ Etat, digo yo. ¿Por qué, por ejemplo, no se intentan formas vistosas y visibles cuyas repercusiones no afecte a la ciudadanía? Porque, lo cierto, es que a quien le hará la pascua la huelga de dicha haute noblesse d’ Etat será a la gente corriente y moliente.



Perdonen mi atrevimiento: reto a que alguien me cite algún caso de movientimismo autónomo y puntual que en algún momento histórico haya triunfado. Si alguien encuentra algún ejemplo, me comprometo a aportar mil cien casos, al menos, de movimientos sin dirección y sin objetivos claros que han acabado en nada, más allá de la exteriorización, inane, del conflicto. Más todavía, cuando han existido movimientos cuya esencia era un machihembrado entre caspa y kumbayá, al final los perdedores han sido los kumbayá. ¿Repasamos la historia, caballeros?


En resumidas cuentas, estamos ante un magma que no aclara el cuaderno reivindicativo, que no especifica quién es el sujeto convocante y que no dispone de contraparte. Caballeros, ustedes son, de momento, un tropel. Queda, en todo caso, algo pendiente: ¿pueden estos caballeros hacer huelga legalmente? Doctores tiene la Iglesia, pero me huelo que no. Esperemos, pues, el dictámen de Miser Bartolo de Sassoferrato, hijo adoptivo de Parapanda, cuyos bártulos deberían repasar para que no queden en evidencia ante gente tan aparentemente documentada como un servidor. Por eso les digo: si necesitan asesoría para reorientar las cosas medianamente regular, pueden contratarme. Como prueba de solvencia, aquí tienen un anticipo: la razón abra lo que el mármol cierra. Que tomo prestado del famoso endecasílabo gongorino. Así pues, me
tienen a su disposición en: pepeluis.parapanda@gmail.com Dada la crisis económica, mis honorarios se han moderado un tanto.



Parapanda, horas antes de Nochebuena 2008



2 comentarios:

DESPERTAFERRO dijo...

Tito: he leído con sumo interés tu post sobre las togas levantíscas y lo que en él se dice no hace más que confirmar mís sospechas sobre el orígen o motivación de este conflicto.
No puedo evitar (salvando las diferencias) acordarme de la actitud de la institución militar durante la transición, que no aceptaba de buen grado el sometimiento al poder civíl, reivindicando para ellos el mantenimiento de sus prerrogativas.
Me da la impresión que la reforma que emprendió el ministro Serra en esa institución, no se ha producido en el poder judidical, dicho de otra manera: la democracia sólo ha entrado parcialmente en esa togada institución, tanto o más celosa de sus cosas que la institución militar. Dicho esto, creo que no es ocioso decir que tenemos una buena papeleta a la cual no me atrevo ni a insinuar un remedio.
Creo yo, que el problema arranca en el inicio de nuestra democracia y por tanto es más viejo, más arterioesclerótico y prostático.
Ese corporativismo rancio y gremial es muy difícil de tratar y más si tenemos en cuenta el gran componenete carca de ese estamento.
Por último, permítema curruscarme en el voto de los señores jueces "progresístas" que mantuvieron la calificación de falta grave en el caso del juez Tirado. Tú ja m'entens

Rafael del Barco Carreras dijo...

EL ESPERPENTO…
LA HUELGA DE JUECES.

Rafael del Barco Carreras

Uno de los tres poderes del Estado, el Judicial, en manos de una pirámide de funcionarios amenaza con la huelga. ¿Será contra el Estado del que forman parte consustancial? ¿Contra ellos mismos? O nosotros, o la Anarquía. Pero me temo que si por fin después de 33 años de muerto el Dictador de quien emanaba la fuerza, legalidad, y los límites de su Poder, se levantan las alfombras de esos palacios de Justicia, el asombro de la Ciudadanía será mayúsculo. Lo de Pascual Estevill o Rafael Tirado, pura broma, entre la máxima ambición y amoralidad, y la desidia, se encontrarían todo el abanico de las miserias humanas derivadas del Poder Absoluto y su práctica Impunidad. Hablar de Endogamia, Amiguismo y Corporativismo es minimizar lo acumulado por siglos de funcionamiento cuyo poso se asemejaría a un tinglado mafioso con subfamilias repartiéndose territorios, y no me refiero a lugares físicos, sino minucias, o negocios y competencias. El dios “Dinero y Poder” el más adorado, los hay más, influyendo en las desgracias del justiciable o resoluciones adoptadas.
Una huelga no añadiría más desastres a lo que se puede definir como un Servicio podrido de arriba a bajo, por su propia idiosincrasia. Sería una suerte para la Ciudadanía que por exigencias de sus poderosos funcionarios, cabreados por que el Pueblo, populacho, exige un castigo a uno de sus miembros, el juez Tirado, tomara conciencia que lo que cree Justicia no es más que un femoral de Poder, Ambición, Capricho, Desidia, compendio de todas las bajas y altas pasiones humanas, que no solo se han de controlar sino suprimir. El Poder Absoluto degenera y ese Cuerpo de Funcionarios se ha degenerado. No existe más solución que convertir esos funcionarios, a cada uno de ellos, en un árbitro y técnico en cuestiones legales, sin más Poder que regular el proceso judicial pero sin dictar ni sentenciar más que lo taxativamente legal o lo ordenado por un Jurado, el Pueblo. Seguro que no lo harán peor contra ese mismo Pueblo, ni mejor para su “clase dirigente”, es imposible. Tal lo hicieron las más civilizadas actuales Democracias tras siglos de Monarquías Absolutas.
De entrada sobra casi la totalidad del papeleo que eterniza los procesos, el gran negocio de acelerar o ralentizar, suprimido con vistas y procesos orales donde se ejecuta con diligencia lo ordenado por la Ley y dictado por un Jurado, y santas pascuas… con segundas instancias según lo ordenado por la Carta de Derechos Humanos de la ONU, no los recursos actuales al Supremo, donde entre “ellos” se lo comen y guisan, rematando disparates, y encima a años luz de sucedidos los hechos. Ver en www.lagrancorrupcion.com mi sumario tirado a una papelera ¡por la señora de la limpieza!
Con Franco, o en el Absolutismo, no tenían problemas, ni siquiera económicos, pues con escasos sueldos todos formaban parte de la “sociedad pudiente”, y con dictar lo ordenado por la Jerarquía, todo claro, el atestado policial marcaba el proceso, y en lo administrativo y económico el oscuro reparto del Poder, del que formaban parte, sellaba el final. Fascismo o Democracia Vertical. Al igual la Fiscalía, que debería desmontarse. Y claro, en una sociedad, donde los políticos pueden creerse Franco, y según y cómo lo son, encima con la Fiscalía a sus órdenes, y vinculados a “grupos de jueces” con cientos de bufetes coordinadores (la tela de araña, sus reinos de Taifa), que sus judiciables griten, alboroten y se crean ciudadanos de una Democracia real y abierta, se forma un guirigay donde no se puede impartir Justicia. El padre de Mari Luz estaría en la cárcel por “alterar el orden público”, por desacato, por gitano y encima miembro de una iglesia protestante, como las lesbianas del Juez Ferrín por “escándalo público” o Ley de Vagos y Maleantes. ¡Cuidado! en este momento los hay por más o menos lo mismo. ¡Es que así no se puede impartir Justicia! ¡Queremos ordenadores!